6.4 Desarrollo Cognitivo y social de Niños y Niñas entre 8 y 12 Años y su influencia en el
6.4.2 Jean Piaget (1896 – 1980) Teoría del desarrollo cognitivo
desarrollo humano individual, en los avances que el niño logra cognitivamente a través de los años.
Piaget centró sus investigaciones en el desarrollo infantil, en especial en las estructuras cognitivas, la relación que hay entre el sujeto y el objeto que lo rodea, el desarrollo se da desde las estructuras mentales representativas del conocimiento, visto con un enfoque biológico, para Piaget el desarrollo se divide en cuatro estadios
1. Sensorio motriz: primer periodo de desarrollo en el niño, abarca desde su nacimiento hasta los 2 años. En este estadio la inteligencia está basada “en una coordinación de percepciones y movimientos de las acciones sin la intervención de la representación o del pensamiento” (García Gonzalez, 1991, p. 45). Este estadio se da antes de la aparición del lenguaje en el niño o niña, por esto sus relaciones con el objeto son estrictamente sensorio motrices. El desarrollo afectivo lo divide en tres momentos:
Dualismo inicial: 0 a 4 meses, toda la afectividad está centrada en el yo.
Reacciones intermedias: 4 a 12 meses, el contacto con otras personas es importante en tanto diferencia a los sujetos de los objetos.
Relaciones objetales: 12 a 24 meses, dirige su afecto a los objetos organizando el espacio y el tiempo, existen sentimientos de éxito y fracaso.
2. Pre operacional: estadio contemplado entre los 2 a 7 años del niño o niña, aparece la función simbólica donde el niño puede evocar situaciones por medio de significantes, realiza imágenes mentales como representación de algo interiorizado, aparece el lenguaje que permite aumentar la inteligencia, en la parte afectiva Piaget (2001) indica que la “representación y lenguaje van a permitir a los sentimientos adquirir una estabilidad y una duración que no podían conocer hasta el momento” (pág. 70), es decir hay una aparición de sentimientos sociales elementales y primeros sentimientos morales.
3. Operaciones Concretas: este periodo está en el niño entre los 8 y 11 años, hay una inteligencia verbal desde las operaciones elementales de clases y relaciones, se adquiere nociones de tiempo espacio de forma integrada, el niño o niña adquiere la capacidad mental para la resolución lógica de problemas, relaciona parte y todo. Desde lo afectivo existe un fortalecimiento de los sentimientos morales autónomos, con intervención de la voluntad, en especial lo relacionado a justicia y respeto.
4. Operaciones Formales: último estadio del desarrollo en los niños y niñas, abarca desde los 12 años hasta los 15 años, durante este estadio se desarrolla el pensamiento reflexivo, capaz de razonar sobre las ideas, aplicando la lógica de las proposiciones, García González (1991) señala “el pensamiento siempre precede a la acción, por tanto la reflexión inicial se hace primero en el terreno de la representación de las acciones, para después pasar a la ejecución de éstas sobre el terreno” (p. 51) una capacidad de razonamiento hipotético – deductivo. Desde lo afectivo el adolescente busca incluirse en la sociedad adulta, los sentimientos pasan de ser individuales a sentimientos donde cobra gran importancia lo colectivo, el adolescente elabora su personalidad asignándose metas y roles dentro de la sociedad.
Para evolucionar de un estadio a otro influyen factores como la herencia genética, la interacción con el ambiente físico, la mediación sociocultural y los procesos de equilibración.
Piaget señala que cada acto está entre la asimilación y la acomodación, en la primera, la persona incluye eventos objetos o situaciones dentro del pensamiento existente, en la segunda se utiliza lo ya existente organizando ese conocimiento para incorporar algo nuevo al mundo que lo rodea.
Para este autor prima lo individual, lo social llega luego del desarrollo individual, sin dejar de ser este último importante para el ser humano.
