CAPITULO I : INTELIGENCIA EMOCIONAL Y DESEMPEÑO DOCENTE
1.3.4. La inteligencia emocional desde la perspectiva de diversos autores:
En la actualidad, la Inteligencia Emocional se conceptualiza desde diversas
posturas teóricas, a partir de las cuales se han generado distintas definiciones e
instrumentos de medición. En términos generales, los modelos desarrollados de
Inteligencia Emocional se han basado en tres perspectivas: las habilidades o
competencias, los comportamientos y la inteligencia.
A continuación, se describirán los tres principales modelos de la Inteligencia
Emocional.
Modelos de habilidades
En forma general, los modelos de habilidades se centran exclusivamente en el
contexto emocional de la información y el estudio de las capacidades relacionadas con dicho
procesamiento.
A) El modelo teórico propuesto por Mayer y Salovey
B) Modelo de Extremera y Fernández-Berrocal
Modelos mixtos
Los modelos mixtos combinan dimensiones de personalidad y la capacidad de
automotivación con habilidades de regulación de emociones. Estas se establecen de acuerdo
con el contexto que se desea estudiar. A continuación, se muestran los encontrados en esta
búsqueda.
Por ello, esta perspectiva está considerada una teoría mixta, basada en la cognición,
personalidad, motivación, emoción, inteligencia y neurociencia; es decir, incluye procesos
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Tenemos a los siguientes modelos:
i. Modelo de BarOn
ii. Modelo de D. Goleman
a. El modelo teórico propuesto por Mayer & Salovey
Desde el modelo teórico de Salovey & Mayer, la inteligencia emocional es concebida
como una inteligencia genuina basada en el uso adaptativo de las emociones, de manera que
el individuo pueda solucionar problemas y adaptarse de forma eficaz al medio que le rodea
(MAYER & SALOVEY, 1993). Desde esta primera conceptualización los autores
desarrollan su modelo teórico y lo publican en 1997, convirtiéndose en el modelo teórico
con mayor rigor científico.(Cabello, R. y otros, 2010,p.42)
El modelo está compuesto de cuatro etapas de capacidades emocionales (Mayer et al. 2000a), cada una de las cuales se construye sobre la base de las habilidades logradas en la fase anterior. Las primeras capacidades o las más básicas son la percepción y la
identificación emocional. En términos de desarrollo, la construcción emocional empieza con
la percepción de la demanda emocional de los infantes. A medida que el individuo madura,
esta habilidad se refina y aumenta el rango de las emociones que pueden ser percibidas.
Posteriormente, las emociones son asimiladas en el pensamiento e incluso pueden ser
comparadas con otras sensaciones o representaciones. (Gabel, 2005,p.14)
A continuación, definimos brevemente cada una de estas habilidades:
– Percepción, evaluación y expresión de las emociones :Esta habilidad hace referencia a la exactitud con la que los individuos pueden identificar en uno mismo los correlatos
fisiológicos y cognitivos que las emociones comportan. Asimismo, las emociones pueden
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La percepción emocional es la habilidad para identificar y reconocer tanto los propios
sentimientos como los de aquellos que te rodean. Implica prestar atención y descodificar con
precisión las señales emocionales de la expresión facial, movimientos corporales y tono de
voz. Esta habilidad se refiere al grado en el que los individuos pueden identificar
convenientemente sus propias emociones, así como los estados y sensaciones fisiológicas y
cognitivas que éstas conllevan. Por último, esta habilidad implicaría la facultad para
discriminar acertadamente la honestidad y sinceridad de las emociones expresadas por los
demás. (Fernandez, y Extremera, 2005,p.69)
En esta rama se incluye, además, la capacidad para expresar las emociones de una
manera adecuada. Ejemplo: En clase, por ejemplo, los alumnos ponen en práctica diariamente estas habilidades cuando regulan sus acciones en el aula tras una mirada seria del profesor. Igualmente, el profesorado también hace uso de esta habilidad cuando observa los rostros de sus alumnos, y percibe si están aburriéndose, o si están entendiendo la explicación y, tras decodificar la información de sus rostros, actúa cambiando el ritmo de la clase, incluyendo alguna anécdota para despertar el interés o bien poniendo un ejemplo para hacer más comprensible la explicación del tema.
