Se llevó a cabo para la Universidad del norte un estudio geológico y geofísico encaminado a la recuperación de las playas del sureste de la isla de San Andrés, dentro del proyecto denominado: Diagnóstico geológico, geofísico, biótico y de caracterización de la calidad de las aguas y sedimentos del proyecto de definición del diseño de las playas entre el Hoyo Soplador y San Luis en San Andrés isla (Sáenz et al., 2009).
Los estudios geológicos y geomorfológicos llevados a cabo en la zona costera sureste de la isla de San Andrés, muestran claramente las unidades presentes como herramienta base sobre la cual se fundamente las obras de mitigación o recuperación del litoral ante los procesos erosivos
que lo afectan. Los aspectos tectónicos adquieren importancia a la luz de la evolución relativamente reciente del archipiélago, si se considera por ejemplo, que la plataforma arrecifal emergida es de edad Sangamoniano y que al menos en los últimos 120 mil años la tectónica ha producido un basculamiento continuo, con subsidencia del lado oriental, y que los movimientos extensionales han ocasionado múltiples fracturas sobre las roca, algunas rellenas con material calcáreo y otras, más recientes, aún abiertas, causando una mayor fragilidad de la roca.
La plataforma arrecifal emerge en el costado sur, formando un borde acantilado, con múltiples fracturas y procesos erosivos. Donde el acantilado se hace más bajo o desaparece, se forman playas de arena coralina, tamaño grueso, con algunos rasgos erosivos, pero que en general se conservan, protegidas por la roca. A ambos lados de la vía y coincidiendo con la berma de la playa, parcialmente ocupada por la vía, se encuentran depósitos de tormenta, registro del avance del mar hacia tierra durante eventos de mal tiempo y que han dejado una importante acumulación de arenas, fragmentos gruesos, tamaño gravas y gránulos de roca coralina.
La zona entre Elsie Bar y Tom Hooker aún conserva algunos vestigios de esta plataforma emergida, formando acantilados bajos; sin embargo, son más representativas las playas y en ellas los procesos erosivos han actuado en forma agresiva. La extracción incontrolada de arenas que se dio hasta los años 90 para la construcción de edificaciones y carreteras, fue el evento que disparó la erosión; ya la carretera había causado un impacto por la remoción de la vegetación, las dunas, y la reducción del espacio en el que se suceden los procesos costeros. El oleaje avanzó y alcanzó la vía, por lo que hubo necesidad de hacer las primeras intervenciones con obras, que actualmente se han visto reforzadas por otras nuevas, en vista del daño grande que ha sufrido la estructura vial.
El sector norte de Tom Hooker (Decamerón) y Sound Bay no presentan afloramientos de la plataforma arrecifal; es aquí donde se desarrollan las playas más continuas del área de estudio, favorecidas por la presencia del depósito de tormenta y dunas incipientes que las alimenta de arena, a medida que el mar se lleva la existente. Aunque el registro de erosión no parece muy alto y ha causado pocos daños sobre la infraestructura vial o urbana, el costado oriental de la vía frente al cementerio casi desaparece, precisamente en donde existía un enrocado. Se conoce por la presencia de la beach rock, que las playas localmente han retrocedido entre 6 y 15 m en los últimos 20 años; en el extremo norte de este sector, eventos temporales de mal tiempo han afectado viviendas localizadas en la parte trasera de la playa.
El costado oeste de la vía es una superficie plana conformada por la plataforma arrecifal emergida. Tiene leves ondulaciones heredadas de la roca, o producidas por acumulaciones de escombros o, más común aún, por extracción de arenas, lo que ha dejado depresiones, ahora inundables, cubiertas o no con vegetación. Una franja de manglar paralela a la vía y al borde de la misma, o detrás de las construcciones, constituye un relicto de la antigua línea de costa.
La presencia de un arrecife franjeante localizado a menos de 200 m en promedio de la playa, y de cordones continuos de beach rock, no han logrado proteger las playas de la erosión; la extracción incontrolada de las arenas para la construcción, incluso dentro de los predios de la playa, dejó desprovisto el sistema de material suficiente para construir playas, y actualmente no recibe mayores suministros debido al fuerte deterioro del arrecife. Al mismo tiempo, parece haber bajado la altura de la cresta por la misma razón, permitiendo la entrada del oleaje, que se ha intensificado por los eventos de mal tiempo que suceden en el Caribe.
