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LA CIENCIA Y SUS MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN

LA CONFERENCIA DE WASHINGTON DEL 12 DE NOVIEMBRE DEL

Por primera vez en la historia del estudio de estos fenómenos, científicos, pilotos, militares y políticos de diversos países, se reúnen para dar a conocer sus experiencias, haciendo un llamamiento a Estados Unidos y al resto del mundo, para reabrir el debate oficial, acerca de los OVNIs, dando a conocer casos que demuestran, que es necesario estudiar este tema, ya que, definitivamente, este fenómeno constituye un peligro en algunas ocasiones.

Exactamente diez años después del Informe Sturrock, Estados Unidos se encargó, de reunir a un selecto grupo, de personas ligadas directamente al estudio oficial del Fenómeno Aéreo Anómalo. En esta oportunidad, junto a los científicos, participaron militares activos y retirados, políticos y personas relacionadas exclusivamente, con el análisis institucionalizado de este tema. Se hizo notorio, que en esta conferencia, no se invitaron a especialistas, que obedecen a la categoría de ufólogos.

El moderador de este foro, fue el ex gobernador del estado de Arizona, Fife Symington, el cual, producto de su experiencia personal, aceptó la invitación de James Fox, productor de este evento. La declaración, que fue cubierta por medios de Estados Unidos y de todo el mundo, consistía en que, cada uno de los catorce invitados, expusiera su trabajo o situación personal, relacionada con fenómenos aéreos sin explicación. Los invitados pasaron uno por uno, en un foro que duró tres horas, considerando que tanto el público como la prensa, pudieron realizar preguntas al panel libremente.

Los ponentes y un resumen de sus declaraciones son los siguientes:

Fife Symington, moderador, y quien dio inicio al encuentro, fue por dos

períodos gobernador de Arizona en la década del noventa, y su intervención comenzó aduciendo, que su experiencia personal, es el más claro ejemplo, que una persona declarada públicamente escéptica, puede cambiar su visión de un fenómeno, que es real y sencillamente existentes.

Su caso es emblemático, ya que fue testigo, junto a miles de personas, de un objeto con varias luces, el cual tenía más de un kilómetro de diámetro, y que se paseó durante varios minutos sobre los cielos de la ciudad de Phoenix, en Arizona. Su declaración fue simple; reconoció públicamente que días posteriores al avistamiento, concedió una entrevista en la cual, dio a entender la falsedad del fenómeno, pero por una razón de seguridad, para no alarmar mayormente a la población de la ciudad, que ciertamente, quedó consternada por la gravedad del incidente. Symington intervino dos veces, al inicio y al término de la conferencia, dejando en claro que él, como político, aborda este tema como un problema a nivel mundial, por lo que solicitó directamente a Estados

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Unidos que reabra las investigaciones cerradas desde el año 1969.

Wilfried De Brouwer, General de División (R), de la Fuerza Aérea de

Bélgica, primer expositor, el cual, con un amplio currículum militar como piloto y comandante de diversas unidades, fue en 1991 el comandante de la División de Operaciones del Aeropuerto de Bruselas, lugar clave en la llamada “oleada belga”. En su discurso, el general dio a conocer antecedes de aquella recordada observación de objetos triangulares, que por varios días, tuvo a Bélgica como centro de atención mundial, dado que los OVNIs, no tan sólo se observaron, sino, que dejaban los sistemas de radar y detección, completamente anulados por varios minutos, significando una apertura oficial para este país, el analizar el fenómeno, debido a que, pese a las persecuciones que realizaron aviones de combate y a la libre observación, que hicieran miles de personas, las autoridades aeronáuticas se vieron en la obligación de reconocer este incidente, que duró varios días, del cual hasta hoy, no existe una explicación satisfactoria.

Calude Poher, Doctor en Astrofísica, trabaja en el CNES, Centro de Estudios

Espaciales de Francia, institución donde se fundó el GEPAN (Grupo de Estudio de Fenómenos Aéreos Anómalos), actualmente GEIPAN. A través de este comité, pudo analizar casos y reportes de OVNIs, los cuales han intentado trabajar en laboratorios. De hecho, en las exposiciones internas realizadas por el panel, el Dr. Poher mostró el último avance en ciencia, en el que, está trabajando Francia: la ingravidez de elementos, con el objetivo de poder desplazar diversos elementos, a velocidades mayores a las aplicadas, por las aeronaves convencionales, concepto que en un futuro revolucionara la aeronáutica.

