Los datos presentados en la sección anterior presentan el problema de una desagregación muy grande, lo que hace difícil su comparación y la elaboración de conclusiones al respecto. En atención a esta situación, hemos elaborado un constructo de grupos de opiniones semejantes y relacionadas entre sí, escogiendo algunos de los actores sociales mencionados en las preguntas y opiniones que formulan los entrevistados.
La agrupación se ha realizado de la siguiente manera: se han identificado clasificaciones o grupo de entrevistados en base a cierta similitud en sus opiniones, conformando cinco agrupaciones que a su vez constituyen un set de “juicios críticos” respecto del nivel de representatividad y de expresión de la diversidad social en la TV chilena33:
a) “Minorías estigmatizadas”: opinión que comparten quienes consideran que la TV presenta una imagen desfavorecida de los homosexuales, los indígenas, los discapacitados y/o los inmigrantes de países vecinos.
b) “Poco tiempo para grupos etáreos o mujeres”: opinión que comparten quienes consideran que al menos uno de los grupos tradicionalmente considerados “prioritarios” en materia de género y tramos etáreos (las mujeres, los jóvenes y adolescentes, los niños y los adultos mayores)34, disponen de poco tiempo en
la televisión.
c) “Falta de diversidad y/o estigmatización religiosa”: juicio que suscriben los que indican que los evangélicos y/o otras iglesias distintas de la católica, tienen poco tiempo en la TV y/o son desvaforecidas por la misma (se presenta de ellas una imagen desmejorada).
d) “Farandulización y falta de alta cultura”: opinión de quienes estiman que las personas de la TV y del espectáculo disponen de mucho tiempo y/o aparecen presentadas “mejor de lo que son”, mientras que lo contrario ocurre con los intelectuales y artistas nacionales (tienen poco tiempo y/o son desfavorecidos). e) “Elites favorecidas y masas postergadas”: opinión de los que señalan que los
Partidos Políticos, las autoridades de Gobierno y/o los empresarios y los grupos acomodados tienen mucho tiempo y/o son favorecidos, mientras que lo contrario ocurre con los trabajadores y los sectores populares35.
33 No se trata de opiniones directamente planteadas a los entrevistados en el cuestionario de la encuesta,
sino han sido construidas a posteriori, a fin de “etiquetar” conjuntos de juicios más globales, que describan las percepciones de los televidentes de manera más agregada.
34 La consideración de que se trata de “grupos tradicionalmente considerados prioritarios” se basa en la
constatación de que el mismo Estado dispone de una institucionalidad específicamente dirigida a los mismos, traducida principalmente en un conjunto de políticas y servicios.
35 Como puede observarse en las definiciones de cada opinión, hemos dejado fuera de este ejercicio de
síntesis a dos actores sociales. Uno de ellos es la Iglesia Católica, que podría haberse incluido en la agrupación referente a la falta de diversidad o estigmatización religiosa; sin embargo, surgió la hipótesis de que un “juicio crítico” a la Iglesia Católica está en realidad más relacionado con una aversión a la misma más que con una crítica a la poca presencia o estigmatización de otros grupos religiosos. Por otro lado, para el caso de las Fuerzas Armadas, consideramos que constituyen un caso especial, no
Identificadas estas agrupaciones de opiniones y realizadas las operaciones de combinación pertinentes, existen dos opiniones de gran peso (con porcentajes cercanos al 70%): la percepción de alguna situación poco favorable (ya sea por falta de tiempo o por algún tipo de estigmatización) para los grupos etáreos o de género que ocupan alguna situación de desventaja o necesidad relativa al interior de la sociedad y/o para las minorías.
En un nivel intermedio (con cerca del 40%) se ubica la opinión de que, en general, las elites son privilegiadas al gozar de un amplio margen de tiempo en televisión o bien porque se las favorece en su imagen, mientras que, al mismo tiempo, los trabajadores y los sectores populares disponen de poco tiempo y/o sufren algún tipo de estigmatización, al ser presentados “peor de lo que son”.
