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1.2. Hipótesis: Sobre el concepto de emigración e inmigración, premisas para un

1.2.2. Inmigración e identidad

La inmigración tiene un carácter dual y evidentemente se manifiesta en lo referido a la identidad del propio inmigrante tanto en el grupo social como en la identidad personal.

Vemos que, en Lugo, los inmigrantes sudamericanos se integran de manera “individual”, es decir no necesitan una construcción étnica, que si se produce con inmigrantes llegados del Magreb o de países islámicos. También es muy destacable el hecho de que no exista una problemática en cuanto a su nueva clasificación social, pues su reconstrucción de la identidad personal no es en ningún momento traumática. Y de hecho así queda patente en las historias de vida aquí relatadas, mediante las cuales se puede concluir que, a pesar de existir redes apoyo y solidaridad entre ellos, la construcción étnica es mucho más fuerte cuando hay lazos religiosos que cuando no los hay.

Estos cambios en la comunidad pueden asumirse, o adquirir al decir de W.R. Bion un carácter de "cambio catastrófico", y hacer que la llegada al grupo receptor sea más traumática.

Dichos cambios van a estar influenciados por numerosos factores que van a diferenciar unas fusiones de otras.

Por ello, la migración, siempre ha sido importante para el desarrollo de numerosos países y no debemos de hacer un enfoque negativo sino de fusión de culturas y enriquecimiento.

La migración, como ya dije anteriormente también tiene efectos en la identidad persona ya que implica un cambio tan grande en el individuo, que puede poner en peligro la pérdida de su propia identidad.

Así, con frecuencia el inmigrante, para evitar esta pérdida de identidad personal intenta preservar su identidad anterior con objetos y elementos diversos de su ambiente original y de su vida anterior, lo que les ayuda a mantenerse relacionados con sus orígenes. De ahí la aparición en la ciudad de Lugo de bares, tiendas, y espacios diversos pertenecientes a los inmigrantes que pretenden traer un poco de su otra patria a su lugar de destino. No es, por lo tanto, nada extraño encontrar tiendas ya especializadas en productos y ropas africanas, como el caso de la “afrotienda” (así denominada comercialmente) donde se pueden encontrar desde productos para el cabello hasta alimentos, pasando por ropa o complementos, e incluso hacen peinados trenzados africanos. Pero no solamente son tiendas especializadas las que existen. En las multitiendas 24horas, existen todo tipo de alimentos y bebidas de países sudamericanos, e incluso dulces y golosinas típicas de los mismos.

Incluso los propios hipermercados y establecimientos de la ciudad se han amoldado a la demanda, y así es cada vez más común encontrar en las grandes superficies alimentos, frutas y verduras, que antes casi ni conocíamos su existencia, están ahora presentes. Y esto es debido a la demanda creciente que estos productos están teniendo en la nueva y cambiante sociedad lucense.

2.- ESTADO DE LA CUESTIÓN

2.1.- Marco de la investigación. Lugo y la inmigración

Al igual que pasa en el resto de España, en Lugo cada vez es más evidente la presencia de inmigrantes en nuestra ciudad, y las cifras oficiales vienen a corroborar lo que cada día cualquiera de nosotros puede ver en las calles de la ciudad.

La media de edad de los inmigrantes presentes en Lugo, según datos del I.N.E., se sitúa entre los 20-30 años y la gran mayoría, son mujeres que dejan en sus países de origen a sus hijos, los cuales pueden venir a residir con sus madres cuando éstas tengan ya un año de contrato laboral cumplido. Entonces es cuando se puede efectuar la reagrupación familiar que es muy habitual tanto en Lugo como en el resto del Estado español. Lo más usual es que solamente traigan a sus hijos pues no suelen tener maridos (sí a veces parejas de hecho), no existe una estructura familiar estable.

Las ofertas de empleo que suelen recibir estas mujeres en Lugo y también siguiendo la tónica general del resto de las ciudades españolas son casi siempre en el servicio doméstico, y muchas veces muchas de ellas tienen preparación universitaria o dentro de la formación profesional, pero les es muy difícil poder acceder a puestos mejor remunerados y considerados socialmente, pues la demanda no es amplia y las trabas para su contratación constantes.

