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JESÚS, TE ADORO, LIBÉRAME

In document Padre Slavko - Adorar Con El Corazon (página 96-100)

1- Te adoro, Jesús, porque me libras del pecado. Te amo, Jesús, porque das la libertad interior.

Creo en Ti, Jesús, porque eres el vencedor sobre el pecado y la muerte.

2- Jesús, te adoro con María, porque Ella fue la primera que experimentó la fuerza de la gracia, porque fue preservada del pecado desde el principio de su vida. Te alabo y glorifico porque en Ella nos mostraste todo lo que deseas y puedes realizar en mi. Te doy gracias, porque la envías para que me lleve a Ti . Ella me dice

"Queridos hijos!Hoy deseo envolverlos con mi manto y conducirlos a todos hacia el camino de la conversión. Queridos hijos, les ruego, entreguen al Señor todo su pasado, todo el mal que se ha acumulado en sus corazones. Yo deseo que cada uno de ustedes sea feliz, pero con el pecado nadie puede serlo. Por tanto, queridos hijos, oren y en la oración, ustedes conocerán el nuevo camino del gozo. El gozo se manifestará en sus corazones y así podrán ser testigos gozosos de lo que Yo y mi Hijo deseamos de cada uno de ustedes. Yo los bendigo. Gracias por haber respondido a mi llamado!" (Mensaje del 25-2-87)

Padre, en nombre de tu Hijo Jesucristo, en el Espíritu Santo, oro con María; libérame de mi pasado pecaminoso. A Ti te entrego todo. Libérame integramente, para que en este momento pueda estar totalmente libre frente a Ti.

Jesús, Tú rompes todos los lazos posibles con el pecado y el mal. Rompe y sana todas las heridas del pecado original y de todas las demás miserias, para que mi corazón sea liberado del mal y sea apto para el gozo. Líbrame de toda esclavitud, para que disfrute de la libertad que solo Tú das.

(Medita sobre tu vida y entrega a Jesús todo lo que cargas, los pecados y los malos hábitos.)

3- Jesús, te adoro, porque venciste a Satanás y dejaste al descubierto su obrar. Bendito seas porque era suficiente una palabra para que Satanás abandone a la persona que estaba torturando.

Te doy gracias por las respuestas que diste a Satanás cuando estabas en el desierto ayunando y fuiste tentado por el.

San Mateo nos escribe:

“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. Y acercándose el tentador, le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.» Mas él respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.» Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, y le dice: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna.» Jesús le dijo: «También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios.» Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria, y le dice: «Todo esto te daré si postrándote me adoras.» Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto.»Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían.” (San Mateo 4, 1-11)

Jesús, deseo estar contigo, porque a Satanás, el enemigo, tu sabes siempre rechazarlo. Me decido totalmente por Ti, porque Tú tienes palabras de vida eterna, porque tu das poder y porque Tu no pruebas al Dios, sino que con todo tu ser lo sirves. Perdóname cuando permitía las tentaciones. En tu nombre renuncio a Satanás y a sus obras. Me decido por la libertad de los Hijos de Dios. Jesús, Señor Dios, deseo servirte y únicamente a Ti deseo adorarte. (Esta invocación la repito interiormente)

4- Jesús, te adoro, porque Tú eres el Hijo verdadero de Dios, porque Tú eres vencedor y sólo en tu nombre esta la salvación. Sólo Tú das el verdadero gozo a aquellos que están contigo, a aquellos que oran. Bendito seas porque María, en tu nombre, nos exhorto e invitó.

"Queridos hijos"

En estos días, ustedes han saboreado la dulzura de Dios a través de la renovación espiritual de esta parroquia. Satanás quiere actuar todavía más fuertemente para arrebatarles el gozo a cada uno de ustedes. Con la oración, ustedes podrán desarmarlo completamente y asegurar su gozo. Gracias por haber respondido a mi llamado”(Mensaje del 24-1-85)

María, hoy te prometo delante de Jesús que oraré y así, contigo y en El, venceré al mal y al pecado, a Satanás y su obrar. Creo que estaré protegida y que el maligno nunca más tendrá ninguna influencia sobre mi y que siempre estaré preparado, con la fuerza del Espíritu, a descubrir sus malos consejos y a rechazarlos.

