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Interdependencia e integración de América del Sur.

CAMBIO DE LA MATRIZ PRODUCTIVA EN

FUENTE: SENPLADES,

4.1. Interdependencia e integración de América del Sur.

Desde el punto de vista de la teoría de la interdependencia, los Estados están per- diendo el rol supremo en las relaciones internacionales comerciales. Las empresas transna- cionales copan algunas agendas comerciales con los Estados o con otras empresas sin pre- sencia directa de los gobiernos. La interdependencia entre Estados está enfocada en el es- fuerzo de construcciones de objetivos comunes donde el desarrollo de un Estado no signi- fique poner en riesgo a otro.

En América del Sur desde el año 2000 se han producido varios procesos de integra- ción económica y política. En el ámbito económico se destacan la MERCOSUR y la CAN, creados con el objetivo de liberalizar el comercio y desarrollar la industria, sin embargo no llegaron a reformular el comercio intrarregional a fin de terminar la dependencia y priori- dad de exportar e importar hacia y desde países externos de la región. América Latina si- gue siendo la región más desigual del planeta, con grandes abismos sociales que dificultan tener una estabilidad política para emprender un proyecto a largo o mediano plazo, otros factores que dificulta el comercio son las grandes distancias geográficas, pero lo más rele- vante es que no existe infraestructura suficiente para unir las zonas económicas de produc- ción con zonas de comercialización. Además, según varios autores, un factor que ha impo- sibilitado concretar la integración, desde ya más de un siglo, ha sido la rivalidad que aún persiste entre algunos países.

Para lograr Estados interdependientes es necesario primeramente que los gobiernos enfoquen esfuerzos políticos en generar relaciones independientes con Estados estratégicos. Seguidamente deben empezar a intercambiar productos estratégicos de alto valor de inter- cambio que represente una dependencia mutua entre estos Estados. Los intercambios no necesariamente deben corresponder a un mismo valor monetario, el valor se entiende como el producto estratégico transado. De la misma forma las acciones descritas deberían fun- cionar para distintos Estados, si el objetivo es construir una región interdependiente, los Estados partes deben enfocar sus acciones políticas y comerciales en beneficio de la región. Para los países de América del sur, la primera opción de interdependencia política, social y económica debería ser los países vecinos debido a que un conjunto de países tienen mayor oportunidad de enfrentar negociaciones políticas y comerciales en el contexto internacional.

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América Latina lamentablemente sigue dependiendo de: los Estados Unidos, la Unión Europa y de otros destinos fuera de la región para las exportaciones y otros ingresos corrientes; los mercados financieros externos debido a que los capitales volátiles siempre estarán buscando los mejores intereses bancarios; finalmente depende de los precios inter- nacionales de las materias primas que mejora o empeoran los términos de intercambio en el comercio exterior. Los elementos descritos anteriormente dificultan el despegue comercial intrarregional e internacional (como región) a gran escala. Un beneficio innegable de la in- terdependencia se presenta en el ámbito de la seguridad de los Estados ya que Estados in- terdependientes muy difícilmente romperán la paz y la seguridad que promueven las orga- nizaciones internacionales y si el conflicto es con actores externos de la interdependencia, todos los países se verán afectados por lo que se espera el apoyo a favor de mantener la in- terdependencia, debido a efecto dominó y recursivo.

Los países de América Latina deben fomentar la diversificación de sus mercados e iniciar una importante inversión en infraestructura que permita unir las zonas industriales, zonas comerciales y otras zonas que son propicias para el desarrollo con zonas de comer- cialización. Es importante mencionar que los organismos de integración como la UNASUR han logrado solucionar situaciones de crisis, más de tipo político, sin embargo puede ser el inicio de una integración comercial más profunda, todo dependerá de la voluntad de los gobiernos y del liderazgo para concretar acciones regionales amplias en miras de formar una sola región. Es meritorito que los Estados de la región establezcan un grupo fuerte- mente interrelacionado política y económicamente. Esta interrelación sumada a la integra- ción permitirá afrontar los problemas internos de desarrollo y negociar en mejores condi- ciones con países o grupo de países de otras regiones.

Es importante que los países, en especial los de América del Sur, empiecen una cooperación económica profunda ya que esto permitirá aumentar la eficiencia empresarial, generar mayores ingresos, aumentar el bienestar de la población, proveer mejores servicios y bienes públicos, mantener una estabilidad financiera, aumentar el libre flujo de bienes y, finalmente, en cierta esta cooperación debe ayudar a la protección del medio ambiente. Las acciones anteriores darán paso a que los Estados construyan una interdependencia econó- mica fuerte y expandir sus mercados. Los claros beneficios de la interdependencia se verán reflejados solo si los Estados establecen una gobernanza global a fin maximizar los benefi- cios minimizando los efectos. La interdependencia entre los Estados se verá reflejada en la cantidad y variedad de productos estratégicos de costos significativos que intercambien en-

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tre los miembros de la región. Además, las acciones conjuntas de los Estados permitirán consolidar los beneficios mutuos que podrían recibir. Al final todas estas acciones deberán ayudar a construir o mejorar nuevas competencias en cada uno de los países interdepen- dientes.

La firma o establecimiento de acuerdos entre Estados son los principales mecanis- mos utilizados para formalizar una relación, ya sea comercial o de otro tipo, estos acuerdos son conocidos como regímenes internacionales. Los regímenes internacionales aseguran o tratan de asegurar la interacción simétrica entre sus miembros, cuando esto no sucede o las excepciones superan a la reglas establecidas se presenta un espacio de nula presencia de regímenes. Estos regímenes tienen características especiales con estructuras formadas e in- fluencian a los actores en la interdependencia. En América del Sur existe poca presencia de regímenes internacionales entre los Estados lo que dificulta mantener una región interde- pendiente. Los sistemas políticos de los Estados son estructuras importantes para que los regímenes internacionales puedan favorecer en la integración de América del Sur, los sis- temas políticos debería converger en un mismo organismo de integración y las estructuras de poder tendrían un papel fundamental en guiar hacia la convergencia.

Los avances tecnológicos permiten a Estados interdependientes obtener grandes ganancias debido a que se han creado nuevas formas de comunicaciones casi instantáneas, permitiendo un contacto permanente con los diferentes actores. Estas características hacen pensar que las relaciones entre Estados también tienen que evolucionar ya que algunos re- gímenes internacionales o procesos dentro de ellos están cayendo en la obsolescencia. Es- tos cambios deben darse lo más pronto posible debido a nuevas formas de organización (ejemplo: empresas transnacionales) que se presentan en el contexto internacional, incluso con más poder que un Estado. Los cambios dentro de las relaciones Estatales deben estar enfocados en satisfacer y elevar el nivel de vida de la población y llegar hacia la eficacia en las acciones económicas interdependientes puesto que los beneficios patrocinaran las acciones requeridas para construir una región altamente interdependiente. Mientras más in- terdependiente son los Estados estos tienden a perder su autonomía, es por eso que la cooperación entre los mismos Estados es fundamental para el cambio de los regímenes in- ternacionales. Al generar ganancias los Estados podrán redistribuir las riquezas hacia la población caso contrario la población pagará la perdidas con sus impuesto y si las relacio- nes económicas interdependientes mejoran con el cambio de los regímenes, la aceptación de la nueva estructura está asegurado. Pero sin duda estos cambios no deberían incrementar

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los problemas de empleo, desorden social y los cambios de las empresas de producción ha- cia otros territorios, más bien deben asegurar un completo ajuste a todos los problemas presentes en la actualidad.