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LECTOR COMPETENTE, LECTOR DETECTIVE: UN CONTINUUM EN TORNO AL GÉNERO POLICIAL

Carolina Muavero

[email protected] asociació[email protected] Norma Salles

[email protected]

Asociación Argentina Nuevas Alfabetizaciones (AANA) Ediciones SM-Argentina

Ciudad de Buenos Aires – ARGENTINA

Resumen

El análisis de las prácticas que, como formadoras de docentes en educación superior, iniciamos en 2007 sobre la lectura literaria en la escuela (específicamente, género policial) y que, a partir de 2009, profundizamos en los niveles primario y medio, como coordinadoras del proyecto iberoamericano Escribir como Lectores en Argentina, nos posibilitó relevar las características del lector “detective” y hallar puntos de contacto con el lector competente. En paralelo, nos condujo a reflexionar sobre el carácter “motivador” que posee el discurso del policial para la lectura de textos argumentativos.

El abordaje de diversos géneros discursivos en los soportes analógico y digital, la intertextualidad como recurso didáctico, la interacción dialógica en las aulas y el encuentro con “creadores” del género facilitaron la entrada de los estudiantes en el universo de la ficción y la no ficción. Al mismo tiempo, propiciaron el análisis del discurso de diversos actantes acerca de acontecimientos de la realidad próxima; sucesos que, en un alto porcentaje, ingresaron en temáticas propias del género policial.

El camino que venimos transitando y que nos ha permitido descubrir un “continuum” entre el lector competente (el buen lector, al decir de Cassany) y el lector que referimos como detective, a partir de las microhabilidades que uno y otro ponen en juego en sus prácticas de lectura, constituye la base de esta presentación.

Palabras clave: género policial - texto argumentativo - lector competente - lector detective

“La novela policial ha creado un tipo especial de lector. Eso suele olvidarse cuando se juzga la obra de Poe. Porque si Poe creó el relato policial, creó después el tipo de lector de ficciones policiales.” Jorge Luis Borges 1 Introducción

En nuestro recorrido como formadoras de docentes y conjuntamente en acciones de capacitación, hemos hecho foco sobre la lectura y la escritura de literatura en la escuela, en los niveles primario y medio,

1Borges, Jorge Luis. Extraído de la Conferencia dictada el 16-06-1978. Recuperado de:

Muavero, C.; Salles, N. / Lector competente, lector detective: un continuum en torno al género policial

desde un enfoque interdisciplinario y complementario entre las Prácticas del Lenguaje (Lengua y Literatura) y las Ciencias de la Educación.

En esta presentación, nos centraremos en los aspectos más importantes del Proyecto Iberoamericano “Escribir como Lectores (de una obra literaria)” que nos permitió compartir diversos espacios de trabajo y de reflexión alrededor de una obra literaria del género policial, con más de doscientos maestros y profesores, y más de cinco mil alumnos entre 10 y 14 años. Un proyecto que desarrollamos desde 2009 hasta 2012 en escuelas públicas de la ciudad de Buenos Aires, de la localidad de Moreno (Gran Buenos Aires) y de las ciudades de Saladillo y 25 de Mayo (Provincia de Buenos Aires). 2

También, expondremos un planteo teórico-práctico que orienta futuras indagaciones. Un planteo que relaciona la lectura y la escritura de textos literarios policiales con la lectura y la escritura de textos no ficcionales, específicamente de textos argumentativo-explicativos. Es a partir de esta conexión que hemos podido establecer puntos de contacto entre la formación de lectores detectives y la formación de lectores competentes. Formación que alientan los diversos niveles educativos y en la cual, el rol de mediador del docente adquiere una importancia relevante.

Presentación de la propuesta

El Proyecto “Escribir como Lectores (de una obra literaria)” es una propuesta iberoamericana que propicia la interacción lectura – producción de textos en escuelas de enseñanza primaria y secundaria, a partir de una obra literaria determinada y el trabajo con su autor. Al mismo tiempo, promueve la reflexión del hacer pedagógico en los educadores que participan de la experiencia, en torno de los tópicos lectura-escritura-literatura.