- Jesús, te adoro con María y me decido a colaborar contigo en la lucha contra el maligno. (Esta invocación la repito interiormente)

5- Jesús, vencedor, te adoro y te glorifico porque a los tuyos les das la libertad interior, y por tu victoria sobre Satanás, el causante de todo pecado. Te agradezco porque me liberaste y porque creo en tu poder. Frente a Ti pongo mi familia, mi comunidad parroquial, mi Iglesia, mi pueblo y todo el mundo. Tú puedes decir una sola palabra, para liberarnos del obrar de Satanás y sus colaboradores.

San Pedro nos invita:

“Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan los mismos sufrimientos.” (I Pedro 5,8-9)

Jesús, libera al mundo de las tentaciones del demonio, haz que nadie sea víctima de su obrar, haz que cada uno en este mundo pueda servirte a Ti y a ningún otro ni a nada que cause esclavitud y abra las puertas a las asechanzas del demonio.

Libera a todos los que están dominados por las influencias del demonio y también a aquellos que conscientemente se le han entregado y le sirven haciendo el mal.

Libera a todos los que engañados por el demonio siguieron el camino de la droga, del alcohol, de la injusticia, del desenfreno moral, del robo, del suicidio, de la violencia, aquellos que participan en obras del ocultismo, quienes deshonran tu Amor Eucarístico y quienes intervienen en las misas negras.

-Jesús, dí una palabra y libra al mundo de las asechanzas del demonio. (Esta invocación la repito interiormente)

6-Jesús, te adoro y te doy gracias, porque viniste a librar al mundo de los enfrentamientos y guerras del espíritu de violencia y del espíritu de exterminio de la vida.Tú mismo eres víctima de la violencia . Te clavaron en la cruz y te mataron, mas tu corazón no fue alcanzado por el mal ni tampoco el deseo de venganza dominó tu corazón, ni aún tus sentimientos, sino que en los momentos de más sufrimiento, perdonaste. Te doy gracias porque eres dueño de cada corazón y de cada alma. Di una palabra y liberarás y perdonarás.

Haz que aquellos que son víctimas, tengan fuerza para perdonar y aquellos que son violentos sean alcanzados por el espíritu de paz.

Haz que cada corazón y cada alma cante desde lo más profundo, junto con el salmista:

“Cantad a Yahveh un canto nuevo, porque ha hecho maravillas; victoria le ha dado su diestra y su brazo santo. Yahveh ha dado a conocer su salvación, a los ojos de las naciones ha revelado su justicia; se ha acordado de su amor y su lealtad para con la casa de Israel. Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios. ¡Aclamad a Yahveh, toda la tierra, estallad, gritad de gozo y salmodiad! Salmodiad

para Yahveh con la cítara, con la cítara y al son de la salmodia; con las trompetas y al son del cuerno aclamad ante la faz del rey Yahveh.

Brama el mar y cuanto encierra, el orbe y los que le habitan; los ríos baten palmas, a una los montes gritan de alegría, ante el rostro de Yahveh, pues viene a juzgar a la tierra; él juzgará al orbe con justicia, y a los pueblos con equidad.” (Salmo 98,1-9)

(Permanece en silencio y sigue cantando en tú corazón con todos los seres vivientes) 7- Jesús, te adoro y te doy gracias,porque Tú viviste en la sagrada familia con María y José. Reinaba la armonía, el amor y el respeto mutuo, era la paz de Dios a la cual nada ni nadie podía amenazar, porque vuestros corazones estaban libres de todo celo, envidia, egoísmo, infidelidad, injusticia, rechazo y desprecio.

