FIGURA 19 Cy Twombly Cycnus , Roma, 1978
V. Lenguaje verbal o pura abstracción
Morita Shiryu, el indiscutido líder del grupo, llamaba a tomar distancia de una caligrafía dedicada a simplemente escribir caracteres. Como vimos, la experimentación con la abstracción sería, según él, la clave para alcanzar la revitalización que deseaban alcanzar. Sin embargo, a pesar de que Morita y otros miembros del grupo experimentaron con materiales no convencionales (como cartones, óleo, madera, varillas, pigmentos, óleo, barniz, etc.), este creía que para ser consideradas caligrafías,
las obras no debían romper su vínculo con el lenguaje verbal. Si bien en un primer momento Morita motivó a otros calígrafos a investigar en la “forma pura”, un año después de la creación de Bokujin-‐kai afirmaba lo contrario (Winther-‐Tamaki 82). Así, a pesar del deseo de internacionalizar la caligrafía y de esta especie de estallido de experimentación y reinvención de prácticas tradicionales, Morita e incluso Inoue en su momento, reaccionaron en contra de un total abandono de la dimensión lingüística de la caligrafía: moji-‐sei. Moji vendría a ser el carácter o cualquier unidad mínima e indivisible de la lengua (grafema), mientras que el sufijo sei significa “calidad de” (Whinter-‐Tamaki 82). Esta postura es una de las controversias más importantes dentro de los círculos de caligrafía de la época, en particular por la ambigüedad con la que se podría comprender el sentido de sei. De hecho, es curioso que, a pesar que varias de las obras de Morita son de un gran nivel de abstracción, para él era indudable que estas tenían moji-‐sei.
FIGURA 29. Morita Shiryu. Ryu chi Ryu (“Dragón conoce dragón”), 1964
Pigmento de láminas de aluminio en acetato polivinilo, laca de resina alquídica amarilla sobre papel, en un biombo, 108.6 x 218.4 cm
Por un breve período entre 1955 y 1956, algunos miembros de Bokujin-‐kai – como el mismo Inoue– abandonaron el grafema por la abstracción. Según Ryan Holmberg en “The Pseudography of Hidai Nankoku”, este abandono los enfrentaba a un problema importante: «the end of writing, entailing the end of calligraphy» (Holmberg 113). No obstante, me parece más acertada la manera en que la calígrafa e investigadora Christine Flint Sato reflexiona sobre esta tensión entre escritura y legibilidad, al mencionar que la caligrafía de vanguardia es caligrafía por las técnicas y estilos de producción, y por su comprensión como arte de la línea (24). Esta definición
Twombly e Inoue: además de la noción de “escrituras ilegibles” y de “pseudoescrituras” que vimos en la introducción, enfatizar su carácter de escrituras a propósito de las técnicas, el estilo y los materiales involucrados; todos ellos, propios del ámbito de la escritura verbal: libro, tinta china, tiza, pizarrón, pincel, papel, etc.
En 1945, el sobrino y discípulo de Hidai Tenrai, Hidai Nankoku, produce una obra considerada un precedente importante para las experimentaciones que realizaron los calígrafos reunidos en torno a Bokubi. Su título se podría traducir como Variación sobre “Relámpago”, y, como vemos, presenta una radical deformación del carácter.
FIGURA 30. Hidai Nankoku. Obra I: Variación sobre Kaminari (“Relámpago”) Tinta sobre papel, 42 x 67 cm
雷
FIGURA 31. Kaminari (“Relámpago”)
Con esta obra, lo que proponía Hidai Nankoku era literalmente conseguir una total independencia respecto de las ataduras del lenguaje escrito (Munroe 129)113. Esta
búsqueda encuentra consonancia con la del líder de Gutai, Yoshihara Jiro –quien por lo demás era bastante cercano a Morita. Para Yoshihara, era necesario abandonar por completo la dimensión lingüística de la caligrafía, la cual, según él, no hacía sino limitar la expresión artística. Estos dos antecedentes son importantes si pensamos que, para algunos historiadores del arte como Joe Earle y Kurimoto Takayuki, la postura radical de Yoshihara Jiro con respecto al shodo habría sido una importante influencia para Inoue. De hecho, el grupo Gutai nace en la región de Kansai en 1954, un año antes de que Inoue iniciara su breve período “absurdo, abstracto”.
VI. Sho-‐ga: caligrafía, pintura. Escritura y abstracción
Durante los primeros años de la década de los cincuenta, Inoue desarrolló obras cercanas tanto al action painting como a la caligrafía tradicional. En 1954 fue seleccionado para una exhibición de caligrafía japonesa en el MoMa de Nueva York. Al año siguiente expuso en París y formó parte de una importante exhibición en Tokyo, titulada “Abstract Art – Japan and the United States”. Durante esos años, tanto en París como en Nueva York, artistas y críticos estaban discutiendo respecto de las coincidencias y diferencias entre los artistas del action painting, los tachistas y los calígrafos japoneses modernos (Unagami “The act of writing…” s/n). En particular, a partir de 1957 las relaciones entre el Art Informel, Gutai y los calígrafos japoneses fueron bastante directas, a propósito de una visita que realiza a la isla Michel Tapié, quien se mostró particularmente interesado en el grupo fundado por Yoshihara114. Según el historiador del arte Nakazawa Hideki, «Art Informel artists in Europe and the US and the avant-‐garde calligraphers in Japan, having discovered each others’ resemblances, developed a mutually influencing relationship, which was also highlighted at the time of Art Informel in Japanese scenes» (33). Aunque las obras de los miembros de Bokujin-‐kai no podrían ser comprendidas como Art Informel, en “Tracing the graphic in postwar Japanese art” Hayashi Michio menciona que dicha propuesta habría ayudado
114 Como aparece en el libro de Alexandra Munroe: «Their painting that emphasized material and gesture
was brought to the attention of Michel Tapié, the champion of Art Informel, which led to the exhibition “The International Art of a New Era: Informel and Gutai” in 1958» (395).