En cuanto a los resultados del estudio de geofísica, se pudo constatar la presencia de arenas en los cinco sectores muestreados, aunque su espesor fue muy variable y en general relativamente bajo (1 a 2 m), a excepción de una cuenca definida en Punta Sur, donde se alcanzaron hasta 7 m de espesor. Las cuencas fueron de dos tipos, una de ellas en forma de cubeta, definida por la aproximación a la costa y un alto en la plataforma, que permitía su confinamiento y una mejor definición del volumen de las arenas; en este caso el espesor y extensión del depósito fue restringido, pero claramente identificable, por ejemplo en Punta Sur. El segundo tipo de cuenca estuvo confinado hacia la costa o hacia un alto en la plataforma, y abierto hacia el quiebre de la misma, por donde muy posiblemente se pierden los sedimentos.
En el sector del Barco Hundido, el espesor de arenas es en promedio de 1 a 2 m y el volumen total parece no superar en general los 51 mil m3. Sin embargo, un volumen mayor podría verse
enmascarado por: la falta de definición de los reflectores, como consecuencia de la alta dispersión de la energía por el carácter grueso de los sedimentos, un espesor de arenas muy alto que no permite iluminar el reflector de la plataforma o, por el contrario, bajos espesores de arenas intercalados con corales.
En West View los espesores promedio de arenas fueron altamente variables, al igual que el relieve de la plataforma; la definición de los reflectores fue buena, lo que permitió hacer un cálculo del volumen de arena más confiable en 134 mil m3. Punta Sur parece tener dos cuencas claramente
definidas, que aunque estrechas, presentan los mayores volúmenes de la zona (Figura 2.7). La cuenca más norte tiene alrededor de 5 mil m3 de arena, con cubetas bien definidas y espesores de 3 m, en tanto
que la cuenca al sur es más amplia y tiene espesores de hasta 7 m, para un volumen total calculado en 900 mil m3 aproximadamente.
El fuerte oleaje y la presencia de abundantes bloques y fragmentos coralinos no permitió obtener reflectores confiables para interpretar el volumen de arenas en la laguna interna del arrecife franjeante; sin embargo, el espesor no parece superar el metro. El canal de acceso al puerto, de otro lado, parece tener localmente espesores importantes (5 m), que no obstante deben ser mejor definidos con un monitoreo sistemático en la dirección adecuada, lo cual no estuvo al alcance de este estudio; preliminarmente se estima un volumen, para el área registrada, de 112 mil m3.
En cuanto a las facies del fondo marino, las imágenes sugieren que los depósitos de arena identificados con el perfilador del subsuelo, están en general asociadas con fanerógamas, algas y corales. En el sector del Barco Hundido y West View, hay algunos parches de arena desnudos, pero en general están las arenas cubiertas por fanerógamas o asociadas con corales. En Punta Sur, por el contrario, parece que predominan las arenas de diversos tamaños, desnudas, y con menor frecuencia, cubiertas por fanerógamas o saciadas con corales.
La laguna interna del arrecife franjeante en el sector sureste de la isla de San Andrés, tiene un fondo muy complejo, con parches de arenas, pastos y corales en cabezas o fragmentos, todos ellos asociados y distribuidos irregularmente, por lo que no fue posible hacer un mapa del fondo. A medida que se acerca a la cresta de la barrera coralina, aumenta la frecuencia de corales y fragmentos y disminuyen las arenas, pero en estos sectores, la señal del sonar fue difusa y sólo el registro de la exploración submarina permitió aproximarse a la identificación de su cobertura.
En cuanto a los sedimentos de la isla de San Andrés, todos son de carácter biogénico; la distribución de su tamaño es variable, y responde a la hidrodinámica presente en su ambiente de depósito. En el canal de acceso, por ejemplo, el tamaño de grano varía de arenas finas lodosas de selección pobre, asociadas a las pares más profundas en donde se mezclan con sedimentos muy gruesos o a la salida de las aguas del ecosistema de manglar cercano. Las arenas gruesas, fragmentos y gravas, predominan en las partes más profundas, donde se produce degradación mecánica de los fondos rocosos; también están subordinados a los sedimentos finos cerca de la costa. En la laguna interna del arrecife franjeante, los sedimentos son de tamaño grueso a medio, con una disminución de sur a norte, que responde a la presencia del borde costero arrecifal.
En el costado occidental, sector del Barco Hundido y Punta Sur, las arenas son de tamaño grueso y selección moderada, mientras que en West View, predominan las arenas finas, también con selección moderada.