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integrales de escritura (TIE)?

Son prácticas de escritura en las que los niños, bajo la direc- ción del maestro o tutor, sacan a relucir sus motivaciones y habilidades para escribir textos, empezando por hacerlo de PDQHUDOLEUHGHVSXpVGDQGRFLHUWRVSDVRVJXLDGRV\ÀQDO-

mente, desarrollando de manera más completa el proceso de escritura. Por esto son integrales: porque se realizan progre- sivamente originando tres tipos de taller, uno de carácter es- SRQWiQHRHO´WDOOHUGHHVFULWXUDOLEUH7(/µRWURUHODWLYDPHQWH OLEUHSHUREDMRODRULHQWDFLyQGHOPDHVWURRWXWRUHO´WDOOHUGH HVFULWXUDJXLDGR7(*µ\XQWHUFHURUHDOL]DGRHQWUHVSDVRV EDMR OD GLUHFFLyQ GHO PDHVWUR R WXWRU HO ´WDOOHU GH HVFULWXUD HVWUXFWXUDGR7((µ(VWH~OWLPRSUHWHQGHUHFRUUHUGHPDQHUD más formal, la totalidad del proceso y las tareas que implica el acto de escribir.

La importancia de los talleres de escritura es obvia, si se con- sidera que el lenguaje escrito es el medio por excelencia para el aprendizaje en cualquier área del conocimiento. Es, por tanto una necesidad y una exigencia, no sólo como parte del área de castellano, sino para todas las actividades de apren- dizaje. Por otro lado, ¿cómo aprender a escribir si no es con la SUiFWLFD"0RULOOD\.RKDQ  DÀUPDQ

No hay que temerle a la página en blanco. En este sentido, la escritura creativa es, fundamentalmente, una práctica. Cuanto más se la practica, mejores resultados se consiguen. Igual que cualquier otra actividad. Es durante el entrena- miento cuando descubrimos el placer y percibimos que no podemos abandonarlo.

A continuación se describen dos prácticas de escritura, dos experiencias extraídas del acontecer real de la vida escolar, ODV FXDOHV UHÁHMDQ HQ DOJ~Q DVSHFWR ORV WLSRV GH WDOOHUHV D que hemos hecho mención.

La primera experiencia, que se practica en ciertas institucio- QHVHGXFDWLYDVVHUHÀHUHDODFRVWXPEUHGHIRPHQWDUXQSUR- yecto de lectura y escritura a través de lo que se ha venido OODPDQGR´(OFXDGHUQRYLDMHURµ6HWUDWDGHXQDSUiFWLFDPR- tivadora para promover la escritura en los niños. Estos, con la ayuda del maestro o tutor, elaboran un cuaderno o lo ad- quieren y lo decoran a su gusto. El cuaderno se rota a diario y cada niño lo lleva a su casa y escribe, con toda libertad, el

texto que desee. Al día siguiente, el texto es leído en voz alta a todos los compañeros.

Una versión más avanzada y formal de este tipo de expe- riencias, es la que cierto maestro realizó en una institución GHEiVLFDSULPDULD6HKDGHQRPLQDGRHVWDH[SHULHQFLD´0L SULPHUDIiEXODµHQFRQVLGHUDFLyQDXQRGHORVHVFULWRVTXH más se destacó.

El proceso seguido fue el siguiente: el maestro empezó entre- gándoles a los niños una invitación para escribir, mencionan- GRDOJXQDVQHFHVLGDGHVGHOXVRGHODHVFULWXUD\VXVEHQHÀ- cios. Enseguida les explicó la forma de llegar a ser escritor. Les indicó todo el proceso de planeación. Para ello les mencionó algunos ejemplos de textos narrativos y les leyó una fábula corta. Adicionalmente, decoraron el salón y su cuaderno, con motivos sobre la lectura.

A renglón seguido les proyectó una película corta sobre una fábula. Entre todos se comentó y se dedujo la moraleja. Con base en lo anterior, el maestro procedió a sugerirles que pen- saran en su escrito. Les pidió que decidieran el tipo de texto que iban a producir y el tema, también que averiguaran las ideas en libros o preguntaran. Les enseñó a anotar sus ideas por escrito. Ellos aprendieron a resumir en un esquema. Luego, cada cual trató de poner por escrito en su cuaderno, las ideas que había pensado. Algunos niños escribieron rela- tos y cuentos sencillos de mucha imaginación. El maestro en todo momento los animó. Al preguntársele a Roberto sobre lo que escribió y cómo logró hacerlo según las orientacio- nes de su maestro, dijo lo siguiente: decidí escribir una fábula. Pensé que el tema sería “Dos amigos que lo comparten todo”. Luego le di el título “Los buenos amigos”, después escogí los personajes, un conejo y su amiga la paloma. Escogí los lugares y lo que pasaría. Y entonces ordené mi relato. Más adelante escribí lo que tenía, consulté el diccionario, pregunté al maestro

