Entre 1969 y 1970, justo después de terminar la producción de 2001: Una odisea en el
espacio, Stanley Kubrick aprovechó el momento de gloria que vivía en aquel entonces
para llevar a cabo el proyecto más personal de toda su carrera, Napoleon. A pesar de que llevaba documentándose desde hacia años, fue entonces cuando la acostumbrada meticulosidad de Kubrick se puso en marcha para llevar a cabo esta inmensa producción cinematográfica. Empezó a realizar los primeros pasos de la pre- producción, encargando maquetas y pruebas de vestuario, buscando localizaciones por media Europa, consultando con asesores histórico como Felix Markham, estableciendo los primeros contactos con actores para los papeles principales y, lo más importante, redactando el guión de la película.
En una entrevista realizada por Joseph Gelmis en 1970219, Kubrick se siente realmente entusiasmado con el proyecto y cree que, después de varias películas, está a punto de realizar su obra maestra que lo inscribirá en los anales del cine.
Al preparar esta película, Kubrick era el primer realizador que se atrevía a retratar toda la vida de Napoleón, desde su infancia en Córcega hasta su muerte en Santa Elena, en una sola película de poco más de tres horas. Hasta entonces, las grandes películas que se habían realizado sobre la vida de Napoleón, o sea habían quedado a medias, como la de Gance en 1927, o bien habían sido recortadas en episodios, como la de Sacha Guitry de 1955. Incluso años después, al intentar retratar la vida completa del emperador siempre se recorta en episodios, como la mini-serie de Yves Simoneau de 2002. Además, los realizadores acostumbran a centrarse en un momento de su vida, sea un batalla, una etapa o una historia concreta. Pero en esta ocasión Kubrick tenía la intención de repasar al milímetro la vida de Napoleón, si no rodando una escena, mediante intertítulos y la voz en off del narrador, como haría más tarde en Barry Lyndon, para que el espectador no se perdiera ningún recoveco de la biografía del corso.
A pesar de ser una obra de dimensiones colosales, con grandes escenas bélicas, centenares de extras y un sin fin de localizaciones, Stanley Kubrick hubiera conseguido una concisión perfecta para no pasar por alto ningún aspecto de la vida de Napoleón sin alargarse en metraje y agotando al público. Como él mismo afirma en la entrevista ya mencionada, lo importante era conseguir una historia interesante, pues si eso se logra, da igual lo larga o corta que sea la película, ya que no aburrirá.
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219 Joseph Gelmis: “The Film Director as Superstar: Stanley Kubrick”, en Gene D. Phillips (ed.):
Stanley Kubrick: Interviews. Jackson, MS, Estados Unidos, University Press of Mississippi, 2001.
Como ya hemos dicho, la pre-producción de Napoleon había empezado, asesores y técnicos habían comenzado a trabajar para el dossier de la producción. Se pretendía realizar un rodaje rápido y útil, tal y como afirma el propio Kubrick en las notas de producción. Lo más difícil era conseguir a los extras y mantenerlos durante el rodaje, algo muy caro, pero, según los cálculos del propio director, era posible gracias a la participación del ejército de Rumanía. Ya se habían mantenido las primeras conversaciones con los actores que interpretarían algunos de los personajes principales, como Ian Holm, Jack Nicholson o Audrey Hepburn, que había rechazado el papel de Josefina. Los primeros cabos empezaban a atarse, las fechas del inicio del rodaje se acercaban, y Kubrick, que se había preparado durante años para ello, estaba listo para llevar a buen puerto una perfecta producción sin dejarse ningún detalle220. Entonces, ¿qué sucedió?
Son muchos los motivos que los especialistas afirman como posibles causantes de la cancelación del proyecto. Uno es el coste de los extras y la dificultad para encontrarlos, otro es la intención de filmar en países pertenecientes al bloque comunista, algo que echaba hacia atrás a muchas productoras americanas, y una larga lista de posibles causas. Pero el que realmente canceló el proyecto fue, entre otros, el posible fracaso de la cinta, ya que Kubrick pretendía emplear a actores jóvenes y poco conocidos, algo que no gustaba a la productora, sin olvidarnos del escaso éxito de crítica y taquilla que había tenido Waterloo de Sergei Bondarchuk en 1970. Este film, que se estrelló en las salas justo cuando el rodaje de Napoleon de Kubrick tenía que empezar, llevó a los productores a posponer y, definitivamente, a cancelar el titántico proyecto de Stanley Kubrick, que se llevó una impresionante «bofetada» artística, que, gracias a su fuerza de voluntad, consiguió no meterlo en un espiral de fracasos.221
Como sucede con el Don Quixote de Orson Welles, el Kaleidoscope de Alfred Hitchcock o el
¡Qué viva México! de Sergei Eisenstein, por poner algunos ejemplos, las películas jamás
realizadas siempre han sido consideradas obras maestras por el hecho de ser sueños de los más grandes cineastas, pero, en realidad, no son más que páginas y páginas de notas de pre-producción, guiones sin interpretar, o metraje inconexo sin editar.
Al final, del proyecto napoleónico de Stanley Kubrick quedó un screenplay de unas ciento cincuenta páginas, todas sus notas, y un enorme archivo con todo tipo de material gráfico, como fotos de localizaciones, grabados, o cuadros. Todos los que leen el guión y tienen un cierto conocimiento de la obra del director y de los precedentes fílmicos del personaje, así como del contexto histórico del Primero Imperio Francés, imaginan que hubiera sido la mejor película de la historia. ¿Por qué? Entre otras muchas cosas, porque la mejor sala de proyección es nuestra propia imaginación.
¿Cómo hubiera sido el Napoleon de Stanley Kubrick? ¿Quién hubiera interpretado a Bonaparte, Ian Holm o Jack Nicholson? ¿Hubiera sido la obra maestra que pensaba Kubrick? Hasta hacia poco, todas estas dudas que acechaban a cualquiera que leyera el !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
220 Toda la documentació que Stanley Kubrick reunió durante años para la producción de esta
película, así como todo tipo de notas de producción, tratamientos y presupuestos fueron reunidos en 2011 en la obra facsímil editada por Taschen y dirigida por Alison Castle Stanley
Kubrick’s “Napoleon”: The Greates Movie Never Made, en la que en más de mil páginas se reúne toda
esta información, además de la fichas personales de Kubrick, su archivo fotográfico y el guión que presentó en 1969 a la MGM.
screenplay de Napoleon nunca hubiera sido resueltas, pero en marzo de 2013, más de
cuarenta años después de que Kubrick renunciara a rodar su Napoleon, Steven Spielberg, amigo y colaborar del cineasta, al igual que hizo con A.I. Artificial Intelligence, anunció que estaba trabajando en el desarrollo de una mini-serie para televisión basada en el guión que Kubrick había escrito en 1969.
Cubierta y contenido de Stanley Kubrick’s “Napoleon”: The Greates Movie Never Made, editado por Taschen y que recoge toda la documentación que Stanley Kubrick había preparado para
Tercera Parte: