• No se han encontrado resultados

La difícil búsqueda de la unidad sindical

La CuT, a partir de las elecciones para renovar su directiva del 3 de diciembre del año anterior (Frías, 1998:102-104) vivirá, como lo sostiene uno de sus Dirigentes: “la fase más profunda de una prolongada crisis”. (La Nación, 1999). Con esta debilidad y con estos problemas, enfrentará la presión incrementada de sus Bases ante los efectos de la crisis, particularmente ante los despidos, subcontrataciones, racionalizaciones y procesos de externalizaciones que acabamos de examinar. ello afectará sus niveles salariales y los procesos de negociación colectiva, como veremos más adelante con más detalle.

esta crisis de la dirección de la CuT se mantendrá a lo largo de todo el año. ello incidirá en una importante deficiencia de su influencia y en una debilidad de su prota- gonismo en la escena de las relaciones laborales. De este modo, los trabajadores orga- nizados tendrán un peso y una significación bastante reducida en el escenario político y económico en este año.

Luego de que, a pesar de los cuestionamientos, la Dirección del Trabajo entregara los certificados de vigencia de la nueva directiva de la CuT, algunos dirigentes concertacio- nistas reiteraron la necesidad de terminar con los problemas internos y preocuparse de los problemas de los trabajadores. existía conciencia de la necesidad de la unidad como única forma de ayudar a los trabajadores en esos días de alta cesantía. Así, paulatina y progresivamente fueron integrándose a su Directiva los Dirigentes contestatarios con- certacionistas. ello, no obstante, permaneció un grupo marginado de la CuT, lo que fue expresión del importante grado de división interna. A su vez, el diputado manuel Bustos, anterior presidente de la CuT, ponía su figura y su prestigio de antiguo diri- gente al servicio de la unidad. Así, manifestó que no compartía este tipo de acciones, hallándose dolido por esta división, porque la CuT era su institución y su casa. “Nos costó mucho construirla: años de cárcel, de relegación y exilio”, expresaba.

Como efecto positivo resultante de estas contradicciones, la CuT anunció el 20 de abril la realización de un Congreso, a efectuarse en julio, en el cual se fijaría una nueva elección nacional entre agosto y octubre del siguiente año, según lo manifestó Arturo martínez, secretario general de la CuT. ello fue el fruto del acuerdo logrado entre la actual Directiva y los Dirigentes Sindicales de la Concertación, algunos de los cuales comenzaron a reintegrarse a las actividades de la Central.

es importante, además, considerar que estas divisiones influyen en la debilidad de la interlocución CuT/gobierno. en efecto, en el gobierno no hubo una claridad ni criterios regulares para definir esta interrelación. esta carencia impidió que algún in- terlocutor, dirigente o tendencia, fuese validado como interlocutor. A ello se agrega el carácter electoral de este año de 1999, en el que pesaban también este tipo de intereses, haciendo aún menos fluido este diálogo, como lo aprecian diversos analistas.

Las razones de esta división, a juicio de manuel Bustos, fundador y presidente por largos años de la CuT, eran que si bien el Sindicalismo no estaba en una crisis termi- nal, sí adolecía de una crisis de dirección, reconociendo claramente una politización que conspiraba contra la unidad: “Hoy la CuT no tiene credibilidad. Cuando me fui, entramos en un exceso de politización. Para mí el pluralismo es muy importante; tenemos que reconocer que en el campo de los trabajadores tenemos distintas ideas políticas, pero cuando se trata de luchar por los derechos y necesidades somos uno…” (Las Últimas Noticias, 1999a).

La realización del Congreso extraordinario permitió un importante giro en estas divisiones internas. en efecto, la CuT realizó su Congreso extraordinario dando un importante paso en su unidad interna. Al mismo tiempo, la CuT tuvo la capacidad de definir una estrategia de acción y de analizar diversos problemas que atañen a los trabajadores. Así, por ejemplo, en el Congreso se reafirmó la estrategia de diálogo con movilización social y se analizaron materias de empleo, legislación laboral, seguridad social y plataformas. Del mismo modo se definió un petitorio que fue presentado, más adelante, a las autoridades de gobierno, a los empresarios y a los candidatos presidenciales. Fue analizado igualmente el tema de las próximas elecciones de la Central.

este Congreso tuvo la virtud de consolidar, finalmente, la unidad de la Central. en efecto, participaron en este Congreso el conjunto de las tendencias sindicales, lográndose superar las contradicciones que habían fragmentado hasta hace poco antes al movimiento Sindical. esta unidad le permitirá a la CuT avanzar en la definición de sus plataformas, vincularse en mejores condiciones a las bases y llevar adelante sus demandas y reivindi- caciones, recuperando su capacidad de interlocución con los restantes actores sociales.

Paralelamente, la Dirigente Sindical maría Rozas juró el 6 de octubre como Dipu- tada, reemplazando en el cargo al Diputado manuel Bustos, recientemente fallecido (27 de septiembre de 1999).

A fines del 2000, en el mes de octubre, los sectores disidentes presididos por D. Olivares, presentaron una propuesta alternativa para construir el Plan de Trabajo de la CUT, 2000-2004, que más adelante consideraremos en detalle. en él, junto con entregar sus críticas a la Central, se presenta un conjunto de metas para consolidar su afiliación y su estructura organizacional y para recuperar el protagonismo de la CuT. Plantean, igualmente, la necesidad de renovar la acción sindical, proponiendo una afiliación per- manente, formación de Secretariados Profesionales, etc. Incluyen la vinculación a los Organismos de gobierno, así como fortalecer las relaciones con el Sindicalismo inter- nacional. La renovación de la estructura sindical implica importantes innovaciones, que hemos preferido tratar, más adelante, en el tema general de las propuestas a futuro.

l

a

Cut

frente alosefeCtos Dela CrIsIs eConómICa