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LA RELIGIÓN EN LA HISTORIA POLÍTICA DE UNA NACIÓN EN

2.3. La Constitución de 1886 y la hegemonía católica

Durante el periodo de la Regeneración -hegemonía conservadora-y tras la promulgación de la constitución de 1886, la Iglesia tras su alianza con el poder político, estableció oficialmente el catolicismo como la religión de la nación, de ahí que, se estableciera como rectora de la moral y de los valores sociales. El fuerte pacto entre la Iglesia y el Estado colombiano se mantuvo hasta comienzos de los noventa del siglo XX; el giro de las relaciones entre Iglesia- Estado sólo fue posible con la Constitución de 1991.

La carta política de 1886 fortaleció el poder central e institucionalizó el papel predominante de la Iglesia; las disposiciones religiosas de la Carta son ratificadas un año después mediante el Concordato. En dichas disposiciones se regulan las relaciones entre el Estado y la Iglesia, se determina el rol del catolicismo en la sociedad colombiana, y se fijan los derechos de la institución eclesiástica, junto con el régimen de cultos (Arias, 2003, p.50-51). La redacción de la Constitución de 1886 y la firma del Concordato Vélez -Rampolla de 1887 (primer Concordato entre Colombia y la Santa Sede) restablece las relaciones entre el Estado y la Iglesia.

La Constitución de 1886 disponía de cuatro apartados esenciales para mantener la armonía entre el Estado y la Iglesia; la tolerancia religiosa, el restablecimiento de los derechos civiles y garantías sociales de la Iglesia, la educación católica y la autorización de la firma de Concordatos entre el Estado y la Santa Sede (Rueda, 2004, pp.21-22). Mediante la creación

de estos cuatro apartados, la Constitución de 1886 reconoció abiertamente la religión católica como la religión oficial de la nación colombiana.

La alianza entre Iglesia-Estado originóun Estado Confesional21en Colombia, nuevamente la

Iglesia ocupó una posición aventajada, luego de haberse visto debilitada por los partidos liberales. Al respecto, es preciso anotar que en Colombia no existió un Estado teocrático, sino un Régimen de Cristiandad22. (Richard, 1984, p.10).El interés principal de la Iglesia

Católica fue el mantenimiento de su poderío hegemónico, fortaleciendo sus círculos de

influencia en el mundo.

Entre los beneficios que gozaba la Iglesia estaba, el reconocimiento de un fuero especial por medio del cual el clero católico no tenía la obligación de desempeñar cargos públicos incompatibles con sus credos, se eximia a los sacerdotes de la prestación obligatoria del servicio militar (Rueda, 2004, p.24). Como complemento al poder político que había

recuperado la Iglesia en Colombia, mediante el Régimen de Indemnización por la

desamortización de 1886, recuperó el poder económico. Se estipulaba que la Iglesia podía recaudar, administrar y poseer libremente bienes muebles e inmuebles. (Figueroa, 2009, p.58).

En el preámbulo de la Constitución no solo se reconoció el catolicismo como de la religión de la nación, sino también, el Estado le entregó a la Iglesia Católica el poder de vigilar la moral cristiana a través de instituciones estatales (Art. 40). En el artículo 41, se dispone el

monopolio de la educación de los colombianos en manos de la institución eclesiástica.

Núñez propone fortalecer un Estado centralizado, basado en la Iglesia como agente cohesionador de la sociedad, debido al poder y aceptación que esta tenía. Un ejemplo -ya citado- que pone en evidencia el poder que detentaba la Iglesia, es la obligatoriedad que se impuso del bautizo católico para poder gozar de derechos políticos. (Figueroa, 2009, p.58). Quien no estuviera bautizado por el rito católico no aparecía en los censos electorales, el       

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Aunque en la Constitución de 1886 se enuncia que en el Estado colombiano no existe una religión oficial, el régimen jurídico le confiere al catolicismo gran preeminencia.

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Forma determinada de relación entre la Iglesia y la sociedad civil (Richard, 1984, p.10), es decir, una forma de gobierno mediante la cual el Estado le entregó a la Iglesia Católica el poder de vigilar la moral cristiana a través

de instituciones estatales.El interés principal de la Iglesia Católica fue la búsqueda y el mantenimiento desu poderío hegemónico, fortaleciendo sus círculos de influencia en el mundo.

sujeto no católico era desprovisto de derechos.

La influencia del Presidente Núñez fue decisiva para que se produjera este cambio [el paso del conflicto a la concordancia] y en los siete años que van de 1880 a 1887 la posición de la Iglesia en las instituciones nacionales y en la concordataria, se vio elevada a un grado que hasta entonces no había tenido. La Iglesia adquirió una preponderancia inusitada en los asuntos públicos y políticos y durante los cuarenta y cinco años siguientes, su influencia sobre el Estado y la sociedad fue notable (Cavelier, 1989, p.700).

