Cincuenta años de reformas en el currículo colombiano de Matemática en los niveles básico y medio de educación
Número 38. Junio 2014 Página 175 presentan desconectados de la temática en donde están insertados, las estructuras
algebraicas desaparecen casi por completo en los programas de secundaria, excepto el concepto de espacio vectorial que se introduce en el penúltimo grado del bachillerato.
Consideraciones Finales
A través de las reformas educativas se observa que el currículo colombiano de matemática para la enseñanza primaria y la secundaria no ha variado sustancialmente. Los intentos de introducir la enseñanza de las estructuras con la llamada matemática moderna en los años setenta y el enfoque de sistemas en los años ochenta, fueron fallidos, pues los programas del bachillerato siguen apegados a la llamada matemática clásica conservando en un alto porcentaje los contenidos dispuestos en la reforma de 1962; así que, los contenidos en los grados sexto y séptimo continúan siendo la aritmética de los enteros y los racionales y la geometría intuitiva; en los grados octavo y noveno, álgebra y geometría; en el décimo grado, trigonometría y geometría analítica; y en el grado undécimo sucesiones y cálculo diferencial e integral.
Por otra parte, los contenidos de la primaria mantienen un eje integrador que abarca los números enteros y sus operaciones, geometría intuitiva, sistemas métricos y nociones de lógica y teoría de conjuntos, contenidos que pueden variar según el proyecto educativo institucional en cada plantel. Tanto en primaria como en secundaria se constata una débil formación en geometría, lo que no ocurría antes de 1976 cuando la geometría contemplaba aspectos demostrativos importantes para el desarrollo de la lógica y la abstracción.
Las diferentes reformas aplicadas tanto a primaria como secundaria en la segunda mitad del siglo pasado, no resolvieron la problemática de la enseñanza y aprendizaje de la matemática, los libros de texto, aunque editados muy exóticamente, reflejan el institucionalismo de una matemática que en el fondo sigue siendo clásica instrumental; y aún más, algunos currículos universitarios para preparar los profesores de la enseñanza básica y media, son deficientes en conocimientos disciplinares y su epistemología.
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Alfonso Segundo Gómez Mulett
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Alfonso Segundo Gómez Mulett. Licenciado en Educación área Matemáticas y Física, Especialista en Pedagogía para el Aprendizaje Autónomo, Especialista en Sistemas de Información, Magister en Matemáticas Aplicadas, Doctor en Educación (Rudecolombia); es Profesor Titular de tiempo completo, en el Programa de Matemáticas, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad de Cartagena, Campus San Pablo. Cartagena – Colombia. Su línea de investigación es la Educación Matemática. [email protected]
ISSN: 1815-0640 Número 38. Junio de 2014 páginas 177-178 www.fisem.org/web/union
Número 38. Junio 2014. Página 177
Libros
1. Por qué se debería leer
Si usted es docente, no le ha pasado alguna vez que tiene muchas ganas de decir: “Elemental, mi querido Martínez”, (o el apellido que sea), a algún alumno que se le escapa algo que es obvio? Si lo hiciera, estaría parafraseando al genial escritor Arthur Conan Doyle, quien pone en boca de su genial personaje Sherlock Holmes, la frase “Elemental, mi querido Watson”, cada vez que desea hacerle notar a su asistente que su lógica deductiva, una vez más, ha llegado a conclusiones certeras e increíblemente sorprendentes tanto para su interlocutor, como para el lector, que mientras avanza en la lectura se va sintiendo partícipe de ese trabajo de investigación, adquiriendo cada uno de nosotros una actitud detectivesca. Es imposible, que a medida que leemos, no se active un deseo de anticipación de lo que implica cada detalle que narra el autor a través del cronista, que es su ayudante y amigo Watson, quien narra a medida que observa directamente lo que acontece.
La idea de esta reseña es motivar la lectura de cualquiera de los textos de este magnífico autor, sobre todo si nos gusta la lógica y la deducción. En particular voy a comentar el cuento La aventura de los tres estudiantes, sumamente original y que nos mantiente atentos y apostando sobre quien es el culpable hasta su desenlace.
Elemental, Watson. Autor:
Arthur Conan Doyle.
Editorial:
Cántaro.
ISBN: 978-950-753-074-6 Edición: 2010.
Elemental, Watson
Autor: Arthur Conan Doyle
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2. De qué se trata
Se trata de un Profesor que tiene preparado sobre su escritorio un examen para tomar al día siguiente, a los efectos de seleccionar al merecedor de una importante beca y descubre que alguien lo ha leído, con la consecuente sospecha de que se trata de alguno de los estudiantes que deben someterse a dicho examen. En el predio de la Universidad donde se desarrollaba la escena principal sólo viven allí tres estudiantes, los cuales, en principio están “equisospechados”.
La suspicacia de Sherlock Holmes para observar los detalles, su razonamiento deductivo tan hábil y la rapidez con que actúa ante los hechos hacen que el caso se resuelva con absoluta solvencia.
3. Por qué es imperdible
Paralelamente a la genialidad del detective, se podría decir que la habilidad del autor para imaginar esos detalles, sus conocimientos científicos y su creatividad literaria dejan al lector boquiabierto, ya sus argumentaciones lógicas slo a Conan Doyle se le podrían ocurrir.
Una de las ediciones que contiene este cuentos, que justamente lleva el nombre “Elemental, Watson”, es acompañada por otros dos títulos maravillosos: La aventura del carbunclo azul y Las cinco semillas de
naranja.
Podría mencionar otros cuentos u otros textos, pero cualquiera de ellos que se elija satisfaría al lector, no me cabe duda. Aunque para comprender esta profunda simbiosis autor-protagonista, simbiosis de la cual surge un personaje de ficción que supera al artífice, el escritor, se debería comenzar la lectura por Estudio en escarlata, donde el autor describe a este detective de una personalidad tan particular, extremadamente meticuloso y casi obsesivo con su trabajo, en quien “su ignorancia era tan admirable como su
conocimiento”.
También aquí describe a su compañero de pensión, el doctor John Watson, el que pasa a ser su único amigo y su asistente, el que se sorprende permanentemente con la agudeza racional de Holmes que contrasta con su inocencia y escasa creatividad para resolver problemas.
La fortaleza de la relación entre el detective y su ayudante reside en la incondicional fidelidad y gran admiración que Watson siente por Holmes, lo que lleva en innumerables oportunidades a la expresión que caracteriza a esta relación: “Elemental, Watson”.
Prof. Raquel Cognigni. Dpto. de Matemática. Universidad Nacional del Comahue. Argentina.
ISSN: 1815-0640 Número 38. Junio de 2014 páginas 179-180 www.fisem.org/web/union
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