En un nivel de mayor complejidad, los profesores con altas habilidades de percepción emocional son aquellos que perciben y son conscientes del estado de ánimo del alumnado y cuando preguntan a un alumno “Pedro, ¿te pasa hoy algo?, te noto algo raro” . (Fernandez,
y Extremera, 2005,p.69)
– La emoción como facilitadora del pensamiento: La facilitación o asimilación emocional implica la habilidad para tener en cuenta los sentimientos cuando razonamos o solucionamos
problemas. Esta habilidad se centra en cómo las emociones afectan al sistema cognitivo y
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nuestros procesos cognitivos básicos, focalizando nuestra atención en lo que es realmente
importante. En función de los estados emocionales, los puntos de vista de los problemas
cambian, incluso mejorando nuestro pensamiento creativo. Es decir, esta habilidad plantea
que nuestras emociones actúan de forma positiva sobre nuestro razonamiento y nuestra
forma de procesar la información. (Fernandez, y Extremera, 2005,p.69)
Por ejemplo, algunos alumnos necesitan para concentrarse y estudiar un cierto estado anímico positivo, otros en cambio de un estado de tensión que les permita memorizar y razonar mejor. (Fernandez, y Extremera, 2005,p.69)
Estas diferencias personales explican el fenómeno de que algunos estudiantes no estudien para los exámenes hasta el último momento (dos o tres días antes), que es cuando el estado de tensión de la situación les ayuda a centrarse en la tarea. Otras veces, es el propio profesor el que a través de la inducción de un estado emocional en sus alumnos potencia el pensamiento creativo o innovador, por ejemplo, cuando utiliza en clase determinados tipos de música para crear un estado emocional propicio que ayude a realizar actividades creativas como componer poesía o realizar actividades plásticas. (Fernández, y Extremera, 2005,p.70) Pero el profesorado también pone en práctica esta habilidad durante su labor docente, por ejemplo, son muchos los profesores que saben intuitivamente que hay ciertos estados de ánimo negativos que les pueden influir a la hora de corregir los exámenes finales del trimestre. (Fernandez, y Extremera, 2005,p.70)
– Conocimiento emocional: La tercera rama del modelo hace referencia a la capacidad para comprender emociones y utilizar el conocimiento emocional. Incluye la capacidad para
etiquetar las emociones (significante) y relacionarlas con su significado. Encierra también la
habilidad para comprender emociones complejas, así como aquellas que se producen de
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los diferentes estados emocionales dando lugar a las conocidas emociones secundarias (Inteligencia Emocional, los celos pueden considerarse una combinación de admiración y amor hacia alguien junto con un matiz de ansiedad por miedo a perderla debido a otra persona). (Fernandez, y Extremera, 2005,p.70)
Por otra parte, incluye la habilidad para interpretar el significado de las emociones complejas, por ejemplo, las generadas durante una situación interpersonal (Inteligencia Emocional., el remordimiento que surge tras un sentimiento de culpa y pena por algo dicho a un compañero, de lo que te arrepientes ahora). Contiene la destreza para reconocer las transiciones de unos estados emocionales a otros (Inteligencia Emocional, la sorpresa por algo no esperado y desagradable, el enfado posterior y su expresión, y finalmente el sentimiento de culpa debido a esa manifestación de ira desmedida) y la aparición de sentimientos simultáneos y contradictorios (Inteligencia Emocional, sentimientos de amor y odio sobre una misma persona). (Fernandez, y Extremera, 2005,p.70)
– Regulación de las emociones: Se trata del proceso emocional de mayor complejidad y abarca la capacidad para estar abierto a las emociones, tanto positivas como negativas.
Además, hace referencia a la habilidad para manejar las emociones en uno mismo y en los
demás moderando las emociones negativas y aumentando las positivas sin reprimir o
exagerar la información que ellas conllevan.
