La gente se confunde respecto a dar y recibir, porque se preguntan cuánto deberían dar, para poder recibir. A veces se preguntan si están recibiendo su porción justa. Pero el concepto es fácil, una vez que lo veas desde el punto de vista de las emociones, y no del dinero o de bienes. Para poder asegurarte de que siempre tendrás suficiente, debes olvidarte el tema del dinero, y concentrarte, en cambio, en dar de ti mismo emocionalmente. Es decir, apoyar a la gente, entregar energía, estar allí para otros. La gente está asustada y se sienten inseguros, y necesitan apoyo emocional, necesitan protección. No te cuesta nada dárselo. Para hacerlo, debes poner a un lado tus problemas y preocupaciones. Tienes que subyugar tu ego, ponerte debajo de la gente psicológicamente, y empujarlos hacia arriba desde abajo. Tu practicas escuchando, empatizando, prestando atención realmente a lo que están diciendo, en vez de asentar con la cabeza educadamente, mientras piensas en otra cosa. Míralos a los ojos cuando te hablen. Repíteles palabras que hayan dicho, para que sepan que tú has estado escuchando y los has comprendido. Cuando se sientan mal, bríndales algunas palabras de consuelo. Reconoce que sus emociones son dolorosas para ellos. Di, por ejemplo, algo así como: “Caray, que macana, te entiendo. Eso debe ser muy difícil. Debe ser decepcionante para ti que tal y tal cosa hayan sucedido.”
No compres sus emociones, tan solo estate presente para ellos mientras se descargan. No trates de solucionarles las cosas. La gente usualmente no necesita que se lo arregles. Solo necesitan a alguien fuerte y amable, para que los escuche y empatice. Un par de: “Tranquilo, Tranquilo”, es todo lo que necesitan.
Muestra interés en la vida, en la humanidad, en la gente. Cuando conozcas a alguien, hazle preguntas. ¿Dónde naciste?, ¿Quién eres?, ¿Estás casado?, ¿Dónde vives? Estate presente para ellos, y escucha, escucha, escucha a las respuestas. Concentrarte en la gente es amarlos. Así que decide concentrarte. Eso es dar emocionalmente. Ayuda a la gente a sentirse más seguros. Luego, nunca los subestimes, ni tampoco a sus esfuerzos. Quizás puedas sugerirles, no en una manera amenazante, alguna otra alternativa que pueda ser más fuerte, o que tenga más probabilidades de éxito que el camino que ellos ya habían elegido.
Nunca basurees a las personas. Nunca digas cosas que los podría lastimar o asustar. Haz que estas leyes de dar formen parte de tu código de vida. Claro que todavía seguirás fallando, como todos fallamos, y tendrás momentos en que te enojarás y perderás tu temperamento, pero no te rindas, sigue intentando. Al final de cuentas, deberás enamorarte de la vida y de ti mismo, y enamorarte de la humanidad, es una de las maneras en que aprendes a amarte a ti mismo. Es el primer obstáculo, en el juego de dar. Es la manera en que enmascaramos el dar, y al hacerlo, desarrollamos una cualidad espiritual; desarrollamos el encanto. A través de él, nos embellecemos espiritualmente, y la gente responde a ello. Entonces, ellos te buscarán. El soporte emocional o protección, es amable y benevolente, y en un mundo donde el depredador se come al depredador, conocer a alguien que es benévolo y amable, y están allí cuando los necesitas, es el cielo en su pureza.
Una vez que tengas el ofrecimiento emocional resuelto, lo demás proseguirá de manera natural. Tú das de tu dinero o tus regalos, dependiendo de lo que puedas dar. No necesitas gastar demasiado. A veces, un pequeño regalo bien elegido, habiendo tenido en cuenta al que lo recibirá, es más valioso que algo que costó demasiado. Cuando yo trabajaba en el negocio de los jeans, hace muchos años atrás, había un muchacho que venía al depósito regularmente. Él tenía una pequeña empresa llamada: “la buena hadita”. Siempre que venía a vernos, venía con algún regalo pequeño. Tan solo eran o unos pequeños panecillos dulces, o chocolates, o jugos frescos, o cosas así. A todos les caía bien, y siempre le dábamos alguna oferta especial para los jeans que compraba. Obtenía su dinero gastado en los panecillos dulces, y aun por demás, en los descuentos que le ofrecíamos, porque él pensaba en nosotros y se tomaba el tiempo de ir a la panadería antes de venir a hacer negocios. Él ya sabía manejar la ley de dar y recibir. Era un hombre muy humilde y amable, e hizo millones en el negocio de los jeans. Le deseo buena suerte a ese muchacho.
