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CAPÍTULO 3. Las causas del carácter procíclico en España

3.1. Introducción

Como detallaba en la introducción de la tesis, la facilidad con la que se ha creado y destruido empleo en España recientemente es uno de los fenómenos económicos más importantes de las últimas décadas. Este rasgo se constituye como una de las características fundamentales que definen al mercado de trabajo. El objetivo de este primer capítulo es abordar empíricamente el análisis de las causas y factores que explican este fenómeno.

Y es que el empleo en España ha oscilado mucho en torno a los cambios en el PIB, mostrando una gran facilidad para crear empleo en fases alcistas y destruirlo en fases bajistas. Además, este potencial se ha magnificado en el último ciclo.60 De ahí que se sostenga que el empleo en España se caracteriza por haber consolidado su carácter procíclico (CES, 2012b:386). Un concepto que, en términos más técnicos, se define por el hecho de que “la elasticidad empleo-producción - calculada como la variación porcentual del empleo con respecto a la variación porcentual de la producción-, es en España superior a la unidad, un valor mucho mayor que el del promedio de la Unión Europea, que no supera la cifra de 0,5” (García Serrano, 2011:162-163).

Lo que sorprende, por tanto, no es que la relación entre la evolución de la producción y del empleo sea positiva, ya que eso es lo que ocurre en la mayor parte de casos; en cambio, lo que distingue al caso español es la fuerza de la misma.61 Esto hace que un mercado de trabajo caracterizado desde hacía décadas por un comportamiento convulso (Garrido, 2010:49) sufra de unas fluctuaciones tan estrechamente ligadas a la evolución de la producción y el ciclo (CES, 2012b:31), que no tienen parangón con lo que ocurre en el resto de los países del entorno

60 Como se ha detallado previamente, el último ciclo económico completo –de 1995 a 2007- constituye el periodo de

análisis de interés de la tesis, estableciéndose como el eje sobre el que se observan los distintos cambios en el empleo. Sin embargo, algunos de los hitos y fenómenos que explican el desarrollo de determinadas dinámicas en este periodo se localizan en el pasado, por lo que en algunos análisis he incluido datos sobre fenómenos que ocurrieron en periodos previos.

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(Cachón, 1995:216; García Serrano, 2011:162). Las dos últimas fases del ciclo económico son ejemplo paradigmático de ello. Desde mediados de los noventa hasta el año 2007 España empezó a experimentar lo que muchos calificaron como un milagro económico, con el mayor crecimiento de la ocupación entre los países de la Unión Europea. Tras el estallido de la crisis ha ocurrido lo contrario, mostrando la destrucción de empleo más intensa: cuando “limitadas disminuciones del PIB se acompañan de profundas crisis de empleo” (Garrido, 2010:49). El siguiente gráfico refleja estos cambios y los ubica en contexto, junto a la evolución de otro de los componentes esenciales del mercado laboral: la población activa.

Gráfico 2. Evolución del PIB y el número de ocupados y activos en España, 1995-2016

Fuente: elaboración propia a partir de la EPA y la Contabilidad Nacional del INE.

* PIB en millones de euros. Número de ocupados y activos en miles.

El propósito de este trabajo es el de valorar cuáles son los factores que explican ese

comportamiento. En primer lugar hay que tener en cuenta que el carácter procíclico del empleo se relaciona con el hecho de que la temporalidad sea tan alta. El Banco de España ha demostrado que durante el periodo 2005-2007 la probabilidad de caer en situación de desempleo era cuatro veces mayor para los trabajadores temporales que para los indefinidos o autónomos. Y esta

0 200000 400000 600000 800000 1000000 1200000 0 5000 10000 15000 20000 25000

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proporción se ha elevado hasta las diez veces en años de crisis. Pero también es mucho mayor la probabilidad de entrar al empleo a través de trabajos temporales: en el periodo 2005-2007, el 80% de las entradas al empleo se llevaban a cabo de este modo (Cit. en CES, 2012b:386). Si nos atenemos a las cifras del Movimiento Laboral Registrado -MLR-, parece que esta probabilidad no ha hecho sino incrementarse con la crisis: el 91,9% de los contratos registrados en 2014 fueron temporales. Y no se trata de un dato excepcional, ya que las cifras de años previos indican unas proporciones que oscilan en torno a esa ratio.62

Por lo tanto, parece que los contratos temporales facilitan las entradas y salidas al empleo. Los datos anteriores confirman lo que señalaban Dolado et al. (2002:291): que los contratos

temporales contribuyen a facilitar la rotación del empleo. Por eso, muchos consideran que el elevado nivel de temporalidad que ha experimentado España en las últimas décadas está claramente asociado a las enormes fluctuaciones de la ocupación y el paro (García Serrano, 2011:175; Toharia y Malo, 2009:11), ya que estos contratos incrementan la volatilidad del

empleo (De la Rica, 2010:20; Dolado et al., 2002:282) y hacen, en definitiva, que se consolide su carácter procíclico. Aclarado esto, lo interesante es explorar cuáles son los mecanismos causales que explican la asociación entre la tasa de temporalidad y el carácter procíclico del empleo. A pesar de que hay un amplio consenso a la hora de relacionar la temporalidad con la extrema sensibilidad del empleo al ciclo económico, la discusión sobre las causas que impulsan la elevada temporalidad y sobre la forma en que operan en esa relación los diferentes mecanismos causales ha generado un debate polémico y prolongado. El propósito de este trabajo es

contribuir, con la evidencia que aporto, a obtener una mayor claridad en el mismo. Para lograrlo, organizo el contenido del siguiente modo: en la primera parte, sintetizo los argumentos de las principales teorías que interpretan las causas de la segmentación del mercado laboral español -y del desarrollo de la flexibilidad externa y la elevada temporalidad en particular-, que se

diferencian fundamentalmente por importancia que conceden a factores de diversa naturaleza: de oferta, de demanda o culturales. En la segunda parte, contrasto esos argumentos con el análisis de la evolución de algunos de los principales componentes del mercado de trabajo en las últimas décadas, lo que me sirve para valorar qué teorías parecen más consistentes con la evidencia

62 Se puede acceder a los datos del MLR del MEYSS en el siguiente enlace: http://www.empleo.gob.es/es/estadisticas/mercado_trabajo/MLR/welcome.htm

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empírica. Finalmente, expongo de forma sintética los resultados principales y las implicaciones de estos desde un punto de vista práctico.