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La aplicación del Samkhya en la Vida Cotidiana

“No hay para mí ni estado de vigilia ni de sueño, ni postura de Yoga, ni día ni noche. ¿Cómo puedo formular que estoy en el tercer estado (sueño profundo) o en el cuarto estado (Turiya, la Transcendencia)? Soy muy feliz y libre por naturaleza.”

Avadhuta Gita 4.17

El error más grande que podemos hacer en la psicología de la transformación es verla desde un punto de vista intelectual. El sistema del Samkhya se basa primero y principalmente en un enfoque empírico, que nos permite comprender y hacer la experiencia del universo. Verlo únicamente de manera intelectual provoca confusión y errores de interpretación de las metáforas empleadas para indicar la realidad empírica del universo.

El sistema en sí viene del resultado de la observación directa. Como ya lo hemos precisado, existen tres métodos clásicos que nos permite percibir el universo que nos rodea. Según la tradición védica clásica, de donde proviene el Samkhya, la percepción directa es la forma superior de conocimiento.

Para los seres humanos, la raíz de toda percepción viene de Manas o el espíritu emocional y condicionado. Los Tanmatras vienen de Manas y son los lazos sutiles entre los sentidos y los objetos de los sentidos. Los Tanmatras son materia al estado puro, antes incluso que interactúe y cree formas. A nivel sutil, esta dimensión está unida a los planes astrales o niveles de sueño de la manifestación. Las cinco formas de percepción vienen de los Tanmatras,

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Atreya Smith © 2013 Y es por los cinco órganos de los sentidos que percibimos las impresiones del mundo que nos rodea.

A través de los sentidos percibimos las impresiones que condicionan la mente (Manas). Según el Samkhya, la mente es un “órgano” muy sensible que puede ser perturbado o traumatizado por las impresiones que recibe. Sucesos como accidentes de auto, guerras, muertes, violaciones y también cualquier tipo de violencia mental, dañan la sensibilidad de la mente emocional y condicionada. También, cuando la mente recibe informaciones por los sentidos interpreta estas informaciones. La naturaleza de la mente es interpretar o traducir la información recibida.

El condicionamiento emocional de la mente funciona como un relé entre el mundo exterior y los niveles más profundos de la mente: el intelecto (Buddhi), el sentimiento del “Yo” o el ego (Ahamkara), y la mente consciente y subconsciente (Chitta). Todos son influenciados directamente por las interpretaciones de Manas. El rol principal de Manas es transmitir las impresiones y las informaciones a otros niveles de la mente. Esta comprensión de una mente de cuatro dimensiones no es claro para la psicología occidental. Si utilizamos este modelo, podemos entrar en un nivel más profundo de la comprensión psicológica.

Sin embargo, la debilidad de Manas es interpretar todo lo que es externo según su propio condicionamiento. Manas, el condicionamiento emocional de la mente, no tiene otra opción. Esto significa que si soy científico, tengo tendencia a interpretar el mundo, así como las relaciones personales, a partir del condicionamiento de mi intelecto lógico y racional. Si soy artista, tengo tendencia a interpretar el universo como una expresión artística y (esperémoslo) estética. Un atleta tenderá a considerar la vida bajo un ángulo competitivo, etc. No hay nada malo en esto. Pero, una vez condicionada, la mente pierde su potencial de discernimiento y su tendencia es de interpretar de manera errática.

Veamos un ejemplo simple que la mayoría de la gente ha experimentado al menos una o varias veces en sus vidas: la confusión entre el trabajo y el hogar. Profesionalmente, estamos

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Atreya Smith © 2013 casi siempre obligados a comportarnos de una cierta manera, lo que es apropiado para nuestra profesión, ya sea que lavemos vidrios o dirijamos una empresa. Sin embargo, los seres humanos terminan por tener el mismo comportamiento en su casa con sus esposos e hijos. Este comportamiento es causa de más de un divorcio. Es difícil para el condicionamiento emocional de la mente cambiar de rol, y también le es aún muy difícil darse cuenta de su propio condicionamiento.

Es únicamente desarrollando el lado superior de Buddhi que podemos observar Manas (condicionamiento). Si Buddhi no se desarrolla lentamente, la observación de sí-mismo es muy difícil, o imposible. Más se le pide a la mente condicionada, más difícil es para Buddhi funcionar en un nivel superior de discriminación. Veamos el ejemplo de alguien que tiene un puesto de dirección y muchas responsabilidades. Estas responsabilidades obligan a la persona a aumentar la fuerza de Manas para poder sobrevivir. Esta persona perderá lentamente la propia observación, a menos que haga un esfuerzo consciente para desarrollarla directamente. Razón por la cual es muy difícil vivir las relaciones personales con personas que ocupan un puesto de responsabilidad como un director presidente general. Es importante insistir sobre el hecho que la palabra Samkhya “Buddhi” que traducimos equivocadamente como “intelecto” no corresponde al intelecto lógico y racional sino al “fuego” de la percepción capaz de discriminar y resentir.

Así, es imposible obtener una percepción directa con ayuda de Manas. Esta percepción es igualmente imposible con ayuda de Buddhi. La percepción directa sólo es posible antes de la manifestación de Ahamkara. A nivel de Mahat (el Espíritu Cósmico) podemos tener conocimiento de la percepción directa en un plano universal de unidad. A nivel de Prakriti (la materia latente), podemos tener una percepción directa como unión con la propia materia. A nivel de Purusha, nos es posible experimentar una percepción directa como el Ser, Consciencia, Beatitud pero sin comprenderla. Para ir de Manas a Mahat, podemos utilizar a Buddhi, aunque Buddhi es incapaz de experimentar directamente la realidad.

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Atreya Smith © 2013 Una pregunta aparece entonces: ¿Cómo desarrollar a Buddhi?

La respuesta está en la fuente de toda manifestación, a nivel de Prakriti. Existen tres atributos inherentes a Prakriti que en realidad forman toda la creación. Se llaman Sattva, Rajas y Tamas, como lo hemos explicado en el capítulo tres. A partir de estos tres “Gunas” o atributos, todo se manifiesta. El diagrama siguiente nos revela como toda la creación comienza a partir de estos tres atributos. Por esencia, toda manifestación viene del principio de Rajas o acción. La creación no podría manifestarse sin el principio fundamental de movimiento activo. La principal expresión de Rajas es el Prana como energía cósmica de la creación (Pranashakti) y la segunda expresión, las cinco formas de expresión o los cinco órganos motores.

A partir de los otros dos Gunas, la manifestación aparece como formas sutiles y sólidas. El principio Sáttvico controla el espíritu y los sentidos. El principio Tamásico controla los objetos de los sentidos, los cinco estados de la materia y la manifestación que aparece. Estos son los roles cósmicos de los Gunas.

De estas tres cualidades principales surgen los veinte atributos, diez pares de opuestos, que nos permite utilizar la creación de manera práctica. Estos principios fueron introducidos en el capítulo 4. Ellos nos permiten utilizar el Ayurveda, la Psicología Yógica, la Astrología, el Tantra y el Yoga en nuestra vida cotidiana. Todo diagnóstico y tratamiento en Ayurveda se basa en el atributo dominante o deficiente. Al igual, en psicología, el atributo dominante nos entrega la manera para mejorar las indicaciones generales del Guna principal. En astrología, los atributos nos informan sobre las cualidades y las acciones de los planetas de un tema. La creación entera puede entenderse por los tres Gunas principales así como sus cualidades subyacentes o los veinte atributos.

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