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CAPÍTULO II MARCO TEÓRICO

2.2 BASES TEÓRICAS

2.2.2. La Formación Continua del Profesorado

2.2.2.9 La formación continua en la dimensión personal

Segura (2005. p.171), en la revista Ciencias de la Educación, al analizar la calidad personal del maestro, hace referencia que la calidad es una revolución en la conciencia del individuo, dice: en lugar de concentrarse solo en la calidad de los productos, la nueva conciencia de la calidad también abarca a los esfuerzos individuales de las personas. Se considera que para ser un buen profesional se requiere tener unas cualidades mínimas como persona, sobre todo cuando se refiere a una profesión tan importante como es la docencia. Innumerables estudios acerca del rol y el perfil del docente han llegado a conclusiones muy parecidas sobre de este perfil ideal, sin embargo, es poco lo que se ha profundizado acerca de la deseada personalidad del mismo; los alumnos desean un docente con características personales realizados, dominio personal, valía personal. (Segura, M., 2003. p.173)

Esta la autora menciona los aspectos que deben ser desarrollados como factores que contribuyen a la dimensión personal del docente:

Autoestima. Es la imagen que se tiene de sí mismo, de la valía personal que se construye a partir de la experiencia vivida y de la manera en que se haya interpretado.

Es hora de desaprender lo aprendido y de concederse la oportunidad de descubrir lo bueno que hay en cada uno y de interpretar “justamente” cada situación que se vive, sin arrogancia ni menosprecios, dando a cada cosa su justo valor.

Ética (personal y profesional). La principal obligación como seres humanos (ética) sería la de actuar con buena voluntad sin una segunda intención, que no haga daño a los demás o a conseguir solo un beneficio personal.

Entusiasmo. Permite descubrir que se es un participante activo para iniciar cualquier actividad o cuando la monotonía te haya hecho olvidar el verdadero significado del trabajo.

Metas claras. Hay que tener un buen plan, bien estructurado y pensado, para lograr las metas propuestas.

Tenacidad. Es la firmeza en los propósitos hasta el límite. No hay éxito, no hay logro real, no hay victoria importante sin tenacidad, es decir, sin tesón aplicado de manera inteligente que nada tiene que ver con la obstinación de quien actúa de forma ciega y de espaldas a la razón, pero se suma, se alía con el coraje, con la valentía y con la capacidad de asumir riesgos, con la voluntad de ejecutar la decisión tomada. En la tarea de realizarse como persona es necesario buscar las experiencias que invitan a crecer (aceptación, confianza, autoestima, retos) y evitar lo que limita el crecimiento (ignorancia, egoísmo, indecisión). Convertirse en persona es conquistar el autodominio, la autoconfianza y el autocontrol. Autodominio es ser dueño de sí mismo, autoconfianza es creer en sí mismo, autocontrol es decidir por sí mismo. La calidad personal es fundamental para ser competitivo.

Una de las funciones con mayor exigencia, por su alto compromiso con las nuevas generaciones y con los destinos de un país, es la del educador. Educar va más allá de la entrega de información, engloba patrones y conductas que, en gran medida, no pueden medirse a corto plazo, sino que se valoran con el pasar del tiempo. Por ello, debe ser una persona con unas cualidades personales bien específicas.

Rugarcía, (2001. P.174) toma como punto de inflexión la misión del docente, la cual debe promover en el participante la captación de conceptos acerca de la profesión y la cultura, a la par del desarrollo de habilidades y el reforzamiento de determinadas actitudes que lo impulsen a ejercer su vocación profesional y humana. Por ello, quien ejecute la labor docente, debe tener como centro el crecimiento del estudiante, no solo en el tema que se imparte, sino en su desarrollo como individuo.

Educar es formar personas autónomas, libres y solidarias, para que puedan mirar la realidad sin miedo. El quehacer del educador es misión y no simplemente profesión. Implica y vocación.

El éxito profesional depende de la actitud individual. (Cruz, 2002. p.10) manifiesta que “...las razones por las que un profesional triunfa, tienen que ver en un 15 por ciento con sus conocimientos y en un 85 por ciento con su actitud, entusiasmo y niveles de

motivación”. De estas afirmaciones se deriva que los resultados de la vida personal y profesional de cada individuo son la consecuencia lógica de las conductas que asume frente a las diversas situaciones y del trabajo que emprende diariamente.

