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Un total de 84.121 personas entre 16 y 64 años plantean problemas de limitación o dependencia especial ligada a la salud, lo que supone una prevalencia del 5,85%. La proporción de personas con dependencia especial se sitúa en el 2,35%.

Población de 16 a 64 años

Presencia de situaciones de limitación y/o dependencia (Datos absolutos y % verticales)

Situaciones de limitación o Dependencia

Datos

absolutos % vertical

Dependencia especial 33.796 2,35

Limitación sin dependencia especial 50.325 3,50

Con alguna limitación 84.121 5,85

Sin ninguna limitación 1.353.579 94,15

Total 1.437.700 100

Tanto en lo relativo a la prevalencia del conjunto de limitaciones asociadas a la salud (6,22 frente a 5,47%) como a las situaciones de dependencia especial (2,58 frente a 2,12%), el impacto del problema en los hombres resulta mayor. A diferencia de lo observado en otros grupos de edad, sin embargo, las diferencias no resultan en este caso sustanciales.

Población de 16 a 64 años

Presencia de situaciones de limitación y/o dependencia por sexo (% verticales)

Situaciones de limitación o dependencia Hombres Mujeres

Dependencia especial 2,58 2,12

Limitación sin dependencia .especial 3,64 3,35

Con alguna limitación 6,22 5,47

Sin ninguna limitación 93,78 94,53

Total 100 100

En la edad activa, la presencia de situaciones de limitación y de dependencia especial resulta determinante en la probabilidad de participar en el mercado de trabajo. De esta forma, frente a una tasa de actividad del 74,4% entre las personas de 16 a 64 años sin limitaciones de salud, la proporción baja al 54,4% en personas con limitación, al 42,4% en personas con dependencia especial pero autónomas, al 32,9% en personas con dependencia especial leve, al 24,6% en personas con dependencia especial moderada y al 13,5% en personas con dependencia total o grave.

Los coeficientes de ocupación muestran la misma tendencia. Así, frente a un 68,4% de ocupados en personas sin limitaciones, la proporción baja al 44% en personas con limitaciones menores, a niveles del 25% en personas con dependencia especial leve o prácticamente autónomas y a cifras inferiores al

El paro incide más claramente además en las personas con limitaciones ligadas a problemas de salud. Frente a una tasa de paro potencial del 8,1% en las personas sin limitación, la cifra llega al 19% en las personas con limitaciones pero sin dependencia especial, situándose en un 31,5% del conjunto de las personas con dependencia especial.

Población de 16 a 64 años según grado de dependencia mixta Barthel/Lawton y relación con la actividad

(% horizontales) TOTAL

Relación con la actividad

Situación en relación a la dependencia (Barthel/Lawton) Ocupado

No ocupado potencialmente activo Tasa de actividad Tasa de paro potencial Total o grave 13,5 0,0 13,5 0,0 Moderada 12,3 12,3 24,6 49,9 Leve 25,0 7,9 32,9 24,1

Dependencia especial. Autónomo 25,6 16,8 42,4 39,6

Con dependencia especial 20,5 9,4 30,0 31,5

Otros con limitación 44,0 10,3 54,4 19,0

Sin problemas 68,4 6,1 74,4 8,1

Total 66,4 6,3 72,7 8,6

Las mismas tendencias se observan entre hombres y mujeres. El proceso de salida del mercado de trabajo y del sistema productivo es mucho mayor entre las mujeres con limitaciones asociadas a la salud. De esta forma, sólo un 8,1% de las mujeres con dependencia especial están ocupadas frente a un 30,5% entre los hombres. En el caso de las personas con limitaciones pero sin dependencia especial, frente al 51,1% de hombres ocupados, la proporción baja al 36,2% entre las mujeres. Nótese no obstante que el diferencial también es llamativo en el caso de las personas sin limitación (79,7% de los hombres ocupados frente a apenas un 56,9% de las mujeres), circunstancia que refleja el sesgo de género de la ocupación en el conjunto de la sociedad vasca.

Sin embargo, el dato más relevante es la notable diferencia en la tasa de paro potencial en función del género entre personas con limitaciones pero sin dependencia especial y personas sin limitaciones asociadas a la salud. Mientras las cifras no se alejan en exceso entre hombres (11,7 frente a 6,3%), en la mujer aumenta notablemente el diferencial (28,2% en las mujeres con alguna limitación pero sin dependencia especial frente a 10,6% en las que no tienen ningún tipo de limitación). En la mujer, por tanto, la presencia de una mínima limitación asociada a la salud se traduce en un aumento extraordinario de las tasas de paro.

