Hoy Invasor potencia una reestructuración de su discurso a partir de la aplicación de los
Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución y la consecuente apertura informativa experimentada por el país. El semanario mantiene una tirada cercana a los 22 mil ejemplares y el colectivo de trabajo lo integran dos diseñadores, tres correctoras, 13 periodistas (cuatro trabajan exclusivamente en las redes sociales y la actualización de la página web), y el personal administrativo y de servicios.
La distribución de los géneros y temas por página aparece similar a la década del 90’, a excepción de algunas reformas como la omisión del nombre de la columna Criterios, El pueblo demanda pasó a llamarse Cartas Abiertas y la página dos se dedicó exclusivamente a los géneros opinativos, sobre todo comentarios y con menos regularidad la sección
informaciones de mayor relevancia, la tres contiene temas históricos e informaciones variadas, en la cuatro y cinco se colocan entrevistas y reportajes, y con igual ubicación permanecen los espacios culturales y deportivos.
El estreno en marzo de 2016 de una nueva imagen, de acuerdo a las tendencias actuales del diseño gráfico, motivó otros cambios significativos. En el logotipo se adjuntó una estrella, en la página dos se incluyó una nueva sección denominada El Marcapasos, a cargo del periodista José Aurelio Paz, y en la siete se retomó Mirarse al Espejo, apartado cultural de corte opinativo.
La sección Cartas Abiertas se trasladó hacia la página ocho, al igual que Sin Rodeos, que constituye una denuncia directa donde en pocas líneas el periodista expone problemas con el objetivo de que los organismos implicados actúen en consecuencia. “Sin rodeos
constituye uno de los espacios más seguidos, pues un 90% de lo planteado tiene solución. Antes no tenía un buen alcance; pero luego de la reanimación de la política informativa, el gobierno de la provincia exige respuestas” (Utrera, 2010; como se citó en Paz Alomar, 2010, p. 21).
Filiberto Pérez, actual Jefe de Información, asegura que “los géneros más empleados son el comentario y el reportaje. Las críticas culturales aparecen con menos regularidad, mientras que el editorial y el artículo, a pesar de sus potencialidades, resultan de poco uso” (comunicación personal, 8 de febrero del 2016).
Invasor reestructura su agenda informativa de acuerdo a las variaciones motivadas por la reciente política socio-económica aplicada en el país. Según explica Roberto Carlos Delgado, Director del medio, “la estrategia comunicativa opta por la inclusión de nuevos temas de carácter social y económico para caracterizar la realidad inherente al proceso de actualización, y priorizar los géneros opinativos y reportajes en profundidad” (comunicación personal, 3 de febrero del 2016).
Sin embargo, la apertura informativa no ha modificado decisivamente el ejercicio de la opinión, pues en Invasor se exige la contrastación exhaustiva de las fuentes, investigaciones profundas y la búsqueda de todas las aristas al problema en cuestión, por lo que los dictámenes y pronunciamientos de la máxima dirección del país solo han reafirmado el trabajo hecho en los últimos años. Además, “aunque exista un poco más de tolerancia o aceptación y documentos que protegen al periodista en su misión, todavía impera la
35
autocensura y las fuentes niegan información” (J.A. Paz, comunicación personal, 16 de febrero del 2016).
Estos cambios superestructurales han coincidido también con transformaciones internas, asociadas a un nuevo consejo de dirección y a la proyección de convertir a Invasor en un diario digital con una edición impresa semanal. Por tanto, el periodista Filiberto Pérez aclara que “la exigencia, el diarismo y los equipos de investigación existían desde antes de la supuesta apertura informativa” (F. Pérez, comunicación personal, 8 de febrero del 2016). El periodista Mario Martín considera que el discurso opinativo de Invasor resulta más profundo, polémico y crítico que el de años atrás, cuando el Período Especial propició una reestructuración en la intencionalidad del mensaje y las rutinas productivas. “Actualmente, aunque el periodismo mantiene su contribución al proyecto revolucionario cubano, trata las deficiencias, ilegalidades, indisciplinas, errores y se aboga por trabajos cada vez más críticos y realistas” (comunicación personal, 4 de febrero del 2016).
No obstante, los recursos estilísticos y retóricos, que tributan a la claridad, efectividad y persuasión, no se explotan al máximo. Al respecto, la periodista Sayli Sosa considera que “los géneros opinativos carecen de creatividad y presentan un lenguaje formal. Las cifras, las descripciones, las citas de personas implicadas, fuentes oficiales o instituciones se obvian en numerosas ocasiones, a pesar de su contundencia retórica en el mensaje” (comunicación personal, 18 de febrero del 2016).
Aun así, el semanario ha merecido numerosos reconocimientos en los Festivales Nacionales de Prensa Escrita y el Premio de Periodismo Económico en tres oportunidades (la última en el 2015). También ostenta la condición de Vanguardia Nacional desde el 2000 y la réplica del machete de Simón Reyes, máxima condecoración otorgada en la provincia.
Invasor intenta adecuar su política editorial e informativa a los intereses de los receptores y en concordancia con el nuevo contexto socioeconómico, por tanto, la opinión resulta imprescindible en su discurso, por aportar juicios certeros, posibles soluciones a las dificultades de los lectores y garantizar la construcción social de la realidad desde una postura crítica, orientadora y reflexiva.
C
APÍTULO3:P
ROCEDIMIENTOS METODOLÓGICOS PARA EL ANÁLISIS DEL DISCURSO PERIODÍSTICO OPINATIVO DEL SEMANARIOI
NVASOREl presente capítulo resume las cuestiones metodológicas imprescindibles para el desarrollo de la investigación. Por tanto, se especifican las características del estudio en cuanto a perspectiva, diseño y tipología; las categorías de análisis, los conceptos y su operacionalización. Además, se exponen los métodos y técnicas empleados, el universo y la muestra que será objeto de análisis.