Al respecto, la Secretaría Académica del Programa Institucional de Formación Docente (2012), al referirse al desarrollo personal, hace referencia a las múltiples facetas que conforman el desarrollo y la naturaleza de la persona, como: la integración consigo mismo y la sociedad, el mundo global y las tradiciones en que nacemos, lo que experimenta como absoluto o trascendente (religión); en el ámbito educativo refiere a la diversidad de puntos de vista, disciplinas o desde las perspectivas que se aproxima, observa, reflexiona y actúa la realidad. Entonces la formación es integral en la medida en que conciba al profesor en su totalidad y no solo en su potencial cognoscitivo o en su capacidad para el quehacer técnico-profesional. Su ámbito es el de una práctica educativa, que además de centrarse en la persona (docente) se orienta a cualificar su socialización para que pueda desarrollar la capacidad de autoservirse del potencial de su espíritu, en el marco de la sociedad en que vive y pueda comprometerse con sentido histórico en transformarla mediante su labor cotidiana. Al respecto hace una visualización de la dimensión profesional y personal, como puede apreciarse:

ORIENTACIÓN DIMENSIÓN ÁREA PROPÓSITO

INTEGRAL PROFESIONAL

DISCIPLINAR

Actualizar al docente en los avances de la disciplina en la que se desempeña, de modo que el avance científico se refleje en el desarrollo de sus funciones.

DIDÁCTICA GENERAL

Proveer al docente de principios teórico- prácticos para orientar creativamente el proceso enseñanza-aprendizaje, así como propiciar espacios de reflexión sobre su labor docente. Coadyuvar a la especialización en la enseñanza de su disciplina.

CURRICULAR

Capacitar al docente en la formulación y reestructuración de planes de estudio acordes con el modelo educativo vigente.

GESTIÓN DEL CONOCIMIEN

TO

Capacitar al docente en el acceso y uso de la información para crear nuevo conocimiento y conducirse con apego a la ética en este tema en particular.

GESTIÓN ESCOLAR

Instruir a los directivos y demás personal de apoyo académico, en el desarrollo de procesos administrativos y de gestión (diagnosticar, planificar, coordinar,

implementar y evaluar), para la realización eficaz de su tarea en la institución.

PERSONAL DESARROLLO

PERSONAL

Contribuir al desarrollo integral del personal docente contemplando las esferas física, psicológica, familiar y social, como elementos que coadyuvan al bienestar personal y desarrollo pleno.

Fuente: Secretaría Académica. Universidad de Colima.

Como puede observarse, la dimensión profesional puede ser mucho más amplia que la referida a la personal, sin embargo, ello no significa que sea más importante, sino que el desempeño profesional del docente en la sociedad contemporánea se ha diversificado de tal manera que el dominio de la disciplina ya no basta y, al mismo tiempo, aquellos conocimientos, habilidades y aptitudes que domina en el aspecto meramente profesional pueden ser aplicables en su vida cotidiana.

En su práctica inciden conocimientos que han adquirido social y culturalmente, los cuales van más allá de la dimensión pedagógica. El docente se desenvuelve en su tarea cotidiana como un todo de significados y simbolismos, como una persona que ha ido estructurando una concepción del mundo y de su práctica, integrando las diversas experiencias conformadas a lo largo de su trayectoria personal, académica y profesional.

El maestro, al dar clases, manifiesta su experiencia, sus valores y su autoestima. La respuesta de los alumnos a sus esfuerzos es interpretada y sentida como un refuerzo para su persona, o como una agresión y un cuestionamiento a lo que lo constituye como tal. El maestro espera una respuesta de convalidación por parte del alumno ante el esfuerzo que realiza por enseñar y por ser un buen docente; cuando la respuesta no es la esperada, presenta sentimientos de frustración, simbolizados como falta de interés y de respeto. Se incluye en la interpretación el rechazo hacia los valores más “sagrados”.

En tanto, el maestro va sintiendo que comprende más la profesión de educar, va descubriendo la multidimensionalidad y complejidad de esta práctica, y la cantidad de elementos que se requieren para llevarla adelante con “éxito”, al mismo tiempo que va llenando de contenidos el ideal inalcanzable, va concretándolo en demandas precisas, en componentes de una identidad reflexiva.

La identidad docente tiene que ver con el esfuerzo sostenido que realiza el maestro para mantener una presencia y una seguridad al enfrentar los problemas que se le presenta

diariamente; es la necesidad de equilibrio, de controlar, enseñar y ser querido, de sentirse realizado tanto “personal” como “profesionalmente”.