CAPITULO 1. ESTADO DEL ARTE
1.2 VULNERABILIDAD ENERGÉTICA EN MADRID
1.2.3 La edificación residencial
Para el planeamiento de operaciones de rehabilitación energética de barrios se debe utilizar el edificio como unidad de actuación para solucionar los problemas de ineficiencia de todas las viviendas que lo componen, principalmente mediante la mejora de toda su envolvente. Se ha recopilado información estadística acerca de la antigüedad del parque edificado, de su estado de conservación y de su accesibilidad.
1.2.3.1 Edificios construidos durante el periodo de 1940 a 1981
El año de construcción de los edificios va a determinar en gran medida sus características constructivas. Como se ha estudiado, los edificios multifamiliares de viviendas producidos durante el periodo de 1940 a 1979 serían los mayores sumideros de energía de la edificación residencial española (Dalle et al. 2010; Albert Cuchí, Sweatman, y GTR 2012; WWF et al. 2017). Los estudios existentes de caracterización del parque residencial coinciden en que, a pesar de no contar con aislamiento térmico, las viviendas construidas en el periodo anterior a 1940 contienen en general soluciones constructivas tradicionales en sus envolventes, con una mejor respuesta bioclimática (Gómez Muñoz 2014; Ministerio de Fomento 2014). Sus fachadas, por ejemplo suelen estar construidas utilizando soluciones de mayor espesor y con mayor masa que las de los periodos posteriores, lo que hace que funcionen como acumulador térmico capaz de amortiguar las oscilaciones térmicas del clima exterior.
Figura 30. Edificios destinados a viviendas construidos durante el periodo 1940-80. Datos INE 2001
Se puede observar en la Figura 30, que durante este periodo se desarrolló de manera vertiginosa lo que ha pasado a ser la primera periferia de la ciudad, principalmente en un círculo concéntrico situado de forma contigua y por el exterior de la autopista de circunvalación M30, que también fue desarrollada durante ese periodo.
El número de edificios destinados principalmente a vivienda construidos durante el periodo de estudio (1940-1979) suponían, en el año 2001, el 62% del total de la edificación residencia (Tabla 6)l. En el Censo de población y viviendas de 2011, tras la segunda burbuja inmobiliaria española de los años 90, estos edificios representaban el 56% del parque. Los edificios anteriores a 1979 suponían el 68% sobre el total.
Tabla 6. Numero de edificios destinados principalmente a viviendas en el municipio de Madrid por periodos de construcción (Censo INE 2011)
Total Antes de 1900 De 1900 a 1920 De 1921 a 1940 De 1941 a 1950 De 1951 a 1960 De 1961 a 1970 De 1971 a 1980 De 1981 a 1990 De 1991 a 2001 de 2001 a 2011 129.085 3.600 3.480 7.854 8.089 21.939 25.572 16.958 13.273 17.307 11.013 100% 2,79% 2,70% 6,08% 6,27% 17,00% 19,81% 13,14% 10,28% 13,41% 8,53%
Figura 31. Edificios destinados a viviendas en estado ruinoso, malo o deficiente. Datos INE 2001
1.2.3.2 Estado de la edificación
Según los datos recogidos en el Censo del INE, en el año 2001 el 13’70 % de los edificios destinados a vivienda de Madrid se encontraban en estado ruinoso, malo o deficiente. Se pueden considerar estos datos como un indicador de la necesidad de rehabilitación del parque residencial por motivos de mantenimiento y conservación.
Para estudiar su distribución espacial en la ciudad, se han identificado en el plano aquellas secciones censales que concentran un porcentaje de edificios en mal estado superior a la media y aquellos que superan el valor del 150% de la media para Madrid (20,55%) (Figura 31).
Las zonas que contienen edificios deteriorados coinciden en gran medida con las zonas desarrolladas en el periodo 1940-80. Se concentran, además de en el centro de la ciudad, principalmente en el arco sur y en una línea que se extiende hacia el norte en los distritos de Tetuán y Fuencarral-El Pardo.
Figura 32. Edificios destinados a viviendas sin ascensor con cuatro o más plantas. Datos INE 2001
1.2.3.3 Accesibilidad en la edificación residencial
Una de las circunstancias habituales que motivan la rehabilitación de edificios de viviendas en altura es la necesidad de ascensor para mejorar la accesibilidad a las plantas altas. Es una intervención prioritaria que ha contado con varios programas de ayuda pública y supone dotar de un valor añadido a la edificación existente. Para fomentar su incorporación la normativa permite cierta flexibilidad a la hora de introducir modelos que no cumplan con las prescripciones mínimas exigibles a un edificio de nueva planta. Actualmente la industria desarrolla modelos de ascensor adaptados a las circunstancias que exige cada rehabilitación.
