Esta área se refiere al modo en que el alumno sordociego va a comunicarse con personas
oyentes que no son de su entorno habitual y que desconocen el sistema de comunicación
que utiliza (lengua de signos, dactilológico, gestos naturales). Es un área imprescindible que se debe entrenar y que les permitirá pedir ayuda o información durante los desplazamientos y acti- vidades planteadas, incluso con los que conservan resto visual y auditivo, ya que las condiciones ambientales (iluminación o sonido) pueden cambiar.
Hay que analizar el modo en que se comunica de manera receptiva, para observar sus estrategias con el fin de lograr información, y expresiva, pensando si se va a hacer comprender por personas desconocidas.
Las formas en que algunas personas sordociegas se expresan con el público, de- pendiendo de los niveles de funcionamiento que posean, son el habla, la escritura y los ges-
tos naturales. Se puede practicar la escritura de frases en las que se solicita una acción; por
ejemplo, “Me he perdido, por favor acompáñame a la entrada del instituto”.
Otro grupo de estudiantes no va a saber realizar una representación escrita de la lengua de signos o por su pérdida visual no van a poder generar un mensaje en tinta en el momento en que lo necesita. Su comunicación expresiva con el público se basa en el uso de tarjetas
pendiendo de las características sensoriales del alumno y de su nivel de comprensión, pueden estar basados en la combinación de frases y fotografías, frases y dibujos o frases y objetos o parte de estos, que le facilite el reconocimiento de las cosas para luego poder señalar y pedir lo que deseen o indicar la necesidad que tienen. Por ejemplo, en una cuartilla aparece arriba “DEME…” y debajo productos recortados de los catálogos de publicidad.
Foto 7.14. Inicio de tarjeta de comunicación
Fotos 7.15. y Foto 7.16. Tarjetas de comunicación
La forma de comunicación receptiva dependerá del canal sensorial que pueda utilizar:
• El visual: interpreta indicaciones y gestos del interlocutor, empareja tarjetas, ve la opción
que le señalan de entre varias en su cuaderno de comunicación, lee información que le escriben en su libreta con el rotulador del grosor que necesita o mensajes en la pantalla de su móvil en condiciones adecuadas de iluminación ambiental.
• El auditivo: entiende un mensaje oral si le hablan a corta distancia y no hay ruido de fondo. • El táctil: lee información escrita en braille en la Línea Braille de su móvil o deletreada
en la tablilla Braille/Vista, comprende la escritura de números y letras mayúsculas en la palma de la mano.
Fotos 7.17. y Foto 7.18. Tablillas de comunicación
ADAPTACIONES QUE HAY QUE CONSIDERAR
LECTO- ESCRITURA:
Para ver un objeto, una imagen o leer un texto, influye el tamaño real del objeto, la distancia desde este al ojo, su iluminación y contraste con el fondo.
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Comprueba el tamaño de letra, imagen u objeto que le pre- sentas; algunos necesitan un tamaño grande y otros reducido para que entre en su campo visual central.
Comprueba si el contraste de la figura con el fondo es sufi- ciente. Se puede utilizar un rotulador de punta gruesa para aumentar el contraste o colocar el folio u objeto sobre una cartulina de otro color si la mesa tiene un tono similar. Permite que se acerque al texto y a la pizarra.
Analiza la iluminación del aula. Debe sentarse de modo que no le dé la luz de la ventana de frente. Evita los brillos sobre su mesa y la pizarra.
ORIENTACIÓN:
Analiza los recorridos que debe realizar entre aulas, espacios de deporte, co- medor, aseos. • • • • • •
Observa en qué espacios se desenvuelve mejor. La ilumina- ción adecuada depende de la patología de cada alumno. Al- gunos necesitan poca luz porque les deslumbra y para otros es necesario que sea abundante y uniforme, sin zonas de oscuridad. En este caso plantea si se puede aumentar la can- tidad de luz en las zonas oscuras.
Coloca líneas de dirección visuales y táctiles, como bandas de color a media altura de la pared, que faciliten el desplaza- miento por los pasillos y la localización de objetivos.
Pon marcas visuales y táctiles en lugares donde debe girar si le producen confusión.
Las marcas de contraste y textura diferentes al inicio de las es- caleras y en el filo de cada peldaño ayudan a su localización. Los números con color y relieve junto a las escaleras y ascen- sores permiten identificar el piso en el que se está.
Los elementos que sobresalen de la pared sin base que llegue al suelo son peligrosos. Coloca algún objeto debajo para que lo localice con el pie y no se golpee.
La sordoceguera es una discapacidad que afecta de manera integral a todos los ámbitos de la persona. Desde el abordaje educativo dentro de esta área, las principales limitaciones tienen que ver con: la interacción y comunicación del alumno con su entorno, los problemas que surgen al carecer de un sistema de comunicación, las relaciones con los demás, la integración de este en las dinámicas educativas, el reconocimiento o el ocultamiento, por parte del alumno, de las dificultades que conlleva la sordoceguera, etc.
Todas estas situaciones plantean muchos interrogantes de cara a la intervención y estarán condicionadas en gran medida por las características personales de cada alumno.
Con el fin de facilitar la tarea docente con el colectivo de alumnos con sordoceguera se plantea, para el desarrollo de este apartado, la siguiente caracterización:
• Alumnos con sordoceguera escolarizados en educación especial. • Alumnos con sordoceguera escolarizados en educación ordinaria.