1 ANTECEDENTES MITOLÓGICOS.
4. LA DESHUMANIZACIÓN MÉDICA
El esfuerzo de mantener libre de enfermedad a la humanidad, la creciente ola de descubrimientos científicos, el avance de la biotecnología, la masificación de la atención, y la creciente demanda de servicios, así como en tratar de cubrir dichas demandas, hacen que el medico y personal de salud, pierda el aura de sacerdote, de amigo y se empiece a ver como un obrero de la salud, para lo cual se le empieza acusar de deshumanización, de un trato frío hacia el enfermo y esto se agudiza en el siglo XX en la segunda mitad donde:
“hay una supremacía del modelo biomédico de atención a la salud que ha propiciado la percepción del paciente por parte del medico solo como un sistema de células, órganos y aparatos o como un sujeto experimental y no 173 Gracia Diego. Procedimientos de decisión en ética clínica. Universidad Complutense. Madrid.1991. 174 ídem pp 233-234
como sujeto moral con derechos, contextualizado e históricamente determinado”175
Este modelo de atención de ver al paciente como objeto o cosa no es sino el reflejo de la situación que se vive en todo el siglo, en un surgimiento de los grandes descubrimiento tecnológico y del alejamiento cada vez mas del alma de los seres humanos, donde parece que existe un miedo por el acercarse al otro y tratarlo como si mismo. Y Ocampo continua diciendo en su articulo (que se replantea la estructura de los valores dentro de la medicina) que es el reflejo de la crisis que vive el mundo, y se empieza a voltear a ver al medico, ya no como sacerdote, monarca, o dios, sino como ser persona que tiene responsabilidades como hombre y ciudadano del mundo, que pertenece a la sociedad y por lo cual tiene preferencias y percepción del mundo. Dentro de las crisis de la medicina en este momento se encuentra la presión existente hacia el personal de salud de conocer los resultados que sean efectivos, y sobre todo de la cantidad atendida, lo que importa son los números, no la calidez, solo eficiencia, y eficacia, y se deja de lado la interacción humana por falta tiempo y no ser productivo. En el modelo de atención se centra en tiempos y movimientos, costo y beneficio aunque en el momento actual donde el tiempo es dinero, si se piensa que el medico así como el personal de salud se conviertan en guardianes del presupuesto del sistema de salud o de la propia economía, dando paso a la administración mas que a la promoción del bienestar del paciente, para este momento todavía se deja a la consciencia de los prestadores de servicios, el trato amable y condescendiente, aun que esta estipulado en los códigos éticos y deontológicos de las profesiones, pero no se cuestiona y se da por sentado que “así debe ser” y todavía el paciente es sujeto pasivo que deposita su confianza en el medico y personal de salud, porque “ellos saben lo que le conviene”,176 Y todavía no hay la demanda por negligencia o mala practica o mala conciencia pero se empieza a despuntar dichas demandas y por ende la medicina defensiva.
Es decir todas estas circunstancias aleja cada vez mas al personal de salud de una practica profesional que tome en cuenta valores del ser humano, como la autodeterminación, la búsqueda del bien propio, el derecho a la diferencia, el de mantenerse sano y de ser atendido con calor, dentro del proceso de su enfermedad y este trato también empieza a ser cuestionado pero entra en funcionamiento los modelos de gestión y de calidad dentro del ámbito de la medicina, donde se quiere y requiere que el personal de salud además de ser administración de los recursos, sea un promulgador de los derechos del paciente para evitarse demandas y se empiezan a institucionalizar como la medicina defensiva.
4.1 EL HUMANISMO EN EL PERSONAL DE SALUD177
175 Ocampo Martínez Joaquín. Las humanidades medicas hacia el siglo XXI. Laborat acta Vol. 11 no. 3 1999
176 Fourier. Teoría de los cuatro movimientos. pp 167. Editorial Banel. Barcelona 1974.
177 Gracia Diego. Fundamentación de Bioética. Editorial Eudema. Manuales Universidad. Universidad Complutense 1989.
A consecuencia de lo anterior se hace un énfasis de llevar el humanismo a las profesiones de asistencia o sea al personal de salud, es decir un humanismo basado en la libertad, creatividad, responsabilidad y racionalidad de los seres, como personas y en el potencial de desarrollo por autodeterminación y con plena consciencia de sus limites y alcances, y empieza a promoverse los derechos humanos que emergieron en la revolución del siglo XVIII, y se empieza la preocupación por la crisis de valores no solo dentro de medicina, sino del mundo, que se refleja en actividad y pensamientos, así como en el incremento de violencia tanto institucional, y personal. Y aunque se enfatiza la enseñanza de humanismo en la escuela todavía no es suficiente para llegar a una autoconciencia del trato, no solo por el deber sino por reflexión.
La mejora de la condición humana tanto al interior del personal de salud, como persona así como del paciente, usuario o cliente se debería ir pensando para la disminución de la insatisfacción del paciente ante el ejercicio de una atención que no le satisface.
En la relación entre la mejora de nuestra naturaleza y la mejora de nuestra condición178; esta en las perspectivas reales de una verdadera mejora de la condición humana combinadas entre si, ambas posibilidades la predicción en un futuro tipo humano mas sano y mas inteligente que el actual resulta por completo licita, la calidad de la naturaleza humana puede ganar quilates en el curso de su historia y no parece cosa improbable que la ciencia y la técnica ayuden eficazmente en el futuro al logro de esa creciente perfección.
Tal vez el problema consiste no en saber que lo mejor de la naturaleza humana seria necesariamente encontrar el bien, la perfección y por ende la felicidad, sino que permitiría primero la convivencia con el otro, no como extraño moral, sino como espejo del yo, como alguien donde vive lo que vive como alguien que esta ahí, pero que a través de él, me reconozco y solo a través del soy.