Finalmente, tenemos dos opiniones críticas minoritarias en comparación con las anteriores, pero no por eso despreciables (con un poco más del 28%): la que señala que existiría poco espacio y/o una suerte de imagen desmejorada respecto de grupos religiosos distintos de la Iglesia Católica; y la que acusa a la TV de dar un trato demasiado preferente a sus propios actores y personajes, al tiempo que relega a un segundo plano o discrimina a los representantes de la intelectualidad y de la “alta cultura” del país36.
Veamos finalmente cómo se comportan estas opiniones ya no dentro del conjunto de la población, sino que al interior de nuestros segmentos de análisis, a fin de detectar diferencias relevantes (ver Cuadro nº13)37.
El grupo de opiniones relativas a “poco tiempo para grupos etáreos o de género” destaca en los niveles educacionales medio y bajo, entre las mujeres y en los residentes en regiones.
El grupo “minorías estigmatizadas”, en tanto, es compartido especialmente por las personas de nivel educacional medio, menores de 66 años, hombres y residentes en regiones.
En tercer lugar, el grupo de opiniones relativas a una situación de “elites favorecidas y masas postergadas” destaca en el nivel socioeconómico bajo, los adultos mayores y las personas de izquierda.
Los juicios relativos a una “falta de diversidad y/o estigmatización religiosa” son más notorios en el nivel socioeconómico y educacional bajo, entre los evangélicos y entre los residentes en regiones.
36 El peso porcentual de estas opiniones puede parecer contradictorio con las grandes tendencias en los
juicios respecto de actores particulares, presentadas en el capítulo anterior. Sin embargo, en este caso se trata de constructos de opiniones que engloban un variado número de “sub-opiniones” posibles, lo que hace que, por ejemplo, la opinión respecto del poco tiempo para alguno de los grupos etáreos o de género sea bastante superior, en términos porcentuales, a las opiniones particulares sobre cada uno de esos grupos; o que la opinión sobre “elites favorecidas y masas postergadas”, dado que implica que debe darse una al mismo tiempo que la otra, es menor en comparación con las opiniones singulares respecto de cada uno de los actores considerados (empresarios, Gobierno, partidos políticos y trabajadores).
37 Hemos considerado la variable “religión” y sus categorías sólo para efectuar comparaciones en el caso
La “farandulización y falta de alta cultura” es especialmente percibida por el nivel socioeconómico y educacional alto, por los menores de 66 años y por las personas de izquierda.
Cuadro nº13: Grupos de opiniones según categorías de los entrevistados
Poco tiempo para grupos etáreos o de género Minorías estigmatizadas Elites favorecidas y masas postergadas Falta de diversidad y/o estigmatización religiosa Farandulización y falta de alta cultura Total 70,1 68,5 39,3 28,6 28,2 ABC1 65,4 67,0 33,7 25,3 40,1 C2C3 69,6 70,4 38,4 26,1 30,2 DE 71,7 66,9 41,5 31,8 23,4 Educ. Alto 60,4 68,0 36,3 22,0 39,6 Educ. Medio 71,6 71,3 38,4 25,6 31,5 Educ. Bajo 71,5 65,0 41,4 35,0 19,6 16 a 25 años 71,0 69,9 35,3 31,2 29,5 26 a 45 años 70,7 69,6 39,1 28,1 28,9 46 a 65 años 66,7 68,0 41,3 27,4 29,1 66 a 80 años 74,7 T 61,1 44,4 27,6 T 19,8 Hombres 65,9 70,8 40,3 30,2 28,5 Mujeres 74,0 66,3 38,3 27,1 28,0 Católicos - - - 24,1 - Evangélicos - - - 49,4 - Otros - - - 32,4 - Ninguna - - - 26,3 - Derecha 69,7 68,8 34,9 28,2 28,8 Centro 75,4 72,5 34,9 29,3 29,3 Izquierda 66,4 71,4 44,6 25,8 35,1 Ninguna 70,8 67,0 38,9 29,5 25,8 Santiago 67,8 66,1 39,4 26,0 28,0 Regiones 72,7 71,1 39,1 31,5 28,5