• No se han encontrado resultados

La interacción de los civiles y la naturaleza cambiante de los grupos

armados sirios

El movimiento armado en Siria comenzó con pequeños grupos locales poco organizados, integrados en gran medida por combatientes locales, que dependían del apoyo de las comunidades. La intensificación del combate y la necesidad de que los grupos armados fortalecieran sus capacidades para poder resistir al régimen o adquirir y controlar territorio generó la demanda de formaciones de combate más grandes y

más organizadas. La disponibilidad de recursos, el acceso a financiación y armas y la claridad de la organización y la cadena de mando desempeñaron papeles esenciales en la creación de los grupos armados más grandes que existen actualmente.

La claridad respecto de los objetivos militares, la visión política o la “ideología” afectan la coherencia y la organización de los grupos armados, su capacidad para movilizarse y reclutar individuos afines y su legitimidad entre quienes habitan los territorios que ellos pretenden liberar del dominio del régimen. Los grupos que no adoptaron un programa político no pudieron conseguir financiación extranjera destinada ya sea a los grupos “democráticos” (prooccidentales) o a los “islamistas”, respectivamente, y por ende, carecían de los recursos para lograr un avance militar. El discurso de la democracia, la ciudadanía y el Estado de derecho defendido por algunos de los grupos armados vinculados al FSA en las etapas iniciales del levantamiento sirio se debilitó rápidamente a raíz de la inacción de las potencias occidentales y la interferencia de los Estados regionales que perseguían sus propios intereses geopolíticos.

En 2015, la ideología “islamista” era el dogma prevalente entre los grupos armados en Siria. Entre los grupos y formaciones armados principales que actualmente se oponen al régimen se encuentran JN, Jaysh al- Islam, al-Jabha al-Shamia, Jaysh al-Mujahideen e ISIS. Todos estos grupos dicen estar guiados por variantes específicas del islamismo (sunita). Con frecuencia tratan de imponerles sus convicciones a las comunidades circundantes, recurriendo incluso a tribunales y comités religiosos. La reacción de los civiles varía dependiendo del contexto, pero las comunidades que intentan influir sobre los grupos armados hacen referencia al mismo corpus religioso con el fin de objetar o rechazar el fallo de una corte o comité. Por ejemplo, una comunidad en la zona rural de Idlib, enfurecida ante la lapidación por parte de JN de una mujer acusada de cometer adulterio, a finales de 2014, recurrió a fuentes religiosas para presentar “evidencia” de que la lapidación era “anti-islámica”. Uno de los entrevistados, contrario a la posición de JN, comentó: “nos toca utilizar el mismo lenguaje que ellos [JN]”.

CINEP / Programa por la Paz

65>>

Muchos creen que no es posible desafiar las ideologías por fuera de este marco. Los grupos como ISIS y JN imponen una implementación radical y excluyente de la Sharia en las ciudades y regiones que controlan, tales como las divisiones administrativas de Ar-Raqqah y Deirez-Zor. Inclusive algunos activistas de derechos humanos y laicos han recurrido a argumentos de la misma ideología, aunque esto puede resultar problemático dado que limita la capacidad de contradecir o condenar las violaciones o imposiciones perpetradas por los grupos armados.

Inevitablemente, es menos probable que los grupos armados que han adoptado la ideología islamista le rindan cuentas a la comunidad. Un activista de Yarmouk citaba una respuesta que le había dado un grupo armado local: “Nuestro papel es el de propagar la palabra de Dios. Esto vale más que la vida humana.” El activista tuvo que abandonar Yarmouk para escapar a la persecución.

La mayor parte de las comunidades no sunitas que viven en áreas controladas por los grupos islamistas han sufrido un trato muy severo. Por ejemplo, en enero de 2015, un emir perteneciente a JN ordenó a las comunidades de la minoría religiosa drusa de 14 pueblos cerca de Idlib que demolieran sus templos y renunciaran a su fe. Por lo general, los civiles de estas comunidades carecen de la capacidad para dialogar con los grupos armados islamistas, lo cual lleva con frecuencia a su propio desplazamiento o a lesiones físicas. De manera similar, los activistas que no están de acuerdo con las posiciones de los grupos armados islamistas, como por ejemplo los abiertamente laicos o los que están a favor de la libertad y la democracia, también se han visto obligados a huir.

Conclusión

A medida que el mapa del conflicto en Siria se torna más complejo, sería erróneo asumir que los civiles siempre tienen la capacidad de lograr que los grupos armados dialoguen, o de resistirse ante sus exigencias. Es indudable que frente a la violencia extrema y sostenida, las poblaciones sirias han luchado para afirmar su protagonismo respecto de la construcción de la paz,

Siria

con el fin de incidir sobre la dinámica del conflicto y el comportamiento de los actores armados.

El parentesco y las relaciones locales y sociales han seguido siendo los canales más significativos. Los activistas de la sociedad civil también han establecido relaciones influyentes con algunos grupos armados debido a que anteriormente habían organizado conjuntamente y participado en protestas en contra del régimen. Esto los ayuda a mediar entre los civiles y los grupos armados. A nivel político, los activistas han participado también en varios acuerdos locales de cese al fuego celebrados entre los grupos anti-régimen y las fuerzas del régimen.

El éxito de las tácticas de resistencia no violenta, utilizadas en contra del régimen, como las protestas, las campañas y la desobediencia civil generalizada, y adaptadas para cercarse a los grupos armados, ha sido desigual. Las relaciones entre las comunidades y los grupos armados islamistas son especialmente complicadas y en la mayoría de los casos, los civiles no cuentan con argumentos fuertes para negociar sus posiciones en contra de los fallos basados en la Sharia. También es importante contribuir a los esfuerzos de paz de los civiles ejerciendo presión sobre los Estados y donantes que apoyan a los grupos armados sirios para que, a su vez, convenzan a los grupos de no seguir usurpando el espacio civil.

Hoy, cuando el conflicto sirio alcanza su quinto año, es importante no perder de vista los papeles significativos desempeñados por los actores no armados y no estatales para desarrollar estructuras que promuevan la seguridad y la paz locales, y para adaptarse a las exigencias siempre cambiantes del conflicto. Los activistas y habitantes locales han realizado enormes esfuerzos para que se escuche la voz de los civiles. Han demostrado resiliencia y una increíble capacidad de mantener sus esfuerzos y aspiraciones a pesar de los monumentales retos y la falta de apoyo.

Colec ción Papeles de paz I 11 I Diálogos 66 >>

Textos clave

Generales

15 octubre 1999. UNSCR 1267 establishing a sanctions regime to cover individuals and entities associated with Al-Qaida, Osama bin Laden and/or the Taliban wherever located www.un.org/ga/search/view_doc. asp?symbol=S/RES/1267(1999)

21 junio 2010. The US Supreme Court ruling of Holder v Humanitarian Law Project www.supremecourt. gov/opinions/09pdf/08-1498.pdf

25 junio 2012. UN Secretary-General’s Report A/66/811, Strengthening the role of mediation in the peaceful settlement of disputes, conflict prevention and resolution www.goo.gl/1oTqKj

Irlanda del Norte

7 abril 1922. Civil Authorities (Special Powers) Act (Northern Ireland) 1922 www.goo.gl/JHeDwA 10 abril 1998. The Belfast Agreement www.gov.uk/ government/publications/the-belfast-agreement

Documento similar