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Literatura de cicatrices El comienzo de la literatura china en la

Capítulo II Marco teórico y conceptual

2.2. Lo real y no tan maravilloso de América Latina

2.3.2. Géneros principales de literatura china durante los años 80:

2.3.2.1. Literatura de cicatrices El comienzo de la literatura china en la

La “literatura de cicatrices” es un término colectivo para obras literarias que se centran en los trágicos encuentros de jóvenes educados, intelectuales, funcionarios perseguidos y personas comunes en áreas urbanas y rurales bajo el contexto de la Revolución Cultural. Debido a que la “literatura de cicatrices” muestra el destino común de una generación con su profunda y delicada descripción de los sufrimientos de la vida, ha despertado una amplia resonancia en la sociedad desde el momento de su nacimiento, y se ha convertido en una de las escuelas literarias más importantes.

El nombre de "literatura de cicatrices" se deriva del cuento Cicatriz, de Lu Xinhua (1978) publicado en el diario Wenhui27. También recibió la

aprobación de aquellos que promovieron los nuevos cambios en la literatura, en el sentido de "reflejar la gravedad de las lesiones internas de las personas" y "llamar a la curación":“一切重新归为安静。依旧只有列车在“铿嚓铿嚓”地 有节奏地响着、摇晃着……”(¨Todo vuelve a estar tranquilo, sólo se balancea

27 Fundado en Shanghai por intelectuales progresistas el 25 de enero de 1938. Presenció y documentó el proceso

rítmicamente el tren…¨) (Lu, 1978:52)

La primera frase de dicha novela menciona el tren que, casualmente, también se menciona al principio de la novela de Wang Anyi (1982) El fin del

tren. Las imágenes utilizadas en las dos novelas son las mismas: el tren. Es una imagen muy con una gran fortaleza e importancia.

Decir adiós en la estación de tren es el nuevo comienzo para la mayoría de los jóvenes educados que son enviados al campo a trabajar. La plataforma está llena de padres, familiares y compañeros de clase, amigos emocionados y sonrientes. No se sienten tristes, al contrario, sienten que van a hacer algo grande y completar una misión gloriosa. Esta es su revolución y su larga marcha, y la gloria de sus padres se verá superada por la suya propia. El tren silba y los lleva lejos… Diez años son suficientes para acabar con la pasión y esperanzas del futuro.

Tras la Revolución Cultural, muchos tratan de regresar a la ciudad a toda costa; sin embargo, cuando consiguen volver a la ciudad donde crecieron ya no pertenecen a ella, su nitidez y entusiasmo han sido suavizados por la realidad, sólo quedan suspiros…El tren tiene un punto de partida y un destino. Pero para los jóvenes que están sentados en el tren, ¿dónde está su final? Y para el resto de la gente, ¿significa la Revolución Cultural lo mismo?

Lo primero que experimentaron los escritores de la posrevolución cultural fue la sensación de estar atrasados en cuanto a corrientes literarias prevalecientes en otras partes del mundo. Su marginación se debía, por un lado, a la falta de oportunidad de leer lo que se producía fuera de China (con excepción tal vez de novelas soviéticas o revolucionarias) y, por el otro, a la vigilancia ideológica de las autoridades y de los burócratas culturales (Botton Beja 2007: 738).

La aparición de la “literatura de cicatrices” no es casual. Se originó directamente en el movimiento hacia el campo. Describe principalmente las trágicas experiencias de esos jóvenes educados, intelectuales, funcionarios perseguidos y demás gente corriente en la era.

La obra perteneciente a la "literatura de cicatrices" que causó mayor repercusión entre los lectores fue El monitor de clase (chino: 班主任, pinyin:

Ban zhu ren) de Liu Xinwu, publicado en la 11ª edición de Literatura popular (chino: 人民文学, pinyin: Ren min wen xue)28 en 1977. La novela fue el

preludio para echar la vista atrás y repasar los sufrimientos. Es la primera vez que la literatura en la nueva era expone y critica la política de oscurantismo e ignorancia en la Revolución Cultural, hecho que siempre había sido evitado por los escritores.

La novela rompe el aburrido estatus creativo, la formulación y conceptualización de la creación literaria, expresa los propios deseos reales del autor. Según lo que ha señalado Huang (2014), a fines de la década de 1970 y principios de la década de 1980, la “literatura de cicatrices” atrajo la atención de muchos lectores, lo que provocó la explosión decisiva de la nueva naturaleza literaria.

Una de las razones fundamentales por las que la “literatura de cicatrices” pudo tener un gran impacto en el mundo literario es que puede provocar que los lectores lo sigan conscientemente, teniendo una fuerte ideología; los escritores de “literatura de cicatrices” tienen un alto sentido de responsabilidad, hecho que tiene cierta importancia y valor progresivo de los tiempos.

28 La revista nacional en China, que representa el nivel de las revistas literarias chinas. Fue fundada el 25 de

Sin embargo, las limitaciones de la "literatura de cicatrices" también determinan que es imposible ir demasiado lejos. En un sentido social, la "literatura de cicatrices" no es lo suficientemente profunda como para negar la Revolución Cultural.

En términos de expresión artística, también es ingenua. El lenguaje en muchas novelas claramente tiene la impronta izquierdista de la Revolución Cultural. Por ejemplo, a Zhang Junshi, el protagonista del El monitor de clase de Liu Xinwu (1977), se le describe en la novela: "Como una máquina que nunca se oxida, sembró constantemente pensamientos y conocimientos revolucionarios en el corazón de los estudiantes".

Asimismo, los escritores prestan mucha atención al sentido de la responsabilidad y al sentido inherente de la misión, de modo que no pueden reprimir las emociones y comienzan a expresar directamente sus puntos de vista, haciendo que la expresión de la obra inevitablemente se atribuya a lo superficial.

2.3.2.2. Literatura de la reforma - Cobertura en tiempo real de las