1. Notas justificativas de la investigación
Se debe comenzar por reseñar, de manera muy concisa, que la epis- temología del trabajo de investigación que se describe en adelante emana fundamentalmente de una profunda y latente motivación perso- nal y académica del autor:
En primer lugar, la familia de quien escribe este texto ha sobrevivi- do desde tiempos ancestrales gracias a la convivencia armoniosa entre la propiedad privada y comunal, en pequeños municipios abulenses de la Sierra de Gredos, una de las zonas históricamente más representativas del comunalismo agrosilvopastoril en el ámbito geográfico de la Penínsu- la Ibérica, como un ejemplo de desarrollo humano, justicia social, solidari- dad, cooperación voluntaria, ayuda mutua, reciprocidad y sustentabilidad entre todos los vecinos y/o familias de los pueblos rurales de montaña.
En otros momentos la propiedad comunal evitaba la existencia de pobres de solemnidad, como confirman los análisis del Catastro del Mar- qués de la Ensenada para los pueblos montañeses de la Sierra de Gre- dos realizados durante la investigación doctoral del autor del texto en el
1 Doctorando en Antropología Social y Cultural en la Universidad Nacional de Edu-
cación a Distancia (UNED) e investigador invitado en el Instituto de Investigaciones en Educación (IIE) de la Universidad Veracruzana (UV).
campo de la geografía rural y/o agraria y como hasta él mismo puede dar fiel testimonio, pues lo ha presenciado in situ en los pueblos alto- tormesinos de sus ascendientes hasta finales de los años 80 del pasado siglo XX:
Cuando yo tenía ocho o diez años aún había ejidos, dehesas boya- les, eras, tierras de labor y/o montes comunales. Los campesinos po- bres de las sierras de Ávila (España) podían sembrarlas, llevar a pastar sus ganados, sacar de allí la leña y las retamas, e incluso a veces car- bón y cisco. Podían también cazar conejos, liebres, perdices o cual- quier otro animal. De tal suerte, que aunque conociesen la pobreza, no sabían qué era pasar hambre. Hoy en día todas estas tierras se han convertido en dominios privados, y los pobres rurales, si no tienen tra- bajo, se mueren de hambre, y si se apropian de algo que no es suyo, se enfrentan a la justicia.2
Por lo tanto, si «sabemos que nuestra forma de vida actual no tiene ningún futuro […] y que la economía se encuentra más allá de la esfe- ra de la reciprocidad y la cooperación voluntaria»,3 se trata justamente de cambiar de forma de vida y de que la economía se centre en el cam- po de la reciprocidad y la cooperación voluntaria, aquella que excluye ta- jantemente la posibilidad de que un Estado fuerte, como indica el citado autor, imponga autoritariamente la cooperación. Asimismo, si el concep- to de propiedad privada carece de significado en un contexto en el que el problema fundamental no es la gestión de un recurso aislado sino la gestión de un ecosistema, la idea de cooperación se muestra como un concepto mucho más sugestivo que el concepto de competencia, y esto tanto desde un punto de vista teórico como empírico.
En resumen, el concepto de propiedad común va más allá de su apli- cación en la gestión de un recurso natural. Es básico para la gestión de los ecosistemas y debido al crucial papel jugado por los sistemas de pro- piedad común en el uso sostenible de los recursos, creemos que su apli- cación más importante en el contexto mundial contemporáneo, es su relevancia para el «desarrollo». En este sentido, podemos contemplar a nuestro Planeta Tierra como un mega-ecosistema o un conjunto de sis- temas interrelacionados, cuya gestión sostenible sólo se puede llevar a cabo mediante la consecución de acuerdos globales para aplicar unos
2 Moreno Arriba, Jesús, (2010), El Alto Tormes: Transformaciones Recientes en la Co-
marca de El Barco (Ávila) y Perspectivas de Desarrollo Sostenible en un Área de la Sierra de Gredos. España: UNED, Texto inédito, sin publicar.
3 Bosquet, Michel (1979), Ecología y Libertad: técnica, técnicos y lucha de clases. Ed.
determinados principios, basados en el respeto escrupuloso de las pecu- liaridades agroecológicas y, por supuesto, culturales, de cada región.