Así que el truco de dar y recibir es: no ser egocéntrico, y no seas un gatito asustado, con el trasero ajustado. Recuerda que no hay escasez. El dinero es energía, tú eres energía, y hay abundancia de ambos. Así que da emocionalmente a otros, y ábrete a estar allí para otros, se amable y emocionalmente generoso con otros. Y nunca le robes la positividad a la gente, ni sus esperanzas. Siempre empújalos hacia arriba, nunca los tires abajo. Aun si consideras que sus ideas son un poco tontas, apóyalos. Apóyalos verbalmente y emocionalmente, sin condiciones. Y si no puedes realmente apoyarlos en lo que están haciendo incondicionalmente, al menos se neutral, como ya he dicho.
Ahora, respecto a recibir, trata de adaptar en tu mente la idea de que, el dinero de todos es tu dinero. Haz cosas que te permitan realmente comprender que el mundo es tuyo. Ve a la mejor galería de arte de la ciudad, a mirar a las grandes obras, y pon las imágenes de esas grandes pinturas dentro de tu
corazón. Son tuyas. Ve a la tienda de joyas, y mentalmente, pon también esas cosas finas dentro de ti. No lleva más que imaginar en el ojo de tu mente, que tomas un collar de joyas y te lo pones dentro de ti. Y ahora, es tuyo, en vez de estar detrás de una ventana, siendo imposible de obtener mientras lo observas desde la calle. Mira a las cosas más finas de la vida, y aduéñate de ellas mentalmente. Permite que te pertenezcan.
Ahora, comencemos a afirmar que estas ideas son ciertas. Ve a sacar 1,000 dólares del banco, y trata de nunca caminar por ahí con menos de, por ejemplo, 500 dólares. Aun si es lo último que te queda de dinero. Si no tienes 500 dólares para salir por ahí en este momento, entonces camina con menos. Pero lleva contigo cierto efectivo a donde sea que vayas. Por supuesto que si puedes llevar más, trata de llevar un par de miles en tu bolsillo. No te preocupes por perderlos, ni tengas todas esas ondas negativas de tener miedo a que te roben. Ahora estás en el flujo, estás balanceado, y estás a cargo de tu dinero. Nadie te lo va a quitar. De hecho, se están poniendo en fila para darte más. Acostúmbrate a tener dinero en tu bolsillo, sabiendo que tú eres abundante y que hay más por venir, y sabiendo que eres responsable, y que no te volverás loco y lo gastarás todo en diez minutos, si no puedes gastarlo.
Lleva dinero real, no lleves plástico. Las tarjetas de crédito tienen connotaciones negativas. Suelen ser un símbolo de falta, y no de abundancia. Son un mecanismo que apela al ego, y así controlan a la gente usando tarjetas de crédito. La gente consume de más, y luego los lleva al miedo y la preocupación, porque pronto llegará el resumen de la tarjeta. No uses tarjetas de crédito, excepto cuando tengas que utilizarla por credibilidad, como por ejemplo, en las compañías que rentan autos. El resto del tiempo, usa efectivo. Es sólido y real, y te ayuda a sentirte rico. Su presencia en tu bolsillo, es una afirmación de que tienes dinero, y que estás abierto y listo para recibir aún más. Luego, cree en tu abundancia. Cuando entren las facturas, págalas ese mismo día. Si aún no tienes el dinero, por ejemplo, estás esperando al día de cobro, entonces de todas maneras, escribe el cheque hoy, con la fecha a pagar, o deja la fecha en blanco. Pon los cheques que debes, en tu escritorio, de manera ordenada y prolija y en sus respectivos sobres, esperando en fila para ser enviados. No permitas que las facturas te roben la esperanza de tu espíritu.