Población de 16 a 64 años según grado de dependencia mixta Barthel/Lawton y relación con la actividad

(% horizontales) HOMBRES

Relación con la actividad

Situación en relación a la dependencia (Barthel/Lawton) Ocupado

No ocupado potencialmente activo Tasa de actividad Tasa de paro potencial Total o grave 30,0 0,0 30,0 0,0 Moderada 16,5 11,1 27,6 40,3 Leve 40,2 8,0 48,2 16,5

Dependencia especial. Autónomo 31,0 16,8 47,8 35,1

Con dependencia especial 30,5 10,6 41,1 25,7

Otros con limitación 51,1 6,8 57,9 11,7

Sin problemas 79,7 5,4 85,1 6,3

Total 77,4 5,6 82,9 6,7

MUJERES

Relación con la actividad

Situación en relación a la dependencia (Barthel/Lawton) Ocupado

No ocupado potencialmente activo Tasa de actividad Tasa de paro potencial Total o grave 4,9 0,0 4,9 0,0 Moderada 3,2 14,9 18,1 82,2 Leve 10,1 7,9 17,9 43,8

Dependencia especial. Autónomo 12,6 16,9 29,5 57,3

Con dependencia especial 8,1 8,0 16,1 49,7

Otros con limitación 36,2 14,2 50,5 28,2

Sin problemas 56,9 6,7 63,6 10,6

Total 55,2 7,0 62,2 11,3

A la vista de los datos anteriores, el elemento fundamental que sobresale del análisis de la relación con la actividad es la notable caída de la ocupación, asociada tanto a una menor tasa de actividad como a una mayor tasa de paro, que se asocia a la presencia de limitaciones de salud. Aunque los problemas aumentan cuando están presentes situaciones de dependencia especial, lo cierto es que la mera presencia de limitaciones menores tiene un impacto diferencial.

El impacto de las limitaciones asociadas a problemas de salud, incluso de los más leves, no se limita a las cifras generales de actividad, ocupación y paro. El análisis de los datos relativos a la presencia de problemas especiales de inserción laboral revela también que éstos se presentan con especial intensidad en las personas con una dependencia especial más moderada. Así, plantean esta

De esta forma, podemos constatar que si la mera presencia de una limitación asociada a la salud se traduce en una sustancial caída de las tasas de actividad y en un incremento de la tasa de paro, esta realidad se traduce igualmente entre los colectivos en edad activa en una mayor presencia de problemas especiales de inserción laboral. Aunque lógicamente la exclusión laboral afecta especialmente a las personas con mayores niveles de dependencia, donde se detectan los menores coeficientes de ocupación, lo cierto es que respecto a las personas sin limitaciones de salud los datos disponibles indican que el diferencial más llamativo en los problemas de inserción laboral corresponde en realidad a las personas con menor nivel de dependencia. Ese diferencial resulta, en efecto, poco explicable en términos estrictos de limitaciones funcionales objetivas.

Población de 16 a 64 años según grado de dependencia mixta Barthel/Lawton y presencia de problemas especiales de inserción laboral

(% sobre el grupo de referencia)

% con problemas especiales de inserción laboral

Situación en relación a la dependencia (Barthel/Lawton) Hombres Mujeres Total

Total o grave 9,2 3,2

Moderada 11,4 7,8

Leve 26,5 7,9 17,1

Dependencia especial. Autónomo 31,5 18,9 27,8

Otros con limitación 4,7 5,4 5,0

Sin problemas 3,6 3,2 3,4

Total 4,2 3,3 3,7

Un último dato de interés hace referencia a la disposición efectiva para el trabajo, información que únicamente está disponible para el conjunto de personas con problemas de dependencia especial en edad activa. Los datos confirman la baja propensión a la actividad del colectivo, con apenas un 27,1% del mismo ocupado, realizando una demanda de trabajo activa o, sin abordar ésta, mostrando signos de desánimo compatibles con una efectiva disposición al trabajo. La proporción se limita a alrededor de un 15% de la población con una dependencia moderada, grave o total, aumentando al 30,9% en el caso de una dependencia leve y al 39,7% en el de personas con una dependencia especial pero en la práctica autónomas. Incluso en las situaciones más favorables, por tanto, menos de la mitad de las personas consideradas están disponibles para acceder a un empleo en el mercado de trabajo de la CAE.

Población de 16 a 64 años con dependencia especial según grado de dependencia mixta Barthel/Lawton y disposición efectiva hacia el trabajo

(% verticales)

Situación en relación a la dependencia (Barthel/Lawton)

Disposición efectiva hacia el trabajo Total o grave Moderada Leve

Dependencia especial Autónomo Total Ocupado 13,5 12,3 25,8 25,6 20,8 Demanda activa ,0 4,3 3,2 11,5 5,0 Desanimados ,0 ,0 1,9 2,6 1,3

Demanda actualmente ficticia ,0 3,3 3,8 5,9 3,5

Otros que no buscan empleo 86,5 80,0 65,3 54,4 69,5

PROBLEMAS EN LAS RELACIONES PERSONALES, FAMILIARES Y SOCIALES