Mire, de este lado de la Sierra de Santa Marta, la verdad es que la plantación y producción de pimienta es incipiente el asunto y lo que hacemos es ir rescatando especies que son útiles para la zona, útiles para el productor, con esos criterios de selección que recuerdo ahorita que alguien en una ocasión alguien me preguntaba: y cuáles son tus criterios de selección?, no, pues mire, mis criterios de selección son los que el productor quiere, porque de pronto nosotros podemos im- poner, pero no es el caso, o sea, podemos traer cosas de fuera e im- ponerlas acá, pero hay cosas en la región que son muy valiosas y son las que debemos respetar, valorar e impulsar.4
En segundo lugar, América Latina es prácticamente la única región del Mundo donde actualmente se pueden estar desarrollando ciertos procesos contra-hegemónicos a nivel del Estado. Como señala el co- lombiano Arturo Escobar:5
Algunos argumentan que tales procesos pueden conducir a una reinvención del socialismo; para otros, lo que está en juego es el des- mantelamiento de las políticas neoliberales de las tres últimas déca- das, el fin de la larga noche neoliberal.
El peruano Aníbal Quijano6 quizá haya sido quien mejor lo expresase:
Es una época de luchas y opciones. América Latina fue el ámbito original donde surgió el capitalismo moderno/colonial; aquí tuvo su momento fundacional. Hoy es, al fin, el verdadero centro de la resis- tencia mundial contra este modelo de poder y de la generación de al- ternativas a él.
4 Fragmento de la entrevista realizada a Ingeniero agrónomo popoluca de la comu-
nidad de San Pedro de Soteapan, municipio de Soteapan, apoyado por el Proyecto Sierra de Santa Marta (PSSM) y Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable (ENDESU). 15 de oc- tubre de 2013). (Fragmento de la entrevista realizada a Ingeniero agrónomo popoluca de la comunidad de San Pedro de Soteapan, municipio de Soteapan, apoyado por el Proyec- to Sierra de Santa Marta (PSSM) y Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable (ENDESU). 15 de octubre de 2013.
5 Escobar, Arturo (2010), «América Latina en una encrucijada: ¿modernizaciones al-
ternativas, posliberalismo o posdesarrollo?». En: V. Bretón Solo De Zaldívar (coord.), Sa- turno devora a sus hijos. Miradas críticas sobre el desarrollo y sus promesas (pp. 33-86). Icaria, Barcelona, pp. 33-34.
6 Quijano, Aníbal (2009), «Descolonialidad del Poder: Horizonte alternativo».
En: A. Acosta y E. Martínez (coords.), Plurinacionalidad. Democracia en la diversidad
Sin embargo, por otro lado, como advierte el mismo Escobar7, hay también una larga sensación de que dicho potencial no necesa- riamente se desarrollará, y que los proyectos hoy en marcha no son panaceas de ningún tipo; por el contrario, son vistos como frági- les y llenos de tensiones y contradicciones. Pero la sensación de que las cosas, de algún modo y en alguna medida, se están moviendo en muchas regiones del Continente, desde la Patagonia hasta el Sur de México es intensa:
Me parece muy importante como la gente acá trata de pensar en el bien común de toda la Sierra. Cuando todos nosotros entra- mos aquí la gente ya no tiene partido ni religión. Acá, nada más siempre todos siempre pensamos en la restauración del medio am- biente. Lo demás todo se queda atrás. Cuando vienen las elecciones decimos compañeros vamos a ir a la reunión pero aquí nadie piensa ni dice yo soy rojo, tú verde, tú el azul, porque eso no existe si todos nosotros hubiéramos empezado con esa mecánica de con tú eres el rojo, tú eres el verde lo seguro que la organización ya no existie- ra. Entonces aquí la política y la religión se queda fuera de las puer- tas de nuestra organización. A veces sí teníamos que discutir terca- mente con algunos compañeros que pero finalmente después de la discusión llegábamos a un acuerdo, lo anotábamos en el trabajo de reunión y siempre, pues hasta ahorita, pues la organización perma- nece y hemos logrado más cosas.8
2. Tema, objetivos y metodología de la investigación
2.1. Tema, objetivos, pregunta y métodos y técnicas de la investigación
Así, expuestos todos los aspectos y notas introductorias anteriores y por consiguiente esta investigación se centra en el estudio de los pro- cesos de gestión y manejo comunitario sustentable de recursos natu- 7 Escobar, Arturo (2010), «América Latina en una encrucijada: ¿modernizaciones al-
ternativas, posliberalismo o posdesarrollo?». En: V. Bretón Solo De Zaldívar (coord.), Sa- turno devora a sus hijos. Miradas críticas sobre el desarrollo y sus promesas (pp. 33-86). Icaria, Barcelona, pp. 33-34. Escobar, Arturo (2010), «América Latina en una encrucija- da: ¿modernizaciones alternativas, posliberalismo o posdesarrollo?». En: V. Bretón Solo De Zaldívar (coord.), Saturno devora a sus hijos. Miradas críticas sobre el desarrollo y sus promesas (pp. 33-86). Icaria, Barcelona, p. 34.
