nada. El sistema tiene un poder en sí mismo para no contaminarse,
para que nadie lo contamine.
Él me dijo: “Fue especialmente traída en avión desde California, que es de donde viene usted”. Y me dijo: “La cuenta incluye el costo de traerla hasta aquí, los costos telefónicos y todo. Hemos perdido veinte dólares en este solo platillo”.
Y yo le pregunté,”¿en qué?”
Él dijo: “Esto es lo que usted come. ¿Viene desde Los Ángeles?” Yo dije: “Si”.
Él dijo: “Bueno, de ahí trajimos la comida”. Pagué la cuenta. No me importó.
Yo sé que ustedes son occidentales, y que piensan que he venido aquí por la religión. Eso no es cierto. Eso no es cierto aún hoy. Me hicieron un líder religioso porque pensaron que era demasiado peligroso dejarme afuera. Oh si, eso es verdad. Me pusieron este grillete alrededor del cuello, y en mis ambientes y circunstancias no me fue fácil decir “no” así que lo acepté.
Pero hablando de manera práctica, cuando trabajé en el aeropuerto, en aduanas, yo veía que ustedes occidentales venían a la India con mucho dinero buscando Swamillis y Yogi-lli s y Mahatma-llis, sabe Dios qué más. La regla en esos días era que cuando tú venías a la India, tenías que declarar tu dinero, y debías llenar la forma aduanal para precisar lo que estabas trayendo y sacando. No había restricciones. Vi personas entrar con miles y miles de dólares y regresarse tan solo con diez. Y cuando se sentaban, les preguntaba acerca del yoga, estaban peor que cuando llegaron. Entonces pensé, si algún día tengo oportunidad de ir al oeste a
enseñar, me quedaré en el oeste y enseñaré, y produciré Maestros. Nunca buscaré alumnos.
El cinco de Enero, hace unos 27 años, declaré mi propósito. Me preguntaron “¿A qué has venido?”
Yo dije: “No he venido a reunir alumnos. He venido aquí a formar Maestros”. Es por eso que he permanecido con las enseñanzas, y he permanecido con el diálogo que he estado haciendo, aunque sé que todavía no están listos para ser Maestros. Su ego es demasiado. No tienen reverencia, son como el plástico. ¿Conocen las tarjetas de crédito? La metes, la deslizas, y eso es todo. Para ustedes es así, pero si no pasa, no importa quienes sean, tienen que mostrar una licencia de conducir.
Así que su presencia personal en el oeste no tiene identidad y su presencia personal en el o este como Maestros tampoco tiene identidad. Están llenos de llenura. (No quiero usar esa palabra que estoy dispuesto a decir. Yo pienso que ustedes entienden mis sentimientos). Están llenos de toda esa súper llenura. No son ni una mujer, ni un hombre, ni incluso un mamífero. Son tan sólo un ego pequeñito, efervescente que salta alrededor. No tienen anchura, no tienen tolerancia. Ni siquiera tienen paciencia para escuchar, es tan asombroso. Y sin embargo son personas hermosas. Es un disparate clásico que Dios hizo, es un hecho. El Dios perfecto Todopoderoso se volvió loco y los creó a todos ustedes.
¿Entienden que en su vida entera no hay otro principio que prevalezca excepto el ser neutral? Lo negativo es tan bueno como lo positivo. Es el filamento con el que se crea la luz, y es el vacío que lo abrillanta. ¿Entienden la ley de la luz? Por eso es que cuando tienes la vela, le pones el vidrio alrededor para crear una lámpara. Por eso es que cuando tienes una bombilla, tienes un tubo. Y la ley del vacío es que no hay vacío.
Así que la persona más demente tiene alguna cordura en algún lado, y la persona más cuerda tiene un equivalente de demencia en algún lado. Pero la cordura o la demencia no importan. La cuestión es: ¿tienes la anchura para abrirte, para acomodar, para escuchar, para entender, desde otro punto de vista, para que no termines echando a perder todo? ¿Tienes un solo minuto pequeñito de paciencia?
Hoy estaba hablando con una señora que trajo un paquete de hierbas que costaba noventa y algo de dólares. Tiene unas semillas de uva y otras cosas, y te promete todo, y te da energía. Ella estaba extremadamente entusiasta: “Me energiza, bla, bla, bla…”
Y yo le dije: “Si, pero toma un poco de nuestras hierbas. Son baratas y te harán bien”.
“¿Cuál es la diferencia?”
Y yo le dije. “todas nuestras fórmulas son contra la fatiga. No estimulamos, no estiramos la energía humana. Disminuimos la fatiga y el humano se queda con su energía. Es sencillo”. Porque el cuerpo es una máquina muy dedicada, delicada y decente, no puede sobrecargarse, o empujarse hacia la nada. Las personas alucinan con las drogas, yo no tengo nada que ver con ello. Todo lo que dije cuando vine a los
Estados Unidos fue, “las drogas son un lastre. Debemos tener un método orgánico para ser”. Y es por eso que las personas comenzaron a seguirme.
Yo les dije:”Hay una manera natural, orgánica, de sentirse en éxtasis”. Y cuando iba a estos festivales pop veía sesenta, setenta mil personas corriendo desnudas. Yo era el principal orador. Te he visto a ti desnudo.
Mi primera experiencia en uno de estos festivales fue que fui a tomar un baño, y cuando regresé a la carpa, dos parejas estaban haciendo lo que hacen los pájaros y las abejas. Y yo dije: “Shakti, mira lo que está pasando en esta carpa”.
Ella como la Madre Superior estaba conmigo. Ella lo vio, y valía la pena una carcajada.
En la primera clase de yoga que enseñé en una pradera en Nuevo México, estaba enseñando la postura de la vaca y el gato. Una muchacha estaba debajo y un joven fue e hizo todo el asunto, para cuando me levanté y fui y le pregunté: “¿Qué estás haciendo?”