La regulación emocional es la habilidad más compleja de la IE. Esta dimensión
incluiría la capacidad para estar abierto a los sentimientos, tanto positivos como negativos,
y reflexionar sobre los mismos para descartar o aprovechar la información que los acompaña
en función de su utilidad. Además, incluye la habilidad para regular las emociones propias
y ajenas, moderando las emociones negativas e intensificando las positivas. Abarca pues el
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regular las emociones de los demás, poniendo en práctica diversas estrategias de regulación
emocional que modifican tanto nuestros sentimientos como los de los demás. Esta habilidad
alcanzaría los procesos emocionales de mayor complejidad, es decir, la regulación
consciente de las emociones para lograr un crecimiento emocional e intelectual. (Fernandez,
y Extremera, 2005,p.71)
Por ejemplo, cada vez que un alumno se ve involucrado en un conflicto interpersonal en el recreo, (e. g., un niño le quita el balón a otro para jugar) una resolución no agresiva del conflicto implica la puesta en práctica de habilidades de regulación o manejo de situaciones interpersonales. Igualmente, cuando llegan los exámenes y la ansiedad del alumnado empieza a incrementar, cada alumno utiliza diferentes estrategias de regulación intrapersonal para sobrellevar esa etapa de estrés sin que le afecte en el rendimiento (e.g., hablar con otros contándoles cómo se siente de nervioso, petición de ayuda a compañeros, desdramatizar la importancia del examen, escuchar música, realizar actividades deportivas). (Fernandez, y Extremera, 2005,p.71)
En el profesorado, puesto que la enseñanza es reconocida como una de las tareas profesionales más estresante, la utilización de habilidades de regulación es indispensable y sumamente recomendable. Por ejemplo, a nivel intrapersonal, existen diversas estrategias que el profesorado puede emplear con objeto de reducir las consecuencias del conocido síndrome de estar quemado (burnout docente) o para evitar la aparición de síntomas de ansiedad o depresión. Entre ellas, estarían el apoyo social y la comunicación de los problemas laborales a los compañeros, llevar a cabo actividades agradables y distractoras, escuchar música, tener aficiones, hacer ejercicio físico o practicar algún deporte, relativizar los problemas académicos diarios, tomar ciertos contratiempos inevitables con sentido del humor. (Fernandez, y Extremera, 2005,p.71-72)
25 Fuente: elaboración propia
El modelo teórico propuesto por Mayer & Salovey, donde conceptualizan la
inteligencia emocional como un conjunto de habilidades que componen una inteligencia
genuina (MAYER, ROBERTS & BARSADE, 2008) y que por tanto es posible desarrollar,
se nos presenta como el modelo a partir del cual la investigación empírica y el desarrollo de
programas de entrenamiento cobran sentido y mayor rigurosidad y coherencia. Además, el
hecho de que el modelo esté constituido por cuatro ramas de habilidades permite desarrollar
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Cuadro 1
Modelo de cuatro-fases de inteligencia emocional de Mayer y Salovey Categoría 1 Categoría 2 Categoría 3 Categoría 4
La regulación de las emociones para promover el crecimiento emocional e intelectual
La habilidad para estar abierto a los sentimientos, tanto a los placenteros como a aquellos que no lo son. La habilidad para emplear reflexivamente o desprenderse de una emoción, dependiendo de su naturaleza informativa o utilitaria. La habilidad para monitorear reflexivamente las emociones
personales; así como el reconocimiento de cuán claras, influenciables o razonables son.
La habilidad para manejar las emociones en uno mismo y en otros, mediante el control de las emociones negativas y la focalización en las placenteras; tener que reprimir o exagerar la información transmitida.
Entendimiento y análisis de las emociones; empleo del conocimiento emocional
La habilidad para describir las emociones y reconocer las representaciones de estas en las palabras. Por ejemplo, la relación entre querer y amar. La habilidad para interpretar los significados de las emociones con respecto a las relaciones (por ejemplo, la tristeza casi siempre acompaña a la pérdida). La habilidad para entender los sentimientos complejos; por ejemplo, la ambivalencia. La habilidad para reconocer las transiciones entre las emociones, tales como la transición de la ira a la satisfacción o de la ira a la timidez.
Facilitación emocional del pensamiento
Las emociones dan prioridad al pensamiento, por medio de dirigir la atención a la información importante. Las emociones están lo suficientemente disponibles como para que puedan ser generadas como ayuda para el juicio y la memoria concerniente a los sentimientos.
El ánimo emocional modula los cambios en el individuo: de optimista a pesimista, lo cual alienta el reconocimiento de múltiples puntos de vista.
Los estados emocionales se diferencian y fomentan métodos de solución de problemas (ejemplo, la felicidad facilita el razonamiento inductivo y la creatividad).
Percepción, evaluación y expresión de la emoción
La habilidad para identificar la emoción en La habilidad para identificar las emociones en otras La habilidad para expresar las emociones con La habilidad para discriminar entre sentimientos; por ejemplo,
27 nuestros estados físicos, sentimentales y reflexivos. personas, objetos, situaciones, etc., a través del lenguaje, sonido, apariencia y comportamiento. precisión y para expresar las necesidades de aquellos sentimientos. expresiones honestas versus deshonestas
Fuente: Mayer y Salovey 1997. Extraído Gabel,2005,p.15
b. Modelo de Extremera y Fernández-Berrocal.
