1. JUSTIFICACIÓN
2.2 LA NARRATIVA: RELATOS DE VIDA
2.2.1 El lenguaje y los relatos de vida
Los relatos de vida amplían las fuentes de conocimiento porque mejoran la forma de explorar la realidad. Estos elementos biográficos comprenden el conjunto de registros escritos u orales de una trayectoria de vida que reflejan, visibilizan y permiten interpretar visiones y referentes del entorno y de la propia existencia de un individuo.
Según Juan García Roca63 en las narraciones se encuentran condensados algunos
elementos que torpemente han sido excluidos en la concepción del conocimiento científico: el saber práctico, la experiencia directa, la capacidad creativa y la evocación de la belleza. Así mismo en el relato entran en juego la subjetividad, las emociones, la creatividad, la belleza, la alteridad, la vitalidad, la sensualidad, el cuerpo y el alma.
Por otra parte, Antonio Bolívar, Jesús Domingo y Manuel Fernández64 coinciden en que
las historias de vida admiten diferentes usos y formas debido a que las vivencias se insertan en una cronología personal a modo de secuencia biográfica, o como varias
entrevistas biográficas de la trayectoria familiar y profesional; pueden también
configurarse como relatos de prácticas que se hallan limitadas por el tiempo o por el tema que refieren. Cada modelo de relato es una perspectiva desde el “yo” que recoge en porciones, partes de la realidad personal, social, ideal, oculta y genuina, que al ser confrontadas dialécticamente originan un nuevo “yo” reconstruido.
No obstante, la elaboración de relatos de biografía personal no es una empresa sencilla, no es la simple reproducción de un discurso aprendido que pueda extraerse, tal cual, de un archivo de memoria que pueda presentarse directamente a quien lo solicite. Relatar aspectos de la propia vida exige hurgar en los recuerdos y luchar contra el olvido, mediante saltos sucesivos, no siempre en orden cronológico, sobre los momentos vividos, creando un trayecto vivencial que se transforma en una historia con un hilo conductor narrativo que permite su presentación con mínima coherencia y credibilidad.
Lo anterior permite introducir el concepto del lenguaje porque es precisamente su uso el que facilita la generación de relatos de vida. Las lenguas y dialectos que hablan las
63 García, J. R. “La condición humana y los relatos de vida” [en línea], disponible en: http://www.iglesiaviva.org/220/220-11- GROCA.pdf, recuperado: 5 de mayo de 2012.
diferentes sociedades surgen de la necesidad de comunicarse, de trasmitir valores y de expresar sentimientos, y según Isabel Frutos y Pilar Rodríguez,65 el lenguaje es clave en
la construcción de la cultura y del pensamiento; la palabra hablada y escrita es la diferencia cualitativa sustancial de la forma de comunicación humana respecto de las otras especies animales.
Estas expertas también afirman que el entorno social determina el lenguaje y el pensamiento de las personas, y por ello cada forma de expresión oral es el reflejo de reglas socio-comunicativas, valores y maneras de percibir el mundo de un grupo social determinado que a su vez es una retroalimentación entre lenguaje y sociedad.
En este punto, José Antonio Marina66 añade que el habla da cuenta del inventario de
significados que cada persona crea dentro de un grupo social, guardando en la memoria esas vivencias históricamente. Para Marina el lenguaje se convierte en un medio de comunicación que deviene en alternativa de comunicación consigo mismo y en facultad de conocerse, adueñarse de sus actos, adaptar sus formas de obrar con inteligencia, y establecer conexiones con los demás, aspectos que expresa de la siguiente manera:
“El lenguaje es la lente a través de la que observamos la realidad […] En el
lenguaje no se transmite sólo el modo de interpretar el mundo de una cultura, sino, sobre todo, la experiencia ancestral que el hombre ha adquirido sobre sí mismo. La gran epopeya de la inteligencia, la historia de su liberación del estímulo, el reconocimiento de las actividades propias, la habilidad para dominarlas cada vez con mayor perfección, el aprender a volver reflexivamente la mirada, la destreza para inventar planes y anticipar el futuro, todas las aventuras y dramas de la humanización están reflejadas en el lenguaje, transmitidas por el lenguaje, hechas posibles por el lenguaje”.
Afirmación que Frutos y Rodríguez comparten puesto que mediante el juego fluye el espíritu creador del lenguaje, que va de lo material a lo pensado. Actividad lúdica que permite a los seres humanos inventar, experimentar con el habla y el vocabulario, creando
65 Frutos, I. y Rodríguez, P. “Guía para uso no discriminatorio del lenguaje” [en línea], disponible en: http://www.imagina.org/archivos/lengua_discrim.htm, recuperado: 5 de mayo de 2012.
nuevas combinaciones y aceptando que los valores de una sociedad se encuentran escritos en el lenguaje, y éste a la vez los refleja y los refuerza.
En su concepto el lenguaje es también un instrumento de clasificación de la realidad, que cumple la función de nombrarla, ponerle etiquetas e interpretarla sin perder de vista que ésta se crea simbólicamente cuando se establecen abstracciones o se generaliza. Por consiguiente, las personas construyen la realidad según la nombren, y el lenguaje es en consecuencia una construcción social e histórica que influye en nuestra percepción de ella, dado que condiciona nuestro pensamiento y determina nuestra visión del mundo.