“Escribir como Lectores (de una obra literaria)” 3 está inscrito dentro del proyecto macro Club de Escritura Telémaco. Surge a partir de una iniciativa de la Comunidad de La Rioja (España) y de la Fundación SM (España) y está coordinado por la Asociación Española de Lectura y Escritura (AELE),4 con el respaldo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

En su inicio, contempló el ingreso de tres países latinoamericanos: Argentina, Chile y Perú. Con posterioridad se incorporaron España y Colombia. En cada uno de los países, el programa se reelabora teniendo en cuenta el contexto escolar y los autores regionales.

En nuestro país, el proyecto estuvo a cargo de un equipo de profesionales5 -constituido en Parejas Pedagógicas- y fue coordinado por las profesoras Norma Salles y Carolina Muavero, coautoras de esta presentación.6

La figura de Pareja Pedagógica y su accionar complementario aparecen explicitados en el Cuadernillo Nº 1 por el equipo de la Asociación Argentina Nuevas Alfabetizaciones (2009) de esta manera:

Entendemos que la visión compartida y complementaria de los saberes de incumbencia de cada miembro de la pareja pedagógica con la de cada docente permitirá en este Proyecto, instalar una mirada holística de la situación de aprendizaje que se genera cuando se enseñan actos de escritura y de lectura. De esta manera, el análisis de estos actos no quedará limitado a lo estrictamente curricular, ni tampoco a especulaciones pedagógico-didácticas por fuera del contexto de un contenido específico, ni del particular grupo que aprende. Acorde con lo que venimos sosteniendo, el trabajo compartido con los docentes se convertirá en un espacio de autoría, de confluencia de saberes y experiencias, un lugar de escucha y diálogo, donde el otro (docente, pareja pedagógica) se posicionará como generador de inquietudes, consolidándose así la posibilidad de trabajar entre saberes, de enseñar y de aprender (3).

En lo que refiere a la participación de las instituciones educativas, es importante que maestros y profesores se interesen por los lineamientos que este propone y que se ponen de manifiesto en los materiales elaborados por el equipo de capacitadores (cuadernillos docentes, documentos de apoyo, bibliografía recomendada). Estos lineamientos contemplan tanto los objetivos generales como los contenidos del Proyecto. Veamos unos y otros.

2 Una propuesta que retomamos a partir de 2014 con la incorporación de un nuevo sitio de Argentina: la ciudad de Mar del Plata. 3 Sitio web: http://www.clubescrituratelemaco.org

4 La coordinación general la ejerce la Dra. Estela D’Ángelo Menéndez, quien preside la Asociación Española de Lectura y Escritura (AELE).

5 El equipo de profesionales de la Asociación Argentina Nuevas Alfabetizaciones (AANA) está integrado por: Cecilia Barrionuevo, Delia Chaves, Roberto Faggiani, Graciela Gallelli, Mariano Giménez, Celia Méndez, Carolina Muavero, Norma Sacristano, Norma Salles y Liliana Suetta.

Muavero, C.; Salles, N. / Lector competente, lector detective: un continuum en torno al género policial

Los objetivos remiten a:

o propiciar una comunidad de lectores de literatura policial; o favorecer el encuentro entre obra literaria, autor y lector; o generar espacios que alienten la escritura colaborativa;

o acompañar procesos de reflexión sobre la práctica docente en lectura y escritura literarias. Por su parte los contenidos tienen en cuenta:

o la formación del lector y escritor de literatura;

o el género policial, la novela de enigma y la figura del detective; o intertextualidad, dialogismo y producción textual;

o la construcción de estrategias cognitivas en lectura y escritura; o lectura y escritura colaborativas: los procesos de autoría; o el docente como lector de literatura y de su propia práctica.