Además de la instalación de ascensores, la accesibilidad del edificio depende muchas veces del acceso hasta dicho ascensor. La construcción de rampas o la instalación de salvaescaleras u otros dispositivos mecánicos permite asegurar un uso adecuado de los elementos comunes para todas las personas, independientemente de su capacidad de movilidad y reduciendo su dependencia.
Figura 33. Edificios no accesibles destinados a viviendas. Datos INE 2001
Un primer empuje a la rehabilitación de los edificios residenciales viene dado por la modificación de la Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre Propiedad Horizontal por la Ley 8/2013, de 26 de junio, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Esta ley introduce la novedad de que los trabajos y las obras que resulten necesarias para satisfacer la accesibilidad universal de personas con discapacidad y personas mayores, tendrán carácter obligatorio y no requerirán de acuerdo previo de la Junta de Propietarios, impliquen o no modificación del título constitutivo o de los estatutos, y vengan impuestas por las Administraciones Públicas o solicitadas a instancia de los propietarios.
Según los datos del Censo del INE, en 2001 había en Madrid 36.987 edificios de viviendas de cuatro o más plantas que carecían de ascensor, lo que suponía un 53% del total de la edificación residencial de estas características. En la estimación del Censo de 2011 la cifra ha descendido al 43%, lo que indica que la instalación de ascensores avanza a buen ritmo, pero se sigue contando con una gran cantidad de edificios sin este servicio. En el plano (Figura 32) aparecen representados aquellas secciones censales que
contienen un porcentaje de edificios de cuatro o más plantas sin ascensor que superan la media de la ciudad. Se puede apreciar que las zonas que cuentan con un mayor número de edificios sin ascensor coinciden en gran medida con los desarrollos de vivienda en las periferias de los años 40 al 80, además de en el centro histórico y el distrito de Tetuán.
En lo que respecta a la accesibilidad, se desprende del análisis de los datos del Censo INE de 2001 que en Madrid 106.307 edificios destinados a vivienda (el 79 % del total) carecían de una accesibilidad adecuada, según la distribución espacial que aparece representada en el plano (Figura 33). En este caso, dada la gran cantidad de edificios que no estaban adaptados en 2001, se representan aquellas secciones que superan a la media y las que contienen un 100% de edificios de viviendas no accesibles. En la estadística del Censo de 2011 este valor representa el 76% de los edificios, lo cual indica que las obras de accesibilidad se han producido en menor medida que la instalación de ascensores.
El problema de la accesibilidad en edificios residenciales aparece extendido por toda la ciudad desde el centro hasta las periferias. No obstante este alcanza sus puntos más negros en aquellas zonas de periferia desarrolladas durante el periodo del estudio (40- 80), que una vez más concentran los problemas de obsolescencia de la edificación residencial existente. Esto viene a sumar un motivo más de urgencia para la rehabilitación urbana de estas áreas.
1.2.3.4 El patrimonio moderno
A la hora de abordar la rehabilitación energética del parque edificado del periodo analizado, es necesario realizar una reflexión sobre la necesidad de la conservación del patrimonio moderno y abordar las posibilidades de mejora energética sin menoscabar su carácter. El objetivo es actualizar los edificios existentes a las nuevas exigencias en materia de habitabilidad, siempre desde el punto de vista del respeto y la conservación de sus valores arquitectónicos y urbanos. La rehabilitación de promociones de alto valor arquitectónico debe ser apoyada para su correcta conservación y la preservación de la memoria de la tipología de vivienda obrera y del conjunto de la sociedad industrial en la que los países europeos encuentran gran parte de sus raíces comunes (Tatjer, M. 2005).
Figura 34. Conjuntos residenciales catalogados en el archivo "La vivienda Moderna”. Fuente: DOCOMOMO
Para el caso de este estudio tienen especial interés aquellas promociones públicas ideadas o desarrolladas en Madrid durante los años 50. Se trata de los más tempranos e interesantes ejemplos de vivienda modesta de carácter moderno, construidos en la periferia madrileña (Esteban Maluenda 1999). Se producen en un momento en el cual la política de desarrollo de poblados se dirige a tratar de solucionar el problema de la inmigración masiva hacia la capital. La producción de estos desarrollos -como son Almendrales, Canillas, Caño Roto, Entrevías, Fuencarral, Manoteras, Orcasitas… -resulta en uno de los mejores capítulos de la arquitectura de vivienda social española por la capacidad resolver de forma racional el problema de la escasez de vivienda y de recursos bajo las premisas del Movimiento Moderno (Guillem González-Blanch 2013a).