La población objeto de esta investigación se encuentra en el estadio de operaciones concretas, en este se realiza el proceso de agrupación y como lo afirma Piaget (2009) “la agrupación es pues una forma de equilibrio de las acciones interindividuales, como de las acciones individuales, y así encuentra su autonomía en el seno mismo de la vida social” (p.179) el niño y la niña desde su individualidad y dejando progresivamente ese egocentrismo se ve inmerso en un contexto social, para esta investigación el contexto educativo, donde construye relaciones a partir del propio punto de vista y el de los otros, esa constante interacción con otros sujetos permite que haya un proceso de descentración, de intercambios de pensamiento y de cooperación. Así lo refiere Piaget (2009) “cada agrupación interior a los individuos es un sistema de operaciones y la cooperación constituye el sistema de las operaciones efectuadas en común, es decir, en sentido propio, de las cooperaciones” (p. 181)
Este estudio no se centra en los aportes o desarrollos que cognitivamente tiene el niño, sin embargo, muchos de estos procesos permiten entender el porqué de sus comportamientos y cómo llegar a abordar una solución de conflictos desde esas premisas,
en esa medida “se trata de entender el desarrollo cognitivo como proceso de descentración, de diferenciación y de coordinación de los puntos de vista” (Monoud, 2001, p. 63). Los estudiantes que se encuentran en esta etapa han abordado el trabajo en equipo, desde ver los puntos de vista de los otros sujetos. En los estadios anteriores por su nivel de egocentrismo, el niño y la niña prefieren el trabajo individual, al pasar al estadio de las operaciones concretas “después de los siete años adquiere, en efecto, cierta capacidad de cooperación, dado que ya no confunde su punto de vista propio con el de los otros, sino que los disocia para coordinarlos.” (Piaget, 1981, p. 62), se inicia un proceso donde los niños y niñas son capaces de tener discusiones, sustentan sus propios argumentos y entendiendo que el otro también los tiene, de estas discusiones se llegan a acuerdos en el trabajo o juego en equipo.
Dentro de las edades para esta investigación según (Nicolas, 1979, p. 188) “el niño ha tomado distancia con respecto a su egocentrismo intuitivo y ha llegado a ser capaz de coordinaciones nuevas de los diversos puntos de vista correspondientes a distintos individuos”, como está en ese proceso de descentración, se generan conflictos ya que el niño o la niña está en la transición de creer que es el único que tiene la razón y que puede ocupar espacios a pasar a un ser que comprende las posturas de los otros, como lo refiere (Monoud, 2001, p. 66)
cada estadio empieza por una indiferienciación de puntos de vista o ausencia de puntos de vista relativa a un nivel cognitivo dado, acaba con la capacidad de coordinar los puntos de vista de este nivel cognitivo particular seguido por un largo proceso de centraciones – decentraciones que hace aparecer los puntos de vista que pronto se difenrencian y luego se coordinan.
Los niños empiezan a entender el punto de vista del otro y por esto se procede a un “sentimiento de la regla” (Nicolas, 1979), estas normas ya son pactadas por los mismos niños y niñas, en los juegos se recurre a algunas normas ya estipuladas por los adultos y/o se generan unas nuevas que las partes deben respetar, pues han sido fruto de acuerdos comunes.
Así mismo estas reglas soportan nuevos sentimientos de honestidad, respeto y justicia, “después de los ocho años, el niño llega a la idea de una justicia distributiva y retributiva, cuyo fondo sería la igualdad rigurosa” (Nicolas, 1979, p. 189), el niño y la niña ya son capaces de ver que todos tiene un punto de vista de las acciones y los objetos, que puede ser igualmente valido, además ingresa en el mundo de la voluntad ejercida por los intereses o los valores, esos valores que en los anteriores estadios veía como meras indicaciones de los adultos y ahora los ha asimilado, “en tales condiciones, tener voluntad equivale a poder disponer de una escala de valores suficientemente consistente para servir de referencia en caso de un conflicto” (Nicolas, 1979, p. 190)
Los niños y niñas en las edades particulares de este estudio toman decisiones desde su autonomía, “después de los 7-8 años el niño es capaz de realizar evaluaciones morales personales, actos voluntarios libremente decididos” (Piaget, 2009, p. 94), reconocen sus acciones y en caso de equivocarse pueden llegar a aceptar esos errores y buscar sus soluciones, aspecto muy importante en la resolución pacífica de conflictos, y por ende en esta investigación.