También, es primordial que los educadores se comprometan a asistir a los talleres temáticos de actualización; que acepten las visitas de asesoramiento y seguimiento en las escuelas, por parte de la Pareja Pedagógica (a cargo de la capacitación); que interactúen de manera digital tanto con la Pareja Pedagógica como con docentes de escuelas de los otros países involucrados en la experiencia; que favorezcan el encuentro del autor de la obra literaria elegida con los alumnos lectores.

Desde 2009 y hasta 2012, la obra literaria seleccionada que pertenece al género policial ha sido Octubre, un crimen de Norma Huidobro (Ediciones SM, 2004).7

En cuanto a la elección del policial a partir de una novela para continuar con otros géneros discursivos tales como cuentos, historietas, leyendas urbanas, crónicas y películas, obedece a la dualidad que lo sostiene y a la fuerza del argumento. Hablamos de dualidad por cuanto el lector de policiales pone en juego su imaginación y su intelecto, y esa dualidad se manifiesta en la fuerza del argumento, tal como lo expresa Chiabrando (2012):

La novela policial es una reivindicación del argumento como columna vertebral (o una posible) de la literatura. Posiblemente la única novela mala que, aun siendo mala puede ser divertida, es una novela policial. Porque tiene la fuerza del argumento, el poder de la historia, lo que se puede contar a un amigo, lo que se puede trasmitir en una sobremesa. La novela policial es la que, más allá de los méritos artísticos, que pueden escasear, propone casi siempre sorpresas argumentales (7).

Lectura y escritura de Literatura en la escuela: el género policial Sustento teórico

Lo mencionado hasta aquí son características que refieren a los aspectos visibles y medibles del proyecto. Aspectos que lo hacen viable y que generan su aceptación por parte de autoridades y de docentes en general. A ello sumamos que, por un lado, revisamos y profundizamos de manera continua el marco teórico que da sustento a esta propuesta y, por el otro, significamos de manera más completa el acompañamientoque hacemos a la intervención docente en las aulas.

En lo que se refiere al marco teórico, la mirada puesta sobre las características del género policial de enigma y, en especial, en el papel del detective, hizo posible resaltar esta figura en función del proceso de investigación necesario para la resolución del enigma. Este actante de la narración -como muy bien lo define Klinting-, es el personaje infaltable en todo relato policial. Es quien se mueve en la realidad de la ficción y le corresponde interpretar lo que observa directamente en esa realidad. Es quien transita por un camino más o menos científico hasta arribar a la verdad. Así “el detective, el héroe, sigue un trayecto: crimen- datos-hipótesis-comprobación-solución, y el lector le acompaña en esta trayectoria o estructura” (Cerezo, 2006: 113).

7 Para la etapa 2014, los equipos de la AANA y de Ediciones SM Argentina eligieron la novela El hombre que quería recordar de Andrea Ferrari (Ediciones SM, 2005), a efectos de, por un lado, dar continuidad al género y, por el otro, direccionar la propuesta hacia un grupo etario mayor.

Muavero, C.; Salles, N. / Lector competente, lector detective: un continuum en torno al género policial

Ahora bien, en nuestra tarea de capacitación y de seguimiento del proyecto en las escuelas, hallamos que esta figura que lee la realidad con suspicacia, que conjetura y que arriesga hipótesis, tiene su correlato en un actante lector. Un lector que, al decir de Borges, se acerca al policial (y a cualquier texto agregamos nosotras) con la actitud de un detective que se deja intrigar, que sigue las pistas y que también interpreta, aunque sólo lo haga a partir de hechos narrativos.

Este hallazgo de Borges, el lector detectiveque se acerca al texto con curiosidad, con actitud incrédula e investigativa, más o menos rigurosa, en búsqueda de pistas, huellas o signos, lo encontramos en los alumnos lectores de la novela de Norma Huidobro. Así, desde la incredulidad e identificados con el personaje de la joven investigadora, los alumnos lectores se formularon preguntas, aventuraron hipótesis, infirieron la veracidad o falsedad de las pistas, se conectaron con los personajes y sus historias invisibles, y se apasionaron con la resolución del enigma que ofreció la autora.

