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La influencia de las concepciones y actitudes en la incorporación de las TIC en la

5 Marco Teórico

5.2 La influencia de las concepciones y actitudes en la incorporación de las TIC en la

TIC en la educación.

Teniendo presente las definiciones que se desarrollaron anteriormente sobre los términos concepciones y actitudes, a continuación, se pretende describir la influencia que tienen las actitudes y las concepciones de los docentes en la incorporación de las TIC en los procesos educativos que este desarrolla en las instituciones. En este sentido es importante reiterar que la incorporación de las herramientas tecnológicas en la educación, no es una tarea fácil debido a que requiere que se desarrollen gran variedad de cambios o modificaciones en diferentes áreas, uno de los cambios más relevantes son las concepciones y actitudes de los docentes, ya que a partir de las concepciones y las actitudes que estos puedan tener de las herramientas tecnológicas, harán o no uso de las TIC en el aula de clases, esto se debe a que las creencias o el pensamiento que el docente pueda tener sobre un campo (como pueden ser las TIC) tienen la posibilidad de determinar el comportamiento o uso de este en el aula de clases (Gómez y Cano, 2011)

Del mismo modo se tiene que en la literatura ha quedado claro que el pensamiento, las creencias (concepciones), las actitudes y la personalidad del docente son factores determinantes para el uso de las TIC en el desarrollo de las diversas actividades o tematicas que se realizan en las instituciones educativas (Hoban, citado por Gómez y Cano, 2011), es decir que el uso que el docente haga de las TIC en el aula clases depende de la capacidad que él tenga para adaptar o adecuar estas herramientas tecnologicas en el desarrollo de las diversas actividades que piensa llevar a cabo con los estudiantes en las practicas educativas (Adell y Gisbert, 1997 Citado por Gómez y Cano, 2011). Para comprender el comportamiento de los docentes es necesario indagar los procesos mentales del mismo, los contenidos, metodos y procedimientos de sus representaciones y proposiciones mentales (Pérez y Gimeno, 1988).

Partiendo de lo que se ha mencionado anteriormente es importante resaltar que los docentes son profesionales racionales que al igual que otros profesionales como por ejemplo, los medicos realizan juicios y toman decisiones en su ambito profesional, por ello el comportamiento y el actuar de los docentes estará dirigido por los pensamientos, juicios y decisiones que este tome (Shalvenson y Stern, 1981 citado por Barrón, 2015). Es decir, que si el docente considera la integración de las TIC en la educación como un factor positivo, este hara un uso constante y posiblemente adecuado de estas herramientas tecnologicas en el aula de clases, mientras que si el docente considera el uso de las TIC como una perdida de tiempo o como un elemento estresante para el procesos educativo, generará en él una resistencia negativa ante el uso de estas herramientas tecnologicas (Gómez y Cano, 2011).

Por otro lado, de acuerdo con lo que plantean Gomez y Cano (2011), se tiene que la valoracion que el docente haga de las TIC tiene una relacion intima con las concepciones pedagogicas o el perfil del docente, es decir que un perfil docente enmarcado por el constructivismo tenderá a hacer uso frecuente de las herramientas tecnologicas, mientras que aquel que presente creencias tradicionales tendra una tendencia a hacer menos uso de estas herramientas en el aula de clases; por ultimo, se tiene que los docentes que presentan pensamiento mixto exhiben un abanico abierto ante el uso de las TIC, esto debido a las mezclas de los diversos estilos educativos que posiblemente tiene el docente.

Resumiendo los factores que se han mencionado anteriomente se puede afirmar que: las actitudes y las concepciones que presenten los docentes sobre las TIC, son quienes conducen las expectativas ante el uso de estas herramientas; en este sentido se tiene que si el docente presenta concepciones y actitudes positivas sobre el uso de las herramientas tecnologicas, las expectativas que él tenga en al utilizacion de estas herramientas tendran la misma orientacion, es decir que el docente estara dispuesto a superar las dificultades existentes ante el uso de las TIC. Esto mismo ocurre con las actitudes y concepciones inversas (negativas), debido a que estas dan lugar a lo que se llama tecnoactitudes negativas, lo que significa que existe una barrera que impide o limita al docente para implementar las TIC en las actividades desarrolladas en el aula de clases (Gómez y Cano, 2011).

Algunos autores consideran que el principal configurador de las creencias que tiene el docente se centra en la formacion que estos tuvieron, pero no solo se hace referencia a la formacion

profesional, sino que se refiere a la formacion que viene desde la primaria, ya que desde este momento la enseñanza que se le brinda al estudiante le permite crear esquemas que determinan su actuar en la labor profesional (Gómez y Cano, 2011). En otras palabras Pérez y Gimeno (1988) manifiestan que:

la actuacion del profesor se encuentra en gran medida condicionada por su pensamiento, el cual no es un reflejo objetivo y autonomo de la complejidad real, por el contrario es una construccion subjetiva e idiosincrásica elaborada a lo largo de la historia personal, en un proceso dialectico de acomodacion y asimilacion en los sucesivos intercambios con el medio.(p.38)

Es importante resaltar que en la practica los docentes tienen la capacidad de articular diversos saberes los cuales son procedentes de la formacion disciplinaria, curricular, experimental y práctica que ellos han construido a lo largo de la vida personal y profesional; por lo que es relevante reconocer la existencia de una constante relacion que se construye en las practicas profesionales (Tardif, 2004 citado por Barrón, 2015). Es decir que lo que el docente saben en cuanto al desarrollo de practica proviene de la experiencia que vivieron como estudiantes.

En este sentido, cuando el docente se enfrenta a una compleja situacion real en la que debe intervenir, este diseña un modelo que le permite simplificar dicha situación de manera que le sea manejable, por lo general el docente se comporta racionalmente respecto a dicho modelo el cual en la mayoria de ocaciones es diseñado a partir de los conocimientos que él haya adquirido a lo largo de su formacion, es decir la enseñanza que ha adquirido desde la escuela primaria hasta el desarrollo de su profesion (Pérez y Gimeno, 1988). En otras palabras tal y como lo afirma Shavelson (1973 citado por Pérez y Gimeno, 1988), cada acto de enseñanza es resultado de una decision conciente que toma el docente despues de un analisis de la informacion disponible con la que él cuenta.

Lo anterior se debe a que el pensamiento del docente esta cosntituidos por un marco de referencia compuesto por multitud de teorias implicitas (pensamiento implicito), imágenes, representaciones, ideas, intenciones, hipotesis, concepciones, intereses y valores, los cuales tienen la capacidad de influir fuertemente en la selección de criterios y herramientas que contribuyen en la toma de decisiones sobre qué, cuándo y cómo planear y actuar ante los

procesos educativos que se desarrollan en el aula de clases (Coll y Miras, 1993 citado por Barrón, 2015).

Por ultimo se tiene que los profesores necesitan principalmente satisfacer o cubrir en primera instancia sus necesidades de seguridad ante algún concepto o tematica a manejar en el aula de clases, para posteriormente actuar y tomar decisiones como personas autonomas capacitadas que lo lleven a desarrollar su trabajo en orden y con éxito (Barquín, 1991); en otras palabras si los docentes no estan seguros ante el uso de las TIC en el aula de clases (no tienen un buen manejo de estas herramientas), no las usaran, ya que estas les traen inseguridad lo que los lleva a pensar que las clases serán desarrolladas con desorden y que no tendrán el exito que ellos desean.