En otros sectores, como son la construcción o la madera, se demanda a trabajadores, preferentemente hombres, rumanos y portugueses, para el sector maderero y nigerianos para la construcción. Pero ya no es dentro de Lugo capital, sino que es en zonas del centro de la provincia como Monforte o Escairón. En la costa, el sector pesquero es otro de los que más necesitados están de mano de obra y además de la colonia de caboverdianos que ya está totalmente asentada y

en terceras y cuartas generaciones. Últimamente están llegando muchos peruanos que están entrando a trabajar en el sector.

Un nuevo campo de trabajo que cada vez está necesitando de más mano de obra es la agricultura. Lo mismo que sucede en otras comunidades, Galicia en general y Lugo en particular, está empezando a sentir la necesidad de encontrar temporeros, y los más demandados son los inmigrantes de América del Sur, que tienen fama de ser buenos trabajadores. Así vemos como poco a poco las granjas de la denominada Terra Cha, están siendo repobladas y puestas a funcionar de nuevo gracias a la mano de obra de los inmigrantes extranjeros, que están ayudando a levantar la economía agraria de la zona.

Los trabajadores extranjeros que están dentro del sector servicios, normalmente ya vienen con una oferta de trabajo legal y ya no tienen demasiados problemas. Cada vez parece que va a más el número de extranjeros que viene a Lugo a montar su propio negocio sobre todo relacionado con la hostelería. Ya no me estoy refiriendo a los restaurantes chinos, sino a la proliferación de restaurantes de comida cubana, mexicana, colombiana, o a los denominados como “bares de copas” de ambiente sudamericano o caribeño y regentados exclusiva y principalmente por cubanos, colombianos y dominicanos, que incluso ofrecen música en directo.

Otro de los problemas con los que se encuentran estos inmigrantes es a la hora de poder acceder a una vivienda. Ninguno de ellos tiene los recursos suficientes para poder acceder a la compra de una vivienda con lo cual tienen que recurrir al alquiler, pero aquí comienzan los problemas. En las inmobiliarias sino tienen documentación en regla, no les alquilan ese piso, por lo que tienen que negociar con particulares, lo cual no garantiza tampoco que les vayan a alquilar ese piso, ya que muchas veces al final pasa de ser de uso de vivienda a ser de uso de negocio ilegal como la prostitución, y ante este tema los propietarios de los pisos son percibidos por los inmigrantes como reacios a establecer un contrato de arrendamiento con ellos.

Lo más habitual es que compartan piso, siempre con personas de su misma nacionalidad, y en muchos de ellos se “realquilen piezas” con lo cual obtienen el dinero del alquiler e incluso beneficios. Las zonas en las que se suelen asentar son la de la zona Norte de la ciudad, en barrios como La Milagrosa o la zona final de la Avenida de la Coruña (Barrio de A Piringalla), y Lamas de Prado y con menos presencia en la zona sur de la ciudad. Esto es debido a que en la zona Norte los alquileres son mucho más baratos y hay un mayor número de viviendas deshabitadas, debido en parte a que es una de las zonas más antiguas de Lugo, fue hacia donde primero se produjo la expansión fuera de murallas allá por los años 60, y también porque es donde los alquileres son más asequibles en relación calidad-precio.

La zona Sur de la ciudad es de nueva creación, y es donde está situado el Campus Universitario y donde se están construyendo un mayor número de edificios, pero donde los precios de los alquileres no son precisamente asequibles en relación calidad-precio. Así por la misma cuantía de dinero, en la zona Norte se puede alquilar un piso con cuatro habitaciones y en la zona Sur no se puede pasar de un apartamento de una, o con un poco de suerte dos, habitaciones. Simplemente hay que pasarse por las webs de las inmobiliarias y hacer la comparación de precios.

Los inmigrantes que residen en la ciudad no la perciben como una ciudad racista y sí como acogedora y hospitalaria y muestran siempre una actitud de gratitud hacia la ciudad que los está acogiendo y que les está dando la oportunidad de empezar una nueva vida. A esta conclusión llegué después de mi trabajo como observadora participante y a través de las historias de vida que presentaré en el capítulo 4.2.