Capítulo II Marco teórico
2.2. Bases teóricas
2.2.2. Las estrategias metacognitivas
Las estrategias de manejo de recursos son una serie de estrategias de apoyo que incluyen diferentes tipos de recursos que contribuyen a que la resolución de la tarea se lleve a buen término. Tienen como finalidad sensibilizar al estudiante con lo que va a aprender; y esta sensibilización hacia el aprendizaje integra tres ámbitos: la motivación, las actitudes y el afecto. Este tipo de estrategias coincide con lo que Weinstein y Mayer
llaman estrategias afectivas y otros autores denominan estrategias de apoyo, e incluyen aspectos claves que condicionan el aprendizaje como son el control del tiempo, la organización del ambiente de estudio, el manejo y control del esfuerzo, etc. Este tipo de estrategias, en lugar de enfocarse directamente sobre el aprendizaje tendrían como finalidad mejorar las condiciones materiales y psicológicas en que se produce ese
aprendizaje. Gran parte de las estrategias incluidas dentro de esta categoría tiene que ver con la disposición afectiva y motivacional del sujeto hacia el aprendizaje. La importancia de los componentes afectivo-motivacionales en la conducta estratégica es puesta de manifiesta por la mayor parte de los autores que trabajan en este campo. Todos coinciden en manifestar que los motivos, intenciones y metas de los estudiantes determinan en gran medida las estrategias específicas que utilizan en tareas de aprendizaje particulares. Por eso, entienden que la motivación es un componente necesario de la conducta estratégica y un requisito previo para utilizar estrategias.
El conocimiento metacognitivo requiere consciencia y conocimiento de variables de la persona, de la tarea y de la estrategia. En relación con las variables personales está la consciencia y conocimiento que tiene el sujeto de sí mismo y de sus capacidades y limitaciones cognitivas; aspecto que se va formando a partir de las percepciones y comprensiones que desarrollamos nosotros mismos en tanto sujetos que aprenden y
va a tratar de resolver. Significa, por tanto, averiguar el objetivo de la tarea, si es familiar o novedosa, cuál es su nivel de dificultad, etc. En cuanto a las variables de estrategia,
incluyen el conocimiento acerca de las estrategias que pueden ayudar a resolver la tarea. En este sentido, puede entenderse la consciencia (conocimiento) metacognitiva como un proceso de utilización de pensamiento reflexivo para desarrollar la consciencia y
conocimiento sobre uno mismo, la tarea, y las estrategias en un contexto determinado. Por tanto, una buena base de conocimiento de las características y demandas de la tarea, de las capacidades, intereses y actitudes personales, y de las estrategias necesarias para completar la tarea, son requisitos básicos de la consciencia y conocimientos
metacognitivos; a lo que debemos de añadir la regulación y control que el propio sujeto debe ejercer sobre todo lo anterior. La metacognición regula de dos formas el uso eficaz de estrategias: en primer lugar, para que un individuo pueda poner en práctica una estrategia. Antes debe tener conocimientos de estrategias específicas y saber cómo, cuándo y por qué debe usarlas. Así, por ejemplo, debe conocer las técnicas de repaso, subrayado, resumen, etc. y saber cuándo conviene utilizarlas. En segundo lugar, mediante su función
autorreguladora, la metacognición hace posible observar la eficacia de las estrategias elegidas y cambiarlas según las demandas de la tarea.
Según Monereo y Clariana, estas estrategias están formadas por procedimientos de autorregulación que hacen posible el acceso consciente a las habilidades cognitivas empleadas para procesar la información. Para estos autores, un estudiante que emplea estrategias de control es también un estudiante metacognitivo, ya que es capaz de regular el propio pensamiento en el proceso de aprendizaje.
Como tema de investigación en Psicología se comienza a utilizar este concepto a comienzos de la década del 70, siendo Flavell (1971), el primero en utilizarlo aunque
circunscribiéndolo inicialmente a la metamemoria. Es recién a mediados de los 80 en la que se realizan intentos para definirlo teórico y operacionalmente (Borkowski, 1985).
