los bebés y niños realizan múltiples acciones, suelen sacudir su cuerpo, succionar objetos, golpear, entrechocar etc. ¿Pero cómo reconocemos que son juegos estas sim- ples acciones aisladas?
a la hora de identificar juegos, en niños muy pequeños, observamos que en ellos las acciones que realizan tienen una forma de jugarse, esto significa que el niño y el adulto reiteran una secuencia de acciones, por ejemplo: se esconden, aparecen y dicen “acá está”. esta estructura o formato suele diferenciar acciones aisladas de juegos. es así como en el devenir de múltiples acciones, que despliegan los niños y los adultos cuando interaccionan entre ellos, se van armando pequeños y conocidos formatos de juego. mencionamos algunos frecuentes: juego de toma y da, juego de acá está, juego de hola / chau, etc.8
en el juego las acciones no responden a una situación literal, no se “golpean objetos” de verdad, ni se “come”, “se juega” a golpear y a comer. entonces aparecen, por ejemplo, tres golpecitos dados con una cuchara acompañados de “pum, pum, pum” que agrega el adulto; o cuando un bebé de 10 meses “da de comer” con una cuchara a un adulto
8 estas ideas son una reformulación de “Cuando de jugar se trata en el jardín maternal” (en Soto y
43 utilizando el pañal hasta que el niño, la familia y los adultos educadores comprendan
que el pequeño se encuentra en camino de controlar sus esfínteres. este logro deberá ser una decisión especialmente tomada por la familia y el niño, ya que es necesario sostenerla en el tiempo. un tiempo después se utilizará el inodoro que suele resultar un elemento que produce mayor temor en los pequeños.
algunas condiciones para recordar: nunca se iniciará el control de esfínteres antes de los 2 años, ya que se requiere la completa formación de la mielinización del sistema neurológico. nunca es adecuado retar a un niño que pierde el control y se moja, se comprende que son situaciones habituales en todo proceso de aprendizaje. no es ade- cuado nombrar a la caca como algo desagradable, ya que forma parte del niño y debe comprenderlo como una parte de él mismo. siempre se buscará preservar la intimidad del niño sin exponerlo a la vista de otros o permitiéndole disponer de un lugar para hacer sus deposiciones que tenga una cierta protección (una cortina resulta segura y suficiente y evita peligros del uso de las puertas).
es así como el educador entrama a lo largo de la jornada una serie de experiencias de alimentación, higiene y sueño que se alternan con otras de juego y actividades en donde se proponen situaciones que de forma sistemática e intencional transmiten con- tenidos centrales que garantizan una educación integral.
los JueGos
Con bebés Y niños
en las instituciones para niños pequeños el juego ha de tener un tiempo central en las actividades diarias, es una necesidad y un derecho de la infancia y requiere de ciertas condiciones ambientales y disposición de los adultos para que esté presente.
¿Qué es el juego?
los bebés y niños realizan múltiples acciones, suelen sacudir su cuerpo, succionar objetos, golpear, entrechocar etc. ¿Pero cómo reconocemos que son juegos estas sim- ples acciones aisladas?
a la hora de identificar juegos, en niños muy pequeños, observamos que en ellos las acciones que realizan tienen una forma de jugarse, esto significa que el niño y el adulto reiteran una secuencia de acciones, por ejemplo: se esconden, aparecen y dicen “acá está”. esta estructura o formato suele diferenciar acciones aisladas de juegos. es así como en el devenir de múltiples acciones, que despliegan los niños y los adultos cuando interaccionan entre ellos, se van armando pequeños y conocidos formatos de juego. mencionamos algunos frecuentes: juego de toma y da, juego de acá está, juego de hola / chau, etc.8
en el juego las acciones no responden a una situación literal, no se “golpean objetos” de verdad, ni se “come”, “se juega” a golpear y a comer. entonces aparecen, por ejemplo, tres golpecitos dados con una cuchara acompañados de “pum, pum, pum” que agrega el adulto; o cuando un bebé de 10 meses “da de comer” con una cuchara a un adulto
8 estas ideas son una reformulación de “Cuando de jugar se trata en el jardín maternal” (en Soto y
mientras este sonoriza que come y ambos se ríen cómplices. de esta manera, el juego aparece y se consolida.
en todo juego hay un proceso de comunicación entre los jugadores, ambos conocen cómo se juega, saben que son juegos y no acciones reales. Para poder jugar con un niño muy pequeño es necesario compartir con él esos juegos. así entonces, el adulto dice “uno, dos y tres” y el niño salta desde un pequeño escalón, el niño vuelve a la po- sición inicial y espera la reiteración de las palabras del adulto antes de saltar; el juego se reitera y se comunica entre jugadores.
sabemos también que los niños pequeños exploran los objetos, sus propios movi- mientos y el mundo que los rodea descubriendo sus posibilidades y propiedades. Por ejemplo golpean y escuchan diferentes sonoridades, prueban a meter y sacar objetos, en estas exploraciones van armando juegos y vuelven a explorar. los niños pequeños pasan de la exploración al juego y de este a la exploración.
a modo de síntesis: cuando hablamos de juego en niños pequeños reconocemos que en él hay acciones, que se producen en un mundo ficcional, en el que los jugadores se comunican y pasan de simples exploraciones a armar juegos conocidos , reiterados, y la mayoría iniciados y enseñados por los adultos.