Capítulo 4. Antecedentes arqueológicos
4.2. El sector sur de la ría Deseado
4.2.3. Investigaciones recientes en el sector de estudio
Como se mencionó anteriormente, la prospección regional realizada por A. Castro y E. Moreno, en la que participé, abarcó (con siete unidades de muestreo) el sur de la ría Deseado, desde la margen sur de la misma hasta la bahía Laura. Las características de la distribución y densidad del registro arqueológico permitieron diferenciar a este sector respecto de los restantes. Se registraron evidencias de un uso intenso y variado de la costa y sus recursos (Castro et al. 2003).
A juzgar por la información generada en los estudios de arqueología distribucional, este sector de costa habría sido explotado muy intensamente en zonas puntuales del mismo. Este es el caso, por ejemplo, de Punta Medanosa o Bahía del Oso Marino; ambas presentan una redundancia ocupacional específica muy elevada. En otras zonas la redundancia habría sido de carácter genérico. Por otra parte, en algunos amplios litorales los registros de ocupaciones son muy escasos (Castro et al. 2003; Zubimendi et al. 2004b). Es decir, como plantean Zubimendi et al. (2005b), en el sur de la ría Deseado habría existido una marcada estructuración y concentración de actividades en ciertas zonas, en especial en la Bahía de los Nodales.
En Punta Medanosa y en Isla Lobos se han registrado ocupaciones con fechados correspondientes al Holoceno medio. Se trata de los sitios Médano 1 (Punta Medanosa) y Médano Alto (Isla Lobos). Ambos fueron estudiados en el marco del Proyecto de Arqueología de la Costa Norte de Santa Cruz. Médano 1 es un sitio de tipo conchero con una lente de valvas de 20 cm de potencia, está emplazado a ca. 10 m sobre el nivel del mar y presenta importantes rasgos erosivos. Se trata de una ocupación densa. El material lítico registrado en superficie y en un sondeo estratigráfico presenta una alta frecuencia de desechos. Asimismo, en superficie se identificaron algunas puntas pedunculadas (Zubimendi et al. 2005a). En dicha estructura se fecharon dos fogones que estaban expuestos por la acción eólica erosiva antes mencionada. En el fogón 1 se obtuvo un fechado de 2360 + 90 años AP (LP-1536), mientras que el 2 brindó un antigüedad de 6300 + 90 años AP (LP-1544) (Castro et al. 2007).
Médano Alto se ubica sobre un afloramiento de rocas porfíricas de la Formación Bahía Laura, a ca. 20 m sobre el nivel del mar. Se trata de un sitio de tipo conchero superficial que presenta algunas zonas estratificadas. Se realizaron dos sondeos estratigráficos, identificándose en el sondeo 2 una lente de valvas a 10 cm de profundidad en la que se reconoció la existencia de carbón vegetal disperso. Sobre dicho registro de carbón se obtuvo un fechado de 5790 + 80 años AP (LP-1579) (Castro et al. 2007). En el sondeo y a nivel superficial -junto a los restos malacológicos- se identificó un conjunto lítico en el que predominan los desechos de talla confeccionados sobre materias primas caracterizadas como alóctonas (Zubimendi et al. 2005a).
En Punta Medanosa también se registraron evidencias de ocupaciones correspondientes al Holoceno Tardío. El sitio Médano 3 tuvo un fechado -sobre carbón vegetal- de 2240 + 80 años AP (LP-1532); el sitio Médanos del Canal 196 fue datado - sobre carbón vegetal- en 2280 + 70 años AP (LP-1522) y el sitio Médano 4 Baliza, tuvo una datación realizada sobre una muestra de valvas de Nacella (P.) magellanica-, que presentó una antigüedad de 920 + 40 años AP (LP-1344) (Castro et al. 2007).
En el subsector Punta Guanaco -ubicado entre Puerto Jenkins y la Punta Guanaco propiamente dicha- se efectuaron dos fechados radiocarbónicos en sitios de tipo conchero. En ambos casos presentaban valvas de moluscos y gasterópodos en asociación con artefactos líticos y restos óseos. En el sitio Punta Guanaco 91 se obtuvo un fechado de 2280 + 60 años AP (LP-1694) sobre un hueso largo de guanaco. En Punta Guanaco 97 se registró una edad de 1480 + 70 años AP (LP-1648) sobre una muestra de carbón vegetal (Castro et al. 2007) . La Dra. N. Iantanos, geóloga de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, en el marco de los estudios de su tesis doctoral realizó un fechado radiocarbónico sobre restos malacológicos provenientes de una lente de valvas de origen antrópico ubicada en el Cañadón del Puerto, ubicado en la margen norte de la ría Deseado; dicha datación arrojó una antigüedad de 1040 + 40 años AP (LP-1298) (Iantanos 2004:53).
