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LA CIUDADANÍA DIGITAL SE CONSTRUYE CON POLÍTICAS

In document Enla Ruta Digital (página 58-60)

CONVERGENTES

#ConvergenciaTecnológica #acceso #interactividad

#ProducciónCultural #InclusiónSocial #estado

#TelevisiónDigitalTerrestre

L

a Argentina construye una oportunidad de habitación ciudadana en el tiempo de la convergencia tecnológica. Lo hace a partir de la simultaneidad de iniciativas como la Ley de Servicios de Comunica- ción Audiovisual, la adopción del standard ISDBT de televisión digital y la puesta en marcha de la plataforma de TDA, juntamente con los programas Conectar Igualdad, Mi PC y la red de fibra óptica de Argen- tina Conectada, con proyecciones a una estrategia regional mediante redes de integración sudamericana de líneas de alta velocidad.

Se trata de un conjunto de normas e instrumentos que suponen iniciativa pública en el sector más dinámico de expansión de los mer- cados desde fines del siglo xx. Una oportunidad para intentar políti- cas de acceso e inclusión —productiva y ciudadana— en un territorio dominado por los líderes de la reconversión productiva global enca- bezados por grupos transnacionales financieros y de telecomunica- ciones. Una condición de ciudadanía, cuando la disponibilidad de uso y acceso a dispositivos fijos y portátiles de intercambio de datos se convierte en un requisito de inclusión social y productiva en el marco de la baja de costos de acceso a la banda ancha y la proliferación de las redes sociales.

En ese escenario se multiplican los dispositivos (teléfonos, tabletas, PC, híbridos, televisores inteligentes o digitales, iPods, conversores, e-readers, etc.) pero pocos cambios se advierten en el dominio que navegadores y productoras globales ejercen sobre el continente digi- tal. Una mirada desatenta sobre el hecho tecnológico puede ocultar la madeja empresarial y corporativa que vincula a proveedores de ser- vicios con grandes productoras y distribuidores de contenidos en el mundo y la región, donde se borran las fronteras entre los servicios audiovisuales y de telecomunicación.

Si bien las nuevas tecnologías han generado una explosión en ma- teria de conocimiento, innovación, impulso económico y acceso a la información, un desarrollo de las mismas librado al puro mercado pue- de dar lugar a nuevas formas de inequidad y marginación, así como profundizar conocidas desigualdades, en la medida en que la brecha tecnológica existente entre países y sectores sociales no encuentre en el marco legal y en las políticas de Estado una forma de corrección y superación sostenible en el tiempo.

Para quienes idealizan la posesión del recurso tecnológico como si- nónimo de progreso o modernidad, basta mirar la parálisis productiva

LUIS

LAZZARO

Periodista. Coordinador de Planeamiento Estratégico de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual de Argentina (AFSCA). Consultor en comunicación e investigador en medios. Especialista en Educación, Lenguaje y Medios de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Ha visitado en misión oficial los organismos regulatorios de Francia, Gran Bretaña, Italia, España y Estados Unidos, así como de la región latinoamericana. Se ha desempeñado como Asesor de la Secretaría de Medios de Comunicación de la Nación, Gerente General de la Agencia TELAM, Gerente de Relaciones Institucionales de Canal 7, Coordinador de Contenidos en el Sistema Nacional de Medios Públicos y Coordi- nador General del COMFER. Redactor y columnista en diversas publicaciones. Autor del libro La batalla de la Comunicaci-

ón. (Editorial Colihue, 2010).

LUIS

LAZZARO

Periodista. Coordinador de Planeamiento Estratégico de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual de Argentina (AFSCA). Consultor en comunicación e investigador en medios. Especialista en Educación, Lenguaje y Medios de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Ha visitado en misión oficial los organismos regulatorios de Francia, Gran Bretaña, Italia, España y Estados Unidos, así como de la región latinoamericana. Se ha desempeñado como Asesor de la Secretaría de Medios de Comunicación de la Nación, Gerente General de la Agencia TELAM, Gerente de Relaciones Institucionales de Canal 7, Coordinador de Contenidos en el Sistema Nacional de Medios Públicos y Coordi- nador General del COMFER. Redactor y columnista en diversas publicaciones. Autor del libro La batalla de la Comunicaci-

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Procesos, actores y estrategias

y la regresión social que enfrentan las economías más desarrolladas del mundo a partir del 2008 luego del estallido de las burbujas de la economía virtualizada en el marco de recetas neoliberales, siempre regresivas para la cultura. La mismísima televisión digital europea, vanguardia de otros tiempos, parece desplomarse en medio del crack económico de alguno de sus abanderados, como España. Tampoco la tecnopolítica, ejercitada desde las redes sociales, ha logrado —hasta el momento— torcer el brazo de los poderes convencionales.

Se impone entonces una mirada atenta sobre las políticas globales en el despliegue tecnológico, los roles asignados al mercado y al Estado según dónde nos paremos (interés público versus rentabilidad) y la disputa de las rutas, las plataformas y siste- mas de navegación. El big bang tecnológico no fue ajeno a la carrera bélica durante la Guerra Fría ni a la expansión mundial de las finanzas y las corporaciones en los años 80 y 90; tampoco será neutral ahora a menos que se lo exija.

A la Argentina no le fue bien como alumno aplicado de aquellos modelos. La historia es elocuente en cuanto al resultado de la obediencia con las recetas que acompañaron el despliegue de la explosión tecnológica.

La Primera Conferencia Mundial de Desarrollo de las Telecomunicaciones (CMDT- 94) tuvo lugar en Buenos Aires en 1994 bajo el auspicio de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Tiempo de apertura, desregulación y privatizaciones que asistió al esfuerzo norteamericano por subordinar el dispositivo audiovisual-cultural de la región. El vicepresidente Al Gore promocionó allí la traza de autopistas de la información para la libre circulación de contenidos. Sostuvo la Declaración de la Con- ferencia que:

“Las estrategias de desarrollo deben abarcar los medios de radiodifusión sonora y de televisión, a través de los sistemas terrenales y por satélite, como uno de los fac- tores clave en la promoción del desarrollo social y cultural. Las nuevas tecnologías de radiodifusión que se están creando proporcionarán oportunidades para aportar una mayor contribución al desarrollo, y especialmente a través de la formación a distancia”1.

Es claro que desde entonces los operadores de telecomunicaciones aspiraban a do- minar el mundo radiofónico, televisivo y cultural en su conjunto para ocupar el centro del nuevo dispositivo global de negocios. A casi 20 años de aquel cónclave, sus expec- tativas sectoriales siguen siendo exactamente las mismas.

El continente digital se ha presentado en estos foros como ilusión de una supuesta

horizontalidad democrática de la red, en medio de las asimetrías productivas y de pro-

piedad de los sistemas de distribución del tráfico global. La puesta en escena del ac- ceso argentino a ese nuevo mundo, cuatro años después de aquella Cumbre, también permite advertir sus límites. En 1998, la Argentina suscribió un “Acuerdo Bilateral de Reciprocidad Satelital” con Estados Unidos. “La industria satelital estadounidense in- gresa con sus satélites de última generación y al sistema satelital argentino se le abren las puertas al mercado estadounidense”, pronosticaron los partes de prensa. Huelga decir que casi ninguna señal de producción nacional ingresó al mercado del Norte en 1. Primera Conferencia Mundial de Desarrollo de las Telecomunicaciones (CMDT- 94). Declaración de Buenos Aires sobre el Desarrollo Mundial de las Telecomunicaciones de cara al Siglo XXI. Del 21 al 29 de marzo de 1994.

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