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Capítulo 4. La crónica como eje de la interculturalidad

4.2. El intérprete, funciones y tipos

La fi gura del intérprete fue un elemento de vinculación intercultural entre el mundo castellano y el indígena y cumplió diversas funciones (véase Tabla 4.2).

Ventajas de las lenguas generales

Era posible sistematizar las lenguas indígenas: cátedras, diccionarios,

gramáticas, etc. Aprenden los indios

de otros indios

Facilita la predicación de los autóctonos por muchos indígenasSon conocidas

Se rompe el aislamiento comunicativo de las lenguas minoritarias

prehispánicas

Tabla 4.2. Tipos de intérpretes en las crónicas

Guías Interlocutor político Traductores oficiales Comerciantes o ladinos Misionero Experto en la

geografía, lenguas y cultura.

Se usa como pa- trón la Recon- quista peninsular. Trujimanes o fa- rautes. El Requerimiento (1513-1542). Se regulariza su comportamiento (que no acepten regalos de los in- dios, para que se actúe  con justi- cia) (Real Cédu- la, 1529).

La comunicación con el indio es vi- tal para la coloni- zación y pacifi ca- ción. Sacerdote o laico. Preocupación en la administración de los sacramen- tos (1525). 1. Intérprete guía

En las primeras etapas del descubrimiento, el intérprete era con frecuencia un indígena que conocía en parte el camino que debía seguir la expedición y acompañaba a los sol- dados, voluntariamente o no, cumpliendo una función de guía con conocimientos to- pográfi cos y etnográfi cos. Fue esta misma la intención de Colón cuando tomó algunos naturales para traerlos a España:

«Dijo que el domingo antes 11 de noviembre le avía parecido que fuera bien tomar al- gunas personas de las de aquel río para llevar a los Reyes porque aprendieran nuestra lengua, para saber lo que ay en la tierra y porque volviendo sean lenguas de los cristianos y tomen nuestras costumbres y las cosas de la fe.» (Colón [1492] 1986: 51-52.)

En otros casos eran españoles que se habían perdido, naufragado o tomados como prisioneros y, tras una estancia con los naturales, habían adquirido cierto conocimien- to lingüístico. Conocidos son los casos del aragonés Miguel Díaz, que había matado a un español y se acogió a una tribu, o de Cristóbal Rodríguez, un marinero que vivió entre los indios para aprender taíno. Las Casas cuenta la historia de dos cautivos y un soldado español; cuando los rescataron

«El español ya casi no sabía hablar nuestra lengua, sino en la de los indios hablaba las más palabras; sentóse luego en el suelo como los indios y hacía con la boca y con las manos todos los meneos que los indios acostumbraban, en lo cual no poca risa a los españoles cau- saba.» (1986: 122.)

Bernal Díaz narra la historia de Gonzalo Guerrero y Jerónimo Aguilar; cuando Cor- tés tuvo noticia de ellos y los mandó llamar, solo Jerónimo de Aguilar quiso compare- cer entre los españoles.

«[...] y que Aguilar les preguntó si eran cristianos y respondiéndole que sí, y españoles, lloro de placer y puestas las rodillas en tierra dio gracias a Dios y preguntó a los españo- les si era miércoles. [...]

Que con este Aguilar que era muy buen intérprete, tornó Cortés a predicar la ado- ración de la cruz y quitó los ídolos de los templos y dicen que hizo esta predicación de Cortés tanta impresión en los de Cuzmil, que salían a la playa diciendo a los españoles que por allí pasaban: María, María; Cortés, Cortés.» (Landa [1560] 1985: 47.)

Su compañero Guerrero se avergonzó y no quiso regresar con los españoles diciendo

que tenía horadadas las narices y orejas y pintado el rostro y las manos; y por eso no lo llamó cuando se vino (Tapia [1539]1988: 71).

2. Interlocutor político

Un tipo más refi nado de intérprete es el que podía funcionar como interlocutor políti- co, intervenir en negociaciones y aconsejar al caudillo sobre las intenciones y creencias de los naturales. Tenía entre sus obligaciones la de transmitir mensajes de consecuencias relevantes, entre ellos el requerimiento: documento ofi cial que proclamaba la donación pontifi cia a Castilla «requiriendo» a la población indígena a aceptar la fe cristiana y las autoridades del Papa y del Rey de Castilla. Este documento estuvo en uso desde 1514 y hasta 1523.

Quizás uno de los mejores ejemplos de este tipo de traductor sea doña Marina, la

Malinche10, que conocía el nahua y el maya. Mediante la participación del citado Jeró-

nimo de Aguilar —que hablaba maya y español— Cortés podía no solo hablar con Moctezuma sino interpretar sus respuestas y actitudes.

