Estaba claro que los miles de hombres del norte que se movilizaron a los estados del sur desde el principio del conflicto para luchar por la preservación de la Unión, no estaban particularmente interesados en el fin de la esclavitud, sin embargo el asunto de la abolición se convirtió en un problema fundamental desde el comienzo mismo de la guerra.
El mismo Congreso, una vez iniciada la guerra aprobó la siguiente resolu ió : esta guerra no se hace por ninguna causa que tenga que ver con la abolición de, o la interferencia en los derechos de las instituciones establecidas de esos estados, sino para
p ese a la U ió 93. El mismo Lincoln, que simpatizaba con la idea de la abolición, pero le daba prioridad a la del rescate de la Unión, respondió al director del Tribune, un periódico de Nueva York cuando este le exigía liberar a los esclavos cuanto antes:
Querido señor no ha sido mi intención dejar a nadie perplejo. Mi objetivo primordial en esta lucha es la salvación de la Unión, y no el salvar ni destruir la esclavitud. Si pudiera salvar a la Unión sin liberar a ningún esclavo, lo haría; y si lo pudiera conseguir con la liberación de todos los estados, también94
Para Lincoln lo más importante era mantener unidos a todos los estados, y no le importaba que medidas debiera tomar para lograr ese objetivo. La proclama de la abolición, si bien fue un acto trascendental que cambio la vida de los afronorteamericanos era una brillante jugada que cambió la percepción que a nivel internacional se tenía de la guerra. Para Lincoln, al igual que para Washington o Jefferson en su momento, el gran problema de la esclavitud no era terminar con ella sino qué hacer después con los esclavos. Lincoln no se hacía muchas ilusiones acerca de la convivencia pacífica entre negros y blancos y sin embargo se enfrentó a todas las dificultades que se le presentaron desde cuando a principios de 1862 decidió trabajar en la proclama.
La Proclama de Emancipación fue rubricada por el presidente Lincoln el primero de enero de 1863. Sin duda se trata de un momento trascendental en la historia del país, que dejaba atrás una época oscura y abría las puertas de otra llena de retos. En las horas de la tarde de ese mismo día ya todo el país estaba enterado y unos días más tarde en
93 Ibid. Pp. 171
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todo el mundo se sabía que el presidente de Estados Unidos había otorgado la libertad a todos los esclavos95
El texto de la proclama, redactado por Lincoln, fue trabajado durante la semana anterior a ese primero de enero en reuniones diarias con su gabinete y varios de sus miembros hicieron sugerencias de revisión, para el 30 de diciembre ya se encontraba listo. Esa Proclama de Emancipación, que fue celebrada por todo el norte del país y en el extranjero y que no ocupa más que una cuartilla, contiene en sus últimos párrafos aquellas palabras que tantos miles de negros que habían nacido, vivido y llegado a su muerte en la esclavitud, soñaron escuchar tantas veces en su vida:
Y en uso de la facultad y con el propósito antedichos, ordeno y declarado que todas las personas tenidas como esclavos en los mencionados estados y partes de estados son, y en lo sucesivo abran de ser, libres; y que el gobierno ejecutivo de los estados Unidos, inclusive sus autoridades militares y navales, reconocerán y mantendrán la libertad de dichas personas.96
La proclamación fue bien recibida en diferentes entornos, toda vez que representaba un importante inicio para gestionar más espacios de libertad para los negros. Sin embargo también fueron muchos los críticos, entre esos muchos abolicionistas, que la acusaban de estar incompleta ya que en ella solo se contemplaba la libertad de los esclavos del sur; por otra parte se quedaba corta en el tema de los derechos civiles de los negros, el derecho al voto, a la educación y a otras garantías que como ciudadanos merecían no fueron establecidos y esa ausencia de derechos civiles acompañaría durante un siglo más a los negros hasta cuando en los años sesenta del siglo XX les fueron concedidos a partir de la lucha de los movimientos surgidos por todo el país.
La proclamación trajo consigo esperanza y ciertamente terminó con el inhumano régimen de la esclavitud que desde luego ya era un logro sin precedentes, sin embargo no contempló los mecanismos para incorporar a esos miles de esclavos que ahora eran libres a la vida laboral y social del país. Les concedió la libertad a los negros pero no señaló los mecanismos para implementarla en el tiempo, no les asignó un lugar en la sociedad a pesar de mencionar la importancia de que se les remunere
azo a le e te po su t a ajo. Estas i o siste ias o de a o al eg o a se u
individuo de segunda o tercera clase en los Estados Unidos de posguerra a pesar de las disposiciones legales emanadas del congreso con el fin de dar un lugar a los negros pero que no duraron mucho. Es importante destacar aquí ese periodo de tiempo posterior a la guerra en que el gobierno se preocupó por hacer valer los derechos de los negros en el sur permitiéndoles votar y salir elegidos para los gobiernos estatales y el Congreso. Esas leyes introdujeron en el sur una educación pública interracial y gratuita, otorgaban el derecho a los negros de hacer contratos, comprar propiedades y a no ser excluidos de hoteles, teatros, ferrocarriles y en general de servicios públicos; estas leyes buscaban
95 Boorstin, D. (dir.) (1989) Historia de las Civilizaciones. Estados Unidos, Madrid, Alianza Editorial. Pp. 306.
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proteger al negro y garantizarle sus derechos, sin embargo no habían pasado más de cinco años después del final de la guerra para que el presidente Andrew Johnson que había llegado a ese cargo para reemplazar a Lincoln luego de su asesinato obstaculizara esas leyes en favor de los estados sureños.
