1. La Independencia: una lectura en clave historiográfica Latinoamericana
1.1 En la antesala del Bicentenario: una mirada latinoamericana
1.1.6 La Independencia desde una visión económica
La obra en mención termina con un análisis de Leandro Prados sobre el progreso económico de Hispanoamérica después de la Independencia. Prados partiendo de teorías en las que Estados Unidos se coloca como eje de referencia clave en la economía latinoamericana y otra en la que se le compara al mundo hispano con las regiones atrasadas en otras partes del mundo, tiene el cometido de evaluar “el comportamiento económico de América latina durante el periodo que se extiende entre la completa emancipación colonial y la primera fase de la globalización”57
. Frente al primero resalta que es un error evaluar la evolución económica de Hispanoamérica en
55Ibíd., Pág. 367 56
Ibíd., Pág. 385
Doctor en Historia de la Universidad de Oxford y doctor en economía de la Universidad complutense de
Madrid. Se desempeña en líneas de investigación como la libertad económica en perspectiva histórica; Crecimiento, desigualdad y bienestar en América latina desde la Independencia; y auge y la decadencia de España entre 1800 y 1850. Entre sus publicaciones se destacan “Economic Freedom in the Long Run: Evidence from OECD Countries (1850-2007)” y “Human Development as Positive Freedom: Latin America in Historical Perspective”, entre otras.
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PRADOS DE LA ESCOSURA, Leandro. Hispanoamérica tras la independencia: un balance de su evolución económica. En: PALACIOS, Marco. Las independencias hispanoamericanas. Interpretaciones 200 años después. Bogotá: Norma, 2009. Pág.389
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relación con Norteamérica, ya que son procesos disimiles y llevan a la observación de la economía latinoamericana en términos de un retroceso o estancamiento económico. Y en el caso del segundo, destaca que no debe perderse de vista que las fragmentaciones regionales y locales presentes en las Repúblicas, condujeron a un desarrollo económico dispar en todos los territorios nacionales. Desde estas perspectivas, el autor afirma que “la Independencia exacerbó las disparidades regionales”58
y concluye además, que “el modo en que se ganó la Independencia y el grado de compromiso con el mercantilismo comercial condicionó el desempeño de las nuevas repúblicas”59
. Esto significa que las economías diferenciadas por las escisiones regionales constituyeron un factor imperante en el desarrollo des sistema republicano y que solo en la configuración de una unidad política se halló solución a tal problema. En síntesis, solo en la superación de tales disparidades y la consolidación de un gobierno fuerte y de unión nacional se logró alcanzar un grado de equilibrio económico.
Conclusiones sobre la obra.
La obra en conjunto nos ofrece una riqueza de ensayos que colocan en tela de juicio la perspectiva de las Revoluciones atlánticas, signando por el contrario una nueva perspectiva que invita a ver las independencias hispanoamericanas como improvisaciones o reacciones locales que se desprenden de una raíz común, esta es la crisis política de la monarquía española. No obstante, a través de los diferentes ensayos se perciben las particularidades de las reacciones antes mencionadas, pues como se apreció anteriormente, hubo regiones adheridas a la causa realista mientras que otras en la construcción de la soberanía local, fueron configurando su emancipación con respecto a la metrópoli española. Sumado a ello, la obra es clara al erigirse como una revisión historiográfica que permite dar cuenta no solo de las perspectivas que se han tejido alrededor del tema, sino además, permite sumergir en un nuevo debate antiguas visiones que de cara al Bicentenario hacen hincapié en las revoluciones atlánticas como la gestación del proceso emancipador. En este sentido, los ensayos evidencian la carga de
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Ibíd., Pág. 405 59
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subjetividad que tiene el historiador al plasmar su visión de la historia, por eso es interesante lo que el compilador enuncio al principio de la obra: cada autor es el rey.