Debes tratar de estar preparado para pagar todo en efectivo y ahora mismo, en el instante. Después de todo, tú quieres recibir ahora mismo, ¿verdad? Así que no contradigas eso, al quedarte con el dinero que se les debe a otros. Arranca a ese cheque, y sabe que, el universo proveerá rápidamente. Si estás masivamente en deuda y fuera de control, pide la quiebra. Deshazte de toda la vieja camorra financiera, y dile a tus acreedores y al universo, que estás muy apenado por mal administrar tu vida, y por negarle a la gente su justificado pago. Y nunca más aceptes créditos.
Yo me fui a Norteamérica como un inmigrante ilegal, con muy poco efectivo. No me llevó mucho tiempo acumular una gran deuda. Esa obligación y el peso emocional que eso me costó, me desaceleró un montón. Un día decidí vender todo y pagar grandes montos de mi deuda, aun cuando eso me dejase sin ningún bien en mano, y decidí pagar todas mi cuentas nuevas en efectivo el día que llegaran, o (porque yo viajo mucho), a solo unos días de mi llegada del viaje. Luego, hice un trato con la gente a la que le debía dinero, y ellos accedieron a que les hiciera pagos mensuales. Mi acreedor más grande era un hombre muy dulce llamado Bob. Yo le debía 50,000 dólares, así que le envié 55 cheques de 1000 dólares
por mes. Todos los meses le llegaba el dinero, y eventualmente no le debí más nada a Bob. Obtuvo hasta el último centavo. Decidí que no iba a vivir más en la emoción de falta, y que aunque no tenía suficiente para pagar todas mis viejas deudas, estaba listo para reformarme y simplificar mi vida al no crear ninguna deuda nueva.
Sumado a eso, yo acordé conmigo mismo, en trabajar duramente para arreglar mis antiguas obligaciones. Al hacer esto, cambié mi situación financiera completamente. Me llevó varios años encontrarle la vuelta, dado a que yo estaba originalmente debiendo más de 400,000 dólares. Pero en el transcurso de 5 años solucioné todo, incluyendo los 100,000 dólares que le debía a una ex esposa. Y además de haber pagado mis deudas, yo hice y ahorré, varios millones de dólares.
Haz la afirmación de que tú eres lo suficientemente abundante, y lo suficientemente disciplinado, como para vivir en términos de efectivo, pagando las cosas a medida que las obtienes. Pronto, toda tu perspectiva cambiará. Cambiarás de estar desesperado por necesitar un poco más de tiempo para pagar tus cuentas, a estar sereno y al día con tus temas de dinero. De pronto, este cambio mental le da un click al universo que ahora se pondrá de tu lado, y ahora estarás desde el lado de la fuerza. Esa solidez, atrae el dinero hacia ti, más y más. Por supuesto que, primero, deberás superar tu resistencia a dejar ir. Es extraño cómo funciona todo. Yo supongo que es tu falta de miedo, y tu auto disciplina, lo que afecta al cambio.
También, debería recordarte que, como parte de tu afirmación de que estás abierto y sabes que mereces recibir, tú debes practicar el aceptar lo que se te ofrece a ti en la vida. Hablo de este tema bastante en mis otros libros, así que no lo profundizaré aquí, pero déjame recordarte sobre esta regla. Primero, cualquier regalo que se te ofrezca, no importa qué tan inútil o feo sea el regalo, acéptalo igual. Nunca rechaces el recibir. En el peor de los casos, siempre puedes regalar aquel jarrón espantoso, a alguien que no te cae bien. Segundo, nunca rechaces dinero de ningún lado. Si un amigo te ofrece pagar por la cena, acéptalo. Se gentil, y agradécele, y dile al universo: “hey, ¡gracias por pagar mi cena!”. Si un amigo te quiere pagar por algún acto intrascendente, acepta el dinero. Nunca camines dejando atrás dinero que había en la calle, sin levantarlo, aun si se trata solo de una pequeña moneda. Se humilde, e inclínate para tomarlo; sin importar lo que otros piensen. No puedes dar el mensaje de que eres muy orgulloso, o que eres muy estirado para recibir dinero gratuitamente. El universo no ve la diferencia entre un centavo y un millón. Si tú rechazas el centavo, el universo pensará que no quieres dinero, por lo que colapsarás tus oportunidades. Acepta todo lo que se te ofrece. Aun las mugrientas monedas que encuentras en el barro. Haz de esto una regla: nunca rechazarás nada que venga a ti gratuitamente.
