3. Taller de Ubuntu
3.5. Inspección del sistema
Una vez ya se ha iniciado el sistema y podemos abrir una consola y ver que todo funciona correctamente (el teclado, ratón, red, etc.), podemos proceder a inspeccionar un poco el sistema. Para empezar, ¿en qué lugar de la estructura de directorios nos encontramos actualmente? Lo podemos saber mediante la orden pwd:
ubuntu@ubuntu:~$ pwd /home/ubuntu
Como se puede ver en la información que devuelve la orden pwd, estamos en el directorio personal del usuario ubuntu. Podemos diferenciar rápidamente si estamos validados en el sistema como usuario root si en lugar de salir el carácter $ al final de prompt sale #.
Como se ha dicho antes, GNU/Linux es multiusuario y multiproceso y, por tanto, no es extraño que podamos acceder al sistema desde varios terminales. Concretamente, Ubuntu ofrece, por defecto, seis terminales a los que podemos acceder mediante las combinaciones de teclas “Alt+F1” (tty1), “Alt+F2” (tty2), “Alt+F3” (tty3), “Alt+F4” (tty4), “Alt+F5” (tty5) y “Alt+F6” (tty6). Una vez ya se tiene el sistema funcionando, se puede hacer la prueba de pulsar las teclas “Alt +F1” y se abrirá la consola asociada al tty1. Como muestra la siguiente figura:
Figura 15
Esto es extremadamente útil porque nos permite tener hasta seis sesiones de trabajo completamente separadas y, por tanto, con usuarios completamente diferentes, por lo que podemos estar probando, por ejemplo, una orden en uno, en otro tener el man de la orden en cuestión para ir leyendo sus opciones, mientras que en otro podemos tener un editor abierto para ir tomando nota de lo que vamos haciendo. Es fácil ver, si se va cambiando de terminal, que las pantallas son completamente diferentes y que no se borra nada de un usuario a otro.
Ahora podemos hacer una lista de los contenidos del directorio donde esta- mos. Para hacerlo, utilizaremos la orden ls, primero sin pasarle ninguna op- ción:
ubuntu@ubuntu:$ ls
Desktop Documents Downloads Music Pictures Public Templates Videos
Y ahora le pasamos por parámetro dos opciones (normalmente las opciones van precedidas de “-”, aunque hay órdenes que no lo exigen) para indicarle que nos devuelva información más detallada. Así que, una vez escrito el “-”, escribiremos las opciones para la obtener esta información:
Figura 16
Fijémonos en los diferentes colores con los que se nos muestran los resultados (podemos observar los colores mencionados en nuestra pantalla del ordenador a medida que vamos progresando en el taller): azul marino para los directorios, magenta para los enlaces simbólicos (cuyo destino se nos muestra después de la combinación de caracteres “->”), verde para los scripts y ejecutables, etc. Entremos en algún directorio en el que seguro que encontraremos más ejecu- tables, por ejemplo /usr/bin/ (para hacerlo, ejecutamos cd /usr/bin/), ya que es donde se guardan los ejecutables del sistema. Probablemente no haya- mos podido ver más que las últimas líneas que se han mostrado en la panta- lla. Podemos visualizar algunos resultados más pulsando “Shift+RePág” para retroceder en lista y “Shift+AvPág” para avanzar. Aun así, el buffer del terminal tiene un límite y probablemente tampoco podremos visualizar, mediante esta técnica, toda la información devuelta por la orden ls. Así pues, hemos de re- currir a otras técnicas, al redireccionamiento de la salida (en este caso sobre un fichero) o al uso de tuberías o pipes “|” y paginadores (less en este caso, que usa las teclas “RePág” y “AvPág” para desplazar el contenido mostrado en pantalla, y la tecla “q” para salir). Utilizaremos esta última, ya que no nos ha- ce falta guardar una lista del contenido de un directorio; aprovecharemos, así mismo, para poner en práctica otra utilidad que nos ahorrará teclear: al pulsar los cursores de arriba y abajo nos podemos desplazar por todas las líneas de órdenes que hemos pasado al sistema; así pues, para obtener la línea deseada, ls -la | less, bastará con que pulsemos el cursor de arriba hasta encon- trarlo y añadir | less.
less es un paginador muy potente que es utilizado por la mayoría de las dis- tribuciones para mostrar los contenidos de los man (aunque, como la mayoría de los servicios en Linux, lo podemos configurar a nuestro gusto). Así pues,
podemos hacer un man less para informarnos un poco sobre esta orden y, de paso, ir acostumbrándonos a la morfología de esta ayuda. Obviamente, como estamos bajo less, para salir de man basta con que pulsemos la tecla “q”. Fijémonos en que en todas las listas de contenidos de directorios que hemos ido elaborando siempre aparecen, al principio de todo, dos directorios un poco especiales: “ . ” y “ .. ”. Al crear directorios, estos son generados automáti- camente por el sistema como subdirectorios del directorio creado, y contienen información muy especial. El directorio “ . ”, conocido como el directorio actual, hace referencia al mismo directorio (de modo que si hacemos un ls -la ., obtendremos la misma información que haciendo un ls -la).Y el directorio “ .. ”, que se conoce como el directorio padre, hace referencia al directorio padre del directorio donde estamos (al hacer un ls -la .. obten- dremos la lista de contenidos del directorio padre o del directorio inmediata- mente superior).
En cambio, en el caso de los nombres de los ficheros, cuando nos encontramos con un “ . ” delante del nombre de un archivo, este indica que es oculto, y si no se dice expresamente que se muestre con la opción -a en el listado, no se mostrará.
Para volver al directorio raíz hay dos maneras básicas de hacerlo, que se basan en el uso de la orden cd, y se diferencian entre ellas por el argumento que le pasamos en cada uno de los casos:
• La primera manera de ir allí es subiendo en los directorios padre median- te cd .. (atención, el sistema no entiende cd.. porque interpreta que estamos intentando ejecutar una orden llamada cd.., que no existe) ite- rativamente hasta llegar al directorio raíz.
• La segunda es más eficaz, ya que con una sola línea de órdenes conseguire- mos nuestro propósito: ir al directorio raíz. Para ello, debemos pasar el di- rectorio raíz como argumento a la orden cd (cd /); esta segunda opción es mucho más potente y como permite pasar directamente a directorios que pertenecen a diferentes ramas, podríamos haber hecho, por ejemplo, cd /etc/rcS.d/ (la última barra es opcional) para ir a este directorio, si estuviéramos en /usr/bin/.
Todavía hay otra opción para volver al directorio raíz o, mejor dicho, para volver al directorio del cual venimos, la raíz, ya que habíamos ejecutado cd / usr/bin/, que es cd -, puesto que en “-” se guarda el último directorio donde hemos estado antes del actual.
En el entorno gráfico, para ver los ficheros y movernos por dentro de las car- petas, disponemos del icono del home folder, o en el supuesto de que queramos ver todo el sistema de ficheros, habrá que abrir un gestor de ficheros y abrir el
File System para ver todos los ficheros del sistema.
La siguiente figura nos muestra el contenido de la carpeta /home/ubuntu, en la que se puede comprobar que no se muestra ninguno de los ficheros ocultos marcados simplemente con un “.” inicial en el nombre del fichero.
Figura 17. Contenido de la carpeta /home/ubuntu