8 Fragmento de entrevista realizada a campesino indígena nahua de la comunidad y/o
ejido de Benigno Mendoza, municipio de Tatahuicapan de Juárez, y miembro del Subcomi- té Intercomunitario de Cooperativas Agroforestales de la Cuenca Texizapa-Huazuntlán. 28 de septiembre de 2012.
rales, agrosilvopastoriles y pesqueros como posible modelo alternativo para contribuir a mejorar la sombría realidad actual de las comunidades indígeno-campesinas en cuanto se refiere, entre otros aspectos de neto e ineludible interés humano y socioeconómico, al desarrollo humano, la justicia social y la sustentabilidad ambiental que, entre otras alterna- tivas, podría representar un papel primordial en la contribución para lo- grar alcanzar la sustentabilidad del mundo rural veracruzano y, por ex- tensión, del sureste mexicano.
Con base a lo expuesto con anterioridad, el abordaje metodológico de este trabajo parte de varios y diversos estudios de casos etnográfi- cos, cuyas bases metodológicas se basan fundamentalmente en una in- vestigación cualitativa sustentada en la aplicación de entrevistas semies- tructuradas y abiertas a los sujetos de estudio vinculados directamente con los procesos de gestión y manejo de recursos naturales, agrosilvo- pastoriles y pesqueros en diversas comunidades pertenecientes a los cuatro municipios (Pajapan, Mecayapan, Soteapan y Tatahuicapan de Juárez) que configuran la región de la Sierra de Santa Marta, con espe- cial énfasis en el primero.
De la forma anterior, se pretende llegar a ofrecer una aproximación documentada de la gestión comunal de bienes: tierra, pastos, gana- do, agua, pesca e, incluso, ecoturismo en la Sierra de Santa Marta (Ve- racruz). Para ello, en este texto nos limitaremos a reseñar brevemente, una experiencia relevante, significativa y/o exitosa de manejo de recur- sos naturales, con características de equidad, justicia social y sustentabi- lidad en los ámbitos local y regional como contrapunto a algunos de los principales problemas que enfrentan las diferentes regiones del mundo, tal como son los relacionados con la degradación de los recursos natu- rales, y/o el «maldesarrollo»9 (Unceta, 2012).
3. Área geográfica de referencia empírica de la investigación
3.1. La Sierra de Santa Marta
La Sierra de Santa Marta es uno de los dos macizos volcánicos que conforman la región de Los Tuxtlas en el sureste del estado de Vera- cruz.
9 La falta de bienestar y justicia social, puesto que el modelo dominante de organiza-
ción productiva ha mostrado ya sus límites, pone en peligro la reproducción social y am- biental.
El macizo sureste que corresponde a la Sierra de Santa Marta o de Soteapan, lo integran el volcán San Martin Pajapan (1.270 msnm.), el volcán Santa Marta (1.550 msnm.), situados sobre el litoral veracruza- no entre Catemaco y Coatzacoalcos, limitando con el Golfo de Méxi- co al noroeste y con la Laguna del Ostión al sureste, y la serranía Yahualtajapan-Bastonal. Sus 150.000 hectáreas (1.500 km2) corres- ponden a cinco municipios en los que predomina la población indíge- na nahua y popoluca: los popolucas de Soteapan y Hueyapan de Ocampo y los nahuas de Pajapan, Tatahuicapan de Juárez, Mecayapan y la porción oriental del municipio de Catemaco, habitado por ejidata- rios y propietarios privados de origen mestizo (cuadro 1).