Los negros en libertad, eran una masa heterogénea que, dependiendo del estado y la plantación de que procedían, contaban con diferentes competencias laborales que les podían servir para empezar a llevar una vida en libertad, algunos más que otros. Para los negros la libertad fue un regalo del destino que interrumpía sus penalidades y ponía fin a siglos de injusticia, sin embargo muchos de ellos no sabían que hacer ahora con esa libertad, miles habían huido de las plantaciones cuando se conoció la noticia de la proclama de emancipación en medio del júbilo, sin embargo una vez lejos de ellas que habían sido su entorno durante años o durante toda la vida, estaban perdidos, muchos no conocían los caminos y alejarse de su entorno de vida habitual les aterrorizaba por el desconocimiento que tenían de ese mundo exterior. Era muy difícil saber a dónde huir y cómo sobrevivir.
¿Salir en busca de trabajo? ellos que estaban acostumbrados a recibir órdenes y trabajar donde y en lo que se les mandase, ahora parecían extraviados entre los sureños blancos que les odiaban y culpaban de esa guerra que estaba acabando con sus ciudades, haciendas e infraestructura, con su estilo de vida. Miles de ex esclavos se unieron al ejercito de la Unión que ahora les abría sus puertas, sin embargo su situación era bastante difícil, los blancos pobres que eran sus compañeros de armas, les veían con desprecio y pensaban que estaban haciendo un sacrificio injustificado, llamados a filas para pelear en una guerra que no entendían.
Doscientos mil negros se alistaron en el ejército y en la marina durante esos últimos dos años de la guerra97 y murieron 38.000; sin duda ese elevado número de soldados negros fue decisivo para el triunfo del norte en la guerra. Sin embargo las condiciones de los soldados negros distaban mucho de ser respetuosas de su dignidad y supuesta igualdad. Se les utilizaba para llevar a cabo los trabajos más duros y sucios como cavar trincheras y perforar pozas para los regimientos blancos, así como arrastrar cañones, cargar munición y en muchos casos eran ubicados al frente en los regi ie tos o o a e de
añó 98.
La experiencia de los esclavos liberados, de los negros libres durante los años posteriores a la guerra es ambivalente y claramente agridulce, ahora eran libres de los grilletes, el látigo y el trabajo pesado y ese era el más grande anhelo de ellos y todos sus antepasados que habían muerto en la esclavitud con la ilusión de una vida en libertad para sus descendientes: ya no le rendían cuentas a un amo del cual eran una posesión; su sueño se había cumplido, pero ahora que tenían la libertad, se enfrentaban a las restricciones y a la persecución de la segregación.
97 Zinn, H. (2000) La Otra Historia de los Estados Unidos, Madrid,Hiru, Pp.. 17 98 Ibid. Pp. 175
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Sin embargo, al paso de unos pocos años, cada vez más negros en el sur decidieron y aprendieron a tomar las riendas de su libertad a pesar de su falta de recursos y de tierras, fue aquí cuando formaron sus propias iglesias y se movilizaron políticamente para dar educación a los suyos.
La esclavitud dejó una huella imborrable en la memoria colectiva de los afronorteamericanos, una vez quedaron en libertad se empezaron a desplegar como un caleidoscopio, las múltiples facetas del universo afro, de las formas en que lo y los negros iban a seguir retroalimentando la cultura estadounidense, ahora si con la libertad de participar de ella con su propio discurso y de crear algo totalmente diferente. La historia de cómo el blues nació en ese nuevo clima de libertad aunque en un ambiente segregacionista y demasiado cercano a las últimas etapas de la esclavitud como para recibir toda su influencia es la historia del nacimiento del blues, del génesis de un arte creado después de la emancipación y que trascendería la cultura del sur y que permearía otras músicas contemporáneas, la historia de lo que dicen sus letras, es el tema del próximo capítulo, el último del estudio que conecta todos los elementos de la configuración de la música y la vincula con el entorno latinoamericano.
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LA APARICIÓN DEL BLUES EN EL PANORAMA MUSICAL DE ESTADOS UNIDOS Y SU CONSOLIDACIÓN COMO GENUINO ARTE MUSICAL
Blues en toda mi sangre; Blues en mi casa;
Blues en mi alma;
Blues… e todos is huesos “it a d C - Buddy G