Este modelo se da a conocer en 2001 y evalúa tres variables: percepción,
comprensión y regulación. Ha sido utilizado en forma empírica en diferentes estudios con
estudiantes de nivel superior. También se ha validado con diferentes poblaciones y ha
mostrado su utilidad tanto en contextos escolares como clínicos, como se puede observar en
tabla: Componentes de la IE en el Test TMMS-24 Fernández-Berrocal. El TMMS-24 está basado en el Trait Meta-MoodScale (TMMS) de Salovey y Mayer. La TMMS-24 contiene tres dimensiones claves de IE, percepción emocional, comprensión de sentimientos y
regulación emocional, con ocho ítems cada una de ellas. En la tabla 1 se muestran sus componentes (Extremera y Fernández-Berrocal, 2001). (Trujillo y Rivas, 2005, p.18)
Tabla: Componentes de la IE en el Test TMMS-24 Fernández-Berrocal. Dimensiones Definiciones
Percepción Capacidad de sentir y expresar sentimientos adecuadamente Comprensión Comprensión de los estados emocionales
Regulación Capacidad de regular estados emocionales correctamente Fuente: extraído de Trujillo y Rivas, 2005, p.18
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c. Modelo de Bar-On
Este autor presenta un modelo donde se distinguen los siguientes factores:
habilidades intrapersonales, habilidades interpersonales, adaptabilidad, manejo de estrés y
estado anímico general, los cuales a su vez se subdividen en 15 componentes de orden mayor
(tabla: Factores Generales). Por sus subcomponentes, como aprobación de la realidad, manejo de estrés, control de impulso entre otros, se clasifica como modelo mixto. (Trujillo
y Rivas, 2005, p.18)
No obstante, como sus propios autores han afirmado, se trata de un inventario sobre
una amplia gama de habilidades emocionales y sociales. Este instrumento contiene 133 ítems
a partir de cinco escalas y 15 subescalas. En su cuantificación, este modelo utiliza cuatro
índices de validación y factores de corrección (tabla : Factores Generales) (Bar-On, 1997). (Trujillo y Rivas, 2005, p.18)
Tabla. Factores generales – inventario EQ-i de Bar-On
Factores Habilidades Medidas Inteligencia
intrapersonal
Autoconciencia emocional, acertividad, autoestima, autoactualización e independencia.
Inteligencia interpersonal
Empatía, relaciones interpersonales,Responsabilidades sociales.
Adaptación Solución de problemas, comprobación de la realidad y flexibilidad. es sociales.
Gestión de estrés Tolerancia al estrés, control de impulsos. sociales. Humor general Felicidad, optimismo.
Fuente: Bar-On (1997). Extraído de (Trujillo y Rivas, 2005, p.18)
El modelo de Bar-On (1997, 2000) –Inteligencias no cognitivas (EQ-i)– se
fundamenta en las competencias, las cuales intentan explicar cómo un individuo se relaciona
con las personas que le rodean y con su medio ambiente. Por tanto, la IE y la inteligencia
social son consideradas un conjunto de factores de interrelaciones emocionales, personales
y sociales que influyen en la habilidad general para adaptarse de manera activa a las
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un conjunto de conocimientos utilizados para enfrentar la vida efectivamente”. (Gabel,
2005,p.18)
El modelo de Bar-On (1997) está compuesto por cinco elementos: 1) el componente
intrapersonal, que reúne la habilidad de ser consciente, de comprender y relacionarse con
otros; 2) el componente interpersonal, que implica la habilidad para manejar emociones
fuertes y controlar sus impulsos; 3) el componente de manejo de estrés, que involucra la
habilidad de tener una visión positiva y optimista; 4) el componente de estado de ánimo, que
está constituido por la habilidad para adaptarse a los cambios y resolver problemas de
naturaleza personal y social; y, por último, 5) el componente de adaptabilidad o ajuste.
(Gabel, 2005, p.18)
Además, Bar-On dividió las capacidades emocionales en dos tipos principales: 1) las
capacidades básicas (core factors), que son esenciales para la existencia de la IE: la autoevaluación, la autoconciencia emocional, la asertividad, la empatía, las relaciones
sociales, el afrontamiento de presiones, el control de impulsos, el examen de realidad, la
flexibilidad y la solución de problemas; y (2) las capacidades facilitadoras (facilitators factor), que son el optimismo, la autorrealización, la alegría, la independencia emocional y la responsabilidad social (Bar-On 2000). Cada uno de estos elementos se encuentra
interrelacionado entre sí. Por ejemplo, la asertividad depende de la autoseguridad; mientras
que la solución de problemas depende del optimismo, del afrontamiento de las presiones y
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Componente intrapersonal (intrapersonal component) Evalúa la autoidentificación general del individuo, la autoconciencia emocional, la asertividad, la autorrealización e independencia emocional, la autoconciencia (emotional self-awereness), la autoevaluación (self regard).