Ambos grupos étnicos, nahuas y popolucas, preservan un profundo conocimiento sobre el uso múltiple de los recursos, así como de las cos- movisiones y concepciones mágico-religiosas que rigen el aprovecha- miento de dichos recursos.
Cuadro 1
Población de la Sierra de Santa Marta hablante de lengua indígena (2000)
Municipio Población total (miles de habitantes) Población indígena (miles de habitantes
Pob. +5 años hablantes de lengua indígena Población total (<5años) % Catemaco 45.383 39.868 392 0,86 Hueyapan de Ocampo 39.795 34.902 7.676 19,28 Mecayapan 15.210 13.046 10.442 68,66 Pajapan 14.071 12.239 8.517 60,52 Soteapan 27.486 23.143 19.841 72,18 Tatahuicapan de Juárez 12.488 10.518 52.026 62,48 Total 154.433 133.716 98.894 57
Fuente: Elaboración propia a partir de datos tomados del Instituto Nacional de Estadísti- ca y Geografía (INEGI), 2001.
Además de los grupos indígenas mencionados encontramos tam- bién población mestiza que, a partir de la década de los sesenta y a raíz de diferentes programas de colonización del trópico húmedo del sures- te veracruzano, emigró fundamentalmente desde el centro y sur del es- tado de Veracruz.
En esta región se alberga todavía una gran diversidad de ecosiste- mas y tipos de vegetación que ha sido amplia y profusamente docu- mentada y detallada por varios autores, así como un rango altitudinal que va desde el nivel del mar hasta los 1.750 msnm, le confiere a la región un rango importante desde el punto de vista de la biodiversi- dad.10
Debido a la referida importancia biológica e hidrológica, en 1980 la Sierra de Santa Marta fue declarada Zona de Protección Forestal y Re- fugio de la Fauna Silvestre; en 1988 fue reclasificada posteriormente como Reserva Especial de la Biosfera. Sin embargo, no se han tornado medidas oficiales eficientes para detener la constante destrucción de las zonas forestales de la Reserva, la degradación de los suelos y un aprove- chamiento no sustentable de los recursos naturales en las 82.300 hec- táreas que la conforman.
Es más, durante las últimas décadas ha prevalecido un proceso al que Buckles y Chevalier11 denominan «subdesarrollo sostenido». Esta noción ha sido producto de las políticas económicas gubernamentales para la región que han acelerado este proceso, básicamente mediante el apoyo a programas de desarrollo ganadero y a programas asistencia- listas que dependen de insumos externos; además de la pérdida de co- nocimientos y costumbres locales, y del desplazamiento de la comuni- dad en la elección de sus gobernantes y las decisiones sobre su futuro. La consecuencia de ello fue la expansión de la ganadería bovina sobre miles de hectáreas de bosques y selvas.
Así, actualmente nos encontramos ante un modelo de produc- ción primaria que se ha caracterizado por la sobreexplotación de algu- nos recursos, sin ningún tipo de plan de regeneración de los mismos, y en otros casos por la subutilización de las posibilidades de producción en un medio rural rico en recursos endógenos pero pobre en el mane- jo que de ellos se hace. Los resultados más dramáticos han sido la des- trucción de 51.770 hectáreas de selvas y bosques entre 1967 y 1990 y la pérdida de la autosuficiencia alimentaria a través del maíz (cuadro 2). La principal causa de ello fue la expansión de la ganadería bovina sobre miles de hectáreas de bosques y selvas.
10 Dirzo, Rodolfo (1991), Rescate y restauración ecológica de la selva de Los Tuxtlas.
Ciencia y Desarrollo, 17 (97): pp. 33-45.
11 Citados en Paré, Luisa, et. al. (1997), La Reserva Especial de la Biosfera Sierra de
Santa Marta, Veracruz. Proyecto Sierra de Santa Marta. Instituto de Investigaciones So- ciales (UNAM), México, p. 9.
Cuadro 2
Evolución de las superficies maiceras en el municipio de Pajapan (1950-1999)
Municipio 1950 (has.) 1960 (has) 1970 (has) 1985 (has) 1999 (has)
Pajapan 6.668 5.566 6690 1.305 2.720
Fuente: Censos Agropecuarios de 1950, 1960 y 1970 e INEGI. Anuario Estadístico del Estado de Veracruz.
