Capítulo 3. Caracterización de las zonas periféricas de la periferia y el problema del acceso al
3.11 La importancia de la tierra en el tema del agua
Un aspecto importante del acceso al agua lo representa la tenencia de la tierra, porque es a partir del mismo que las autoridades delegacionales deciden si ha de otorgarse o no el servicio de agua entubada o el de las pipas de apoyo. En ese sentido las personas de la zona urbana tienen cierta ventaja sobre los parajes puesto que viven en lugares heredados y comprados, estos ya tenían infraestructura para recibir el servicio, o están dentro del casco urbano
facilitando la conexión a la red secundaria (Tabla 45). Mientras que en los parajes la situación es totalmente contraria por que la mayoría (66 %) compró su terreno y nadie es heredero, pero además viven en lugares prestados (33%), en lugares que reciben un trato diferente, y aunque sean de su propiedad están bajo otro esquema jurídico que impide las conexiones a la red secundaria y sólo permite que se les apoye con pipas, mismas que representan un servicio muy irregular.
Tabla 45. Tenencia de la tierra.
pres tado propio Total
Count 2 8 10
% within Ubicación de la vivienda
20.0% 80.0% 100.0%
% within form a de pos es ión del terreno 33.3% 50.0% 45.5% % of Total 9.1% 36.4% 45.5% Count 4 8 12 % within Ubicación de la vivienda 33.3% 66.7% 100.0%
% within form a de pos es ión del terreno 66.7% 50.0% 54.5% % of Total 18.2% 36.4% 54.5% Count 6 16 22 % within Ubicación de la vivienda 27.3% 72.7% 100.0%
% within form a de pos es ión del terreno
100.0% 100.0% 100.0%
% of Total 27.3% 72.7% 100.0%
Total
form a de pos es ión del terreno
zona urbana
paraje
Fuente: Elaboración propia a partir de entrevistas realizadas en enero del 2010.
Finalmente, los principales problemas que tienen los asentamientos en la interfaz peri urbana localizada en Milpa Alta, están referidos a la exclusión sistemática del acceso al agua por su situación de desventaja social y económica como causa principal que limita el acceso a los asentamientos formales, estos grupos cuando se instalan limitan los derechos legales sobre su tierra puesto que existen regulaciones que impiden el acceso a la infraestructura del agua. En varios trabajos realizados respecto al tema, se abordan las necesidades no satisfechas por medios comunes (como la ampliación de la red secundaria), más bien estos grupos se apoyan en una serie de disposiciones informales que van desde proveedores privados hasta conexiones clandestinas y pozos. La gravedad del asunto es que al estar en situación de desventaja socio- económica y limitados por regulaciones que impiden su atención por medios legales, quedan expuestos a las fuerzas del mercado y sin la seguridad del suministro. Este hecho los obliga a pagar altos costos por asegurar un mínimo del recurso, mientras que en asentamientos legales el costo es bajo y se tiene más seguridad (Aguilar, 2007).
Otro problema que revelan los estudios realizados es que en términos de calidad y métodos de suministro, mientras más recursos económicos tienen algunos grupos sociales tienen un mejor
servicio y de calidad, mientras que en medida que sean más pobres obtienen menos del mínimo aceptado internacionalmente. Aún cuando existe una red pública en los lugares pobres la oferta es en muchas ocasiones insuficiente y bastante irregular, este servicio lo constituye el sistema de tandeo (Aguilar, 2007).
Conclusiones del capítulo 3.
El desarrollo del capítulo expuso las condiciones bajo las cuales la población de Milpa Alta enfrenta la problemática del acceso al agua, mismos que tienen su origen en un proceso de desarrollo que ha excluido y concentrado a personas con características de pobreza en muchos de los casos extrema. Por un lado se privilegian las delegaciones centrales y por otro se deja en el olvido a las delegaciones periféricas del Distrito Federal.
Se puede concluir que uno de los factores que limitan el acceso al agua es la ubicación de las viviendas que en el caso de los asentamientos irregulares principalmente, las condiciones no les favorecen por la tenencia de la tierra de tipo ejidal y comunal. Esta situación es un impedimento legal porque la red secundaria no se puede establecer dentro de ciertas áreas que son ocupadas por estos núcleos de población.