\YROYtD\OHtDSDUDYHUFyPRTXHGDED$OÀQWHUPLQpPLHVFUL- to. El maestro dice que es mi primer borrador, pero después lo saqué en limpio en mi cuaderno. El maestro sugirió que cada cual leyera el trabajo del compañero y si alguien de la familia lo podía hacer, que se lo llevara. Solicitó que algunos niños compartieran su escrito leyéndolo en voz alta. Roberto leyó su fábula, que se transcribe a continuación:

Los buenos amigos

Había una vez una paloma que se partió una patica al chocar con un árbol. Apareció un conejo que le curó la herida con el jugo de una fruta. Después le vendó la patica con hojas.

El conejo la acompañó hasta la casa. Allí le brindó bo- ronas de pan como alimento. Desde entonces salían los dos y jugaban todo el tiempo.

Todos los animales decían que ellos eran los mejores amigos del bosque.

Moraleja: debemos compartir y ayudar a los demás para tener buenos amigos.

En las expeULHQFLDVDQWHULRUHVVHUHÁHMDQORVWUHVWLSRVGHWD- OOHUHVLQWHJUDOHVGHHVFULWXUD9HPRVTXHHQHO´HOFXDGHUQR YLDMHURµ VH SURGXFH XQD HVFULWXUD OLEUH TXH VH FRQYLHUWH HQ escritura guiada en el momento en que el maestro realiza una actividad de grupo para leer y comentar los trabajos. En tanto TXHHQ´PLSULPHUDIiEXODµVHUHÁHMDHOSURFHVRGHXQ´WDOOHU GH HVFULWXUD HVWUXFWXUDGR 7((µ SXHV VH QRWDQ ORV SDVRV GH esta práctica, como se explican en páginas más adelante.

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Son prácticas para que los niños apliquen su creatividad y se animen a escribir cualquier texto, sin mayores exigencias. Las características más notables de estos talleres son las si- guientes:

– El objetivo es que los niños tomen conciencia de su po- tencial para escribir. Que vean lo agradable de plasmar por escrito una idea. Que rompan el silencio, superen los bloqueos en la comunicación escrita. Que se inicien. – La única condición es que escriban algo, en un texto cor-

to o más extenso, con errores o sin ellos, sobre lo que quieran. Y si no logran escribir nada, hacerles ver que no es problema, pues después buscarán el momento para hacerlo.

– No hay planeación ni preparación explícita. Sin embar- go, se les puede sugerir pensar en lo que van a escribir, a quién y que escriban, sin más.

– No conviene destacar errores, ni presionar. En cambio, es necesario estimular mucho.

– Además de creativos, estos ejercicios son espontáneos, LQGLYLGXDOHVÁH[LEOHV\VLQPD\RUHVOtPLWHVGHWLHPSR – La escritura es un ejercicio individual. Los niños y el maes-

tro o tutor no intervienen, cuando mucho para la lectura de los escritos, si son los destinatarios.

Es bueno estimular al niño para que aproveche diversos mo- WLYRVSDUDHVFULELUOLEUHPHQWHWDOHVFRPRFRQÁLFWRVFRWLGLD- nos, relaciones afectivas, anécdotas, sueños, etc. También agudizar sus sentidos y escribir sobre lo que aprecia, a través de ellos. Por ejemplo, en este momento se escucha desde la ventana las risas de unos niños, entonces podría imaginar lo que les ocurre e iniciar un texto de esa manera.

$Vt PLVPR SXHGH PRWLYDU DO QLxR SDUD TXH ´SODVPH OR TXH siente, lo que cree, lo que le gusta, lo que le da miedo, lo TXHVDEHORTXHYHDGLDULRµ $PD\D 4XHLQWHUSUHWH OD IRUPD \ HO VLJQLÀFDGR GH ODV FRVDV SRU HMHPSOR ÀJXUDV

JHRPpWULFDVORVFRORUHVFODVHVGHÁRUHVSODQWDVORVDQLPD- OHVFDUDFWHUL]DQGRVXVFRPSRUWDPLHQWRVPiVVLJQLÀFDWLYRV\ desde allí iniciar una historia.

