Hechos como el 11 de septiembre en Nueva York y los 33 mineros en Chile, por citar algunos, nos permiten reflexionar sobre otros aspectos fundamentales para el equipamiento de un líder-coach, dentro de lo que hemos investigado y entrenado en diferentes empresas encontramos que en las llamadas crisis, lo que las personas más valoran quizá es el equilibrio emocional, la experticia y la capacidad de recuperación ante el impacto.
Basándonos principalmente en un artículo titulado “Lecciones de liderazgo en el rescate de los 33 mineros, escrito por Fernando Gutiérrez y Belén Conti. Estudiemos lo que llamamos liderazgo ante las crisis.
1. Observar Holísticamente; Comprender el todo, magnitud, causas y efecto
Recordemos lo planteado en nuestro libro “Sea productivo, y disfrútelo” Ser ejecutivo, es tener capacidad para ejecutar, realizando acciones para atender lo vital, tal vez aquí lo vital es aceptar los hechos en su justa medida, esto es sin asumir reacciones exageradas y sin extrema pasividad, en Vigor Empresarial le llamamos plane-acción; plan con acción, casi simultáneamente pensar - actuar - probar - aprender - evolucionar - mejorar, dentro de un plan que contenga un análisis de riesgo para no acelerar equivocadamente algún proceso.
2. Equilibrio en la comunicación
Con las comunicaciones no se debe ni ilusionar, ni desanimar, ni hacer promesas que no se puedan cumplir, todo ello para evitar resentimientos y pérdida de confianza, lo que si se debe hacer con el proceso comunicativo es presentar información absolutamente cierta y centrada en el plan de trabajo y no necesariamente en el éxito del proceso.
Es fundamental para dar vida al ciclo de la comunicación, escuchar y comprender a los interesados; en este caso a los mineros y a sus familias, luego transmitir tranquilidad mediante la explicación de lo que se está haciendo y como éstas acciones atienden sus temores y expectativas.
3. La presencia física del líder es señal de compromiso
Se dice que la cara del santo hace el milagro, y la presencia en el sitio de los hechos por parte del presidente Sebastián Piñera y sus ministros fue valorada y admirada mundialmente. El Presidente incluso se presentó cuando se realizó el primer contacto con el refugio, momento en el que existía escepticismo por encontrar con vida a los mineros, esta es una lección para todo líder, nada sustituye su presencia física.
4. La cultura de equipo también es fundamental
El espíritu de equipo es principal garante al encarar los problemas, coordinar las responsabilidades, distribuir las misiones, organizar los días, fortalecer las relaciones y aceptar las jerarquías. Ello se evidenció con este equipo de mineros y también con los ex rugbiers uruguayos que en 1972 sobrevivieron cuando el avión en que viajaban cayó en los Andes. Se dice que cada persona debe ocupar un rol, cuyo propósito es aportar al objetivo común, sin embargo, en algunas empresas hemos encontrado que en teoría se promueve el trabajo en
equipo, pero al detallar sus políticas encontramos incongruentes indicadores de gestión que privilegian la individualidad, incluso la rivalidad.
5. Un equipo necesita una única meta que sea resultado de sumar pequeñas metas
Las metas puntuales a corto plazo son fundamentales, principalmente cuando la gran meta parece lejana. Otra manera en que podemos explicarlo es; Los objetivos que se alcanzarán durante el proceso, cumplen la función de motivar a las personas, recordarles los pasos concretos, mantenerles el enfoque y asegurar el resultado hacia un objetivo compartido.
6. Flexibilidad ante nuevos líderes y delegación en temas específicos
En las crisis se valoran capacidades no observables o no reconocibles en situaciones normales, que existan roles definidos ante estas situaciones cotidianas no puede ser obstáculo para que se potencien nuevos líderes. En el caso de los mineros quien tenía conocimientos de enfermería asumió un liderazgo rotativo y un nuevo reto.
7. La ansiedad podría ser mala consejera
Principalmente cuando hay vidas en juego es necesario tener la mente clara en cuanto a los tiempos propios de cada proceso y sus posibles escenarios.
8. Todos asumiendo su rol hacia un objetivo común
Cuando las prioridades cambian dramáticamente, surge la redefinición de roles, teniendo en cuenta que todos los miembros del equipo permanezcan ocupados, activos, mentalmente sanos, emocionalmente equilibrados y en alerta.
9. Una voz externa aporta una visión más amplia
Los mineros fueron ayudados desde el exterior por profesionales de varias áreas que evaluaban su estado anímico, les sugerían como ordenar su rutina y en general les apoyaban a mantener la claridad mental que no siempre es fácil tener cuando se está en medio de una situación extrema y con alta vulnerabilidad emocional.
10. Un desastre puede ser una oportunidad para recuperar la esperanza y la mística
Enfrentar situaciones difíciles, renueva las energías y permite aumentar la fe en los lideres. Lo que el fuego no destruye lo fortalece; es una premisa en la forja, el metal que pasa por el fuego es más resistente. Pues bien lo que pudo ser una catástrofe nacional, se transformó en una especie de gesta épica que levantó el orgullo de los chilenos quienes hicieron del rescate una causa nacional.
Conclusión
Ahora puedes sumar a tu experiencia las herramientas aquí presentadas, incorpóralas a tu vida recordando el mensaje de otro gran líder, Ghandi, quien postuló:
Un líder perderá el respeto de su gente cuando su conducta pública o privada no sea digna y confiable.
El gran desafío de un líder es saber que los resultados dependen de seres humanos y que es a ellos a quienes debe valorar y cuidar.
La lucha por el poder y los privilegios podría opacar la dimensión moral y alejar al líder de su responsabilidad fundamental.
Finalmente digamos que:
Un líder-coach es:
Serenidad ante las emergencias. Seguridad ante las crisis.
Dirección frente al caos. Enfoque aún en la frustración. Confiabilidad en la adversidad. Positivismo en la desilusión. Equilibrio ante las críticas.
Un líder-coach sabe:
Entrenar y formar líderes día a día. Guiar desde el saber y no desde el poder. Escuchar y obtener de cada persona lo mejor. Vincular a las personas en la toma de decisiones.
Establecer objetivos, avanzar hacia ellos y alcanzar resultados. Delegar responsablemente para permitir el desarrollo organizacional. Demostrar con integridad y con ejemplo coherente lo que dice y hace.
Un líder-coach puede:
Encargarse del futuro y rodearse de gente capaz de ocuparse del presente. Ser justo y exigente, con lo cual demuestra que cree en el talento de su equipo. Nutrir su espíritu y filosofía con lo cual influencia positivamente aún en su ausencia.
Un líder-coach permite:
Desarrollar el potencial de las personas, su equipo su empresa.
Un líder-coach tiene la sabiduría suficiente para:
Interactuar con colaboradores, compañeros y superiores, cultivando un carácter afable, una mentalidad abierta, una disciplina flexible y gran adaptabilidad frente a cada situación
Un líder-coach enseña:
Disfruta este corto video: