partes interesadas y de los actos paralelos
JORNADA DE LOS PARLAMENTARIOS
El martes, 11 de junio de 2002, tuvo lugar en el Palazzo Madama, sede del Senado de la República Italiana, la Jornada de los Parlamentarios. El acto fue organizado por el Parlamento italiano en colaboración con la Unión Interparlamentaria y en él pudieron participar todos los Parlamentarios asistentes a la Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después.
Casi 200 Parlamentarios procedentes de más de 80 países asistieron a la reunión, lo que les permitió recibir información directa acerca de las principales cuestiones y orientaciones de la Cumbre, así como de las últimas novedades relativas a la preparación de los documentos sobre los resultados de la Cumbre. Los participantes pudieron intercambiar opiniones sobre estrategias parlamentarias para un seguimiento eficaz de las decisiones de la Cumbre, en particular mediante la adopción de una legislación apropiada y la movilización de recursos financieros suficientes.
El Sr. Pier Ferdinando Casini, Presidente de la Cámara de Diputados de la República Italiana, informó el 13 de junio de 2002 a la Cumbre sobre los resultados de las deliberaciones de los Parlamentarios.
Quiero felicitar ante todo al Gobierno italiano, no por el buen tiempo – no creo que el tiempo lo haya elegido el Sr, Berlusconi – sino por el importante compromiso que ha asumido de defender la posición de la Cumbre en el G-8 y en la Unión Europea. La Unión Interparlamentaria, que tengo el honor de representar hoy, está convencida de que es necesaria la participación de los órganos legislativos nacionales para alcanzar el objetivo establecido por los países en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, a saber una reducción significativa del hambre y la pobreza para el año 2015. Son sobre todo los órganos representativos los que, de hecho, dan legitimidad política a las medidas de los Gobiernos, les aseguran un apoyo popular y velan por que se respeten los compromisos contraídos por los países, como los asumidos en Roma hace cinco años.
Esta es la razón por la que la Unión Interparlamentaria, tras haber seguido de cerca los trabajos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, efectuó en 1998 un primer examen de los progresos realizados, y se ha sentido obligada a contribuir, en la presente Jornada de los Parlamentarios, al balance efectuado con ocasión de la nueva Cumbre. Esta Jornada, que se celebra en el Parlamento italiano, ha reunido a 200 parlamentarios de más de 80 países. Los participantes en esta reunión han expresado su inquietud porque, cinco años después de la Cumbre, el objetivo declarado de reducir a la mitad el número de personas malnutridas en el mundo para el año 2015 parece más lejano que nunca. Son pocos los países que han adoptado medidas adecuadas para alcanzar el objetivo fijado. Mientras el número de personas malnutridas sigue siendo elevado e inaceptable, el ritmo al que disminuye ese número es muy bajo e igualmente inaceptable.
Durante su última reunión en Marrakech, la Unión Interparlamentaria redactó un mensaje dirigido a la Cumbre. Los Parlamentos miembros de la Unión Interparlamentaria, haciéndose eco del contenido de ese documento de Marrakech, consideran imprescindible: i) reafirmar que toda persona tiene derecho a una alimentación adecuada y a no padecer hambre; ii) adoptar
urgentemente medidas nacionales e internacionales encaminadas a reducir a la mitad el número de personas malnutridas para el año 2015; iii) asignar recursos suplementarios para atenuar la amenaza de la penuria, especialmente mediante una mejor planificación de la asistencia para el desarrollo; iv) acordar medidas que prevean la cancelación o al menos el alivio de la carga de la deuda de los países en desarrollo, en particular los menos adelantados; v) elaborar estrategias alimentarias nacionales sostenibles, teniendo en cuenta los recursos y la capacidad de cada país; vi) establecer, en el marco de las negociaciones comerciales multilaterales sobre la agricultura, unas condiciones que permitan mejorar la seguridad alimentaria.
Nos complace observar que en el texto de la Declaración de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después se recogen muchas de estas peticiones. Por nuestra parte, nos comprometemos hoy, como hace cinco años, a alentar a los Gobiernos a adoptar políticas económicas y sociales que respeten los compromisos asumidos durante la Cumbre Mundial sobre la Alimentación. Deseamos subrayar, en particular, el párrafo 10 de la Declaración de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, en el que se pide a los países que elaboren directrices encaminadas a alcanzar la realización progresiva del derecho de todas las personas a una alimentación adecuada. Estamos convencidos de que estas directrices, deberán recordar el carácter obligatorio del derecho a la alimentación y proponer modalidades concretas para su aplicación. También deberán precisar las obligaciones que habrán de asumir directamente los países, tanto a escala nacional como internacional, junto con las responsabilidades y la contribución de otras entidades, como las organizaciones internacionales y, en su caso, el sector privado.
Hace falta un compromiso decidido por parte de todos para alcanzar el objetivo ambicioso, imperativo, que estableció la Cumbre Mundial sobre la Alimentación. Los Parlamentos y la Unión Interparlamentaria están dispuestos a desempeñar su función para ofrecer a las personas desfavorecidas de todo el mundo la perspectiva y la esperanza de una vida digna.