CAPÍTULO 2. LA INDUSTRIA DE LAS TELECOMUNICACIONES
2.8 L A INDUSTRIA DE LAS T ELECOMUNICACIONES EN M ÉXICO
2.8.3 Inversiones
Por segunda vez, desde que México abriera las puertas de su mercado local de telecomunicaciones a la competencia en 1999, los operadores han pospuesto los planes de construcción de redes. La marcada contienda entre los principales actores y la posición del ex monopolio Telmex de no conceder mercado, parecen ser los obstáculos de mayor envergadura para la expansión de las redes metropolitanas, aún más que la propia recesión local y el impacto de la depresión económica en los Estados Unidos.
Estos anuncios han desvanecido ideas de exceso de capacidad o fibra, hasta el punto de algunos analistas creen que, de acuerdo a datos sobre el crecimiento de Internet en México, la posposición de la expansión metropolitana creará más cuellos de botella de banda ancha.
Avantel y Alestra, dos de las mayores entre las nuevas operadoras mexicanas de telecomunicaciones, reanudaron la construcción de sus redes metropolitanas de fibra óptica, luego de haber resuelto en diciembre del 2000 la mayoría de sus disputas con Telmex. Las nuevas operadoras se han concentrado fundamentalmente en la ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, los centros metropolitanos más importantes del país, diciendo que anunciarían su expansión a otras ciudades a finales de este año. Pero ahora, después de connotadas campañas de prensa a principios del 2001, estos planes están siendo revisados. Las dos rivales ya poseen fibra óptica de larga distancia que unen las tres ciudades, las cuales están apoyando sus respectivas entradas en el mercado local.
Alestra, controlada por AT&T, ha detenido la activación de acceso local en gran escala en espera de “la recuperación del mercado de la crisis económica, reformas regulatorias, reapertura de finanzas y la selección de socio potencial”, según manifestó Jorge Escribano, portavoz de la compañía. Escribano también citó, entre los temas regulatorios pendientes, la portabilidad numérica, la desagregación del bucle local y la definición de tarifas de interconexión como obstáculos para seguir adelante con las inversiones.
Por su parte, Avantel, propiedad parcial de MCI Worldcom, anunció en enero pasado sus planes para invertir US$ 120 millones en sus redes locales, incluyendo la adición de 300 kilómetros de fibra. A estas alturas, tal inversión fue reducida a más de un 10%, y cerró su centro de operaciones en la ciudad de México, además de consolidar operaciones en su centro principal de Monterrey.
Las CLECs más importantes en México, las cuales se han concentrado en la capital, han decidido reforzar sus posiciones antes de expandirse a otras ciudades. Ciudad de México, el mayor centro poblacional de la nación con más del 60% de la economía nacional, sigue creciendo. Más de diez importantes edificios de oficinas están siendo construidos en el distrito Santa Fe, donde
MetroRed, propiedad de Fidelity Investment, con sede en los Estados Unidos, proyecta expandir su red de fibra. El distrito ha atraído también a la firma estadounidense Optiglobe, la más reciente operadora de centros de datos en la capital mexicana.
De acuerdo a Ruderman, Kurt [15], en su entrevista a Agustín Camelo, director de operaciones de MetroRed, “Los inversionistas de MetroRed quieren ver cómo le va a la compañía en Ciudad de México antes de expandirse a Guadalajara y Monterrey”. En febrero pasado, el funcionario afirmó que esperaba que MetroRed construyera en Guadalajara y Monterrey en el 2002, pero ahora ha dicho que tales operaciones no comenzarán hasta el 2003.
Por su parte, MCM, propiedad de RCN de los Estados Unidos, tiene licencias para construir en Guadalajara y Monterrey. Los planes para construir en Monterrey en abril del 2002 se han congelado hasta que no se obtengan acuerdos más favorables de interconexión con Telmex.
Axtel, con sede en Monterrey ha dicho que en los primeros ocho meses del 2001, el número de clientes de su portafolio empresarial conectados a sus redes de fibra óptica fue aproximadamente un 400% mayor al del mismo período en el año 2000.
Respondiendo a ese crecimiento, Axtel, propiedad parcial de Bell Canada International, aumentó sus redes metropolitanas de fibra óptica en un 20%. La compañía tiene un total de 400 Km de red de fibra óptica en Ciudad de México, Guadalajara, León, Monterrey, Puebla y Toluca.
Estimulada por la creciente demanda de servicios locales controlados, Protel, con sede en la ciudad de México, se ha convertido en la más reciente operadora de larga distancia en anunciar planes de telecomunicaciones locales.
La compañía ha solicitado una licencia local multi-ciudades. En una fase inicial, Protel proyecta la activación del servicio en Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Tijuana y Ciudad Juárez, y utilizará una combinación de tecnologías entre las que figuran capacidad de fibra óptica arrendada y línea de microondas.
Muchos analistas ven este re-atrincheramiento como una repetición de lo sucedido a fines de los noventas, cuando Avantel y Alestra, fueron a la cargada en los mercados de larga distancia con planes de cablear todo el país, para después recortar sus proyectos nacionales y concretarse en los lucrativos mercados de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Al revisar sus estrategias, los inversionistas se han dado cuenta que el mercado potencial está basado en la distribución actual de ingresos y comprenden que México no alcanzará la teledensidad de los Estados Unidos y
otros países desarrollados, pues hay regiones pobres como Chiapas en las cuales la penetración telefónica no aumentará sin considerables subsidios. Ver figura 2.4.
Además de adoptar una visión más realista del tamaño del mercado, las operadoras estadounidenses buscan ganancias con mayor rapidez. Aunque las inversiones por concepto de telecomunicaciones se realizan típicamente a largo plazo, las presiones en los Estados Unidos están obligando a las subsidiarías a ser rentables desde el comienzo. Esa es la razón por la cual casi todos los inversionistas estadounidenses en México se están concentrando en clientes de negocios y eligiendo sus objetivos dentro de los centros de comercio.
100% 96% 66% 55% 47% 79% 43% 32% 26% 20% 38% 19% 13% 5% 5% 1%5%
alto medio popular bajo
Teléfono Celular TV por cable y por satelite Hogares con PC Hogares con Internet Niveles Socioeconómicos
Fuente: Select IDC con datos de Select y Sigma
Las caras del consumidor México, penetración de servicios de Telecomunicaciones según nivel económico
Figura 2.4 Penetración de Servicios de Telecomunicaciones
Aunque México es el país latinoamericano donde la economía estadounidense ejerce una mayor influencia, Ruderman, Kurt [15] recoge los comentarios de Tucker Grinnan, director de telecomunicaciones y nuevos medios del departamento de investigaciones y acciones del Deutsche Bank Securities Inc, quien argumenta que México está desligado en cierta medida del resto de Latinoamérica debido principalmente al Nafta, por lo que el riesgo es menor que en Argentina y Brasil. Esa seguridad que brinda el Nafta está ayudando a México a atraer inversionistas, los cuales están estimulando la demanda de servicios de telecomunicaciones y centros de datos controlados. En la nación mexicana, los bancos y corporaciones están contratando servicios externos de IT por razones de seguridad y para recortar los costos de operación. Este incremento del tráfico de datos y del comercio electrónico ha aumentado la necesidad de MAN’s y LAN’s en las ciudades industriales mexicanas.