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LA SEGURIDAD NACIONAL

1.2. Hacia un concepto democrático de Seguridad Nacional.

1.2.7. La Democracia y la Doctrina de Seguridad Nacional.

1.2.7.3. La Seguridad Integral como proyecto democrático de seguridad.

La concepción de la seguridad democrática, que hoy día se propone por los teóricos de la seguridad, cuyo objeto central es la sociedad y no el Estado, cuyo contenido central es la estabilidad y el desarrollo y no el interés nacional, y cuyo medio para atender las situaciones de inseguridad es la cooperación y no la defensa, da origen al nuevo concepto de

Seguridad Integral.

Este concepto de Seguridad Integral surge como respuesta al tradicional concepto de Seguridad Nacional, con una intención de superación e integración, como proyecto de una sociedad democrática y que da respuesta al tratamiento de las nuevas situaciones de inseguridad asociadas al desarrollo y estabilidad económica y política de los países latinoamericanos. Esta nueva concepción de la seguridad, se enfrenta al realismo político

                                                                                                                         

178 Ibídem. 179 Ibídem. 180 Ídem. p. 431.

 

“westfaliano” tradicional y hegemónico, desde una concepción geopolítica y organicista, que no da cuenta de las inéditas mutaciones que afectan a la actual sociedad occidental, desde lo individual a lo global, desde finales del siglo XX.

Es de hacer notar que la sociedad occidental, de nuestros países latinoamericanos, a finales del siglo XX y lo que va de este siglo XXI, hay situaciones tales como el escaso desarrollo económico de algunos países de la región (casos como el de Perú, Bolivia, Guatemala); la búsqueda de posicionamiento de colectivos minoritarios en la sociedad; la destrucción de recursos naturales no renovables; las migraciones masivas y no controladas; las pandemias; la situación de desigualdad extrema; los tráficos ilegales de dinero, personas, documentos legales, armas, narcóticos; de las cuales surgen lo que se denomina por los teóricos de la seguridad como “nuevas inseguridades”, y bajo las cuales se formula esta nueva concepción de “seguridad integral”.

Bajo la concepción de Alejandro P. Iturra Gamarra, hay tres elementos de la tradicional Doctrina de Seguridad Nacional, desde los cuales se va construyendo la nueva concepción de seguridad integral, la cual tiene como fin superarlos, elementos que son los siguientes:

El pensamiento tradicional e histórico de la Doctrina de Seguridad Nacional concentra su propósito “en la defensa y supervivencia del Estado y tiende a no reconocer la existencia de otros actores con sus intereses, derechos y obligaciones en una diversidad de fines, contextos y efectos.”181

El resultado de la aplicación de la tradicional Doctrina de Seguridad Nacional “tiene a privilegiar el uso del recurso fuerza, pues la formulación del concepto en su forma más consolidada se origina y desarrolla a partir de sucesivas experiencias estudiadas en el nivel

                                                                                                                         

181 Iturra Gamarra, Alejandro P., La seguridad tradicional no entrega respuestas en las Americas, en Rojas

Aravena, Francisco; Milet, Paz, (eds.), Seguridad y defensa en las Americas: La búsqueda de nuevos consensos, FLACSO-Chile, Santiago 2003, p. 443.

 

estratégico-militar, aunque no exclusivamente, con claras proyecciones hacia lo económico y político.”182

La tradicional Doctrina de Seguridad Nacional “asume la dimensión política y económica de las relaciones internacionales a través de los congruentes instrumentos políticos (diplomáticos y militares) y económicos, pero genera una conflictividad con lo social, cultural y ambiental pues no reconoce de manera razonable el avance de aquellas mutaciones que desbordan la mirada de una visión estrecha.”183

Así, la nueva concepción de la seguridad integral pretende llegar a la superación de estos tres temas de la tradicional Doctrina de Seguridad Nacional, los cuales, a consideración de los teóricos de la seguridad integral, impiden que la tradicional Doctrina de Seguridad Nacional dé respuesta a las nuevas situaciones de inseguridad que se plantean en las sociedades actuales de los países latinoamericanos y la lleven a cancelar todo proyecto democrático en dichas sociedades.

Desde esta perspectiva de intento de superación democrática de la Doctrina de Seguridad Nacional, la concepción democrática de seguridad, en opinión de Alejandro P. Iturra Gamarra, debe de considerar las siguientes características de las “nuevas situaciones de inseguridad” o “inseguridades emergentes”, que las definen y que llaman a hacer un replanteamiento, en clave democrática, de la tradicional Doctrina de Seguridad Nacional:

Las inseguridades emergentes se caracterizan por una vulnerabilidad mutua, que discurre junto al concepto de seguridad, es decir, “[...] en un sistema globalizado la fortaleza de sus componentes más desarrollados y mejor protegidos están condicionados por los eslabones más débiles. Mientras exista vulnerabilidad extrema en algunos sectores de la globalidad, todos somos en cierta medida vulnerables.”184

                                                                                                                         

182 Ibídem. 183 Ibídem. 184 Ídem. p.444.

 