Es imposible delimitar el campo de intervención de la Iglesia, ya que ella hizo presencia en

los distintos ámbitos de la sociedad:

No obstante, su mayor poder se dio en el campo cultural, al ser la responsable de cohesionar la sociedad alrededor de los ritos y creencias católicas, fuertemente enraizadas en las costumbres rurales y urbanas. Muchos indios, mestizos y la mayoría de los blancos, de una sociedad que comenzaba a diferenciarse por clases, se consideraban a sí mismos como católicos, a pesar de las dificultades de interiorización de las prácticas y creencias religiosas formales. (Figueroa, 2009, p.59)

Entre 1886 y 1930 se instaura y consolida la Regeneración, esto es, la era de cristiandad republicana. Durante este período los liberales pierden las guerras civiles, entre ellas, la guerra de los Mil Días, en ella mueren alrededor de cien mil personas, en una población de aproximadamente cuatro millones. En este contexto de luchas y enfrentamientos, el discurso religioso cumple nuevamente una función legitimadora.

Esta vez, será el obispo de Pasto, Ezequiel Moreno -canonizado por Juan Pablo II- quien revestido de su autoridad sagrada intervino en los asuntos políticos de la nación. Afirmó que la sociedad estaba dividida en dos, aquellos que adoraban y reconocían a Jesucristo, y los liberales, quienes lo aborrecían y se dedicaban a hacer la guerra. (Rueda, 2004). Las guerras civiles fueron teologizadas por algunos líderes religiosos, en este caso, Ezequiel Moreno, a partir del uso del tipo de discurso religioso que enfatiza en el temor y la condenación, tipificó la guerra como castigo divino a una sociedad pecadora.

Como consecuencia de la Regeneración, la Iglesia y el Partido Conservador sellaron su alianza. Los liberales se opusieron a esta alianza, manifestando en los ocho artículos de la circular que envió en 1911 el Partido Liberal a sus militantes que, expresaban la necesidad de

quebrantar la liga entre el clero y el partido conservador.23(Bidegaín, 1959, p.41).

2.4. Reformas liberales: religión y conflicto

Uno de los hitos que caracterizó las relaciones entre el Estado y la Iglesia durante el siglo XX fue la Revolución en Marcha de López Pumarejo (1934 -1938) la cual marcó el inicio de las reformas liberales que se dieron hasta 1946. Con la llegada de López al poder, se retomó el ideario de los radicales del siglo XIX, de modo que lasreformas giraban en tres ejes:

Modificar el régimen de propiedad de las tierras sub utilizadas (Ley 200 de 1936); intervenir por medio del Estado en la economía y sus relaciones capital - trabajo (relaciones marcadas por el interés de acercarse a las masas trabajadoras). Estas medidas tenían el fin de conformar una base que sostuviera el régimen. En cuanto a las relaciones entre el Estado y la Iglesia, los liberales suprimieron el fuero eclesiástico y le quitaron el control que tenía el clero sobre la educación. (Tirado, 1981, p.76)

Sin duda, el punto clave de la discusión en el marco de la modificación de la Constitución y el Concordato fue el tema religioso. La reforma de la Constitución afectó el interés de la Iglesia, eliminando del preámbulo de la Constitución el nombre de Dios,y los artículos que le otorgaban a la Iglesia funciones del Estado, entre ellas, la educación de la nación. En lugar de la tolerancia religiosa, se declaró la libertad de cultos.

Las preocupaciones de la Iglesia se manifestaronen el II Congreso Eucarístico,celebrado en Medellín en el mes deagosto de 1935. Allí expresósu preocupación por los comunistas, los protestantes, los masones ylos liberales, a quienes acusóde desplegar todas sus fuerzas para destruir la civilización cristiana llevada a cabo por los ministros de Cristo (Cristóbal, 1935, p.268). Las denuncias de la Iglesia fueron acogidas por el partido Conservador, el cual se opuso a las reformas liberales y en consecuencia, a la reforma religiosa.

Dentro de los grandes defensores de la Cristiandad se encontraban personajes como Laureano Gómez, quien abogaba por la Constitución de 1886 y el Concordato. Otrodelos grandes defensores de la moral cristiana y de la Iglesia Católica fue Félix Restrepo, quien       

23Los cambios en el Partido Liberal obedecieron en partea la transformación que la economía cafetera había traído al país. Se dio el paso de una sociedad netamente agrícola a una sociedad con un incipiente proceso de industrialización. Ello trajo consigo una nueva clase: la naciente clase trabajadora, resultado de la industrialización y el desplazamiento del campesinado a las ciudades, el cual comenzaba a realizar demandas sociales (Bidegaín, 1959, p.41). 

desarrolló una labor de asesor espiritual del sindicalismo confesional y de las organizaciones católicas que presidió (Figueroa, 2009, p.59). Para 1942 la reforma al Concordato estaba

aprobada por el congreso, sin embargo, López se abstuvo de la aprobación final, por ello el tratado nunca entró en vigencia.

A todas luces, la laicidad impulsada por el gobierno liberal no cuenta con unos defensores

muy decididos. Por lo tanto, cuando los conservadores retoman el poder, la política laica ya presentaba signos preocupantes (Arias, 2003, p.171).