Para avalar la selección de algunas de estas promociones se ha utilizado la catalogación realizada por la fundación DOCOMOMO Ibérico para la preservación de los edificios del Movimiento Moderno. Se han recopilado los datos de conjuntos residenciales incluidos en el registro “La Vivienda Moderna” del periodo 1925-1965
(Centellas et al. 2009) (Figura 34). Las 18 promociones residenciales de estas características se han incorporado a la base de datos que alimenta el Modelo de Análisis de Datos Espaciales que alimenta este estudio, de manera que pueda prestarse especial atención a estos casos.
1.2.3.5 Áreas de Madrid en las que se han promovido operaciones de rehabilitación urbana
A partir de los años 80 se empieza a plantear el problema de mantenimiento de las áreas vulnerables de la ciudad, en la que residen los sectores de población con menor renta, que empiezan a mostrase deterioradas. A través del plan de remodelación de barrios, con un presupuesto de 1.800.000.000 €, el municipio de Madrid rehabilita su periferia sureste, erradicando los asentamientos de infravivienda y vivienda pública en ruina. La Administración contó con la participación muy activa de las Asociaciones de Vecinos , afectó a 30 barrios de muy diferentes características y realojó a una población de alrededor de 150.000 personas procedentes de poblados chabolistas construidos por la población inmigrante de origen rural, viviendas provisionales públicas (UVAs, Poblados Mínimos, Agrícolas, de Absorción y Dirigidos) que habían sido construidas para alojar población chabolista, procedente del centro de la ciudad o sujetos a procesos de expropiación forzosa (Echenagusía 1996).
Durante el periodo 1992-2012 se desarrolla la rehabilitación de áreas mediante seis planes de vivienda en los que le estado financia la rehabilitación de áreas acordadas con las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos (Áreas de Rehabilitación Integral – ARI). Las declaraciones de áreas comenzaron a realizarse sobre tejidos periféricos, para pasar a incluir ayudas específicas para áreas de cascos históricos A pesar de afectar a un número muy reducido de viviendas si se compara con la producción de obra nueva, ha permitido el desarrollo de planes complejos y una experiencia en materia de rehabilitación en áreas urbanas, con las que poder afrontar los retos de un nuevo ciclo que necesariamente pasará por la rehabilitación (A. Hernández Aja et al. 2015).
Las Áreas de Rehabilitación son zonas de la ciudad para las que el Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Fomento, han suscrito un Convenio de colaboración con objeto de recuperar tanto el espacio público como las viviendas y edificios (Agustín Hernández Aja et al. 2010).
Figura 35. Áreas de Rehabilitación en Madrid. Fuente: Ayuntamiento de Madrid y Hernández Aja
En la Figura 35 se ha volcado información acerca de los tejidos residenciales señalados como Áreas de Rehabilitación para la intervención en su edificación por las administraciones públicas en el municipio de Madrid. Por una parte se ha utilizado los datos que ofrece la Empresa municipal de Vivienda y Suelo (EMVs) del Ayuntamiento en su página WEB. Por otra parte se ha volcado la información proveniente del Atlas de la Edificación Residencial a partir del trabajo Delimitación y digitalización de ARIs y ARUs en los Planes Estatales de Vivienda. “ARIs y ARUs 1990-2010”, en la que aparecen los ARIs (Áreas de Rehabilitación Integral) y ARUs (Áreas de Renovación Urbana) financiados en los Planes Estatales de Vivienda y Rehabilitación.
Recientemente el Ayuntamiento, a través del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano (Dirección General de Planificación Estratégica), delimitó las áreas definidas como Áreas Preferentes de Impulso a la Regeneración Urbana (APIRUS) en su el Plan MAD-RE (Madrid Recupera) para el fomento de la rehabilitación energética. Principalmente situadas entre la almendra central y los desarrollos periféricos más recientes, por primera vez se incluye
la mejora de la eficiencia energética entre los objetivos principales para estos ámbitos (ver Apartado 1.2.1. Vulnerabilidad Urbana). Se perfilan estas áreas como los barrios prioritarios, con abundancia de vivienda social, construidos entre 1950 y 1980, con tipología mayoritaria de bloque abierto (Ayuntamiento de Madrid 2016).
El proyecto REFAVIV recopiló información -a través del trabajo de campo durante una serie de visitas a conjuntos residenciarles desarrollados mediante operaciones de promoción pública en el periodo 1940-80- acerca de la existencia una serie de barrios rehabilitados en los que han sido incluidas medidas de mejora de la eficiencia energética de manera generalizada para toda la edificación (Figura 36). En el proyecto se pudo constatar la incorporación de sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE) para la mejora de las fachadas (Oteiza, I. et al. 2018). La mayor superficie rehabilitada incluida en el estudio corresponde a varias barriadas del Gran San Blas, rehabilitadas durante el Plan de Remodelación de Barrios en los años 80 .
Figura 36. Áreas urbanas con fachadas rehabilitadas de forma masiva con aislamiento por el exterior (Oteiza et al. 2016)