Dentro de las raíces históricas de la metacognición se encuentran las siguientes líneas de investigación:
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Los estudios sobre la conciencia, principalmente sobre la conciencia reflexiva.-
Los que se han formulado como parte de una teoría de la mente.-
Los que estudian el procesamiento controlado y explícito frente al automático y tácito.-
Los que se refieren al estudio del pensamiento estratégico-
Los que están vinculados al estudio de trastornos neurológicos.-
Los que tienen que ver con el autocontrol, la autoeficacia y el autoconcepto.-
Los que describen y explican el aprendizaje autorregulado-
Los que analizan la recursividad.-
Los que desarrollan el concepto cibernético de retroalimentación informativa.Importancia de las estrategias metacognitivas
Los cambios acelerados que se viven hoy en día a afectado de manera directa el ámbito educativo, la ingente cantidad de información nueva que se produce masivamente obliga a que los estudiantes se relacionen interactivamente con la información, para poder utilizarla en su provecho, esto implica el empleo de una variedad de estrategias que le permiten mejores logros académicos, en términos de logros de aprendizaje. Aprender a aprender se ha convertido en el nuevo reto del presente siglo, lo cual impregna de nuevas formas de abordar el tema de aprendizaje por parte de los estudiantes.
Es así que la importancia de las estrategias está relacionada con la capacidad de los estudiantes para enfrentar el reto de aprender mediante el desarrollo de una variedad de herramientas cognitivas, esto implica que los estudiantes cada vez que ejecuten alguna
tarea académica se van perfilando en su manejo, informándose por ellos mismos como están aprendiendo y sobre todo como pueden mejorar, por ellos mismos sus propios
aprendizajes. Tal como afirman Flavell, 1976; Baker, 1994).la metacognición resulta ser el conocimiento que tiene un individuo sobre la cognición y los propios procesos cognitivos, producto o cualquier otra cuestión relacionada con ellos.
De esta manera según Acedo (2003) el empleo por parte de los estudiantes de las estrategias meta cognitivas les permite evaluar su aprendizaje, así como tener la capacidad de ir mejorando por sí mismos. Esto implica que el empleo de la metacognición, resulta ser un mecanismo de adaptación a ciertas situaciones de aprendizaje, que el estudiante
considere valioso y que constituyen una ventaja en términos de lograr determinados logros. La ejecución de estrategias de aprendizaje apropiadas hace que el sujeto realice acciones que, junto con la formulación de los objetivos de aprendizaje y la evaluación de los resultados le permitan, con el tiempo, convertirse en un aprendiente autónomo (Wenden y Rubin, 1987).
Lograr estudiantes, autónomos que tengan la capacidad de asumir su propia responsabilidad de sus propios aprendizajes, se convierte en la tarea fundamental de la educación en todos sus niveles, lograrlo implica necesariamente el manejo de estrategias cognitivas que le permitan evaluar cómo están realizando su trabajo académico, y el manejo de estrategias cognitivas les va a facilitar las herramientas para regular sus propias estrategias y enfrentar con éxito la tarea de aprender.
Características de las estrategias metacognitivas
Las estrategias metacognitivas si bien constituyen actividades cognitivas encaminadas a la evaluación y al control del conocimiento, están directamente
relacionadas con el quehacer cognitivo y metacognitivo del estudiante, esto le permite tener consciencia de las actividades que realiza para lograr sus metas académicas, sin
embargo ello resulta más provecho sí, es que se toma en cuenta que cada estudiante actúa en función de sus intereses y necesidades aprendizaje.
Razón por la cual dichas actividades tiene un carácter intencional y deliberado, dado a que están encaminadas a maximizar los esfuerzos del aprendiz para el logro de sus metas de aprendizaje.
La metacognición se refiere al conocimiento, concientización, control y naturaleza de los procesos de aprendizaje.
El aprendizaje metacognitivo puede ser desarrollado mediante experiencias de aprendizaje adecuadas.
Cada persona tiene de alguna manera puntos de vista metacognitivos, algunas veces en forma inconsciente.
De acuerdo a los métodos utilizados por los profesores durante la enseñanza, pueden alentarse o desalentarse las tendencias metacognitivas de los estudiantes.