5. MARCO CONCEPTUAL
5.5 Las habilidades sociales
Las habilidades sociales son conductas que se dan en la relación con los otros, entre pares, adultos, niños y adolescentes. Dependen del contexto y de la situación, los individuos responden a formas de interacción en el que convergen las relaciones interpersonales, la comunicación, la cooperación y otras conductas pro-sociales (Vidal, González, Cuevas y Gutiérrez, 2013).
Estos autores explican que las habilidades sociales están presentes en todas las formas de interacción del ser humano, incluso en temas relacionados para afrontar problemas y conflictos; Vidal et al. (2013) mencionan que: “las habilidades sociales hacen referencia a una serie de comportamientos aprendidos que facilitan la relación con los otros y que permiten afrontar de modo efectivo y adaptativo las demandas del entorno social”(p.102).
La investigación sobre las habilidades sociales se ha llevado a cabo desde diferentes posturas o ciencias sociales para su estudio pasando por la sociología, la psicología, la educación, trascendiendo en temas como la salud, donde las habilidades sociales reciben otro nombre “Habilidades para la vida”. La División de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud lanzó la Iniciativa Internacional para la Educación en Habilidades para la Vida en las Escuelas (Life Skills Education for Children and Adolescents in Schools 1993) Fundación EDEX (2007)
La Organización Mundial de la Salud propuso las Habilidades para la Vida en el marco de la educación formal, para complementar la experiencia vital de socialización con nuevas oportunidades de aprendizaje. Todo ello con el objetivo de promover competencias psicosociales y favorecer así el bienestar físico, mental y social de niñas, niños y jóvenes.
Las habilidades sociales o para la Vida son diez destrezas o herramientas que incluyen: El autoconocimiento(la habilidad de conocerse a sí mismo) la empatía, la comunicación asertiva, las relaciones interpersonales, la toma de decisiones, el manejo de problemas y conflictos, el pensamiento creativo, el pensamiento crítico, el manejo de emociones y sentimientos, manejo de
tensiones y estrés como comportamientos que hacen parte de los procesos de educación y mediación con sus pares o con el resto del grupo. Fundación EDEX (2007)
A continuación se describen en detalle seis destrezas o herramientas abordadas en el proceso realizado dentro del servicio social obligatorio y que son propuestas por la Organización Mundial de la Salud OMS. Fundación EDEX (2007)
Tabla 1
Cuadro de destrezas utilizadas
Habilidad
social: Definición
Auto- conocimiento
Conocerse es el soporte y el motor de la identidad y de la autonomía. Captar mejor nuestro ser, personalidad, fortalezas, debilidades, actitudes, valores, aficiones… Construir sentidos acerca de nosotros mismos, de las demás personas y del mundo que compartimos. En definitiva, saber qué se quiere en la vida e identificar los recursos personales con que se cuenta para lograrlo.
Empatía
La empatía es una capacidad innata de las personas que permite tender puentes hacia universos distintos al propio, para imaginar y sentir cómo es el mundo desde la perspectiva de la otra persona. Poder sentir con la otra persona facilita comprender mejor las reacciones, emociones y opiniones ajenas, e ir más allá de las diferencias, lo que nos hace más tolerantes en las interacciones sociales.
Comunicaci ón asertiva
La persona que se comunica asertivamente expresa con claridad lo que piensa, siente o necesita, teniendo en cuenta los derechos, sentimientos y valores de sus interlocutores. Para esto, al comunicarse da a conocer y hace valer sus opiniones, derechos, sentimientos y necesidades, respetando las de las demás personas.
Relaciones inter- personales
Establecer y conservar relaciones interpersonales significativas, así como ser capaz de terminar aquellas que bloqueen el crecimiento personal (relaciones tóxicas). Esta destreza incluye dos aspectos claves. El primero es aprender a iniciar, mantener o terminar una relación; el segundo aspecto clave es aprender a relacionarse en forma positiva con las personas con quienes se interactúa a diario (en el trabajo, en la escuela, etc.)
Manejo de problemas y
conflictos
No es posible ni deseable evitar los conflictos. Gracias a ellos, renovamos las oportunidades de cambiar y crecer. Podemos aceptar los conflictos como motor de la existencia humana, dirigiendo nuestros esfuerzos a desarrollar estrategias y herramientas que permitan manejarlos de forma creativa y flexible, identificando en ellos oportunidades de cambio y crecimiento personal y social.
Pensamiento crítico
Analizar experiencias e información y ser capaz de llegar a conclusiones propias sobre la realidad. La persona crítica no acepta la realidad de manera pasiva “porque siempre ha sido así”. Por el contrario, se hace preguntas, se cuestiona rutinas, investiga.
El uso continuo de las habilidades sociales ayuda a mantener las relaciones sociales positivas mejorando así el entorno, se logra analizar las dinámicas que se entretejen con los individuos en el desarrollo cognitivo, socio afectivo y actitudinal. Este fenómeno de las dinámicas en las relaciones, se explica al reconocer las capacidades de aprendizaje del ser humano en la cual las habilidades que implican relacionarse con los demás, son las habilidades sociales y las habilidades internas de las personas es la inteligencia emocional (Goleman, 2008).
La “Inteligencia Social” (Goleman, 2008) se define como las habilidades que surgen positivamente cuando se interactúa con los otros, entre las cuales se encuentran: i) “la conciencia social”: lo que percibimos sobre los otros y ii) “la facilidad –habilidad- social”, lo que hacemos en consecuencia con esa conciencia. (Goleman, 2008, p 90).
Goleman (2008) describe la conciencia emocional del otro como: la capacidad de identificar las emociones y sentimientos del otro; reconocer lo que lo contiene. Sobre la facilidad emocional afirma que es la capacidad de articular sus propios temores con los temores identificados en los otros a fin de identificar qué hacer para protegerse a sí mismo y al otro; así mismo incluye la habilidad de comunicarse asertivamente y escuchar empáticamente
El aporte de Goleman trasciende fronteras llegando a la importancia de la escuela en la formación de las habilidades sociales, en la que hace mención de las habilidades sociales en “el ABC de la inteligencia emocional”, un programa de “La ciencia del Yo” (Goleman, 2000) que busca realizar una alfabetización emocional en niños de una escuela, basados en la educación afectiva. El autor resalta los aportes de las habilidades sociales como primordiales en la vida social del niño que van de forma paralela a su proceso de formación educativa, insistiendo en el aprendizaje, construcción y apropiación de algunas habilidades como el autoconocimiento emocional, la empatía, asertividad, manejo de emociones y las relaciones interpersonales, que permiten a su vez la construcción de su inteligencia a nivel social y emocional.
Las relaciones interpersonales son un punto esencial del programa, lo que incluye aprender a escuchar y a formular las preguntas correctas, a discriminar entre lo que el otro expresa y los propios juicios y reacciones, a ser positivo antes
que a estar enfadado o en una actitud pasiva, a aprender el arte de la cooperación, la solución de los conflictos y el compromiso de la negociación (Goleman, 2000, p.309) Al reconocer estas habilidades como procesos de aprendizaje en la educación formal implica reconocer las capacidades del ser humano de adquirir conocimientos en procesos de forma práctica y dinámica que se da en las relaciones con el otro.