La aplicación Agenda Digital exige el conocimiento de la magnitud de las inversiones para el cumplimento de los objetivos planteados en ella. Con respecto al objetivo de la adopción del 50% de la población de banda ancha de 100 Mbps, se asumen que se cumplirá a través de redes de acceso fijas de nueva generación. La Comisión Europea afirmó en 2012 (Comisión Europea, 2012) que ya se contaba con el 40% de cobertura en los Estados Miembros.
Sin embargo, la situación de las infraestructuras en Europa no es homogénea. Por el contrario, las características económicas, geográficas y demográficas de cada país son tan diversas que hacen imposible determinar prácticas exitosas de aplicación general al despliegue las NGN en Europa. La preocupación aumenta cuando se refiere a la universalización de la banda ancha del “tercio final” de la población, es decir a los hogares de
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la zona rural a donde la falta de certidumbre en el retorno de la inversión, hace el despliegue improbable.
La Comisión Europea (Comisión Europea, 2010a), Radio Spectrum Policy Group (Radio Spectrum Policy Group, 2009) y Ofcom (Ofcom, 2011b), enfatizan la importancia de la banda de frecuencia de 800 MHz como la clave para la provisión eficiente en costes para el despliegue de NGA en las zonas menos pobladas. Esta banda está armonizada para tecnologías WiMAX y LTE. Debido a la gran ventaja comercial de LTE (GSA, 2013a), la cual tiene un efecto directo en los costes de los equipamientos y dispositivos, y a los compromisos anunciados por los operadores respecto al despliegue de esta tecnología, se espera que LTE domine el mercado de la banda ancha móvil (Arthur D. Little, 2012; GSA, 2013b; Norman, 2009). En octubre de 2010, Analysys Mason (Analysys Mason, 2010) publicó un reporte en donde se estudia, mediante un análisis tecno-económico, el despliegue de redes de acceso de nueva generación en Reino Unido. Dicho estudio plantea una “fotografía” del coste de cubrir el país mediante tecnologías fijas (fibra, cable y cobre), móviles (WiMAX y LTE) y Satelitales en 2016. Uno de los principales resultados del estudio señala que las tecnologías móviles jugarán un papel fundamental en la cobertura del tercio final de la población. Indica además que, aunque requiera incrementar significativamente el número de estaciones base, las tecnologías móviles terrestres podrían soportar de manera eficiente en costes la demanda de tráfico (al menos) del último 15% de los hogares del Reino Unido.
En el último reporte de la cobertura de banda ancha en España (Ministerio de Industria, Energía y Turismo, 2013b) se aseguró una cobertura poblacional del 52% de redes NGN fijas (HFC DOCSIS 3.0 y FTTH) en el territorio español, capaces de proveer banda ancha de 100 Mbps. Por otro lado, la cobertura de redes capaces de proveer banda ancha mayor a 30 Mbps era sólo del 59%, lo que representaría únicamente un incremento de 7% (debido a los despliegues VDSL) respecto a la anterior. Con esto quedan de manifiesto las dudas acerca del cumplimiento del objetivo de los 30 Mbps en España.
Sin embargo, el informe señala un 99% de cobertura de la población con redes móviles 3G, lo cual sugiere la existencia de emplazamientos suficientes, para cubrir casi la totalidad de la población, que podrían ser reutilizables con otras tecnologías móviles con capacidad superior. De lo anterior, se podría deducir que las redes móviles también podrían jugar un papel fundamental en la universalización de la banda ancha de 30 Mbps en España.
Los gobiernos europeos han propuesto soluciones desde la regulación para incentivar el cumplimiento de los objetivos de la Agenda Digital, especialmente en las zonas en las que existe incertidumbre respecto al despliegue de NGA por las fuerzas del mercado. Una de estas soluciones es la compartición de infraestructuras (BEREC-RSPG, 2011) entre operadores, o al menos compartir los costes de la obra civil y el equipamiento pasivo, a lo que se refiere como compartición pasiva de infraestructuras. Sin embargo, existen opiniones de expertos que afirman que este tipo de medidas no son suficientes para promover la inversión. Más aún, algunos autores reconocidos (Cave & Martin, 2010; Falch & Henten, 2010) aseguran que iniciativas públicas, tales como incentivos económicos, son cruciales para el despliegue. La
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opinión anterior, se deriva de la afirmación acerca de que las redes de telecomunicaciones constituyen un bien común con fuertes externalidades. 1
Varios Estados Miembros han vinculado obligaciones de cobertura a los operadores que resultasen licenciatarios de frecuencias en la banda de 800MHz. En el caso concreto de España, esta obligación recayó en Telefónica, Vodafone y France Telecom (Orange), quienes adquirieron bloques de 2x10 MHz FDD en la subasta de 2011 (Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, 2011d). Dichos operadores están obligados a proveer conjuntamente banda ancha de 30 Mbps al 90% de los municipios de menos de 5000 habitantes. De esta manera se cubrirían el 98% de la población cumpliéndose, casi en su totalidad el objetivo de los 30 Mbps de la Agenda Digital.