No existe una definición de seguridad, es decir, “[...] Lo que esta presente son múltiples concepciones formuladas y aplicadas por actores locales mediante políticas en todos aquellos espacios que van desde lo personal a lo global y por un tiempo determinado.”185

Las inseguridades emergentes son trasnacionales, ello en virtud “[...] de la disminución de la importancia de las fronteras y las soberanias.”186, ello como consecuencia del actual proyecto de globalización. Así, “[...] La hegemonía del poder y el bilateralismo tienden a ser inoperantes, salvo cuando actúa Estados Unidos, a la vez que los mecanismos multilaterales todavía son inadecuados.”187

Las seguridades emergentes “[...] gozan de un carácter fraccional, vale decir, sus resultados a nivel local tienen repercusiones macro y viceversa.”188

Un concepto democrático de seguridad, como se quiere que sea el concepto de seguridad integral, al tomar en cuenta las anteriores características de “las inseguridades emergentes” o “nuevas inseguridades”, dicho concepto debe de ser construido como un concepto integral y plural, ya no unitario ni hegemónico, y que goce de las siguientes cualidades:

El concepto democrático de seguridad integral debe ser multiactoral, ya que “La seguridad alternativa prevé la existencia de varios actores como objeto y sujetos de seguridad [...] pues son ellos quienes reciben los impactos de las inseguridades trasnacionales, fraccionales y asociadas a la noción de vulnerabilidad mutua”189

                                                                                                                          185 Ibídem. 186 Ibídem. 187 Ibídem. 188 Ibídem. 189 Ibídem.

 

El concepto democrático de seguridad integral debe ser multidimensional, ya que los actores “[...] son afectados por las inseguridades en cinco dimensiones concurrentes e interrelacionadas: la social, la cultural, la económica, la política, la ambiental.”190

El concepto de seguridad integral es multiespacial, ya que, “[...] un actor posee la capacidad de generar distintas estrategias en la búsqueda de ‘comunidades de seguridad’ cada vez más amplias. Va desde lo individual a lo global. Un Estado puede implementar estrategias diferentes, pero coherentes en sus principios, a nivel vecinal, subregional, regional y global.”191

El análisis de la seguridad integral requiere de un enfoque multidisciplinario.

La seguridad integral “[...] se preocupa de estudiar las causas y contextos de las inseguridades emergentes, más allá de sus consecuencias o expresiones sintomáticas”192, es

decir, bajo el análisis multidisciplinario, la seguridad integral no sólo ve las causas y los contextos en que se producen las inseguridades emergentes, describiéndolas, sino que va más allá de los orígenes, de sus causas, ya que pretende analizarlas desde las áreas económica, política, social, cultural y ambiental.

Tal y como se ha expuesto en líneas anteriores, la Doctrina de Seguridad Nacional se construye como un paradigma bajo el cual se construye un Estado para defender a una sociedad, a una Nación, aún en contra de sí misma. Por el contrario, el intento de construcción del concepto democrático de seguridad integral parte de la pluralidad, al poner en el centro de la discusión la existencia de otros actores, además del Estado, en los temas de seguridad; actores con diversos intereses y derechos, que llevan a ser considerados por las políticas públicas de seguridad que implemente el Estado, y por ende, a ser considerados en la agenda de gobierno en el tema de seguridad. Con lo cual, se hace explícito por el concepto

                                                                                                                         

190 Ibídem. 191 Ídem. p. 445. 192 Ibídem.

 

de seguridad integral que el problema de seguridad es un problema relativo, en función de los diversos actores a considerar.

Para la Seguridad Integral, existen cuatro niveles de inseguridad completamente diferenciados y con tratamiento diverso:

1. La amenaza global ante el régimen internacional. 2. La amenaza frente al Estado.

3. Los riesgos ante el pueblo.

4. Y los peligros específicos frente a la persona.

Esta Seguridad Integral debe ser aplicada mediante nociones, organizaciones, instituciones y procesos que posibiliten la toma de decisiones en la construcción de las políticas públicas de seguridad, de tal suerte que dichas políticas públicas “[...] deben ser planificadas, multilaterales, concertadas, preventivas, proactivas y materializarse a través de políticas públicas sometidas al escrutinio ciudadano”193, y dichas políticas públicas en materia de seguridad deben de asumir los rasgos disuasivos y/o cooperativos194, más no represivos bajo el concepto de la Doctrina de Seguridad Nacional. Y para el diseño de las políticas públicas en materia de seguridad, bajo la concepción de la Seguridad Integral, se debe de emplear una Metodología Estratégica Dinámica, “[...] que apuesta por la conciliación del rasgo disuasivo y cooperativo que expresa un país mediante la distribución de ‘cuánta’ disuasión a ‘quién’ y ‘qué’ cooperación ‘con quién’. Su aporte reside en que coopera a racionalizar conjuntamente las Fuerzas Armadas y sus objetivos estratégicos en el nivel vecinal, subregional, regional y global. Este es un tema político, político-estratégico y estratégico con vocación de futuro [...]”195.

                                                                                                                         

193 Ídem. p. 448. 194 Ibídem.

 

1.2.7.4. El control de los servicios de inteligencia en el proyecto democrático de