Al respecto los autores convergen en que el proceso emancipador frente a la metrópoli se gesta a partir de la lucha por la autonomía local. Un aspecto que vale la pena destacar es que la redacción y lenguaje utilizado por los autores no es complejo en cumplimiento de buscar un público más amplio en la lectura del tema. No obstante, no debe desconocerse la importancia que los autores le otorgaron al dialogo académico con obras clásicas y recientes entre las que sobresalen de manera general Sovereignty and Revolution in the Iberian Atlantic de Jeremy Adelman; Comunidades Imaginadas. Reflexiones sobre el origen y difusión del nacionalismo de Benedict Anderson;
Modernidad e independencias: ensayos sobre las revoluciones hispánicas de Francois Xavier Guerra; The spanish american revolutions, 1808-1826 de John Lynch; En el camino hacia la nación de Hans-Joachim Konig; Reclamos y representaciones: variaciones sobre la política en el Nuevo Reino de Granada, 1770-1815 de Margarita Garrido; La independencia de la América española de Jaime E. Rodríguez; De los Imperios a las naciones de Antonio Annino, Luis Castro Leiva y Francois Xavier Guerra; Revolución y guerra de Tulio Halperín Donghi, entre otras. Estos clásicos fueron claves para colocar en escena nuevas miradas sobre el proceso independentista en especial si se tiene en cuenta que la mayoría de autores las pusieron en debate con trabajos microhistoricos actuales que dieron lugar a nuevas interpretaciones. Y aunque no busca imponer una interpretacion, puede percibirse que en el dialogo académico de diferentes textos y con la enunciación de elementos como el localismo y la autonomía, podría considerarse que la obra desde lo político, se pronuncia a favor de una revolución jurídica en el juntismo criollo, así lo expresa el mismo editor en el prólogo: “la ambigüedad de la opinión era un manto acto para encubrir esa miríada de actitudes y expresiones de las juntas americanas, 1808-1814, localistas, provinciales, nunca nacionales, en una fase que podemos llamar de la revolución jurídica”60. Y es que esa revolución está impresa a través de los ensayos porque en ellos se destacan temas como el de la soberanía popular, el autogobierno, la representación, federalismo, centralismo y nación. sobre esta última los ensayos muestran claramente que la nación sigue siendo un ideal por materializar a pesar de haber puesto énfasis en mecanismos discursivos de
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uniformidad política, ya que las rebeliones entre castas y diferentes grupos sociales marcan las fracturas internas que cuestionan la homogeneidad, en contraste, el liderazgo criollo evidencia la problemática de construir una nación de arriba hacia abajo en el marco de un discurso de igualdad que bien teóricamente se encubre en la categoría de
ciudadanía, en la práctica pone en escena la desigualdad y devaluación social de unos sobre otros.
Es de exaltar que aunque la obra cuenta con ocho autores latinoamericanos, casi que a la par aparecen autores extranjeros escribiendo sobre el contexto hispanoamericano, tres europeos y cuatro norteamericanos. Hecho que de alguna manera, nos invita a pensar si bien se han especializado en su objeto de estudio, evidencian la falta de compromiso de los historiadores nacionales con respecto al proceso de independencia, pues lo más adecuado hubiese sido pensar en escribir para Latinoamérica desde Latinoamérica. Tal vez, sea importante preguntarse ¿por qué es la historiografía anglófona en su mayoría la que se encarga de la construcción del relato histórico de nuestro pasado? O ¿será acaso que las academias de historia latinoamericanas privilegian mucho más la producción académica anglófona que la nacional? ¿Qué perspectiva predomina en la enseñanza de la historia en las universidades?
Hubiese sido importante conocer más ensayos de tipo económico y social, pues en realidad el énfasis político predomina en la extensión de la obra. La obra es importante porque está inscripta en la antesala del bicentenario y porque no está ligada a ninguna carga de corte Institucional que trate de imponer un paradigma de la independencia a conveniencia del discurso oficial. En este orden de ideas, puede concluirse que los ensayos que constituyen este libro ofrecen una mirada en conjunto de las causas, hechos y consecuencias que fraguaron los procesos de independencias hispanoamericanos, dejando claro, que si bien la génesis del proceso se desprende de la crisis monárquica de la corona española no puede hablarse de un proceso homogéneo y debe más bien tratarse desde la particularidad de cada caso.
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