«[...] y en ciertas indias, que dieron de presente, dieron una que sabía la lengua de la Nueva España y la de la tierra del Yucatán, adonde había estado Jerónimo de Aguilar, el español que dije; y después que se entendieron fueron los intérpretes para todo lo que se hizo.» (Vázquez de Tapia [1542-46] 1988: 136.)

3. Traductores ofi ciales

El desarrollo de una política lingüística convive con la evidencia de la necesidad del intérprete. Esta fi gura se hizo presente en todas las dimensiones de la nueva sociedad criolla, pero su función era más delicada en el desempeño de actos de consecuencia jurídica o administrativa. Por ello, la Corona establece el ofi cio de intérprete en las au- diencias y juzgados, para que pudieran entender a los indios en los pleitos. Consciente de las consecuencias de esta función, la Corona tomó una serie de disposiciones para cuidar la selección y el desempeño del ofi cio, recogidas en las Leyes de Indias (1542).

4. Intérprete de los misioneros y ladinos

Finalmente, el intérprete fue una fi gura clave en el proceso de evangelización y no solo como individuo que transmite la religión a los nativos, sino como elemento de vincu- lación ente el mundo indígena y la nueva sociedad postcolombina, actuando de nexo de unión cuando la barrera lingüística era infranqueable. El misionero, el doctrinero o párroco de los pueblos de indios se formaban en la medida que podían, y usaban los ma- teriales de aprendizaje de lenguas y de apoyo para la catequesis generados por sus pre- decesores. Sin embargo, en ocasiones era preciso recurrir a los mercaderes y ladinos improvisados para poner en marcha una comunicación básica.

10 «Aunque en breves días aprendió la [lengua] castellana, con que excusó mucho trabajo a Cortés, que

parece ha sido caso milagroso, y muy importante para la conversión de los naturales y fundación de nuestra santa fe católica.» (Alva Ixtlilxochitl [1600-1640] 1952: 198.)

De estas circunstancias se comprende que la traducción no fuera siempre exitosa. En el ámbito de la evangelización, la sinceridad de algunos sacramentos se podía ver cuestionada y en defi nitiva hacer inviable una cristianización auténtica. Las crónicas proporcionan muchos casos al respecto, pero uno de los más elocuentes es la narración que el Inca Garcilaso hace de la boda de Beatriz Coya, hija de Huayna Capac, con el soldado Diego Hernández, a quien no consideraba de su misma posición social:

«Preguntando, con un indio intérprete a la novia si se otorgava por mujer y esposa del susodicho, el intérprete dixo si quería ser mujer de aquel hombre, porque en aquella lenguas no hay bervo para decir otorgar, ni nombre de esposa, y así no pudo decir más de lo dicho. La desposada respondió en su lenguaje, diciendo: «Íchach munani, íchach manamunani», que quiere decir: ¡Quiçá quiero, quiçá no quiero.» ([1617] vol. CXXXV, libro VI, cap. 3.)

Errores o mala intención en la información preocupan también a los soldados y descubridores, que con cierta frecuencia se plantean la veracidad de los datos obtenidos a través del intérprete guía. Fue lo que ocurrió con el indio bautizado Melchorejo, uno de los jóvenes llevados desde Yucatán a Cuba por Francisco Hernández de Córdoba en su viaje de 1517. Tras una estancia en la isla, Melchorejo acompañó en varias expedi- ciones a los españoles, pero en la tercera, en la que también iba Cortés, los traicionó pasándose al enemigo.

4.2.1. Frutos de la interculturalidad: los mestizos

La acción educadora de la Corona y de las órdenes religiosas propició la creación de colegios para hijos de caciques como el Colegio Imperial de Santa Cruz de Tlatelolco en México (1536), donde residían jóvenes indígenas de origen noble. La formación era una muestra de su carácter intercultural ya que en él se enseñaba medicina indígena, la ciencia de los códices, el conocimiento de las plantas autóctonas, junto con la forma- ción tradicional peninsular en matemáticas, latín, fi losofía, etc.

El mestizo tuvo una importancia fundamental en cuanto a su acción hispanizadora. La primera generación son hijos de los primeros conquistadores, de los cuales algunos refl uyeron a las tribus, otros se incorporaron a la vida hispánica colonial y algunos a la vida peninsular, como el Inca Garcilaso de la Vega. Muchos de ellos, tuvieron una ac- tividad destacada en el mundo de las armas o en el de las letras (véanse Figs. 4.3 y 4.4). La acción cultural de estos mestizos, algunos de ellos cronistas, generó una diná- mica  social intercultural y contribuyó decisivamente al asentamiento de la sociedad criolla.

Lectura recomendada

Solano y Pérez-Lila, Francisco, «Lengua y relación: la intercomunicación entre aborígenes y españoles (1492-1556)», Congreso de Historia del Descubrimiento, IV, Madrid, Real Academia de la Historia, 1992, págs. 113-130.