En el sector sur de la ría Deseado se ha identificado una importante cantidad de estructuras de entierro -principalmente de tipo chenque-. Hasta el momento se han contabilizado unos 300 enterratorios emplazados en la costa y que, en su mayoría se presentan saqueados. La mayor concentración de estas estructuras de observa en Punta Medanosa, donde hasta el momento de identificaron 166 estructuras de roca, probablemente correspondientes a enterratorios (Castro et al. 2001a; Castro et al. 2003). Cabe señalar que los entierros se emplazan casi exclusivamente en la franja costera, a distancias menores de los 100 m de la línea de costa actual. Probablemente, la selección de ambientes especiales para entierros está relacionada con decisiones que involucran una fuerte carga simbólica en relación con la cercanía al mar (Castro et al. 2001a; Castro et al. 2003). Las características morfológicas de los enterratorios y, en algunos casos, su emplazamiento a pocos metros sobre el nivel del mar, por encima de
sedimentos correspondientes a la ingresión marina, podría estar indicando su pertenencia a momentos del Holoceno tardío (Castro y Moreno 2000). Es importante mencionar que en el sector denominado “Campo de Chenques” (Menghin y Bórmida s/f) se realizaron sondeos estratigráficos a algunas estructuras de enterratorio para constatar la existencia de restos humanos enterrados dentro y debajo de las mismas. Una vez confirmada la existencia de restos humanos, los sondeos fueron finalizados y cerrados reconstruyendo, en lo posible, la configuración inicial. Se analizaron muestras óseas provenientes de 8 individuos para evaluar los componentes dietarios mediante el análisis de isótopos estables. En dichos estudios se obtuvieron resultados que indican, en todos los casos, dietas mixtas con un importante consumo de recursos marinos (Zangrando et al. 2009).
Eduardo Moreno, en el año 2003 publica los resultados de los estudios de su tesis doctoral, la cual se realizó en el marco del Proyecto Arqueología Costa Norte de Santa Cruz (Moreno 2003). Espacialmente, la información que este investigador analiza proviene principalmente de la Costa Norte de Santa Cruz y de áreas inmediatas. En base a estudios de materiales arqueofaunísticos superficiales y estratigráficos, el autor considera pertinente realizar un cambio en la visión de los indígenas de Patagonia - habitualmente considerados como cazadores de animales terrestres-. Indica que los grupos costeros tendrían una economía bastante diversificada, aunque no niega la importancia de los guanacos. Por otra parte, los resultados de las investigaciones de Moreno proporcionan una base para analizar el fenómeno de la adopción del caballo. En efecto, indica que dicho proceso ya no se visualizaría arqueológicamente como el paso de cazadores de grandes animales terrestres -sin mostrar indicios de crisis alimentaria (representada por la ampliación de la dieta)-, hacia la adopción el caballo con el consecuente mantenimiento de su estilo de vida. Resalta que sería más apropiado caracterizar a los grupos costeros del Holoceno tardío como portadores de una economía diversificada, que al incorporar el caballo reducen el espectro de animales salvajes capturados (Moreno 2003).
En el año 2004, se efectuó un rescate arqueológico en un sitio emplazado hacia el Norte del ejido urbano de la ciudad de Puerto Deseado. Se trata de un sitio conchero -
sitio Carsa 1- en el que se registró un enterratorio de tipo chenque semienterrado por la acción de un médano vegetado. Dicha estructura fue relevada en el marco de la realización de tareas de remoción para la realización de un desagüe por parte de la Municipalidad de Puerto Deseado. En este sentido, cabe señalar que el entierro fue impactado de forma parcial. Las tareas de excavación y rescate fueron realizadas por la Dra. Alicia Castro. Esta investigadora determinó que se trataba de un entierro primario de un individuo que se presentaba en buen estado de conservación. No se registró asociación con algún tipo de ajuar funerario. Posteriormente, los estudios bioantropológicos indicaron la existencia de una patología de tipo infecciosa y la identificación de una alteración craneana producida por trepanación, práctica no relevada hasta el presente en Patagonia. Un fechado realizado sobre restos óseos de dicho individuo, proporcionó una antigüedad de 1740 + 60 años AP (LP-2088) (Castro et al. 2009),
