Ahora bien, mientras el Estado ejecutaba los proyectos de gran envergadura que pretendían sacar al Valle del Cauca de la situación precaria que se encontraba con su servicio de electricidad, en los años 40 la industria eléctrica siguió su ritmo de desarrollo y varios municipios y empresas particulares establecieron una serie de instalaciones que pretendieron buscar solución provisional al problema de electricidad del departamento. Así que la lógica de producción municipalizada, desarticulada y a pequeña escala que surgió desde 1910 en el departamento, no finalizó inmediatamente con la propuesta del
98 proyecto de Anchicayá, por el contrario, se convirtió en el modelo de desarrollo más favorable para salvaguardar los intereses de las poblaciones mientras se ejecutaban estas obras de gran magnitud.
En cifras concretas, en el transcurso de la década se construyeron un total de 21 instalaciones de servicio público, las cuales le aportaron al sector eléctrico del departamento aproximadamente 13.000 KW adicionales a los que ya poseía. De modo que, gracias a estas instalaciones la producción global del departamento pasó en esta década de 10.000 KW a 23.000 KW. Esta cifra si bien muestra avance importante, también hay que decir que estaba bastante lejos tanto de satisfacer los niveles de consumo de la década, como de igualar la producción que se esperaba de Anchicayá. A continuación exponemos las plantas construidas en los años 40 para tener una visión más amplia de este proceso.
Cuadro III: Instalaciones eléctricas construidas en Valle del Cauca en los años 40
Municipio
servido Propietario Ubicación
Año creación Capacidad (KW) Método generación
Cali Oficial M. Cali (Diesel N. 2) 1947 5.040 Diesel
Cali y Palmira Particular
(CCE)
Río Nima (Nima N. 2)
1944 4.700 Hidroeléctrica
Tuluá
Particular M. Tuluá 1940 1.150 Hidroeléctrica
Oficial Cgto. La Marina 1943 22 Hidroeléctrica
Oficial Cgto. Barragán 1947 8 Diesel
Sevilla Oficial M. Sevilla 1940 125 Diesel
Roldanillo Oficial M. Roldanillo 1948 150 Diesel
Zarzal Oficial M. zarzal 1942 100 Diesel
Guacarí Oficial M. Guacarí 1948 50 Diesel
Florida Oficial M. Florida 1948 50 Diesel
Yumbo Oficial M. Yumbo 1948 50 Diesel
Alcalá Oficial Quebrada El Mico 1946 60 Hidroeléctrica
Candelaria Oficial M. candelaria 1946 50 Diesel
La Victoria Oficial M. La Victoria 1947 50 Diesel
Lemos-La Unión - Quebrada Rincón 1943 30 Hidroeléctrica
Toro Particular M. Toro 1946 30 Diesel
Bolívar Oficial Cgto. Betania 1948 30 Diesel
Particular Cgto. La primavera 1942 10 Hidroeléctrica
Bugalagrande Oficial Cgto. Ceilán 1947 20 Diesel
Río Frío Oficial M. Río Frío 1942 20 Diesel
99 A través de este cuadro podemos ver que durante los años 40 el crecimiento del sector eléctrico en el Valle del Cauca fue similar al de las demás décadas pasadas. A rasgos generales, este crecimiento estuvo caracterizado por un conjunto de instalaciones eléctricas construidas sin conexión alguna, con poca capacidad y bajo el mismo modelo de producción municipal. No obstante, estas instalaciones también contaron con un conjunto de rasgos específicos que nos permiten resaltar algunos aspectos propios de la electrificación de los años 40. Así pues, podemos ver que durante esta década no sólo se pudieron abastecer los municipios que aún faltaban por establecer su servicio de electricidad (La Unión, Alcalá, Ríofrío, Candelaria), sino que también muchos otros municipios decidieron reforzar sus sistemas eléctricos con instalaciones modernas de mayor capacidad. En este sentido, en el transcurso de la década, 11 municipios en todo el departamento establecieron plantas complementarias a las que habían construido en décadas pasadas (Cali, Palmira, Tuluá, Sevilla, Roldanillo, Guacarí, Florida, Yumbo, Bolívar, Bugalagrande y La Cumbre) y 3 municipios más remplazaron su antigua planta de electricidad por una totalmente nueva (Zarzal, Toro, La Victoria). De esta manera, la mayoría de instalaciones construidas en esta década fueron un plantas complementarias o, en su defecto, plantas que remplazaron a las instalaciones que habían sido construidas entre los años 1910 y 1930.
Las razones que motivaron esta situación fueron causadas esencialmente por factores de índole técnico. Para esta fecha, aparte del problema de escasez de energía eléctrica en todo el Departamento, la mayoría de instalaciones hidroeléctricas de la región también empezaron a sufrir cortes y averías repentinas debido al desgaste producido por los años, la falta de repuestos y la generación al máximo de capacidad.132 De ahí que a lo largo del
departamento surgiera la necesidad de crear de sistemas complementarios que no sólo permitieran aumentar la capacidad instalada de cada municipio, sino que también posibilitaran implementar las respectivas reparaciones de las plantas antiguas sin
100 necesidad de recurrir a la suspensión forzosa del servicio. Así mismo, estos sistemas complementarios cobraron aún mayor significado si tenemos en cuenta que las hidroeléctricas del departamento eran propensas a sufrir descenso en su producción en temporada de verano y daños estructurales en temporada de invierno, por lo tanto, necesitaban asistencia de otras instalaciones para prestar un óptimo servicio durante estos periodos de tiempo. Por ello, si bien muchos de los problemas del sector eléctrico fueron causados por la producción a pequeña escala, debido a la necesidad de estos sistemas complementarios, este mismo modelo de producción fue el más apropiado para sobrellevar el consumo de electricidad de los municipios de la región mientras se ejecutaban las grandes soluciones como Anchicayá.
Ahora, dentro de esta compleja situación, el método de generación que mejor se acomodó a la necesidad de establecer plantas complementarias fueron los motores Diesel. Este tipo de instalaciones, debido a sus características técnicas, no sólo fueron más favorables para los municipios por su corto tiempo de instalación, sino que también, debido a que su producción era constante y no dependía de los caudales de un río, fueron apropiadas para funcionar de forma paralela a las centrales hidroeléctricas que ya mostraban deterioro, o las que sufrían descensos grandes de producción en temporada de estío. Por ello, vemos que en los años 40, las plantas Diesel tuvieron repunte significativo y contribuyeron con 14 de las 20 plantas construidas en toda la década, es decir, el 70% de estas instalaciones.