El Estado moderno promete proveer por sus ciudadanos desde la cuna hasta la tumba. Educa a los hijos, cuida a los ancianos, y constantemente aumenta el poder de los oficiales gubernamentales al contraer nuevas obligaciones. Grava nuestra labor, nuestras ganancias, y la herencia de nuestros hijos.
Ha llegado a ser un padre sustituto para los niños, e hijo sustitutivo para los padres ancianos. Se ha apoderado de las obligaciones económicas que cada generación debe asumir. Por lo tanto, insiste que es el heredero legal.
En realidad, el "Estado Salvador” moderno es un pretendiente ilegítimo. Es un ejemplo mas de los intentos de Satanás para mantener el control de la herencia que le quitó a Adán. Aún mantiene el control al atraer a los hombres al pecado. En este caso, el pecado es de la irresponsabilidad familiar. Es también el pecado de adorar al Estado. ¿Cómo deben los cristianos tratar de recapturar el poder y la autoridad que el Estado nos ha quitado? El punto de partida tiene que ser que los padres y los miembros de la
familia reafirmen su responsabilidad como fuente institucional designada por Dios de su propio bienestar. La familia es la agencia principal de la asistencia social en cada civilización. Es posible que los oficiales gubernamentales nieguen esto, y que intenten atribuirse la autoridad sobre el bienestar de la familia, pero no hay modo que el Estado pueda forzar
la transferencia completa de esa responsabilidad. Puede, sin embargo, entrar en bancarrota en su intento. Es posible que fuerze también a los ciudadanos a la ruina. El Estado siempre quita la riqueza de la familia en su intento ilícito de convertirse en heredero legítimo.
"La caridad comienza en casa."Esto es una frase famosa en la vida norteamericana. Es una frase verídica. Es ahí precisamente donde la caridad debe comenzar. Esto no significa que se limita la caridad sólo al hogar. Por el contrario, la caridad solo comienza en el hogar; no ha de terminar allí (2a a los Corintios 8). Los hijos deben aprender los principios de la caridad, y la caridad ha de fluir de un hogar a otros
hogares. La familia es la agencia principal de asistencia, y en una comunidad donde hay familias fuertes, habrá menos necesidad política de otras formas in morales de asistencia administrada por el Estado.
La única manera de lograr el poder descentralizado — capturando el poder del Estado socialista moderno — es asegurar que la familia vuelva a ser la agencia principal dé bienestar. El Estado de bienestar es ilegítimo. La "familia de bienestar" es la base bíblica de la mayor parte de la beneficencia social. Es el deber de cada cabeza de familia asistir a los miembros de la familia que sufren necesidad.
Podemos ver la dirección de las sociedades socialistas del siglo veinte. El Estado tiene la intención de apoderarse de la riqueza de los justos. El Estado esta actuando como el agente político de los envidiosos, los ineptos, y los extraviados. El Estado ejerce su poder sobre las vidas de los individuos porque ejerce la autoridad de ayuda que antes se reservaba para las familias. Hasta que las familias recuperen el control sobre su riqueza, y ahorran el capital necesario para que los hijos y nietos obedientes lo hereden, el Estado socialista continuará extrayendo y desperdiciando la riqueza de la población. El Estado continuará intentando convertirse en el único heredero legítimo.
La solución bíblica a la pobreza y al Estado de beneficencia es el establecimiento de programas de asistencia voluntario como los que se describe en el libro de la Serie de Esquemas Bíblicos, In the Shadow of Plenty (En la Sombra de la Plenitud) de George Grant. Cualquier otra solución conduce a la tiranía. Conduce a la creación de una perversa familia sustituía — una que destruye el capital de sus miembros "adoptivos."
Conclusión
Adán perdió su herencia legítima cuando se rebeló contra Dios. Satanás reclamó esa herencia como un intruso ilegítimo. Conquistó al mundo en un solo día por la rebeldía de Adán.
El ministerio de Jesús restauró la herencia a su pueblo. Anunció un ministerio mundial de conquista, basada en la prédica del evangelio de la paz. Los cristianos deben continuar el mismo programa de dominio mundial que Dios asignó originalmente a Adán, y luego a Noé (Génesis 9:1-7).
Tiene que haber continuidad a largo plazo. Debe permitirse que el capital crezca con el tiempo. La base de esta continuidad de crecimiento económico a través de la historia es la herencia. Se transfiere el capital a través de las generaciones. El Estado asistendal moderno es un intento satánico de robar el capital del hombre moderno, así como Satanás robó la herencia de Adán. Es el último esfuerzo de Satanás para privar a los cristianos de su herencia legítima. En la medida que ellos aceptan esa teoría maligna del Estado como un agente de beneficencia y por lo tanto heredero legítimo, el programa de Dios del dominio mundial se atrasa.
Se debe obedecer los principios bíblicos de la herencia si los cristianos van a ejercer su responsabilidad de dominio. Ellos tienen que reconocer que:
2. El legó esta herencia a Adán.
3. La rebeldía de Adán condujo a su desheredad.
4. Jesús, como el Hijo verdadero de Dios, heredó el reino de Dios — el mundo entero. 5. Su muerte pasó su herencia a sus hermanos éticos.