Este tipo de fenómenos son el resultado de la carencia de viviendas en zonas urbanas que generan la compra venta de tierras en lugares periféricos donde se da una complementariedad de las necesidades de ingresos entre los que venden y los que compran. Esto es un mercado ilegal de tierras en el que la población de los lugares como se ha comentado tienen un papel muy importante, así como sus organizaciones comunales y ejidales que si bien no respaldan a los fraccionadores, tampoco impiden que estas actividades se lleven a cabo. Este hecho además de ser significativo por la magnitud del área que se llega a ocupar, muestra en general el estado de pobreza en que se encuentra una gran porción de la población.
Es así que otra de las características que hace problemática la situación en Milpa Alta, es la pobreza urbana. Esta pobreza es uno de los aspectos fundamentales que se mostraron en el desarrollo del capítulo, y que son parte importante del acceso al recurso agua. Se observa que la pobreza no se manifiesta sólo en la calidad de las viviendas y los bienes con los que se cuenta, para ser pobre también se cuentan los servicios de que se dispone y en la delegación se carece no sólo de bienes sino también servicios, aunado a la ya comentada pobreza de ingresos, sólo que esta condición se hace más evidente en los asentamientos irregulares que
son la cara más visible de la verdadera pobreza. Mientras más pobre sea menor será la posibilidad de acceso y disfrute del recurso, a pesar de que se tiene ese derecho.
Finalmente, y a partir de la información revisada, el acceso a la red primaria de agua en la delegación Milpa Alta es un acceso diferenciado entre el ámbito formal e informal de la población. La medición del acceso a la red solo se hace posible mediante las tomas de agua y la extensión de la red secundaria, por lo que se puede afirmar que en ambos casos (formal e informal), existe un acceso limitado a la red secundaria pues su extensión sólo cubre aproximadamente el 80% de la población urbana y no tiene presencia en el resto de la población, por ello existe un porcentaje amplio de la población sin el acceso a esta red de agua potable.
El ámbito formal cuenta con infraestructura hidráulica como para recibir el servicio de agua potable, pero no tiene la frecuencia necesaria al parecer por el número y capacidad de los tanques por lo que la población se ve en la necesidad de comprar agua en garrafones o pipas de particulares, mientras que en los asentamientos informales se recibe un servicio que se puede calificar como simbólico mediante pipas, significando un servicio que es menor al necesario para vivir mientras que en las poblaciones urbanas el consumo mínimo por persona es de 150 litros de agua.
El servicio entonces resulta inconsistente en ambos casos por un lado se refleja en el tandeo y por otro en la intermitencia de las pipas, así como la existencia del mercado de agua con pipas particulares, purificadoras, y el alquiler de taxis y camionetas para transportar el agua de tanques, pozos, y tomas clandestinas a las viviendas.
Otro factor en el acceso al agua es el económico en este caso, los ingresos pueden determinar la frecuencia con que se tiene el agua de cualquiera de las fuentes existentes, en ese sentido, si se tiene la capacidad económica se tendrá un mejor acceso al agua. Como se ha podido ver la delegación cuenta con una población donde alrededor del 60% está en pobreza de ingreso lo que puede dar una idea de las posibilidades que se tienen para acceder al agua por medio de la compra.
Además, cuando se permite el establecimiento de purificadoras de agua, estas proliferan, y en muchas de los ocasos sin control alguno en la calidad del agua, de manera que aquellas
personas que no pueden pagar, además de ser excluidas del servicio pueden estar consumiendo aguas de dudosa calidad afectando aún más la ya precaria situación de las personas que normalmente viven en las zonas en las que el acceso de las pipas es más difícil, y que están en pobreza ya sea de ingresos o de bienes.
Es por ello que se cree que en primera instancia la falta de acceso al agua en las grandes ciudades se desprende de la desigualdad social, la pobreza y la distribución del poder, y no de la disponibilidad del agua. El problema se agrava por la incapacidad de las autoridades pertinentes de proporcionar el servicio de manera uniforme por una combinación de ineficiencia, irresponsabilidad, y el deterioro de la infraestructura, así como una insuficiente inversión.