Jean Charles Duboc, piloto e instructor retirado de Air France, el cual relató

su experiencia, ocurrida en enero de 1994. Mientras volaba en las proximidades de París, observó un objeto alargado, color rojizo, que tenía un tamaño de 300 metros aproximadamente y que, realizó movimientos muy extraños, desapareciendo posteriormente en 10 segundos, siendo observado por, la tripulación, los pasajeros y el Radar, del Centro de Control del Aeropuerto de París.

Jean Claude Ribes, Astrónomo de radio, del Observatorio de París, el cual,

ha trabajado en varios proyectos de investigación de Fenómenos Aéreos Anómalos, relatando su experiencia, como colaborador del famoso Informe Cometa, el estudio más prolijo, que se ha realizado en el mundo acerca de los OVNIs, su cooperación continúa en el libro “Fenómenos Espaciales no Identificados”, y como consultor del GEIPAN.

Parviz Jafari, General retirado de la Fuerza Aérea Imperial de Irán, el

cual, relató la experiencia vivida en 1976, cuando en su Avión F-4 Phantom, siguió a un gran objeto de color plomo, en los cielos de Teherán.

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Este objeto realizó maniobras muy cerradas, a altas velocidades, pero al estar en contacto visual, Jafari intentó lanzar un Misil Sidewinder al brillante objeto, dándose entonces cuenta, que todos los instrumentos del avión, se encontraban inoperativos, al igual, que los sistemas de detección, de otros aviones en vuelo y los radares de tierra, quedando por varios minutos a la deriva, controlado por este objeto. Desde ese momento, la Fuera Aérea Iraní abrió una oficina para investigar este tipo de fenómenos, en cooperación con funcionarios de Estados Unidos.

Rodrigo Bravo Garrido, Capitán del Ejército de Chile (Actualmente, 2013,

Comandante), Piloto Militar, que investigó en el año 2001, los reportes aeronáuticos existentes en nuestro país, los cuales complementaron su tesis para ingresar como Piloto de Ejército. Este trabajo fue realizado con estrecha colaboración del CEFAA (Comité de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos) de la DGAC (Dirección General de Aeronáutica Civil). En la exposición, el oficial hizo referencia a la creación de este comité en el año 1997 y al gran número de reportes oficiales existentes, los cuales han destacado a Chile, como un ejemplo en la apreciación y análisis aeronáutico de este tema. El caso que dio la vuelta al mundo nuevamente, fue el del 27 de Marzo del 2000, cuando un avión Cessna 550, Citation II de la Aviación del Ejército, que volaba hacia Graneros, próximo a aterrizar en Rancagua, observa y reporta un objeto alargado, de color plomo, de unos 50 metros de largo, el cual vuela paralelo al avión por dos minutos, para desplazarse velozmente y desaparecer hacia el oeste, caso conocido por varios de los panelistas, lo cual demostró que desde la publicación oficial de la tesis en el año 2002, los incidentes OVNI en Chile han despertado el interés de la investigación aeronáutica mundial.

Óscar Santa María, Teniente Coronel (R) de la Fuerza Aérea del Perú, el

cual, relató la experiencia sucedida en el año 1980, sobre la base aérea de la Joya, cuando debe interceptar con su avión “SUKOI 22”, un objeto que se encontraba suspendido, del cual, se sospechaba que era un aparato de espionaje.

La descripción el piloto fue clara, un objeto de 10 metros de diámetro, brillante, con una cúpula de color crema, sobre una base metálica ancha y circular, el cual, se desplazaba velozmente en ascensos y descensos, llegando desde los 600 a los 20.000 metros en menos de dos segundos.