Me dijo: “Lo he disfrutado”.
Lo que quiero decir es que yo los conozco. No son extranjeros para mí. Y no eres el gran héroe tan solo por esos dos testículos colgando que te hacen pensar que eres el más grande macho de la tierra. Y si esa cosa de 15 centímetros es tu objeto principal, ¿qué pasa con tu ser entero de casi dos metros? Después de todo, eres una persona completa. Así que todo se reduce a en qué chacra resides, desde qué chacra vives, y desde qué chacra te proyectas. ¿No estamos hablando de proyección el día de hoy?
Clase: Si, Señor.
YB: No es que tus chacras estén abiertas o cerradas. Es dónde estás tú. ¿Tu proyección es desde aquí (YB señala a su tercer ojo), desde aquí (YB señala su segunda chacra), o desde aquí (YB apunta a su primera chacra)? ¿Por qué se llaman unos a otros “asnos”? Tiene que ver con la chacras. El chacra erróneo para el tema equivocado.
Tú debes entender. Diez por ciento de ti es tu proyección y diez por ciento es objeto y sujeto. No puedes ser más que eso, no hay manera. El ochenta por ciento es desconocido. La idea de la intuición no es no saber, la idea del desarrollo de la intuición es que debes saber ese ochenta por ciento. Estás perdiendo ochenta por ciento.
Y no mal entiendas que las personas tienen que ponerse un turbante y que tienen que volverse Sikhs y todo eso. Yo te digo, cuando llegué un día al Ashram y ví a Gurú Singh (1) con un turbante, estaba puliendo una silla. Le dije: “¿Quién eres tú? Oh, Gurú Singh. ¿Qué le has hecho a tu cabeza?”
Él me dijo: “Me he puesto un turbante”.
Yo le dije: “Oh, ¿qué quieres decir que te has puesto un turbante?” “¿No tenemos que vernos como maestros?”
Yo le dije: “Verse como maestro y ser un maestro son dos cosas distintas”. Él dijo: “Bueno, alguien tenía que empezar”.
usando por cientos de años, como judíos, como cristianos, como musulmanes. Porque hay 26 huesos en la cabeza que necesitan un ajuste craneal, y que el auto- coronamiento y ese ajuste es su derecho. Su cráneo tiene exactamente 26 partes, así como tienen 26 vértebras, así como su pie tiene 26 huesos. Un hueso de menos y el músculo y el nervio correspondiente te darán una enfermedad importante. Una vértebra suelta y una milésima de milímetro te darán una enfermedad. Una parte del cráneo desacomodada y tendrás una depresión absoluta, tanta que no podrás soportarla.
¿Qué es lo que está mal cuando estás deprimido? Tu cráneo está apagado. Y tu patrón es que tu sistema neurológico no se puede recuperar. Amigos, no estoy atándome un turbante porque sea un Sikh, y no me estoy atando un turbante porque esté atendiendo un negocio de boutiques. Para nada. No estoy enseñando una religión sin realidad. Soy un científico. Vine a los Estados Unidos para estar en los Estados Unidos. No estoy buscando estudiantes. No inicio. Pero tengo una obligación, alguien me tocó y me enseñó. Estoy deseoso de tocar a alguien.
Muchos de mis estudiantes me malinterpretan grandemente. Piensan que les voy a privar de algo. Esto no es cierto. Porque estoy altamente calificado con respecto a la Ley del Vacío, algunas veces hago un estudiante, si estoy de buen humor, no al contrario, y creo un vacío. Porque cuando digo algo y ellos hacen algo, es un mandato elevado, y entonces todas las áreas bajas se aparecen. Así es como funciona el clima.
Lo que estoy tratando de explicarte es que este curso con certificación para Maestros que estamos enseñando por primera vez, tiene un propósito. Tu alumno puede demandarte en una corte legal. Un alumno me demandó porque di una conferencia en Boston acerca de la bondad de los betabeles para la salud. Olvídate de demandar por algo más, te estoy diciendo hasta qué punto pueden llegar para demandarte. Estamos tratando de certificarte para que si te paras en una corte legal, puedas pararte honorablemente y permanecer erecto. Toda legítima corte de justicia se supone que hace justicia, y debe entender que el conocimiento básico elemental ha sido enseñado, y hacemos que la persona entienda y sea real.
Cuando certificamos a alguien como ministro, va a través del sistema, a través de la Oficina del Concejal, de nuestra oficina legal, y cuando uno califica por escrito, entonces es emitido. No hicimos Singh Sahibs y Mukhia Sahibs para alabar el ego de nadie. Lo dimos porque pensamos que las personas se volverían humildes y darían anchura y gracia a su liderazgo. No era una prueba de actuación, honestidad y conocimiento. Era una prueba de gracia, anchura, y servicio. Las personas han estado malinterpretando cosas.
Y yo he pasado por mucho dolor. Siempre digo que si quieren hacer mi retrato físico, usen una cáscara de cacahuate, eso mostraría de manera acertada cuantas cuchilladas y costras tengo. Saben, te sientes muy herido, realmente, como humano, cuando crías a alguien como tu hijo, le enseñas, y comienzas a ver la promesa. O déjame ponerlo de esta manera. Si veo que alguien tiene destino y alguna promesa, y entonces él comienza a ladrarme y a ser odioso conmigo, ¿puedes imaginarte lo
doloroso que esto es? He visto en estos últimos 27 años, personas que se marchan y se pudren. No estoy inquieto por esto tampoco. El que vengan y vayan no está en mi control. Cuando controlas a alguien, tú cargas el peso. Pero si tienes un ego, no debes ser un Maestro, mi amigo. Serás tan solo un actor.