Ahora pongo frente a Ti a todas nuestras familias que están sufriendo porque perdieron la libertad interior y son esclavos y presos del alcohol, de la droga, de la infidelidad, del ateísmo, del celo, de la envidia, porque los jóvenes no toleran a los mayores, porque los sanos no reciben a los enfermos, porque están heridos entre ellos o están totalmente aniquiladas las relaciones humanas.

Haz que nuestras familias escuchen y acepten aquello que dice tu apóstol San Pablo:

“Porque, hermanos, habéis sido llamados a la libertad; sólo que no toméis de esa libertad pretexto para la carne; antes al contrario, servios por amor los unos a los otros. Pues toda la ley alcanza su plenitud en este solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Pero si os mordéis y os devoráis mutuamente, ¡mirad no vayáis mutuamente a destruiros! Por mi parte os digo: Si vivís según el Espíritu, no daréis satisfacción a las apetencias de la carne. Pues la carne tiene apetencias contrarias al espíritu, y el espíritu contrarias a la carne, como que son entre sí antagónicos, de forma que no hacéis lo que quisierais. Pero, si sois conducidos por el Espíritu, no estáis bajo la ley.” (Galatas 5,13-18)

Jesús, haz que nuestras familias sean liberadas de todo aquello que las lleva a perecer, y que sean colmadas de tu Espíritu. Haz que se sirvan con amor unos a otros. (Presenta a tu familia y a las familias que conoces, especialmente a las que tienen problemas.)

8- Jesús, Tú quisiste que tu Iglesia sea libre y que en esa libertad sirva difundiendo tu reino. Te agradezco y te adoro, porque deseas colmarla con un Espíritu nuevo, liberarla de toda servidumbre de las leyes de este mundo y habilitarla para que sirva a las leyes del espíritu. Te presento toda división, intolerancia, disputa, incomprensión e injusticia que suceden en tu Iglesia y a causa de tu Iglesia.

Te presento todas las divisiones de las iglesias cristianas, como también de aquellas que se encuentran prisioneras de ideas erróneas con el deseo de supremacía. Te presento todos aquellos momentos de la historia de la Iglesia en los cuales tuvieron origen los resquebrajamientos, cuando las comunidades se excluían olvidando el único mandamiento:el amor. Te presento todos aquellos momentos en que le era más importante el poder y la supremacía, cuando se originaron las sectas y las divisiones, cuando en la Iglesia los hombres en tu nombre, medían con las medidas humanas. Haz que la palabra de tu apóstol Pablo haga nacer un nuevo espíritu de unidad, libertad y amor:

“Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos. A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común,” (I Corintios 12,4-7)

(Presenta a tu comunidad, parroquia, a tu iglesia local, a toda la Iglesia Católica y a todas las demás comunidades cristianas)

Hoy día, Tú sabes que hay jóvenes dependientes de la droga, del alcohol o de los juegos electrónicos, los jugadores de naipes por dinero, aquellos que se abrazaron a una vida inmoral y así destruyeron su dignidad humana y cristiana.

Ellos sufren, sufren sus padres, sufre la Iglesia y todo el pueblo.

Hoy te ruego que ilumines a aquellos que inducen a los jóvenes a la dependencia del dinero. Libéralos para que tengan fuerzas, para que cesen en ese obrar.

Dí una palabra y concédeles la libertad interior. Bendice a todos aquellos que se sacrifican por los dependientes. Haz que su trabajo por los dependientes y para ellos sea exitoso y que cada corazón y alma puedan donarse en libertad y glorificarte a Ti, el liberador.

(En silencio presenta a aquellos que conoces que han caído en problemas similares.) 10-BENDICION

Padre celestial, en nombre de tu Hijo, redentor y liberador, te ruego con María, Reina de la Paz, que nos bendigas a todos nosotros, a todas las familias, a todos los hombres y pueblos. Haz que cese toda esclavitud al mal y al pecado, y así los hombres comiencen a ser capaces de la libertad. Devuélveles la dignidad humana, para que hoy y siempre seamos testigos de tu bondad y amor, en tú Espíritu que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen

In document Padre Slavko - Adorar Con El Corazon (página 96-100)