Recientemente, como se mencionó antes, M. Zubimendi ha realizado un trabajo de tesis doctoral que aporta datos interesantes sobre tres sectores específicos de la Costa Norte de Santa Cruz, uno de los cuales corresponde al sur de la ría Deseado (Zubimendi 2010). En dicho estudio el autor describe las características del registro arqueológico de superficie del sector y discute la estructura de los conjuntos artefactuales. Algunos de los resultados a los que arriba le permiten a Zubimendi evaluar y discutir las estrategias de movilidad y uso del espacio de las poblaciones que habitaron el área durante el Holoceno. En este sentido, plantea que -en términos generales- las costas del sur de la ría Deseado fueron intensamente ocupadas, aunque observa una dependencia relacionada con la oferta de recursos. Considera a dicho sector como un caso extremo, ya que la disponibilidad de recursos marinos en el mismo fue en general alta -en ciertas zonas la caracteriza como muy alta- y el registro arqueológico superficial evidencia ocupaciones muy intensas (Zubimendi 2010). En relación con esto, plantea que las costas con una disponibilidad muy alta de recursos marinos -como en el caso que nos ocupa- habrían favorecido la puesta en práctica de estrategias de movilidad reducida por parte de los grupos cazadores-recolectores que las habitaron. Sin embargo indica que probablemente las poblaciones habrían practicado movimientos a lo largo de la costa vinculados con estrategias de equipamiento del espacio. Es decir, la franja de territorio
caracterizada como interior inmediato habría sido utilizada principalmente en el marco de tareas logísticas. Cabe señalar que en los cañadones y lagunas el autor registra ocupaciones residenciales de menor intensidad a las identificadas en la costa, por lo que plantea que las actividades en el interior inmediato estarían vinculadas con la obtención de ciertos recursos no disponibles en el litoral (Zubimendi 2010:540).
En cuanto a la disponibilidad de materias primas líticas en el sector sur de la ría Deseado, Zubimendi (2010) advierte que es relativamente alta, aunque se distribuyen de manera heterogénea en el espacio. De forma general, postula que en las fuentes potenciales secundarias de aprovisionamiento lítico -en especial algunos cordones litorales y cauces de cañadones- se registra la presencia mayoritaria de rocas basálticas (Ambrústolo et al. 2009). Asimismo, indica que se ha comprobado la existencia de fuentes potenciales primarias de aprovisionamiento de materias primas de muy buena calidad para la talla, al menos en la zona de la Bahía del Oso Marino (Ambrústolo et al. 2009). Es decir, de forma general, este autor postula que la disponibilidad y el acceso a las materias primas líticas no habrían constituido problemas para las poblaciones que ocuparon el sector.
En suma, a partir de la ponderación de diferentes variables analizadas, en el sector sur de la ría Deseado Zubimendi (2010) afirma que:
“…..esta unidad del paisaje es la que presenta el menor riesgo, ya que contiene gran
cantidad de recursos de importancia para las poblaciones humanas del pasado con una densidad que, en algunas zonas, adquiere valores muy altos. En especial, en cuanto a la disponibilidad de recursos alimenticios, principalmente pinnípedos y aves marinas, cuya densidad……habría sido muy alta. Debido a esta muy alta disponibilidad de especies animales de porte grande o mediano -muy superior a la registrada en cualquier otro sector de la Costa Norte de Santa Cruz- los moluscos han tenido un rol menos relevante en comparación con los pinnípedos y aves marinas. También se registra la presencia de materias primas aptas para la talla lítica, tanto de regular como de muy buena calidad. La existencia de abrigos y aleros rocosos en abundancia - principalmente entre Punta Norte e Isla Lobos- y una mayor presencia de pequeños surgentes y mallines permiten que sea un espacio muy calificado para la ocupación
humana, lo que lo diferencia notablemente de lo observado en los demás sectores estudiados. Esta alta disponibilidad y accesibilidad hace que el riesgo de uso de los espacios litorales haya sido muy bajo, permitiendo que estos espacios fueran utilizados bajo un sistema de baja movilidad” (Zubimendi 2010:540).
El énfasis en los trabajos de arqueología distribucional que se refleja en la síntesis realizada respecto las investigaciones enmarcadas en el Proyecto Arqueología Costa Norte de Santa Cruz, ha permitido definir líneas de investigación que actualmente han empezado a ser desarrolladas. En este sentido, se han comenzado a realizar estudios estratigráficos sistemáticos (entre otros, Ambrústolo 2010; Castro et al. 2010; Zubimendi 2010) en la costa propiamente dicha y en la franja de territorio inmediata a la misma. De esta forma, integrando los resultados de los estudios superficiales y estratigráficos se pretenden evaluar y discutir las variables indicadoras de los circuitos de circulación humana. Esto permitirá complejizar la imagen del registro costero mediante la discusión de procesos relacionados con el uso del espacio y las estrategias tecnológicas de estos grupos.