Metafísica:
La metafísica de dar, es silenciosa, y está centrada alrededor de la proyección de tu tercer cuerpo sutil. Cuando expresas esperanza y alegría, y cuando estás expresando abiertamente y admitiendo energía, tu cuerpo etérico es como el sol. Recuerda que dije que la energía negativa hace que el tercer cuerpo colapse para adentro de sí mismo. Cuanto más te acostumbres a proyectar hacia afuera, más largo será
el alcance de tu tercer cuerpo. Es un alcance interno. Así que da silenciosamente. Cuando pases a una persona en la calle, alcánzalos mentalmente, y tócales el corazón, y silenciosamente proyecta el pensamiento de amor, o proyecta admiración por ellos, aunque no los conozcas. Apóyalos, cree en ellos, proyéctales bondad, y esperanza y positividad. Si tú ves que ellos están tristes o preocupados, proyecta un pensamiento o palabra de serenidad o calma. Si los ves enojados, proyéctales paz. No los juzgues. Ten en cuenta que tienen algún problema interno que no han resuelto, probablemente desde hace mucho tiempo. Ámalos, aunque aparenten ser un poco feos. Haz de esto una regla: nunca pases a una persona por la calle, sin haberles proyectado silenciosamente algún tipo de buena intención. Ahora, si estás saliendo del subterráneo de Tokio en la hora pico, donde hay 60,000 personas, no trates de lograrlo con todos. Elige a algunos, aquí y allí, y déjalo ahí. Porque si no, energéticamente, terminarás en tus rodillas. Pero continúa proyectando silenciosamente, para la eventual sanación de todos en el planeta, silenciosamente tocando a la gente que pasa, sin que ellos lo sepan. Así como los ángeles nos tocan a nosotros mientras dormimos, sin que nosotros sepamos de su presencia. Esa es la metafísica del dar, detallada.
Permite que, el recibir, venga de los mundos internos. A medida que tú desplazas energía desde adentro de ti hacia afuera, al mundo externo en 3D, de una manera positiva y silenciosa, tú automáticamente estás atrayendo más, desde algún otro lugar en los mundos internos. Viene hacia ti, a medida que tu proyectas hacia afuera. También viene hacia ti por la noche, cuando duermes. La energía que viene hacia ti, es pura luz espiritual, y por lo tanto, te sentirás más enérgico o tendrás más vigor. A veces la luz viene conteniendo información. Viene un pensamiento a tu cabeza y de repente, te das cuenta que debes comprar 100,000 dólares en acciones de aluminio, y entonces, actúas sobre esa intuición, y las compras. Eventualmente, todos los demás deciden intelectualmente que, el aluminio es una cosa buena, y entonces el precio sube, y a ti te llegó el consejo secreto hace semanas. Tú has aclarado tu posición, y ahora te encuentras en la playa, proyectando al mundo, relajado, mientras proyectas sobre los turistas que pasan por ahí, sanándolos de a poco, uno por uno.
En un mundo donde casi todos proyectan incertidumbre, algunos hacen dinero proyectando miedo, y los gobiernos tienen ministerios completamente dedicados a sostener el miedo, por eso es algo fantástico que alguien pueda cambiar su energía para el otro lado, y pueda brindar seguridad. Te hace alguien diferente. Silenciosamente diferente. La energía crece cada vez más con el tiempo, te lo prometo.
Acción:
Una de las mejores acciones que puedes tomar, en relación con dar y recibir, es tener un diario de gratitud. Tengo entendido que Oprah Winfrey, decidió actuar sobre esta idea, y ha estado hablando sobre ella en su programa de televisión. No he visto su show, pero aquí les dejo la técnica, por si no la conocen. Escribes en un diario todas las cosas por las que estás agradecido. Escribes en él todos los días, como disciplina. Oprah sugiere que escriban 5 cosas por día. Es una manera de atraer abundancia hacia
ti. En el acto de estar agradecido, tú estás reconociendo tu abundancia. El hecho de que tengas que tomarte, por ejemplo, cinco minutos por día, para escribir en tu diario, significa que estás observando, reconociendo tus bendiciones. Por lo que las haces más reales. Tu mente proyecta más satisfacción y menos falta, y entonces más cosas buenas vienen hacia ti.