6. La adopción es parte de la gracia salvadora de Dios. 7. Los hijos adoptivos heredan al reino de Dios.
8. Los cristianos deben recobrar este título legítimo al mundo.
9. La base para cobrar esa herencia es la labor, la frugalidad, y el de dejar una herencia. 10. El Estado de beneficencia es demoníaco.
11. Los impuestos sobre la herencia son de moníacos. 12. La familia es la agencia principal de la asistencia.
13. La caridad comienza en el hogar, y se difunde hacia afuera. 14. Donde hay conducta responsable, le sigue la autoridad. 15. Cristo cumplió por completo el año del jubileo.
16. La tenencia permanente de la tierra ya no se gobierna por las provisiones del año del jubileo.
17. Se debe desheredar a los hijos inmorales antes que mueran sus padres. 18. El hijo mas capacitado y moralmente fiel debería heredar una porción doble.
CAPITULO 06 - PROHIBIDO EL PASO
I. Transcendencia/Presencia
CAPITULO 6
"¡PROHIBIDO EL PASO!"
En la heredad que poseas en la tierra que Jehová tu Dios te da, no reducirás los límites de la propiedad de tu prójimo, que fijaron los antiguos(Deuteronomio 19:14).
En la segunda mitad de esta sección del libro, quisiera ofrecer ejemplos de cómo los hombres son gobernantes legítimos bajo Dios, y por qué el mismo modelo de cinco puntos del pacto reaparece en los asuntos de los hombres.
El primer principio de todo pacto bíblico es la transcendencia.Dios es el Creador. ¿Cómo se aplica esto al hombre en su relación a la creación? El hombre está hecho a imagen de Dios.Por lo tanto, el hombre es también un gobernante sobre la creación. En el Antiguo Testamento, los guardianes del santuario santo de Dios eran los sacerdotes. Por eso el Antiguo Testamento refiere de vez en cuando a los líderes religiosos como dioses. "Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga. ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos?" (Salmos 82:6-7). Los hombres son gobernantes, o jueces, sobre la creación. "Yo dije: Vosotros sois dioses, Y todos vosotros hijos del Altísimo; Pero como hombres moriréis, Y como cualquiera de los príncipes caeréis" (Salmos 82:6-7).
El juicio de Dios había de caer tanto sobre los líderes religiosos como estaba a punto de caer sobre los príncipes. Todos ellos juzgaban injustamente. De este modo, los hombres han de ejercer su gerencia sobre la creación, que es parecida a la gerencia absoluta que Dios ejerce sobre su creación. Esto es lo que señala la distinción Creador-criatura entre un Dios trascendente y hombres dependientes. El hombre es la imagen de Dios y su representante legítimo en la tierra.
El Mojón
El mojón es lo que se usaba para establecer los límites de la propiedad de cualquier familia. Nosotros usamos algo parecido hoy: la agrimensura. Guando aplicamos esta ley bíblica hoy día, ¡legalizamos la alteración de registros civiles que identifican las propiedades privadas y sus dueños. Hasta existe el seguro de título, por si se descubriese alguna irregularidad en la historia de la posesión de la propiedad, y otro puede
comprobar que la posee, la compañía de seguros paga al propietario inicial su pérdida. El propietario de un pedazo de tierra tiene el derecho de impedir el acceso a casi todos casi siempre. Hay algunas excepciones a esta regla. En casos de emergencia, la policía, como oficiales de la corte con orden de registro, tienen el derecho legal de entrar en la propiedad normalmente privada y protegida. Pero el dueño case siempre tiene el derecho legal para impedir el paso por su propiedad.
La cerca y el portón cerrado son señales de su derecho. La puerta de una casa cerrada con llave es otro ejemplo. La idea es que "el hogar de un hombre es su castillo" —
una fortaleza legal que se debe respetar.
Cuando un propietario pone un letrero que dice "Prohibido el paso" en su puerta, o en algún lugar dentro de los límites de su propiedad, se debe legalmente cumplir sus deseos. Tiene el derecho legal de impedir que la gente pase por su propiedad. El derecho legal de prohibir que otro use la propiedad es la esenda de toda propiedad. Este derecho de exclusión tiene límites. Por ejemplo, la ley bíblica dice que un viajero que camina por la carretera tiene el derecho de recoger frutas de las fincas privadas. No tiene el derecho de recoger la comida en canastas o en las bolsillas, pero tiene el derecho a todo lo que puede acarrear (Deuteronomio 23:25), Jesús y sus discípulos recogieron trigo en el sábado, pero los fariseos no les criticaban por robar, solo por tomar espigas, restregándolos con las manos en el sábado (Lucas 6:1-5).
Sin embargo, hay sólo unas pocas excepciones a la exclusión. La posesión de propiedad debe ser algo muy común en una sociedad basada en la Biblia, lo que significa que mucha gente ha de tener uso casi exclusivo de su propiedad.
Obviamente, el principio de los límites de propiedad y el derecho a la exclusión se aplica a otras formas de propiedad que la tierra. Por lo tanto, necesitamos considerar el concepto del linde.