El Teniente Coronel Santa María tuvo tres veces al objeto en la mira de su avión, le disparo 64 cohetes de 30 mm., cada uno, sin hacerle daño alguno, y luego de

22 minutos de maniobras evasivas, optó por aterrizar por falta de combustible, quedando el OVNI por una hora más sobre la base. Este combate aéreo, entre un avión y un objeto volador sin identificación, ha sido el único de su tipo en el mundo, quedando registrado en los radares militares del aeródromo y siendo visto por 1800 hombres pertenecientes a la Base Aérea de la Joya.

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Anthony Choy, Abogado de Perú y miembro fundador de la Oficina de

Investigación de Fenómenos Aéreos Anómalos de este país, trabajó durante tres años, en la investigación directa de los reportes aeronáuticos, tanto de los oficiales, como los no informados, que llegaban al comité. Su exposición, se centró en las evidencias, que hoy tiene la Fuerza Aérea de Perú, en relación al tema, y en las zonas que se establecieron, para estudiar una serie de fenómenos que se dan con regularidad, causando preocupación tanto a las tripulaciones de vuelo como a la población civil, testigos de estos usuales fenómenos aéreos luminosos.

Ray Bowyer, piloto de Aurigny Airlines, quien mientras volaba observó

objetos voladores no identificados en abril del 2007, en las costas cercanas a Francia, informando vía radial, de dos objetos de un largo aproximado de dos mil metros, separados por 30 kilómetros entre sí, los cuales fueron vistos tanto por la tripulación y los pasajeros, como también por otra aeronave que volaba cercana a la zona. El radar del centro de control, también detectó los objetos, confirmando la observación de los pilotos. El discurso de Bowyer se centró en que tanto la empresa Aurigny, como las autoridades aeronáuticas de Gran Bretaña, brindaron todo el apoyo al iniciar el informe del incidente, reconociendo públicamente que uno de sus pilotos observó desde un avión un objeto sin identificación con características muy extrañas, de color amarillo brillante, con una potente luz que emanaba desde el centro, causando un potencial peligro para la operación aérea, producto de la cercanía del objeto al desarrollo del vuelo del avión de pasajeros.

Nick Pope, funcionario analista del Ministerio de Defensa del Reino Unido,

quien basó su discurso, en la experiencia personal, de trabajar entre los años 1991 y 1994 como asesor de defensa, encargado de la recolección de amenazas, dentro de las cuales estaban los OVNIs. Dio a conocer que, desde el año 1950, el Reino Unido ha recibido más de mil informes de observaciones. Personalmente investigó dos casos ocurridos en 1993, donde OVNIs del tamaño de un Avión Hércules C-130, se observaron en dos bases militares del Reino Unido. Dichas observaciones y sus rigurosos estudios, han llegado a una conclusión simple: los OVNIs son materia de análisis importante en la defensa del mundo, es necesario considerarlos, por un asunto de seguridad nacional, como un fenómeno que afecta de diversas formas, sin tener aún una explicación para éste.

Jim Penniston, Sargento Mayor (R) de la Fuerza Aérea de los EE.UU, quien,

como experiencia única en su tipo, logró observar el 26 de diciembre de 1980, un objeto posado en el bosque cercano a la Base Aérea de la RAF, en Woodbridge, Inglaterra. El objeto, de forma triangular, medía 2 metros de ancho

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por 6,5 metros de alto, tenía un color oscuro y desde su interior emanaba una luz muy brillante. Al acercarse para realizar el protocolo de seguridad con el resto del personal militar, Penniston pudo tocar el objeto, el cual era metálico y mantenía una temperatura elevada, logrando observar en su superficie, símbolos de diseño pictóricos, los que anotó en su libreta de vuelo. Al cabo de 40 minutos, todo lo que estaba alrededor del objeto, sufrió una carga eléctrica, creándose un remolino de luces azules y amarillas, elevándose entre los árboles sin ningún tipo de ruido o perturbación de aire, para posteriormente acelerar a una velocidad no calculada, desapareciendo en el firmamento a la vista y sorpresa de, 80 efectivos militares altamente entrenados. Como la Base Aérea pertenecía a un programa secreto entre los EE.UU. y la OTAN, solamente se supo de este incidente, años después de ocurrido.