Podríamos confiar en que el lector de ficción y, en este caso, el de policiales maneja saberes que hacen tanto a la organización y estructura del texto, como a una lectura más conectiva hacia adentro del mismo y a su vez, hacia otros textos. De allí que otro aspecto teórico destacado por el proyecto fue la lectura intertextual. Una intertextualidad que propicia el género policial y que pudo ser concretada en múltiples expresiones tales como el cine, el periodismo, los cuentos, el discurso jurídico, otras manifestaciones artísticas, la contextualización histórica, socialy familiar a través de las historias invisibles detectadas en la trama de Octubre, un crimen.

En este sentido, el encuentro de educadores y alumnos con creadores y actantes del género -escritores, periodistas, cineastas, guionistas-, también habilitó la lectura-escucha de otros textos, esta vez traducidos en expresiones orales y escritas, cargadas de experiencias y de conocimientos que tanto a docentes como a alumnos les permitieron visualizar las tareas de lectura y escritura, desde el oficio del escritor, especialmente del escritor de policiales.

Ese ir hacia otros géneros discursivos y otros hacedores posicionó a educadores y a alumnos en el enriquecedor camino de la intertextualidad, entendiéndola tal como la presenta Aguirre Romero (2001):

La intertextualidad es un estado necesario del texto, una condición básica. También lo es de la condición humana. Como humanos recibimos un legado y dialogamos con él. Tejemos nuevos textos con los hilos que recibimos. Los tejidos resultantes son valiosos en la medida en que mantienen ese equilibrio entre lo dado y lo creado (2).

Y ha sido en esta línea de la intertextualidad que favorece el género, donde focalizamos nuestra mirada -si se quiere, también detectivesca- y desde la cual comenzamos a establecer coincidencias en los modos de leer una novela policial y un texto argumentativo-explicativo, por ejemplo, el texto de un fiscal o el de un periodista especializado en casos policiales. Así, hallamos que:

o las pistas verdaderas de la novela policial poseen un valor semántico-pragmático análogo al de las palabras clave de los textos argumentativo-explicativos;

o la trama lógico-argumentativa y la verosimilitud que presenta la novela policial tiene su correlato en la ideología que subyace en las argumentaciones del texto no ficcional.

Estas coincidencias junto con la figura del lector detective nos encaminaron a pensar en el continuum que mencionamos en el título de esta presentación. Un continuum sobre el que volveremos más adelante. Sustento práctico

Con respecto al acompañamiento que el proyecto prevé para los docentes en su puesta en acción en el aula, con su grupo particular de alumnos y con una experiencia previa compartida muy disímil en cada caso, la propuesta puso el énfasis en resaltar los actos de intercambio dialógico, las conversaciones, la participación cooperativa en el sentido más amplio, que permitían resolver tanto los desafíos lingüísticos como los desafíos cognitivos que presentaba la novela a cada grupo etario.

Creemos que hablar acerca de los textos escritos es parte importante de la tarea del maestro y del profesor en la formación de lectores y, consecuentemente, en la formación de escritores. La fuerza de los argumentos que se construyen entre pares y con la mediación adulta, es la mejor base para la toma de decisiones. Una toma de decisiones que, en el caso del policial, llevó a los alumnos a crear personajes y dialogar con ellos; a rescatar historias cercanas; a revalorizar los valores sociales y familiares; a restablecer el valor de la Justicia más allá de la ficción, en la cotidianidad del país.

Muavero, C.; Salles, N. / Lector competente, lector detective: un continuum en torno al género policial

Así pues, eltrabajo colaborativo que se generó en las aulas y en diferentes ámbitos extraescolares, con variados actores (bibliotecarios escolares, docentes de áreas artísticas e informática, familia, vecinos) activó el concepto de aprendizaje como constructo social y como generador de significados compartidos a partir de ideas debatidas entre todos.En varias aulas hemos asistido a auténticas tareas de investigación grupal acerca del policial, de películas referidas al género o de textos sobre la inmigración y el exilio.