Este modelo, sin embargo, está llegando a sus límites. Tres impor- tantes válvulas de escape, que permitían cubrir los déficits de alimen- tos y tierras, se han cerrado. Estas eran: la migración a las ciudades del corredor industrial Jáltilpan-Coatzacoalcos, el cultivo y comercialización del café, y el uso comunal de tierras ejidales. Actualmente, el desem- pleoen las diferentes industrias del sur de Veracruz está provocando un regreso al campo, donde la situación tampoco es favorable (precio ínfi- mo del café en el mercado internacional, baja productividad del maíz, carencia de apoyos para desarrollar otros cultivos o actividades econó- micas). La ganadería tampoco está en su mejor momento pues se ha tenido que vender a precios menores de lo que se compró el ganado, lo que ha provocado un desesperante problema de carteras vencidas. Por otra parte, en varios ejidos del occidente de la Sierra, donde todavía se mantiene el acceso comunal a las tierras, se está luchando por parcelar el ejido y dejar sin posibilidades de sembrar a los avecindados e hijos de ejidatarios.
Así, a finales de los años ochenta, una de cada cinco familias se dedicaban de tiempo parcial o completo al comercio o a estos oficios. Las mujeres, en particular las viudas o madres de familia solas, venden productos locales en las ciudades de la región. No obstante, en estos primeros albores del siglo XXI muchos jóvenes se ven obligados a to-
mar el camino de la emigración hacia el norte, donde se emplean en campos agrícolas o en maquiladoras del norte de México o los Esta- dos Unidos de América.12
Todo esto repercutirá en una mayor presión sobre los recursos natu- rales, lo que hace urgente la búsqueda de un modelo alternativo de de- sarrollo.
12 Chevalier, Jacques; Buckles, Daniel (1995), A Land Without Gods, History and process
4. Marco Teórico y Conceptual
Todas las cuestiones expuestas hasta aquí representan un reto cla- ve dentro de la ciencia social moderna, más aún teniendo en cuenta las frecuentes situaciones de crisis y recesiones sostenidas en el tiempo del sistema capitalista de mercado. Así, desde el posicionamiento teó- rico de este trabajo ya no se trataría de buscar un desarrollo alternati- vo, sino alternativas al desarrollo o un posdesarrollo. Y, justamente, las ciencias sociales, como la Antropología, resultan vías idóneas para en- cauzar el desarrollo en el contexto zonal y mundial.
Concretando más en el interés de este trabajo, entre la apropia- ción colectiva y el aprovechamiento individual parece que, siguiendo a la antropóloga Susana Narotzky,13 a partir de la exploración de los conceptos de capital social (concepto manipulado en el entorno de organismos multilaterales y centro neurálgico del aparato de desarro- llo como el Banco Mundial) y de reciprocidad se producen modelos teóricos que facilitan proyectos diversos de intervención política en el ámbito económico.
Elinor Ostrom14 enfatiza la posibilidad de generar estructuras de go- bernanza colectivas para la gestión de los recursos medioambientales, que permitan esa finalidad ideal de la sustentabilidad integral. La venta- ja de esta perspectiva es que Ostrom produce un modelo formal basado en la articulación de instituciones de proximidad (capital social, comuni- dad) e instituciones de ámbito más general (estados, organismos inter- nacionales) que conjuntamente producirían un marco regulador adapta- ble y flexible con el fin de gestionar los recursos naturales. En definitiva, Ostrom es posibilista allí donde otros niegan la posibilidad de conjugar desarrollo y sostenibilidad. Su propuesta está en la línea de la economía institucionalista con el añadido de que amplía el ámbito institucional a esas relaciones sociales definidas como capital social y centradas en re- laciones de proximidad pero que tienen expresión en reglas o normas explícitas y no ambiguas.
13 Narotzky, Susana (2010), «Reciprocidad y capital social: modelos teóricos, políticas
de desarrollo, economías alternativas. Una perspectiva antropológica», en V. Bretón Solo De Zaldívar (ed.), Saturno devora a sus hijos. Miradas críticas sobre el desarrollo y sus promesas pp. 127-174). Icaria, Barcelona, pp. 127-129.