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Los talleres de escritura guiados también se realizan con cier- WDOLEHUWDG\ÁH[LELOLGDGSHUREDMRODGLUHFFLyQGHOPDHVWURR tutor y con la posible participación de grupos de niños. Ge- neralmente, la escritura se produce como parte de una acti- vidad especial, en el contexto de formación o del aprendizaje en alguna área del conocimiento, español u otra.

Las características propias de este tipo de talleres son: ‡ (OSURSyVLWRHVEXVFDUPRWLYRVXRSRUWXQLGDGHVSDUDTXH

los niños escriban y se ejerciten, sin mayores formalida- des, dentro del normal desarrollo del proceso educativo. ‡ (O DFWR GH HVFULELU HV LQGLYLGXDO SHUR WDPELpQ VH SXHGH

compartir en pequeños grupos o en el curso.

‡ (VWRVWDOOHUHVVHHMHFXWDQHQDOJ~QPRPHQWRGHXQDDF- tividad de aprendizaje o proyecto de aula. Es decir, el es- cribir surge como parte de la actividad, esta no es sólo escritura.

Aunque no se recorren los pasos de planeación, escritura y revisión (propios de un taller estructurado), el maestro o tu- tor interviene para promover y dirigir la actividad, orientar, socializar y comentar los productos escritos.

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Los talleres de escritura libre y los talleres de escritura guia- dos pudieron haber abierto el camino para dar pasos hacia prácticas de escritura más avanzadas, que abarquen todo el proceso implicado en el acto de escribir. Un taller de escritura estructurado (TEE) es una oportunidad para desarrollar de manera sistemática estas prácticas, orientadas a la produc-

y

Como experiencia que cubre todo el proceso, un taller de escritura estructurado comprende tres pasos:

(1) AMBIENTACIÓN Y MOTIVACIÓN

(2) PROCESO DE ESCRITURA

(3) LECTURA

El paso de (1)(1) ambientación y motivaciónbi t ió ti ió consiste en una actii t - vidad previa al acto de escritura y tiene por propósito desper- tar el interés y disponer el ánimo del niño para que sienta el deseo de escribir. Este paso no es difícil si está antecedido de varios talleres de escritura libre, pero se recomienda no pres- cindir de él.

El segundo paso (2) (el paso central), corresponde justamente al proceso de escritura. Este proceso, posible gracias al ejer- cicio de la competencia escrita, se basa en el saber leer y escribir, y se concreta en actos de escritura que implican tres fases:

Planeación PROCESO DE ESCRITURA Composición

Revisión

En el taller estructurado, es importante que el proceso pase por las tres fases, pero no olvidemos que hacen parte de un solo acto, el escribir. Así que los niños pueden planear, re-

dactar y revisar su escrito, siguiendo o no este orden. Pues también pueden hacer dos o las tres tareas al mismo tiempo. Por ejemplo, pueden variar el esquema inicial o recoger nue- vas ideas, a medida que escriben y revisan. Por lo mismo, es posible que desde un comienzo empiecen a escribir algo, al- gunos borradores, sin esperar rigurosamente a que se acabe ODSODQHDFLyQ(QÀQHOORVGHEHQHQWHQGHUTXHHVLPSRUWDQWH SODQHDUFRPSRQHU\UHYLVDUSHURGHQWURGHODPD\RUÁH[LEL- lidad.

El producto visible del proceso de escritura es el texto es- crito, en una primera versión o borrador, que será revisado primero por el mismo niño, antes de ser leído y revisado por otros agentes como pueden ser los compañeros, familiares y el mismo maestro o tutor. La edición de los escritos de los niños, comprende una presentación del texto con destino a una audiencia, para su socialización y valoración. Editar puede ser sacar en limpio en el cuaderno, digitar e imprimir en una hoja, organizar un álbum, una carpeta, un mural, un periódico y hasta la gestión de algún tipo de impresión y publicación. El tercer paso del taller estructurado (3) es la lectura del texto ya revisado y de algún modo editado. Dicha lectura puede ser a nivel escolar: compañeros, maestros, etc., o por parte de padres o un público especial. Es posible que de esta lec- tura resulte algún tipo de valoración o comentario crítico del texto.

Para mayor comprensión, enseguida nos referiremos con al- gún detenimiento a los componentes del taller de escritura estructurado (TEE), como son la ambientación y motivación, la planeación, la revisión y la lectura. En cuanto a la composi- ción, ésta se desarrolla en el capítulo quinto.

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facilitan la ambientación y motivación,