Componente interpersonal (interpersonal component)
La empatía, la responsabilidad social, las relaciones sociales.
Componente de manejo de emociones (stress managment component)
La capacidad para tolerar presiones (tolerance stress) y la capacidad de controlar impulsos (impulse control).
Componente de estado de ánimo
El optimismo (optimism) y la satisfacción (happiness). Componente de adaptación-ajuste (adaptability)
Este componente se refiere a la capacidad del individuo para evaluar correctamente la realidad y ajustarse de manera eficiente a nuevas situaciones, así como a su capacidad para crear soluciones adecuadas a los problemas diarios. Incluye las nociones de prueba de la realidad (reality testing), flexibilidad (flexibility) y capacidad para solucionar problemas (problem solving).
Fuente: Gabel, 2005,p.19
d. Modelo de D. Goleman
Este modelo incluye cinco componentes básicos de la IE (tabla 3). En forma posterior, Goleman, en “la IE en la empresa”, incluye otro conjunto de atributos de personalidad: autoconciencia, autorregulamiento, manejo de estrés, rasgos motivacionales
(automotivación) o áreas comportamentales (manejo de relaciones interpersonales),
acaparando casi todas las áreas de personalidad (Goleman, 2002). La correspondiente
estructura fue diseñada en función de las competencias genéricas distintivas para
profesionales y ocupaciones administrativas. (Trujillo y Rivas,2005,p.18)
El cuestionario se ha utilizado en diferentes firmas comerciales, como Ciga, Sprint,
American Express, Sandoz Pharmaceuticals, Wisconsin Power and Light and Cross y Blue
Shiell of Maryland. El instrumento está formado por dos aptitudes: la inteligencia
intrapersonal (aptitud personal) con tres subescalas para autoconocimiento, autocontrol y
motivación, y la inteligencia interpersonal (aptitud social) con dos subescalas para empatía
y habilidades sociales (tabla: Marco de aptitudes emocionales utilizadas por Goleman).
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Tabla: Marco de aptitudes emocionales utilizadas por Goleman.
Aptitud personal Aptitud medida Aptitud social Aptitud medida Autoconocimiento Conciencia emocional. Autoevaluación precisa. Confianza en uno mismo
Empatía Comprensión de los demás. Ayuda para desarrollarse. Orientación hacia el servicio. Aprovechar la diversidad. Conciencia política. Autorregulación Autocontrol. Confiabilidad. Escrupulosidad. Adaptabilidad. Innovación. Habilidades sociales Influencia. Comunicación. Manejo de conflictos. Liderazgo. Catalizador de cambio. Establecer vínculos. Habilidades de equipo. Motivación Afán de triunfo.
Compromiso. Iniciativa. Optimismo.
Fuente: Goleman (2002, pp. 45-46). Extraído (Trujillo y Rivas,2005, p.19)
Goleman propone una evaluación emocional de los estudiantes en su libro y
menciona lo siguiente: Una de ellas, tal vez la mejor, la han realizado observadores
independientes y se ha centrado en comparar la conducta de aquellos alumnos que han
pasado por estos cursos con otros que no lo han hecho.
Otro método consiste en detectar los cambios que han tenido lugar en un determinado
grupo de estudiantes, basándose en unas cuantas medidas objetivas de su conducta (como el
número de peleas que tienen lugar en el patio de recreo o el número de suspensiones
provisionales) antes y después de haber participado en el programa. Los datos de estos
estudios muestran la considerable mejora que suponen para la competencia emocional y
social de los estudiantes, para su conducta dentro y fuera del aula y para su capacidad de
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Tenemos las siguientes áreas que abordo Goleman en su Libro Inteligencias emocionales:
a) Autoconciencia emocional
Mejor reconocimiento y designación de las emociones.
Mayor comprensión de las causas de los sentimientos.
Reconocimiento de las diferencias existentes entre los sentimientos y las acciones. b) El control de las emociones
Mayor tolerancia a la frustración y mejor manejo de la ira.
Menos agresiones verbales, menos peleas y menos interrupciones en clase.
Mayor capacidad de expresar el enfado de una manera adecuada, sin necesidad de llegar a las manos.
Menos índice de suspensiones y expulsiones.
Conducta menos agresiva y menos autodestructiva.
Sentimientos más positivos con respecto a uno mismo, la escuela y la familia.
Mejor control del estrés.
Menor sensación de aislamiento y de ansiedad social. c) Aprovechamiento productivo de las emociones
Mayor responsabilidad.
Capacidad de concentración y de prestar atención a la tarea que se lleve a cabo.