En este sentido, podríamos asegurar con Rosenblatt que el trabajo del docente con la novela policial, llevó a los alumnos -a partir de una postura estética que fluye entre las identificaciones positivas y negativas con los personajes, la evocación de imágenes, el revivir experiencias y los sentimientos de aceptación o rechazo que despiertan las situaciones en que se desarrolla la historia-, a realizar operaciones de pensamiento tales como inferir, conceptualizar, caracterizar, definir -lo que la citada autora denomina postura eferente. Ambas posturas en una acción continua, dan cuenta de la construcción de significados; algunos de carácter más público y compartido (la postura eferente) y otros de carácter más privado y particular (postura estética).

Como lo precisa Rosenblatt (1996):

La postura eferente (del latín effere, conducir fuera) se refiere al tipo de lectura en la cual la atención se centra predominantemente en lo que se extrae luego del acto de la lectura […] En la lectura eferente, entonces, enfocamos la atención de modo principal en la ‘punta pública del iceberg’ del sentido. El significado resulta de la abstracción y estructuración analítica de ideas, información, direcciones o conclusiones que se retienen, utilizan o llevan a la práctica al finalizar la lectura […] La postura estética refiere al tipo de lectura en que el lector se dispone con presteza a centrar la atención en las vivencias que afloran durante el acto de lectura […] Ingresan ahora a la conciencia no sólo los referentes públicos de los signos verbales sino también la parte privada del ‘iceberg’ del significado: las sensaciones, las imágenes, los sentimientos y las ideas que constituyen el residuo de hechos psicológicos pasados relacionados con dichas palabras y sus referentes (30-31).

Podríamos aventurar, entonces, que las microhabilidades alcanzadas por los alumnos a partir de la incursión en el género policial desde ambas posturas, los pone en óptimas condiciones para la lectura de la realidad, de los hechos históricos, de los otros pares y adultos y, por ende, de los textos no ficcionales que dicho género promueve. Nos referimos a textos argumentativo-explicativos propios del discurso escolar de cada día, reconocidos como textos académicos.

Lectura y escritura de textos no literarios en la escuela: la argumentación

Desde que nacen los niños están inmersos en múltiples alfabetizaciones, lo que supone el acceso a variados géneros discursivos y soportes textuales, en todas las áreas del saber. Junto a este acceso, el mundo adulto se preocupa por los procesos de comprensión y de apropiación de significados, a través de la puesta en juego de variadas estrategias cognitivas para la lectura y escritura. La utilización creativa a través de la escritura analógica y digital y la producción artística asegura, junto con el acceso y la comprensión, los verdaderos procesos de autoría de pensamiento.

Ahora bien, el acceso temprano a los textos narrativos literarios promete una ventaja respecto de su comprensión y de la manifestación creativa a través de pinturas, relatos y juegos. Una ventaja con respecto a los textos denominados escolares, de corte argumentativo-explicativo; textos complejos en los que los alumnos deben recoger información y transformarla en conocimiento.

En esta línea, queremos compartir con ustedes algunas conceptualizaciones respecto de la estructura discursiva propia de los textos argumentativos y focalizar, nuevamente, en el lugar decisivo del docente para conducir a los alumnos hacia procesos interpretativos cada vez más complejos, hacia la formación de lectores competentes.

Algunas reflexiones teórico-prácticas

Partiremos de un interrogante que usualmente se hacen los docentes y estudiosos preocupados por las dificultades para la comprensión de textos de estudio de diferentes áreas del saber, y que a partir de “Escribir como Lectores (de una obra literaria)” hemos reformulado: ¿cómo lograr que niños y jóvenes se acerquen a los textos argumentativo-explicativos en búsqueda de pistas, formulándose preguntas e infiriendo significados?

Muavero, C.; Salles, N. / Lector competente, lector detective: un continuum en torno al género policial

Acordamos con Norma Desinano (2009) en que el discurso científico-disciplinar utiliza léxico muy preciso y que se requiere una lengua constituida para acceder a textos complejos. Además y ampliando la