ESTADO DEL ARTE Y MARCO TEÓRICO
3.3.6. Lectura y escritura en el contexto escolar
Para llevar a cabo un proceso de seguimiento con los niños y niñas, es importante conocer del todo al niño o niña con el cual se llevan a cabo los procesos de lectura y escritura,
conociendo sus emociones, intereses, disposiciones físicas y psicológicas, entre otras, como tal el fin al cual se debe llegar es el reconocer la importancia de estimular el pensamiento en el niño, ya que el pensamiento surge de las experiencias previas del individuo ante nuevas circunstancias, pues claro está que no podríamos leer o escribir sino sabemos cómo tal de que queremos escribir o que queremos leer para de esta forma dar a conocer a los demás aquello que estamos haciendo, el pensamiento será entonces clave principal para la realización de estos dos procesos. “Se debe comprender que el aprender a leer se encuentra unido al
aprender a producir textos y que de esta forma los niños no solo se descubren como lectores, sino que además comienzan su proceso para sentirse productores de textos” (Jolibeth, 2010, p. 54). De esta manera se puede deducir que la lectura es una interpretación de acuerdo a los conocimientos previos, teniendo en cuenta el propósito desde donde se realiza una lectura, al respecto Montes (s.f) afirma: “Leer es algo más que descifrar, aunque toda lectura suponga un desciframiento. Leer es construir sentido. Se “lee” una imagen, la ciudad que se recorre, el rostro que se escudriña (…). Se buscan indicios, pistas, y se construye sentido, se arman pequeños cosmos de significación en el que uno, como lector, queda implicado” (p. 67).
En cuanto la escritura se puede decir que permite la comunicación con base en los signos, recordemos que el niño, desde muy temprana edad es un productor de textos comenzando por sus propios trazos hasta utilizar un alfabeto para redactar mensajes; se define claramente la deficiencia ortográfica como uno de los problemas más grandes, factores claros de porque se presenta esta dificultad son: confusiones visuales, confusiones auditivas, omisiones, inversiones o reversiones, adiciones, separación incorrecta de las palabras, entre muchas más.
De acuerdo a lo anterior en los procesos de lectura y escritura de los niños y niñas es importante que el docente esté en constante formación, adquiriendo conocimientos que puedan llegar a ser explotados en el aula de clase, “El objetivo de las situaciones de escritura que propone el docente no solo deben estar enfocadas al currículo de la institución sino que además estas deben estar enfocadas a un propósito de comunicación que incide en la vida del estudiante” (Hocevar, 2007, p. 32), de esta manera se puede desarrollar de diversas formas el pensamiento de los niños y niñas, pues es importante el aprendizaje en consecuencia del pensamiento, y el desarrollo de éste es netamente social, es en la relación con sus pares que los niños y niñas exploran diferentes cosas, principalmente en la escuela, siendo esta el escenario formal en el que ellos y ellas se encuentran.
3.3.7. La infancia
Los niños y las niñas sonlos actores principales en esta investigación, gracias al trabajo realizado con ellos pudimos identificar las diferentes falencias que en el aula trabajada se encontraban, es por esto que como pedagogas vemos la infancia como aquellas personas que nos brindan conocimiento y experiencias que nos construyen diariamente, son ellos quienes a
través de sus preguntas e inquietudes nos permiten crecer e investigar más para poder construir en ellos también conocimiento y experiencias que los enriquezcan cada día más.
Partiendo de lo anterior Jaramillo (2007) menciona “La noción de infancia tiene un carácter histórico y cultural y es por ello que ha tenido diferentes apreciaciones en la historia; su concepción depende del contexto cultural de la época” (p. 3), desde hace mucho tiempo se identifica al niño como sujeto de la sociedad, no con el mismo valor de ahora o con los verdaderos derechos que le corresponden a la infancia, se veía como un objeto de trabajo y abuso, para estos tiempos después de tanta lucha y pelea por injusticias se reconoce la importancia y valor que identifica a cada niño; aunque actualmente se sigue presentando ciertas injusticias frente a este reconocimiento de sujeto de infancia, no se deja la lucha diaria por que se siga manejando.
En cuanto a lo anterior se analiza mejor la situación escolar, ya que por medio del gobierno y otras entidades los niños ya no se quedan sin un estudio, se ha ido mejorando su calidad de vida, pueden participar de un bienestar de salud, comida, vivienda, familia y educación; aquí en la rama de la educación se destaca la importancia de este espacio ya que es allí donde el niño y la niña pueden mostrar sus conocimientos previos, fortalecerlos y adquirir muchos más, además existe una socialización de pares, una interacción tanto de niños como adultos, una formación a nivel personal y social, y un reconocimiento frente a este niño como un sujeto activo dentro de la sociedad, pensante y participativo el cual está listo para demostrar durante el proceso de su vida todo lo que puede generar y propiciar para su contexto y para sí mismo en una vida adulta.
La labor del docente en este proceso es incentivar mejores oportunidades de aprendizaje para los niños y niñas, experiencias a partir de las cuales ellos puedan fortalecer todos esos saberes previos que conciben desde su hogar y transmitirlos significativamente con sus compañeros a través de experiencias pedagógicas que se le brinden en el aula de clase y fuera de ella, nosotros como pedagogos debemos tener en cuenta la voz de los niños y las niñas en todo momento, debemos ser innovadores y comprometidos en nuestro trabajo con la infancia de hoy, somos constructores de conocimiento y guías para esos niños y niñas que se acercan a diario a nosotros.