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4.2. Marco Doctrinario

4.2.2. La Contaminación Invisible

“Si nos hicieran un análisis minucioso encaminado a encontrar restos de contaminantes en nuestra sangre, grasa y orina, los resultados seguramente nos incitarían a tirarnos de cabeza a los contenedores del punto limpio de nuestro barrio: plomo, arsénico, níquel, aluminio, pesticidas, disolventes, hidrocarburos y hasta más de cincuenta

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agentes tóxicos que cualquiera de nosotros, ciudadanos de un país industrializado, acumulamos en nuestro organismo a lo largo de toda nuestra vida, un completo almacén de residuos de los que no somos conscientes y a los que no se nos ocurre pedir cuentas cuando tenemos alguna enfermedad”18

De los conocimientos empíricos que tengo en las últimas décadas se han liberado al agua, al aire y utilizado en los alimentos cientos de miles sustancias tóxicas sin saber cuánto tiempo permanecerían dentro de nosotros ni qué consecuencias podrían tener sobre nuestra salud, nuestro sistema de desintoxicación se entrega con ahínco a eliminarlas, pero muchas de ellas se resisten a desaparecer de nuestro interior, unos compuestos químicos diseñados para resistir el paso del tiempo y que continúan en nuestro organismo durante décadas, por lo que nuestro cuerpo se ha convertido en un depósito de contaminantes tóxicos persistentes desde que, hace unas seis décadas, se generalizó su uso intensivo, inconsciente y a menudo irresponsable en todas las esferas de nuestras vidas, si nos detenemos un momento a analizar los productos diarios que ingerimos, estoy seguro todos son producidos en base a químicos por lo que nuestro cuerpo cada vez va creando anticuerpos débiles y adquiere enfermedades que son terminales es decir que la ciencia

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PORTA, Miquel.-LA CONTAMINACIÓN INVISIBLE.-Edición del Departamento de Medicina y Salud Preventiva.-Mallorca.- España.-2014.

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médica no descubre la cura para mencionadas dolencias que ponen fin a la existencia de la vida de las personas.

“Para los alimentos existen niveles máximos permisibles o legales, por debajo de los cuales se puede comercializar la carne, el pescado, la leche, pero los niveles que acumulamos en nuestro organismo son a menudo insostenibles para las personas, muchas, simplemente, no los aguantan y entonces contraen un cáncer, o desarrollan una enfermedad neurodegenerativa, o son infértiles”19

Lo que no está manifestando el analista es que a los productos antes citados, en nuestro organismo durante el proceso de descomposición, podemos adquirir ciertas enfermedades porque nuestro cuerpo no está adaptado para ingerir este tipo de productos, pero no siempre todos quienes consuman estos productos son susceptibles de adquirir enfermedades, son un cierto porcentaje que no está determinado científicamente, pero si nos podemos darnos cuenta entre las regiones de nuestro país que los alimentos que se ofrecen entre estas para los de sierra los mariscos les causa cierta indigestión, mientras que para los de la costa los alimentos que son de cerdo o cuy, al igual les causa las mismas molestias.

“El experto en salud y medicina ambiental señala que, en los países desarrollados, un medio ambiente más saludable permitiría reducir

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PORTA, Miquel.-LA CONTAMINACIÓN INVISIBLE.-Edición del Departamento de Medicina y Salud Preventiva.-Mallorca.- España.-2014

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considerablemente la incidencia de cánceres, enfermedades cardiovasculares, asma, infecciones de las vías respiratorias inferiores, enfermedades osteomusculares, lesiones por accidentes de tráfico, intoxicaciones y ahogamiento”20

Es decir, que ya se ha comenzado a poner nombre y apellidos a las consecuencias sanitarias de esa proliferación de contaminantes, que producen una veintena de patologías entre las que incluye el alzhéimer y el párkinson y todas tienen que ver con los tóxicos, pero el paso de la teoría a la acción es complicado, porque cuanto esfuerzo a costado conseguir que se reconociera que el humo del tabaco y el cáncer de pulmón, y entre la contaminación industrial y el asma, mucho más difícil es ajustar la dosis de responsabilidad que tienen centenares de tóxicos en el desarrollo de algunas patologías, pero la primera dificultad, es la de la exposición inadvertida de los contaminantes por todas partes, en infinidad de productos y de alimentos, y no somos conscientes de ellos, que constituye la contaminación invisible.

“Se trata de una exposición continuada y crónica de dosis tóxicas muy pequeñas, el problema radica en que cada fabricante ajusta en sus productos las dosis mínimas de tóxicos que le permiten las normas de seguridad establecidas, pero nadie ha calculado la suma de dosis mínimas de infinidad de sustancias con las que estamos en contacto

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ANDREU, Joaquín.-LA CONTAMINACIÓN INVISIBLE.-Editado en el Periódico LA VERDAD.-.-Edición Alicante-Murcia España.- 2014.

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de la mañana a la noche, ni tampoco las interacciones de unas con otras, somos pequeños laboratorios”21

La innumerable clase de sustancias químicas disponibles en el mercado posibilita y favorece la acción combinada de varias de ellas, con un resultado final impredecible, debo señalar que algunos de los compuestos se depositan de forma persistente en los tejidos del organismo vivo por lo que los seres humanos estamos al final de la cadena trófica (nutritiva) y nos comemos todos los tóxicos que los otros animales han acumulado, como manifestaba, los contaminantes tóxicos son los utilizados durante décadas en la síntesis de plaguicidas, diseñadas para que sus efectos perduraran en el tiempo y que se acumulan en las partes grasas de los seres vivos, tanto animales como vegetales.

La decisión de prohibir la utilización de los órgano-clorados llegó tras una avalancha de estudios que demostraban sus riesgos, pero en general, las administraciones se muestran reacias a prohibir según qué productos si no se les da una buena dosis de evidencia científica, como el caso del glifosato que se fumigó por varios años a lo largo de la frontera entera entre Colombia y Ecuador en el sector de la Provincia de Nueva Loja, lugar en el cual se encuentran cientos de personas con enfermedades terminales, que luego de una demanda ante organismos internacionales los mismos que han dispuesto que

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FERNANDEZ C. Marieta.-LA CONTAMINACIÓN INVISIBLE.-Editado por el Departamento de Patologías de la Universidad de Granada.-Éspaña.-2014.

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se pongan fin a la fumigación y se indemnice a los afectados, lo cual no es la solución al problema causado; ya que los efectos en salud no se producen en el momento de la exposición, sino que se dilatan en el tiempo y pueden aparecer en generaciones futuras.

La contaminación invisible, no se ve ni se huele y tampoco se puede tocar pero sus efectos son perniciosos para la salud de los vecinos, y difícil de frenar la proliferación de antenas de telefonía móviles, y también a otros aparatos de uso doméstico que usan esa tecnología por ondas, en diversos estudios científicos sobre los efectos que las emisiones tienen en diversos grupos de población, sobre todo los más sensibles, como pueden ser los niños o personas que comienzan a tener malestar sin saber cuál es la causa que lo provoca, lo que para la mayoría de las personas una de las principales preocupaciones es el aumento de los postes de telecomunicaciones que emiten cada vez más potencia, según la tecnología es por ello que debemos considerar vulnerados nuestro derecho a la salud y protección, que debe prevalecer ante cualquier otro tipo de interés, ya sea comercial, técnico o económico.

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