Respecto a la magnitud de las inversiones requeridas para el cumplimento de los objetivos de banda ancha rápida y ultrarrápida de la agenda Digital, se han publicado algunos estudios de los cuales es preciso destacar dos para el caso específico de España.
Feijóo y Gómez-Barroso (2013) publicaron recientemente un estudio tecno-económico cuyo objetivo era determinar los límites del mercado a la inversión de redes de acceso ultrarrápidas. En él afirman que se requerirán al menos €12,600 millones para cubrir el 100% de los hogares con redes NGA. En el estudio se consideraron tecnologías fijas y móviles: FTTH, VDSL, DOCSIS 3 y LTE. Se emplea una metodología de flujo de caja descontado que inicia con la clasificación los municipios en función de su densidad de población en 10 categorías y determina el despliegue de red más eficiente en costes para cada tipo de municipio. Es preciso mencionar que no está pensado directamente para el análisis de los objetivos de la Agenda Digital sino, únicamente, en la cobertura de España con redes ultrarrápidas. A este sentido, es preciso destacar que el dimensionamiento de la tecnología LTE no está pensado para proveer acceso de 30 Mbps, sino de 1 a 10 Mbps, considerando un caudal asegurado máximo de 5 Mbps (Feijóo & Gómez-Barroso, 2013). Además, considera la demanda de tráfico en el momento del estudio (2013), lo cual repercutiría directamente en los costes asociados al dimensionamiento de red. A pesar de que el modelo del escenario móvil está poco detallado (p. eje. no se especifica la frecuencia de la portadora), especificaciones técnicas no aplicables a la banda de frecuencia de 800 MHz (ancho de banda de la portadora de 2x20 MHz FDD) y condiciones hipotéticas del mercado (p, eje. se considera un operador con el 50% de cuota del mercado), el modelo arroja resultados de aplicación general de los que especialmente se podrían resaltar algunos de ellos.
Una de las conclusiones a resaltar es que en zonas rurales el único despliegue viable es LTE. Así mismo, sitúa el límite de viabilidad de un despliegue comercial de la anteriormente mencionada tecnología en 100 habitantes por kilómetro cuadrado, ya que es a partir de esta densidad de población que los costes por usuario se disparan a más de 500€ por usuario. Lo anterior implicaría que un despliegue en términos de viabilidad económica dejaría sin
1 Por otro lado, también hay opiniones radicalmente contrarias a la política de compartición de infraestructuras y de inversiones públicas en sectores privados (Bacache, Bourreau, & Gaudin, 2014; Gaudin & Saavedra, 2014; Yoo, 2014), debido al mayor desarrollo de las NGA en otros países que no cuentan con este tipo de medidas. Al margen de debatir, el mejor modelo regulatorio para el desarrollo de las NGA, la realidad ha sido que Europa se ha decantado por el modelo de compartición de infraestructuras.
