Docentes investigadores Facultad de Ciencias de la Educación
Resumen:
El presente documento, contiene un acercamiento general a la tendencia actual de la educación superior colom- biana sobre el currículo basado en competencias. Además, se complementa con la concepción del aprendizaje autónomo en la Fundación Universitaria Los Libertadores, toda vez que este tipo de aprendizaje es uno de los componentes fundamentales de la formación integral estudiantil en esta institución educativa.
Palabras claves:
Competencias, aprendizaje autónomo, políticas educativas, currículo, ciclos de formación, créditos académi- cos, flexibilidad.
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Introducción
En los últimos años la relación entre educación supe- rior y trabajo es un tema central de discusión en los procesos de formación. Esta discusión nace en la me- dida que las Instituciones de Educación Superior em- piezan a ser cuestionadas por evidenciar ineficiencias, decaimiento de las calidades de formación ofrecida, un desequilibrio con el tipo de conocimiento. Ahora, el desarrollo integral de estas habilidades y actitudes son las exigidas en el mercado del trabajo. Para lograr ese propósito, se consideran otros modelos de cuali- ficación (diferentes a los clásicos), que permitan a las personas una eficiente y dinámica adaptación a las nuevas condiciones de mercado del trabajo. Para ello se necesita la polivalencia en los procesos de forma- ción, lo que significa el desarrollo de competencias10
básicas que posibiliten al estudiante mediar los cam- bios, al igual desarrollarle la capacidad de adaptación y de cultivar una actitud de cambio permanente. Para esto, se considera que la conceptualización académi- ca del aprendizaje autónomo aporta una luz y un ca- mino pertinente y útiles en la formación de estudian- tes profesionales integrales.
En la Conferencia Mundial sobre Educación para To- dos, que se llevó a cabo en Jomtiem, Tailandia en 1990, se habló del compromiso a nivel mundial para mejorar el nivel de vida de la población y las acciones concretas para alcanzarlas. El punto de partida es el reconocimiento de las necesidades básicas de apren- dizaje que se deben satisfacer: asimilar los instrumen- tos esenciales del aprendizaje, tanto lectura, escritura, solución de problemas, como el conocimiento, las ac- titudes y valores mínimos para que el ser humano pu- eda no solamente sobrevivir, más aún, convivir. Esas necesidades cambian por lo que es necesario revisar la educación para todos en un contexto de aprendizaje y una evolución humana que dura toda la vida (Hag- gis, 1992). Se entiende que las necesidades básicas de aprendizaje cambian según cada país, cada región, cada cultura. Por ello, estas necesidades se definen según el contexto y en función a la relación que se ge- nere entre las comunidades, la educación y el empleo.
10 El tema de las competencias ha generado en el ámbito académico una discusión al extrapolar un concepto derivado del mundo laboral al educativo, generando conceptos desde la identificación con “conocimiento adecuado”, hasta nociones como “expresión de los recursos que pone en juego el individuo cuando lleva a cabo una actividad y que pone el énfasis en el uso o manejo que el sujeto debe hacer de lo que sabe (Malpica, 1996: 133)
Lo importante de la Conferencia de Jomtiem, es el recon- ocimiento de las necesidades básicas de aprendizaje, lo que abre nuevos enfoques al plantear una concepción amplia del aprendizaje que incorpora conocimiento, ac- ción (competencia), reconociendo su dimensión históri- co- social, su carácter dinámico y su diversidad cultural. Estos elementos marcan las políticas educativas que in- corporan las instituciones educativas, en torno al currí- culo, a los ciclos de formación y a los modelos de gestión y de administración. Dentro de esta perspectiva, se es- pera que en los diferentes ciclos educativos (a través de lo propedéutico) se adquieran competencias específicas: la educación básica y media apunta a desarrollar compe- tencias básicas (escritura, lectura, cálculo), requerimien- tos mínimos para ingresar a la educación técnica donde se inicia el dominio de competencias genéricas pertinen- tes a los procesos de cambio, que permitan la iniciativa y la creatividad en el campo laboral. En el nivel tecnológico se pretende que el estudiante maneje diversos lenguajes (informáticos, visuales), así como las bases de los cono- cimientos técnicos y científicos.
Para la educación superior se establece un conceso en cu- anto a las competencias que se deben generar: el desar- rollo de aptitudes para resolver problemas, orientar hacia la práctica, promover el aprendizaje autónomo e interdis- ciplinarios, así como promover la sensibilidad humanística y las competencias internacionales, en el marco de un currículo flexible. Esto implica una serie de posibilidades dentro de la organización curricular: un sistema basado en créditos académicos, la estructura de diferentes etapas o bloques, así como la movilidad y la flexibilidad curricular. En este sentido Soto Perdomo (1993) describe la edu- cación superior como un amplio espectro que incorpora una organización académico administrativo cambiante, que promueve la movilidad, la interacción, el autoapre- ndizaje, la incorporación de transformaciones y aprove- chamiento de recursos.
Para Luna Serrano (1995) la formación educativa en la educación superior opera en tres niveles:
1. Un sistema diseñado para que los estudiantes selec- ciones créditos.
2. Un plan de estudios que permita la elección de las asignaturas a cursar.
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3. Asignaturas con diferentes métodos de aprendizaje. Ahora, de acuerdo con (Díaz Barriga: 2005), la definición de la educación superior implica reconocer que existe una gran variedad de significados y con esto que no existe un modelo único. Este autor presenta los siguientes aspectos que determinan la definición en cuestión:
• Currículo abierto: el estudiante puede escoger entre una amplia gama de posibilidades de cursos según sus intereses y posibilidades, construyendo un proyecto personalizado.
• Diversificación de la oferta educativa: una revisión y renovación continua de la estructura y/o contenidos cu- rriculares.
• Flexibilidad en la formación de los estudiantes: no existe una política de requisitos y prerrequisitos, ni lími- tes rígidos, sino un desarrollo por créditos académicos. • Revalidación de estudios con otras instituciones edu-
cativas. Esto permite una visión interdisciplinaria y de apertura a la movilidad interinstitucional del estudiante. • Libertad controlada de la elección de contenidos y las
formas de enseñanza, lo que implica una disminución del currículo obligatorio o el prerrequisito.
Esto implica una formación distinta de los docentes, como el actor fundamental para preservar la compren- sión y el manejo de la cultura actual y de la problemática social, con la capacidad no solo de interpretar y aplicar un currículo, sino de recrearlo y reconstruirlo. Esta pro- puesta exige una formación distinta de los docentes, requiere revisar su sentido político e impactar en el de- sarrollo de estrategias que respeten la vida humana, la diversidad cultural e ideológica, con la posibilidad de di- señar y construir una sociedad más humana y justa.