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cobertura NGA a aproximadamente el 20% de la población española. Por otra parte, se afirma que los objetivos de cobertura del Plan Avanza y de la Agenda Digital se ven muy difíciles de acometer. Además, asegura que adelantar las obligaciones de cobertura al año 2015 implicaría inversiones desproporcionadas e innecesarias. Finalmente, el estudio sugiere que la inversión pública no debe limitarse únicamente a la colaboración en el despliegue, por el contrario, sugiere medidas regulatorias para la disminución del coste de la obra civil (especialmente en el caso de la fibra óptica, ésta implicaría entre un 60% y un 80% de la inversión), coordinación entre las Administraciones Públicas, operadores y otras compañías de servicio; la simplificación en el otorgamiento de derechos de paso y/o el acceso a canalizaciones, y el impulso de acuerdos para la compartición de infraestructuras. 2
Otro documento que realiza un estudio mucho más detallado, pero limitado a NGA fijas, es la tesis publicada por Vergara (2011). El objetivo del estudio es analizar y caracterizar, bajo diferentes escenarios, la posible estructura de competencia entre plataformas alternativas en el mercado de banda ultra ancha en el medio y largo plazo en España (Vergara, 2011). Para ello, emplea la combinación de metodología cualitativa y metodología de análisis tecno- económico, siguiendo un enfoque de distinción geográfica de las estrategias y comportamiento de los agentes. En él se analizó la viabilidad del despliegue de las principales plataformas de acceso de próxima generación consideradas en el debate sobre las infraestructuras fijas en España: FTTH/GPON, FTTH/P2P, FTTN/VDSL2 y HFC/DOCSIS 3.0. El análisis se realiza mediante un enfoque geográfico basado en el uso de técnicas de conglomerados K-medias para agrupar los municipios en 17 geotipos en base a 7 parámetros geográficos.
Varias son las conclusiones que podríamos resaltar de este trabajo. Una de las más importantes es que se afirma que la estrategia seguida por los operadores dependerá de la escala y la cuota de mercado en cada geotipo, así como del modelo regulador y no será homogénea en todas las regiones de un país. La necesidad de alcanzar unas cuotas de mercado y niveles de take-up3 altos en la red de acceso es fundamental para el despliegue de NGA fijas. Es por esto que escenarios de inversión conjunta o de consolidación entre los agentes del sector, como se han dado en otros países, se prevé que se establezcan en España.
Conforme al orden de despliegue que se plantea en el trabajo, se prevé competición entre plataformas NGA fijas entre el 13,5%, y el 50,2% de la población. A partir de este valor y hasta el 72% se prevé que solamente exista un sólo despliegue NGA, ya que el coste de la red de acceso en el mejor escenario (en el caso de un despliegue FTTH/GPON por parte del operador incumbente) sería 6.766 millones de euros. Finalmente, del 72,1% en adelante, no se prevé ningún despliegue NGA fijo. Vergara denomina zonas blancas a los municipios en donde habitan el 27,9% de la población española, en los cuales el despliegue de redes fijas de banda ancha de próxima generación quedará muy limitado, debido a las menores economías de
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Es preciso mencionar que a este respecto ha habido un avance muy significativo en la recientemente aprobada Ley General de Telecomunicaciones.
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Al igual que Vergara (2011), take-up se define como la adopción a la red desplegada: “Por ejemplo en una zona con tres despliegues NGA coincidentes en cobertura, y con una penetración de banda ancha del 75% sobre el total de viviendas y locales, si los tres agentes tuviesen la misma cuota de mercado alcanzarían niveles de take-up del 25%.” (Vergara, 2011)
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alcance y a una mayor dispersión de usuarios. De esta manera, afirma que es conveniente buscar soluciones más viables con otros tipos de tecnología, como LTE.
Las dos fuentes antes mencionadas coinciden en la incertidumbre del despliegue de redes NGA fijas en el último tercio de la población. Además, contemplan despliegues de redes móviles como única solución para proveer cobertura de NGA al último cuarto de la población española. En definitiva, existe un gran consenso, no sólo en España sino en Europa, tanto de fuentes académicas, como organismos internacionales y reguladores, que afirman que las redes móviles y satelitales son las únicas soluciones para proveer banda ancha de 30 Mbps en las zonas rurales, y de forma más específica, en las zonas en las que los operadores de redes NGA fijas no ven un claro retorno de la inversión. Debido a las obligaciones impuestas a los operadores licenciatarios de la banda de 800 MHz, la plataforma móvil escogida en España para el cumplimento del objetivo de los 30 Mbps de la Agenda Digital en España es LTE. Sin embargo, ni Feijóo y Gómez-Barroso (2013) ni Vergara (2011) abordan en profundidad las implicaciones técnicas, económicas y regulatorias de la plataforma LTE para la provisión de la banda ancha de 30 Mbps en las zonas rurales (municipios menores a 5000 habitantes) de España. Es por esto que se hace preciso realizar un estudio tecno-económico, con un enfoque geográfico similar al de Vergara, diferenciando las zonas rurales de España en función de su capacidad de desarrollar una competencia entre plataformas NGA móviles y/o fijas con el fin de evaluar el cumplimento de la universalización de la banda ancha de 30 Mbps de la Agenda Digital en las zonas rurales de España.